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domingo, 8 de septiembre de 2013

En nombre propio: los Barranco y los Góngora se cambian cromos

Hace medio año Gabriel Barranco Martín dejó la presidencia ejecutiva de Alhóndiga La Unión. ¿Razón? Durante los tres últimos años, los beneficios se le caían: 10 millones en 2010, 5 en 2011 y 4 en 2012, con un mantenimiento de la facturación en torno a los 175 millones. Le sustituyó su padre, Gabriel Barranco Fernández. Ahora, el joven Gabriel, libre de compromisos en la empresa familiar, se nos presenta como gerente de la competencia, E. H. Femago, la empresa de Antonio Góngora. Femago necesita un revulsivo. Sus ventas se estancaron en torno a los 50 millones y los resultados son muy humildes. ¿Era la mejor solución, para hallar ese revulsivo, echar mano de un miembro de la familia Barranco? He aquí la cuestión.

Nuestro paisano el periodista Francisco Giménez Alemán no ha esperado a que Susana Díaz sea proclamada presidenta para ponerla como un guiñapo: “no ha mostrado el menor respeto a los periodistas”, “tiene listas negras de miembros de su partido donde ha actuado sin miramientos … castigando a los críticos”, “sin ningún escrúpulo democrático ha vetado a informadores y tertulianos”, “sus modales son un peligro real para la libertad de expresión”… Y eso que dicen que Paco es un hombre de comedidas formas.

El reconocimiento de la figura de Pedro Sarmiento, primer alcalde democrático de Adra, está por encima de intereses partidistas. Mal está que el PP no apoye la propuesta del PSOE de nombrarle hijo adoptivo, pero mal está que el PSOE no consensúe estas cosas antes de presentarlas. Pedro merecía un poco más de delicadeza. Emilio Ruiz.