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domingo, 28 de mayo de 2017

Primarias tengas y las ganes

En el Partido Socialista casi todo lo que ocurre últimamente es disparatado. Todo se le hace grande, menos el grado de aceptación de la ciudadanía, cada vez más pequeño. Un disparate fue todo aquello que rodeó al Comité Federal del 1 de octubre, incluida la renuncia de Pedro Sánchez al acta de diputado, injustificable si pensaba presentarse a la reelección. Ahora hay un secretario general que no es diputado pudiendo serlo. “Dimitió por coherencia”, se dice. ¿Pero, de verdad hubo algo coherente en aquel esperpento?

Pedro Sánchez, en el balcón de Ferraz

Igualmente disparatado es todo lo que ha rodeado al proceso de primarias. La americanización de las primarias era una de las pocas cosas que faltaban por ver en el PSOE. ¿El Partido Socialista podía permitirse este dispendio económico y humano y este encono personal entre compañeros? Han convertido las primarias en una campaña electoral con rasgos similares a unas elecciones generales.

El PSOE puede tener –de hecho, tiene- un problema interno. Pero no es ese ‘el problema’ del PSOE

Y disparatada ha sido la noche ‘electoral’ del domingo, incluida la salida triunfal al balcón de Pedro Sánchez. ¿Qué victoria se celebraba? ¿Que la voluntad de la mitad del partido se había impuesto sobre la otra mitad? Pírrica victoria. El PSOE puede tener –de hecho, tiene- un problema interno. Pero no es ese ‘el problema’ del PSOE. El problema del PSOE es de más largo alcance y tiene tres vertientes:

La primera, que es un partido con escaso dinamismo social. Según el CIS, su electorado es cada vez más viejo y con menos estudios. La edad media de sus electores es de 55 años (43, los de Podemos) y es, junto al PP, el que menos estudiantes y más jubilados tiene entre sus potenciales votantes. El 40% de sus electores (12 puntos más que la media) solamente tienen estudios primarios. Preguntados por el CIS por los motivos de su voto, un 37% de los votantes del PSOE responden que su principal razón es… ¡porque siempre le votan! Pan para hoy y hambre para mañana.

Es un partido que cada día se desprende de una porción de su militancia sin que nadie haga nada por remediarlo

La segunda, que es un partido que cada día se desprende de una porción de su militancia sin que nadie haga nada por remediarlo. Desde enero de 2009 ha perdido 50.000 militantes. Entonces había 236.572. En 2011, 217.000. En 2014, 198.000. Pedro Sánchez dejó al partido con 186.000, PSC y Juventudes incluidos. Con la afiliación apresurada de las primarias, los electores han sido 187.949.

Y la tercera, que es un partido que electoralmente va a menos. En las elecciones generales de 2004 consiguió 11,02 millones de votos y 164 escaños. Cuatro años después, 11,28 millones y 169 diputados. En 2011, con Rubalcaba, se quedó en 7,00 millones y 121 diputados. Sánchez empeoró aún más el panorama: 5,54 millones en 2015 y 90 escaños y 5,44 millones en 2016 y 85 escaños. Ante unas terceras elecciones –como muchos deseaban- los sondeos vaticinaban un panorama aterrador.

La euforia puede ser tan efímera como el tiempo que se tarda en comparecer de nuevo ante las urnas. A Hamon, en Francia, le duró seis semanas

Desde el domingo Pedro Sánchez está dotado de la legitimidad que antes cree que no tenía. Me parece bien que sus partidarios estén exultantes, como seguramente estarían los de Susana Díaz o Patxi López si éstos se hubieran alzado con el triunfo. No está en mi ánimo aguar la fiesta a nadie, pero que no se olvide que esa euforia puede ser tan efímera como el tiempo que se tarda en comparecer de nuevo ante las urnas.  A Hamon, en Francia, la euforia le duró seis semanas.

domingo, 21 de mayo de 2017

El precio del voto nacionalista

Coincidiendo con el inicio del verano el Boletín Oficial del Estado hará públicos los Presupuestos Generales del Estado de 2017 aprobados por las Cortes Generales. Saldrán adelante con los 137 votos de los diputados del PP, los 32 de Ciudadanos, los cinco del PNV y los dos de Coalición Canaria y Nuevas Canarias. Para juntar estos 176 votos, el Gobierno ha tenido que ofrecer suculentas ventajas y beneficios al País Vasco y a Canarias.

Desde los inicios de la democracia hasta hoy el chantaje de los partidos nacionalistas ha sido permanente

De los dos diputados canarios, el que se ha puesto más exigente es Pedro Quevedo. Nueva Canarias concurrió a las elecciones generales asociada al PSOE, pero su representante nunca ha negado que si el Gobierno se pone generoso con el archipiélago él no tiene problemas para apoyar las cuentas del Estado. “Mi voto está en su mano, señor Montoro”, llegó a manifestar en el pleno del Congreso el diputado canario. Y Montoro ha sido receptivo: 450 millones de euros, además del blindaje del Régimen Económico y Fiscal de las islas.

