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domingo, 6 de octubre de 2013

En nombre propio: La sentencia de los cementerios

Hasta hace poco el empresario Rafael Carmona andaba compungido por las calles de la capital. No pudo disfrutar en vida de la alegría que ahora debía tener. Era el dueño de Aral, la empresa concesionaria de los cementerios de Almería a través de la UTE Ceal. Bajo la alcaldía de Juan Megino -Santiago Martínez Cabrejas la siguió- obtuvo la concesión. El Ayuntamiento le exigía todas las obligaciones del contrato sin querer asumir ninguna de las suyas.

La llegada a la alcaldía de Luis Rogelio Rodríguez-Comendador, con el que simpatizaba, le crearon ciertas ilusiones. Una sucesión de concejales incompetentes le obligaron a pedir amparo a la justicia. Ganó en el Contencioso de Almería. Pero querían contentarlo con dos pesetas y media bajo amenaza de recurrir a Granada. No era justo, no aceptó y, claro, ha vuelto a ganar.

Rafael Carmona ya no podrá disfrutar de los 5,5 millones con los que ahora tiene que indemnizarle el Ayuntamiento. La cerrazón municipal condujo a su empresa a concurso. La justicia es lenta, pero al final las sentencias llegan. Apenas quedan en la vida pública responsables de aquello, pero alguno hay. Debería pedir perdón a la familia. Pero nos quedaremos con la gana.

Mientras, Rafael Esteban, de IU, acusa a los de ahora: “Nadie del PP asume su responsabilidad”. Carlos Sánchez, del PP, acusa a los de antes: “Condenan al Ayuntamiento por un incumplimiento del PSOE-IU y hoy pagamos los errores de los malos gestores de antaño”. Y Joaquín Jiménez, del PSOE, echa balones fuera: “Actuaron sin contemplaciones y la justicia nos lo hace pagar a todos”. Qué pena. Emilio Ruiz.