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domingo, 21 de abril de 2013

Sánchez Teruel, en la marcha del Día de la República


Las redes sociales se han hecho eco esta semana de la presencia, el domingo, de José Luis Sánchez Teruel en la marcha del Día de la República. Sánchez Teruel es, como se sabe, el máximo representante en Almería del partido que más tiempo ha gobernado en España desde la reinstauración de la monarquía y del partido que, a pesar de ser republicano en sus principios, más ha apostado por el mantenimiento y la consolidación de la institución monárquica.

A raíz de esta presencia, he recordado lo sucedido recientemente a las puertas de un hospital de Madrid. Unos médicos recogían firmas contra la privatización. Por allí andaba el duque de Lugo, al que se la pidieron. “Comparto vuestra causa”, les dijo, “pero entended que no debo firmar”. Y lo entendieron. Al poco, pasó por allí la alcaldesa de Madrid, a la que hicieron la misma petición. “¿Dónde hay que firmar?”. Y firmó. ¿Fueron correctas ambas actitudes? Recuerdo, también, cuando el exministro socialista López Aguilar fue abucheado por intentar participar en una marcha contra los desahucios. Tuvo que refugiarse en un coche policial.

Sánchez Teruel dice que lo tiene claro. “Actuar o comportarte en base al qué dirán es un fraude. Nadie me pidió acudir, fue una decisión personal, sabiendo lógicamente que represento al PSOE 24 horas y 365 días. Me parecía oportuno compartir un acto donde nos congratulábamos de lo que en su día significó la República desde el punto de vista de la libertad, la igualdad y el avance en derechos. No era mi presencia para reclamar un cambio de sistema institucional. Sí para reclamar que todos los que tengamos una representación institucional seamos ejemplares de verdad, no de pose, y para defender siempre instituciones democráticas sea cual sea su forma. A partir de ahí, acepto las criticas a mi presencia como hubiese aceptado las criticas a mi no asistencia”. Yo, no sé, no sé. Emilio Ruiz.