"El País Vasco va a pasar de tener un régimen fiscal privilegiado –su financiación por habitante duplica a la de Andalucía, por ejemplo- a un régimen fiscal súper privilegiado"

El caso del PNV es aún más sangrante. Como se sabe, el País Vasco tiene un régimen fiscal especial gracias al cual su Agencia Tributaria recauda todos los impuestos, incluidos los estatales, y posteriormente ‘paga’ al Estado por los servicios que éste presta en sus territorios. Es el llamado cupo. El PNV ha ofrecido –y el Gobierno aceptado- los votos de sus cinco diputados a cambio de 36 acuerdos que incluyen una rebaja del 40 por ciento del cupo (unos 1.000 millones), la devolución de 1.400 millones de euros por ‘discrepancias’ de liquidaciones desde 2007 y una inversión de 3.380 millones de euros hasta el año 2023 para infraestructuras ferroviarias que conectarán las tres capitales vascas. Nunca cinco votos se pagaron tan caros. El País Vasco va a pasar de tener un régimen fiscal privilegiado –su financiación por habitante duplica a la de Andalucía, por ejemplo- a un régimen fiscal súper privilegiado. No se entiende cómo Ciudadanos, que tantas veces se ha mostrado contrario a los fueros del País Vasco y de Navarra, haya dado el consentimiento a todo esto.

"Primero Suárez, después González, Aznar y Zapatero y ahora Rajoy, todos los presidentes de Gobierno de España han tenido que sucumbir a las demandas de los partidos territoriales para poder dotar a España de unos presupuestos"

Desde los inicios de la democracia hasta hoy el chantaje de los partidos nacionalistas ha sido permanente. Con este Gobierno y con todos los Gobiernos. Primero Suárez, después González, Aznar y Zapatero y ahora Rajoy, todos los presidentes de Gobierno de España han tenido que sucumbir a las demandas de los partidos territoriales para poder dotar a España de unos presupuestos. ¿Por qué demonios se permite esto en un Parlamento donde los partidos ‘periféricos’ apenas representan el diez por ciento del número de escaños? Eso es lo que muchos no entendemos.

Durante estos cuarenta años de ejercicio democrático en España todos los partidos políticos nos han hecho ver que hay una serie de ‘pecados mortales’ que ninguno de ellos pueden cometer. Uno de esos pecados sería dejar de rechazar los presupuestos presentados por el partido que gobierna. Con tal de no cometer ese pecado, los mismos partidos aceptan como un hecho inevitable el chantaje de las minorías. ¿Tanto delito es hacer posible que quien gobierna lo haga con su presupuesto?  El “no es no” en España hace tiempo que sentó cátedra. Emilio Ruiz.

domingo, 14 de mayo de 2017

#QuieroCorredor

El acto celebrado el pasado miércoles en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Aguadulce para reivindicar el Corredor Mediterráneo puede considerarse como un grito desesperado para reclamar un trato digno para con esta tierra y para denunciar la humillación persistente que padecemos los almerienses. La importancia del evento no radica solo en el objeto de la reivindicación, una infraestructura de vital trascendencia para el futuro de nuestra provincia y de todas las provincias que alumbran el Mare Nostrum, sino en la cualificación de los portadores de los mensajes –nada sospechosos de orientarse por cuestiones ‘bastardas’, que podría pensar alguien- y en la contundencia de esos mensajes. Nunca en Almería un clamor empresarial se había manifestado con tanto vigor. Es cierto que aquella campaña de Asempal en los ochenta ‘Almería sin salidas’ tuvo ribetes agrios para quienes eran entonces los responsables políticos de nuestro país, gente del PSOE, pero aquella demanda actuó dentro de los ámbitos provinciales y no tuvo el protagonismo y eco nacional que ha tenido ésta. Ha sido tanta la claridad de las demandas y de las denuncias que no me puedo resistir a la tentación de reproducir algunas de las manifestaciones hechas el miércoles en Aguadulce:

Asistentes al acto

Diego Martínez Cano (presidente de la Cámara de Comercio): “Bienvenidos a la isla de Almería”. José Cano García (presidente de Asempal): “Almería es la provincia más puteada de España, aquí la vergüenza viaja en raíles”. José María Bonmatí (presidente de la patronal Aecoc): “El caso de Almería es flagrante y lo tenemos que poner de relieve”. Javier González de Lara (presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía): “Hay que recordar la injusticia del maltrato a Almería y la necesidad de cambiar”. Juan Roig Alfonso (presidente de Mercadona) “Tardar en tren once horas de Valencia a Almería es un problema de la sociedad española”. Vicente Boluda Fos (Presidente de la Asociación Valenciana de Empresarios): “Habrá que aprender a votar”. Esto es solo una muestra del clamor que en Aguadulce se respiraba.

"Nunca en Almería un clamor empresarial se había manifestado con tanto vigor"

De entre los artículos periodísticos publicados en la prensa provincial con motivo del acto, tampoco me resisto a la tentación de aconsejar al lector los suscritos en el número especial de La Voz de Almería –valiente su portada- del mismo día por el economista Jerónimo Molina Herrera (que se puede leer aquí) y el catedrático de Historia Económica de la UAL Andrés Sánchez Picón (que se puede leer aquí)  Es imposible encontrar mejor clarividencia para comprender la gravedad de nuestro problema. Me imagino la cara de extrañeza que pondría Sánchez Picón en el momento en el que el secretario de Estado Gómez Pomar  quería hacerle ver que el ferrocarril no es competitivo en el transporte de mercancías. Molina, en su artículo, lo dice alto y claro: “Son muchas las declaraciones y las promesas de políticos sobre el ferrocarril, pero ninguna se materializará a no ser que haya una presión social suficiente que los obligue. En otras provincias del litoral se han organizado y están consiguiendo que el Corredor Mediterráneo sea una realidad. Es necesario, por tanto, que todas las fuerzas de nuestra sociedad civil y de la Almería económica se sumen a esta justa reivindicación. Emilio Ruiz.