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miércoles, 21 de agosto de 2019

Una oportunidad: la venta de las acciones del Almería

⏩Alfonso García Gabarrón, a través de la empresa de su propiedad Easur Agrícola Siglo XXI, S.  L., con domicilio social en Los Pocicos, de Cuevas del Almanzora, era propietario de ‘solo’ del 94,96 por ciento de las acciones de la empresa U. D. Almería, S. A. D., propietaria del primer equipo de fútbol almeriense. Concretamente era dueño de 86.226 acciones de un total de 90.792. Es ese número de acciones, 86.227, el que ha vendido al inversor saudí Turki Al-Sheikh por una cantidad que ha considerado conveniente no desvelar. El resto de las acciones, 4.566, está en poder de un buen puñado de aficionados almerienses que, en el momento de la constitución del equipo, consideraron conveniente –consideramos conveniente- apoyar el proyecto con la adquisición de una o varias acciones. El valor nominal de cada acción es de 54,09 euros. Hay quienes poseen una sola acción y hay también quienes tienen varios cientos. A fin de ilustrar al lector, le informaré que quien firma este artículo es tenedor de 11 acciones.

Turki Al-Sheikh

Para Turki Al-Sheikh es un incordio este desparrame de acciones entre pequeños propietarios. La posesión o el control del cien por cien de una sociedad facilitan mucho las labores de funcionamiento de la misma. Por ello, es lógico que el nuevo mayor accionista de la sociedad Unión Deportiva Almería, Sociedad Anónima Deportiva (UD Almería SAD), haya tomado la iniciativa de ofrecerse a los accionistas minoritarios para realizar una compraventa de las acciones que posean. El precio ofrecido es el de 200 euros por acción, es decir, que casi cuadriplica el precio de adquisición.
La pregunta que estos días se están haciendo los aficionados tenedores de acciones que han recibido la oferta de Turki Al-Sheik es ésta: ¿Conviene o no aceptar la oferta realizada por el inversor saudí? La respuesta, en mi opinión, es afirmativa
La pregunta que estos días se están haciendo los aficionados tenedores de acciones que han recibido la oferta de Turki Al-Sheik es ésta: ¿Conviene o no aceptar la oferta realizada por el inversor saudí? La respuesta, en mi opinión, es afirmativa. Que, rotundamente, sí. Lo digo desde la visión de modesto inversor –insisto, sólo 11 acciones- y no desde el plano sentimentalista o de aficionado.

Si Alfonso García nos hubiera informado a los accionistas minoritarios del alcance de su operación, entonces tendríamos una referencia para valorar nuestra propiedad. Como no tenemos esa referencia, la mejor opción es acudir a las cuentas del club, que, como todo el mundo sabe, están auditadas, por lo que no hay que dudar de su veracidad. La oferta realizada por Turki Al-Sheikh de ofrecer 200 euros por acción eleva el valor del club a 18.158.400 euros.

¿Es un valor ‘razonable’? Los medios de comunicación informan de que Alfonso García ha realizado su operación por 20 millones. Si fuera cierto, el precio de cada acción habría salido a 232 euros, algo más de los 200 euros que Al-Sheikh ofrece a los accionistas minoritarios. Pero se desconoce si en verdad la operación del expresidente es la que se dice.

Con las cuentas oficiales de la sociedad en la mano, la operación de Alfonso García habría resultado excelente para sus intereses, si fuera cierta la cantidad que se dice. Para los pequeños inversores también es excelente la aceptación de la oferta de los 200 euros. Veamos por qué.
Al no ser el Almería una sociedad cotizada, su valor real o su valor de mercado es difícil de cuantificar y depende de numerosas variables
El valor real de una acción o de una sociedad es muy difícil de realizar. En el caso de las sociedades cotizadas el caso es más sencillo, pues el valor de una acción es el que marca su cotización oficial y el valor de una sociedad es el que marca su capitalización bursátil. Al no ser el Almería una sociedad cotizada, su valor real o su valor de mercado es difícil de cuantificar y depende de numerosas variables. Creo que tanto los 18 millones como los 20 millones de los que he hablado en este artículo suponen una sobrevaloración de la sociedad.

El Almería, según sus cuentas, tiene un patrimonio neto que no llega a los 3 millones de euros, menos aún que su capital social, que es de cerca de 5. Las ventas anuales rondan los 8 millones de euros. Los dos últimos ejercicios económicos conocidos los cerró con pérdidas: la temporada 16-17, de casi 1,5 millones, y la 17-18, de cerca de 800.000 euros. Los accionistas del Almería nunca hemos recibido un euro por dividendos.

