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martes, 21 de enero de 2014

Adiós, Medicina, adiós

Parece que todo el mundo lo tenía claro, pero, por si aún quedaba por ahí algún despistado, las conclusiones del Foro de la Profesión Médica (FPME) son contundentes: es un disparate crear en España una sola facultad de Medicina más. Ni la de Almería, ni la de Jaén, ni la de Huelva, pero tampoco las dos privadas de Alicante, la concertada de Vic y la pública de Baleares. Ninguna. Cada año, 1.000 nuevos alumnos de Medicina se quedan sin poder acceder al MIR por falta de plazas. Mientras éstas han disminuido un 10 por ciento en las dos últimas convocatorias, el número estudiantes que acceden a las facultades de Medicina solo ha disminuido un 1,35 por ciento.

La decisión de crear la Facultad de Medicina de Almería se tomó en 2010 por el Consejo Andaluz de Universidades. En 2009, el Ayuntamiento puso los terrenos a disposición de la UAL. Eran otros tiempos. Aún fluía el dinero y España se vanagloriaba de tener la mejor sanidad pública del mundo. Hoy, la situación es radicalmente distinta. Hasta los profesionales de la Medicina están afectados por la tasa de reposición. Por cada diez médicos que se jubilan solamente se cubre una plaza. ¿Nos dedicamos a gastar una fortuna –se habla de que formar un médico especialista suele costar al erario público entre 150.000 y 180.000 euros- para enviarlos al extranjero en busca de un sueldo? Obviamente, no sería una medida inteligente.

Tal vez sería ahora el momento de recordar la postura mantenida en plena euforia pro-facultad por un responsable político almeriense de entonces. “Si los almerienses quieren Medicina”, vino a decir, “Medicina tendrán; pero me parece que las nuevas inversiones académicas debemos hacerlas en otras disciplinas de mayor futuro para la provincia”. O sea, las relacionadas con el sector hortofrutícola. Obviamente, ese político fue defenestrado. Emilio Ruiz.