_______________________________________________________________________________________________

lunes, 28 de septiembre de 2015

Réplica del profesor de la UAL Jorge Lirola

Emilio Ruiz ha publicado en La Voz de Almería, en su periódico digital La opinión de Almería y en su blog La opinión de Emilio Ruiz un artículo que titula “Difama que algo queda” y en el segundo de los casos se refiere directamente a mí y a un contencioso por mí interpuesto en el que denuncié la convocatoria de una cátedra de árabe y al ya ex-rector de la UAL Pedro Molina García, por entender que la convocaba de forma manifiestamente ilegal.

Afirma el Sr. Emilio Ruiz que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucia "ha sentenciado que la convocatoria y el procedimiento se ajustaron a la legalidad y no hay nada que objetar a la cátedra obtenida por la profesora Luisa María Arvide Cambra". Y añade que "el locuaz Lirola ni siquiera ha pedido disculpas y los periódicos voceros de su posición apenas recogen la decisión judicial" y se pregunta "¿quién repara el honor de los denunciados? Nadie".

El Sr. Emilio Ruiz podría haber contrastado la información, pues tiene mi correo electrónico y, de hecho, en alguna ocasión me ha pedido información que le interesaba para algún artículo suyo. De hacerlo, habría sabido que el TSJA sentencia que yo no estoy legitimado para interponer el contencioso y en ningún momento entra a juzgar el caso, por lo que para nada emite juicio alguno sobre la legalidad de la convocatoria.

No estoy de acuerdo con este fallo y tengo intención de recurrirlo ante el Tribunal Constitucional por el desamparo judicial en el que me dejan los jueces del TSJA al quitarse el muerto de encima, como vulgarmente se dice.

El caso es que el Sr. Emilio Ruiz, aparte de mal informado manifiesta muy mala intención contra mi persona al asociarme en su artículo a denuncias de presuntos casos de maltrato de menores y de prostitución. Y también se observa su inquina contra aquellos medios que simplemente recogieron la noticia de mi denuncia, sin tener por ello que compartir y responsabilizarse del fondo de la misma.

Si aún no he hecho pública la sentencia y mis valoraciones de la misma es porque estoy en conversaciones con el nuevo rectorado, en el cual, al menos hasta ahora he notado diferente actitud al estar éste abierto al diálogo, mientras que en el caso del anterior rector, Pedro Molina, lo que encontré fue la represión más feroz. Más adelante daré con detalle la noticia pues no tiene desperdicio al ser esa misma sala la que sí concedió legitimidad a Cayetano Aranda, Amalia Miras, Elisa Prieto y a mí mismo en los años 90 y anuló las cátedras de Agapito Maestre y Miguel Martínez y hubiera anulado la que ocupa Javier Aguirre de no haber retirado yo el contencioso.

Exijo que, aparte de publicarse en los mismos medios este desmentido, el Sr. Emilio Ruiz se disculpe públicamente como forma de reparar los daños irreparables que me ha causado por su falta de profesionalidad y falsas acusaciones.