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domingo, 2 de septiembre de 2018

Demasiados goles por la escuadra

➤La directora general de Trabajo, Concepción Pascual, ha firmado una resolución que da vía libre a la inscripción del sindicato Organización de Trabajadoras Sexuales. Ha resultado un poco chusco que lo que viene a ser el primer sindicato de trabajadoras sexuales de España haya visto la luz gracias a un Gobierno que hace en todo momento bandera del feminismo, hasta el punto de sustituir –sin aprobación de medida legislativa alguna- el constitucional nombre de Consejo de Ministros por el de Consejo de Ministras y Ministros.

Un gol por la escuadra

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, más rodada políticamente que la mayoría de los miembros del nuevo Ejecutivo, no ha dejado pasar ni un solo minuto para instar al Gobierno de la Nación a “hacer lo que tenga que hacer para parar el intento de legalizar la prostitución, la trata y la explotación sexual de las mujeres” que, a su juicio, “plantea de forma encubierta el intento de registrar un sindicato autodenominado de trabajadoras sexuales”. Susana Díaz, marcando pautas, una vez más.
No estamos acostumbrados a reacciones como esa. Más bien lo habitual es actuar como ha hecho la ministra de Justicia, Dolores Delgado, con el asunto del juez Llarena: dar explicaciones inconexas y hacer ver lo blanco, negro
La ministra del ramo, Magdalena Valerio, ha salido a la palestra con un mensaje desgarrador: “Me han colado un gol por la escuadra”. Desgarrador, no para ella, sino para sus subordinados, principalmente la señora Pascual, porque con esa cruel expresión no ha venido a llamarles otra cosa que incompetentes. La sinceridad de la ministra es digna de agradecimiento. No estamos acostumbrados a reacciones como esa. Más bien lo habitual es actuar como ha hecho la ministra de Justicia, Dolores Delgado, con el asunto del juez Llarena: dar explicaciones inconexas y hacer ver lo blanco, negro.
Las circunstancias le son propicias a Pedro Sánchez para agotar la legislatura: ninguno de los grupos que le auparon al Gobierno quiere elecciones. Y el PP, en estas circunstancias, tampoco.
Pedro Sánchez es un hombre con suerte. Ha llegado a la presidencia del Gobierno con la ley del mínimo esfuerzo (84 diputados). Su mayor mérito ha sido el demérito de Rajoy. Eso no quiere decir que lo esté haciendo mal. Todo lo contrario, está demostrando que sabe estirar un chicle, no sé si se me entiende. Las circunstancias le son propicias para agotar la legislatura: ninguno de los grupos que le auparon al Gobierno quiere elecciones. Y el PP, en estas circunstancias, tampoco. Solo Ciudadanos anda reclamando unos comicios anticipados, más que nada porque Albert Rivera está viendo cómo se le desmonta el castillo de naipes que se había construido.
No se puede calificar la demanda contra Llarena de un asunto privado para a los pocos días decir que es una cuestión de Estado. ¿Pero es que ningún asesor suyo se había leído la demanda de Puigdemont?
Es precisamente por esto, porque Pedro Sánchez ha venido para quedarse, por lo que debe de tener cuidado de que no les metan más goles. Porque ya lleva encajados unos cuantos. No se puede anunciar que la retirada de la momia de Franco es “inminente” para después aducir que hay un trámite administrativo y parlamentario que hay que seguir. ¿Nadie le había dicho que esos pasos previos son preceptivos? No se podía anunciar que si llegaba a La Moncloa haría pública la lista de amnistiados fiscales para después decir que legalmente es imposible. ¿Tampoco nadie se lo había dicho? No se puede calificar la demanda contra Llarena de un asunto privado para a los pocos días decir que es una cuestión de Estado. ¿Pero es que ningún asesor suyo se había leído la demanda de Puigdemont? No se puede anunciar la conversión del Valle de los Caídos en un museo de la memoria democrática para, a los cinco días, decir que no es posible porque el monumento rezuma franquismo por todos sus cimientos. ¿Nadie le había informado sobre cómo se construyó el dicho lugar? Pedro, más goles, no, por favor. Emilio Ruiz.