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domingo, 1 de febrero de 2015

Recurrir a las bases ante la falta de criterio

La incultura política nos lleva a veces a banalizar términos y expresiones hasta prostituirlos. Nos pasó a principios de la década pasada con la palabra sostenible. Cualquier problema encontraba la respuesta adecuada en ese término. De esa forma, la ignorancia se evaporaba con el remedio sostenible para todo.

Ahora, los jóvenes políticos han encontrado otra solución para los problemas que aquejan a la sociedad: consultar a las bases. Las bases se han convertido en la pócima que cura las carencias hasta de los más ignorantes. A la secretaria general de Podemos en Sevilla, Begoña Rodríguez, le han preguntado si en su proyecto figura el mantenimiento de la Semana Santa. “Eso lo tendrán que decidir los círculos”. Y de un círculo humano alrededor de su casa se ha librado la pobre si no llega a rectificar a tiempo.

Izquierda Unida se encuentra estrujada por el síndrome de Podemos. En sus filas hay, como es lógico, partidarios y detractores de gobernar en coalición con el PSOE. En su día, las bases se pronunciaron por el Gobierno conjunto. Pero Julio Anguita y Alberto Garzón han trabajado duro para el cambio de criterio.

Al nuevo secretario general de la coalición, Antonio Maíllo –en la foto-, le han preguntado por su opinión al respecto. Y el joven dirigente, echando mano una vez más del manoseado librillo, ha descargado la decisión sobre las bases, convocadas en referéndum para el mes de junio. Y Susana Díaz, que ha demostrado que es más lista que ellos, les ha dado con las puertas en las narices. ¿De qué se quejan, pues? Emilio Ruiz.