Conclusión: que sí, que interesa aceptar la oferta de Turki Al-Sheik de abonarnos 200 euros por cada una de las acciones que poseamos. Es una oferta generosa por un bien, las acciones, que hasta hace unos días estábamos convencidos de que nunca nos iba a reportar ningún beneficio.

miércoles, 14 de agosto de 2019

Muere a los 104 años el garruchero Antonio Bonaque

➤➤➤ Antonio Bonaque Martínez, el garruchero más longevo, ha fallecido a los 104 de edad en Marín (Pontevedra), donde estableció su residencia en el año 1943 tras llegar destinado desde la Escuela Naval de San Fernando, de Cádiz. Una rotura de cadera, al poco de cumplir un siglo de vida, dio lugar a que en los últimos años necesitara utilizar una silla de ruedas.

Antonio Bonaque, el día de su 103 cumpleaños (Áñlbum familiar)

Antonio Bonaque nació en Garrucha el 3 de enero de 1915 y toda su vida profesional, hasta el año 1980, que se jubiló, la ha desempeñado como administrativo de la Academia de la Armada como trabajador civil. Su nacimiento se produjo cuando en España reinaba Alfonso XIII. Era aún un niño cuando sus padres se trasladaron con él a Allvar Les Bains, cerca de Grenoble. Allí realizó sus estudios y comenzó a trabajar como inspector de seguros.

En 1936 se vio obligado a volver a España para cumplir con el servicio militar obligatorio. La guerra civil española le sorprendió cuando estaba destinado en San Fernando. Como hombre bien formado que era, al finalizar la guerra le ofrecieron un puesto de administrativo, como personal civil de la Escuela Naval, que aceptó. A los pocos meses de ocupar su empleo, en 1939, quiso volver a Francia para reunirse de nuevo con sus padres y sus hermanos, pero no pudo porque le pusieron trabas para obtener el pasaporte. Antonio no volvería a ver a sus padres hasta que terminó la Segunda Guerra Mundial.

En San Fernando, Bonaque conoció a la que sería su esposa, Isabel Belizón Durán, con la que tuvo tres hijas: Cristina, Ana e Isabel. En 1943 el cabeza de familia fue trasladado a la Escuela Naval Militar de Marín (Pontevedra), donde estableció su domicilio de forma definitiva. En su nuevo destino, su esposa trabajaba como modista. La mayor parte del trabajo era para la propia Escuela Naval. Era el único miembro vivo de la primera dotación de personal con la que fue inaugurada la Escuela Naval Militar de Marín.

En Marín, su ciudad de adopción, Antonio Bonaque ha recibido a lo largo de su vida numerosas muestras de reconocimiento a su vida profesional y vecinal. En 2018 fue reconocido con una Mención Especial de los premios Facendo Historia 2018 por parte del Grupo de Accion Cultural Reencontro coa Historia de Marín, del Concello y de la Escuela Naval Militar. En el acto de entrega del galardón participó, además de la Escuela, el Concello de Marín. Emilio Ruiz.

sábado, 10 de agosto de 2019

Turki Al-Sheikh: entre la esperanza y la incertidumbre

➤➤➤ No ha sido ninguna sorpresa para nadie la venta por Alfonso García Gabarrón del 96 por ciento de las acciones que poseía en la Unión Deportiva Almería. Como era de dominio público, y el mismo presidente confirmó en la rueda de prensa de su despedida, hacía bastante tiempo que las acciones andaban por el mercado en busca de comprador. Pretendientes nunca han faltado –más de cien, reconoció García Gabarrón-, pero la realidad es que, hasta ahora, nadie había venido con un cheque bancario en la mano. Era esto, el cheque bancario, lo que determinaba el fin de la operación y no la viabilidad del proyecto futuro, como manifestaba insistentemente el exmandatario.

