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domingo, 6 de julio de 2014

Almería no es provincia de tres periódicos de papel

En el plazo de tiempo de tan solo una semana los tres periódicos que se editan en Almería han sufrido en sus carnes la voracidad de la crisis que azota a la prensa de papel. Según ha hecho pública la Oficina de Justificación de la Difusión (OJD), que controla la difusión y venta de los medios, la difusión de La Voz de Almería se sitúa en 5.628 ejemplares, muy lejos de los 10.000 que un día llegó a alcanzar. La de Diario de Almería se sitúa en 2.086 ejemplares, también lejos de los más de 3.500 que llegó a tener, si bien este periódico, por su relativa reciente creación, no llegó a vivir la época dorada de los medios de información escritos. Por lo que respecta a la edición almeriense del periódico, ni la editora ni la OJD han hecho públicos los datos. Los últimos conocidos se remontan al acumulado de 2013, con 2.398 ejemplares. En el total de sus ediciones Ideal suma ahora 21.281 ejemplares, cifra también muy alejada de los tiempos gloriosos de Editorial Católica.

La Voz de hoy
Por lo que respecta a audiencias, los datos proporcionados la pasada semana por el Estudio General de Medios (EGM) abundan en el pesimismo. La Voz de Almería la leen cada día 75.000 personas, frente a las 100.000 que llegaron a leerla no hace tanto tiempo. Diario de Almería tiene 8.000 lectores cuando en la oleada del EGM correspondiente al periodo abril de 2012/mayo de 2013 sus lectores eran justamente el doble. Diario de Almería se apunta el triste honor de ser el periódico menos leído de Andalucía, con 2.000 lectores menos que La Voz de Cádiz, que suma 10.000 lectores. El tercero en discordia, Ideal, ha pasado a ser leído por 12.000 personas cuando hace tan solo cuatro oleadas el EGM le contabilizaba casi el doble, 23.000 lectores.

Esta situación de crisis no es específica de la prensa de Almería. Si así fuera, el problema sería menor, pues se podría interpretar que la situación es reversible. No, el problema es general y afecta casi por igual a todos los periódicos de papel. Centrándonos en la lectura de periódicos en Andalucía –igual podríamos coger otra referencia territorial o incluso España en su conjunto-, observamos cómo El País lo leen actualmente 210.000 andaluces, cuando en 2012 lo leían 253.000. Abc, de tanta solera en Andalucía Occidental, lo leen 186.000 personas, cuando en 2012 lo leían 232.000. Una cabecera de tanto prestigio como Ideal la leen en Andalucía 185.000 personas, justamente 24.000 menos que hace algo más de un año. Por poner un último ejemplo, un periódico de tanta historia como Diario de Cádiz lo leen cada día 79.000 personas. En 2012 lo leían 132.000. Y así podríamos seguir con todas las cabeceras de Andalucía y de España, sin excepción alguna.

Diario de hoy
¿Y esta situación a dónde conduce?, me preguntaba –más bien me comentaba, pues de estas cosas él sabe más que yo- ayer mismo el doctor en Periodismo Antonio Torres. La respuesta es evidente. Conduce hacia el mismo lugar que han conducido otros sectores productivos que también han padecido y padecen la crisis: hacia una reestructuración total.

Hasta ahora, al menos en España, la reestructuración de la prensa de papel no está teniendo un gran efecto en el cierre de cabeceras. Casi todo el esfuerzo se está haciendo en un ajuste de gastos en personal y producción (impresión, distribución, etc.). La desaparición de un periódico siempre se ha considerado como un acto traumático. Porque ciertamente lo es. Pero también es un trauma para Mojácar, por ejemplo, que le cierren la única oficina bancaria que había en el pueblo. Y se la han cerrado. Las situaciones económicas, a veces, desbordan a los traumas. Aún hay mucha gente que ve en un periódico de papel un proyecto sentimental y no un proyecto empresarial. La impresión es errónea. De hecho, la inmensa mayoría de periódicos pertenecen a empresas que cotizan en bolsa o están participadas por fondos de inversión. O sea, que sus resultados se analizan en variables económicas, no en variables sentimentales, incluso políticas.

Ideal hoy
La prensa de papel clama a gritos una amplia reestructuración. Es incluso irresponsable pensar en una supervivencia basada en ayudas públicas, como algunos medios pretenden. La reestructuración pasa por la desaparición de algunas cabeceras, lo que facilita la supervivencia de otras, y la fusión de las afines. Por poner un ejemplo, no es viable una situación como la de Madrid donde tres cabeceras conservadoras compiten por un mismo perfil de lector. El Mundo, Abc y La Razón, por separado, presentan números rojos en sus cuentas. ¿De verdad que no es necesario realizar, en este caso, un movimiento de fusión? Lo mismo podría decir se As y Marca, los dos periódicos deportivos de Madrid, que compiten por un mismo tipo de lector. O por Mundo Deportivo y Sports, en el caso de Barcelona.

¿Y en Almería? También hay que decirlo con tristeza: es inviable la existencia en los kioscos de tres cabeceras provinciales que compiten por un número de lectores tan reducido. Diario de Almería e Ideal no pueden sobrevivir vendiendo 2.000 ejemplares cada uno, y La Voz de Almería podrá sobrevivir si recoge el hueco que presumiblemente dejarían libre los otros dos periódicos. En definitiva: la venta de 10.000 ejemplares diarios no da más que para existencia de un periódico y solamente uno. Esta es la dura y cruel realidad. Que no nos gusta, pero es la que es.