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domingo, 20 de julio de 2014

La Cámara y Asempal reivindican el AVE

Una de las funciones propias de cualquier sindicato, medio de comunicación, partido político o asociación o gremio del tipo que sea –empresarial, vecinal, profesional, recreativo…- debe ser su carácter reivindicativo. Como maquinaria constructiva de lisonjas al poder, éste se basta solo y tiene armas tan poderosas que cualquier apoyo que reciba es innecesario. Lo que han hecho esta semana José Cano, presidente de Asempal, y Diego Martínez, presidente de la Cámara de Comercio, no es otra cosa que cumplir con la función que tienen encomendada. ¿Que han sido ásperos con sus palabras? Ciertamente, lo han sido. Pero es que realmente la situación es áspera. O “límite”, como dicen ellos.

Están en un error quienes creen que movimientos reivindicativos de la sociedad civil devalúan la fortaleza de los representantes locales del partido del Gobierno, el que sea. Muy al contrario, les fortalece y, sobre todo, les da credibilidad a sus demandas. La campaña más “brutal” que, en este sentido, se ha hecho nunca en Almería fue en los años 80 contra el Gobierno de Felipe González. “Almería, sin salidas” fue un clamor de demanda de justicia con una tierra marginada. Me lo contó por aquel entonces el que era secretario provincial de los socialistas, José Antonio Amate: “Anuncio que sacan en el periódico, fax que mando a Madrid”.

“No voy a parar ni un solo día de ser reivindicativo ante los ministros Cristóbal Montoro y Ana Pastor para la llegada del AVE”, ha dicho Gabriel Amat, presidente del PP de Almería. Pues de eso es de lo que se trata. Emilio Ruiz.