_______________________________________________________________________________________________

martes, 30 de diciembre de 2014

Cajamar reduce su prevista ampliación de capital de 350 a 200 millones

Este pasado verano, meses antes de que el Banco Central Europeo iniciara el proceso de supervisión de las entidades financieras con activos superiores a 30.000 millones de euros, entre ellos Cajamar –la otra entidad andaluza bajo supervisión europea es Unicaja-, la cooperativa de crédito almeriense tanteó el mercado con vistas a la captación de 350 millones de euros para capitalizar a su recién constituido Banco de Crédito Social Cooperativo, que agrupa a la entidad almeriense, que tiene la mayoría del capital, y a otras 32 cajas rurales españolas.

El socio ‘natural’ de la entidad que preside Juan de la Cruz Cárdenas (en la foto) en el BCSC era la aseguradora Generali, por la larga y cordial relación que existe entre ambas en la comercialización de seguros. La operación no se pudo llevar a cabo, primeramente porque aún estaban pendientes los test de estrés que el BCE iba a realizar, y también, porque la multinacional italiana pretendía realizar su oferta con una baja del 30 por ciento sobre valor en libros.

Descartada la aseguradora italiana, las negociaciones se realizaron con JC Flowers. La oferta del fondo norteamericano no era tan exigente como la de Generali, pero, en cualquier caso, superaba un descuento del 20 por ciento del valor en libros, que tampoco cumplía las expectativas de Cajamar. Negociaciones con el fondo Cerberus, al que Cajamar ha vendido su cartera inmobiliaria, tampoco llegaron a buen puerto.

El deseo de capitalización de Cajamar en 350 millones de euros obedecía a dos razones: una, fortalecerse financieramente ante futuras absorciones de otras cajas rurales; y otra, superar con holgura y sin exigencias adicionales los test de estrés del BCE. Respecto al primer objetivo, la ‘Ley Guindos’ de reestructuración de las cooperativas de crédito españolas sigue en el congelador sin una definición concreta. En cuanto al segundo, Cajamar ha superado sin dificultades las pruebas de solvencia a las que han sido sometidos los bancos de la eurozona. Ambas circunstancias han ocasionado que Cajamar adopte su decisión de ampliar capital con mayor cautela y, sobre todo, sin ofrecerse al mercado a precio de saldo.

Los grandes descuentos exigidos por los fondos extranjeros para entrar en el capital de las medianas cajas de ahorros españolas también han frustrado los planes de capitalización de entidades como IberCaja y Banco Mare Nostrum. Entre estas dos y Cajamar se pretendía captar alrededor de 1.000 millones de euros. Ahora, con los test de estrés superados, las urgencias han desaparecido. Y en concreto Cajamar ha decidido, según publica el diario ‘Expansión’, rebajar su pretensión de capitalización de 350 a 200 millones.

Los futuros socios preferentes de la cooperativa de crédito almeriense siguen siendo la aseguradora italiana Generali y el fondo Cerberus, que este pasado verano se hizo con la cartera inmobiliaria de Cajamar a través de su filial Haya Real Estate. Cajamar tiene el propósito de formalizar esta ampliación de capital en el Banco de Crédito Social Cooperativo durante el primer trimestre de 2015. Emilio Ruiz.