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domingo, 15 de octubre de 2017

La prima de Puigdemont

➤➤La confusión política que se vive en Cataluña ha provocado una estampida de empresas hacia otras comunidades autónomas. El problema de la deslocalización empresarial en Cataluña no es nuevo. Se está produciendo desde hace muchos años, prácticamente desde que empezó este lío, si bien es cierto que la mayoría de empresas que daban la espantada eran sociedades no cotizadas que, al no tener que informar a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), lo hacían en silencio. Iban al notario, inscribían el acuerdo en el Registro Mercantil, y adiós, Cataluña. La consultora Axesor realiza un detenido seguimiento de las deslocalizaciones empresariales y los resultados que periódicamente hace públicos presentan un balance muy negativo para Cataluña y muy positivo para Madrid.


Publicación del diario Abc

De las siete empresas catalanas que cotizan  en el Ibex-35, seis ya se han ido, y la que queda, Grifols, ha trasladado el 75 por ciento de su producción a Irlanda
En los últimos días la lista de empresas que ha abandonado la sede social en Cataluña es alarmante. Superan las 540. De las siete empresas catalanas que cotizan  en el Ibex-35, seis ya se han ido. “Voy a dar una noticia muy importante que mañana la sacamos en portada”, anunciaba eufórico en una tertulia un periodista de Ara, el diario independentista, “y es que la multinacional Grifols ya ha anunciado que su domicilio social seguirá en Cataluña”. La bomba informativa iba cargada de trampa. Para quien no lo recuerde,  Víctor Grifols es aquel señor que en un acto empresarial llegó a decir a Artur Mas: “President, tire adelante, no se arrugue”. Corría el año 2014. En 2015, Grifols, que factura 2.500 millones, tomó la decisión de gestionar desde Irlanda la tesorería global de su grupo y su división de Biociencia, la que aporta el 75% de la facturación total.

Pero si nos ponemos a hablar de cinismo, el colmo lo ha protagonizado Ester Puigdemont Vila, la prima hermana del president. La señora es la Country Manager (la máxima ejecutiva, para entendernos) de Invacare, una importante empresa proveedora de sillas de ruedas para personas con movilidad reducida. Su distribuidor en Almería es la prestigiosa firma Orto Sanitaria. Pues bien, también Invacare se marcha de Cataluña. Al no ser una empresa cotizada, su decisión no ha sido comunicada a la CNMV, pero, como al final todo se sabe, el diario Abc ha tenido acceso a una carta que Ester ha enviado a sus distribuidores en la que dice que “debido a la situación política actual Invacare le informa de que en breve procederá al cambio de su sede social… porque nuestra compañía siempre ha buscado el mejor entorno posible para el desarrollo del negocio de nuestros clientes”.
El problema es que la señora prima ha sido desde la redes sociales una agitadora del procés
“Hombre –puede pensar el lector-, que Puigdemont haya metido a Cataluña en este proceso de locura no significa que le tengan que secundar en su familia”. Y tiene razón (el lector, digo, no Puigdemont). El problema es que la señora prima ha sido desde la redes sociales una agitadora del procés. Posiblemente hoy su página de Twitter ya haya sido cancelada o borrado sus tuits. Guardo un par de pantallazos por si acaso. Se puede ver cómo Ester es una animosa retuiteadora de mensajes secesionistas: “Difundid, por favor, Aiguaviva, Girona”, dice al acompañar el vídeo en el que la Guardia Civil intenta evitar el referéndum en ese pequeño pueblo.

En otro mensaje distribuye un tuit de su primo cuando anuncia la apertura de una página web para votar tras el cierre de la anterior por la Guardia Civil. En otro, difunde un mensaje del consejero Josep Rull que dice así: “Noliejar els 3 vaixells x policies i GC té un cost de 300.000 €/dia. Per reprimir no hi ha congelació de comptes, ni límits al déficit públic” (Fletar 3 barcos x policías y GC tiene un coste de 300.000 € / día. Para reprimir no hay congelación de cuentas, ni límites al déficit público). Por cierto, la empresa de la señora Puigdemont cobra puntualmente sus facturas sanitarias de la Generalitat gracias al FLA del ministro Montoro. Emilio Ruiz.