Turki Al-Seick, propietario del Almería, con Mohamed Al-Assy, nuevo director general, en Almerímar, tras la firma del contrato de compraventa (Loa)

Hay que recordar que la idea inicial del empresario murciano era mantener a la Unión Deportiva dentro de su entramado industrial familiar. El propósito naufragó hace unos años cuando el que se vislumbraba como heredero de la parcela deportiva, su hijo Alfonso, no mostró demasiado interés por continuar la senda de su padre en un mundo, el futbolístico, que difiere bastante de cualquier otro tipo de negocio. Lorena García, por su parte, se siente más cómoda en la órbita de la representación que en la batalla del día a día. Tampoco ha resultado ninguna sorpresa que el comprador sea un jeque árabe. Son las fortunas árabes y chinas las únicas que están apostando por inversiones en el fútbol español.
Al-Sheikh llegó a tener dos equipos a tiro de piedra: el Granada CF y el francés Amiens Sporting Club, pero en ambos casos las negociaciones no llegaron a fructificar por considerar los asesores del saudí que había cierta opacidad en las cuentas presentadas por ambos clubes
Compraventa en tiempo récord. Lo que sí ha sido sorprendente es la rapidez con la que se ha cerrado la operación. No es habitual que una operación mercantil de esta envergadura se lleve a término en tan solo unos días. Muy claras debe haber visto Turki Al-Sheikh las cuentas del Almería para desembolsar el dinero sin haber tenido siquiera tiempo de haber analizado y contrastado detenidamente la “due diligence” elaborada por el equipo administrativo de Alfonso García. Bien es verdad que había un elemento que condicionaba la premura de la operación: el comienzo de la temporada. El acaudalado saudí tenía especial empeño en hacerse con un club europeo para esta temporada. Llegó a tener dos equipos a tiro de piedra: el Granada CF y el francés Amiens Sporting Club, pero en ambos casos las negociaciones no llegaron a fructificar, no por falta de disponibilidad económica o interés, sino por considerar los asesores del saudí que había cierta opacidad en las cuentas presentadas por ambos clubes. Algo debía haber, al menos en el caso de Granada, cuando ahora se ha conocido que LaLiga ha reducido su límite salarial a algo más de cuatro millones de euros.

Los 20 millones, un invento. Alfonso García no ha querido desvelar el importe de la operación. La mayoría de los medios han establecido una cifra: 20 millones de euros. No se ajusta a la realidad. Es una cifra inventada por un periodista en un corro de colegas, reconocida por él mismo a este articulista. La realidad no ha sido revelada. Dice el expresidente que “por respeto a otros accionistas”. Es una explicación peregrina, evasiva, pues los otros accionistas del Almería son muy minoritarios y están demasiado atomizados como para preocuparse por el negocio realizado por García. A este propósito, resulta extraño que algunos medios informen de que, además de los 20 millones, Al-Sheick se ha hecho cargo de una deuda de 7 millones. Es otra tontería, dicho sea con respeto. La compraventa se ha realizado sobre un porcentaje de acciones de una SAD (Sociedad Anónima Deportiva), y ésta tiene su activo y su pasivo, como cualquier otra sociedad.

Al-Sheikh fue también propietario del Pyramids F C

¿Con qué ánimo ha cogido la afición almeriense la operación realizada entre Alfonso García y Turki Al-Sheikh? La incertidumbre es inevitable. Por experiencia cercana: Al-Thani también llegó a Málaga con un fuerte alarde económico. Después se vio que, tras esa generosidad, se escondía la pretensión de crear un emporio mercantil en torno a los puertos deportivos de Marbella y Málaga. No parece ser éste el caso del jeque saudí, que piensa centrar su negocio en Almería a la sola gestión de la Unión Deportiva y los elementos complementarios que ello conlleva, como es la construcción de la Ciudad Deportiva.

Fue propietario del Pyramids FC. Turki Al-Sheikh une a su cercanía a la Corte Real del Reino de Arabia Saudita cierta experiencia en la gestión de un club de fútbol. Hasta el pasado mes de febrero –que vendió al inversor emiratí Salem Saeed al Shamsi- ha sido propietario del egipcio Pyramids FC. En este equipo no ha ahorrado medios económicos. Llegó a primar a jugadores, cuerpo técnico y utilleros con 18.000 dólares por vencer al Al Ahly, el equipo más representativo del país. Hizo fichajes por más de 40 millones. La impaciencia tampoco le ha sido ajena. En un año el Pyramids tuvo cinco entrenadores.

En la rueda de prensa del pasado miércoles en la sede del club, previamente a la despedida del hasta ahora presidente, Alfonso García Gabarrón, tuvo una breve intervención Mohamed Al-Assy, el hombre que Al-Sheikh ha designado como director general del Almería. “Tenemos un proyecto ambicioso para el Almería en los próximos tres años”, es lo único importante que se le oyó decir. La afición anda deseosa de conocer ese proyecto.