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domingo, 14 de abril de 2013

Cataluña quiere la independencia en base al "Modelo Almería"


Rebobinemos la película: el 28 de febrero de 1980 los almerienses, como el resto de andaluces, fuimos convocados a las urnas para decidir si queríamos que Andalucía accediera a la autonomía a través del artículo 151 de la Constitución, el único medio por el que se podía acceder a la “autonomía de primera”. La convocatoria estuvo repleta de “complejidades”, por decirlo de alguna forma. El Gobierno fomentó la abstención (“Andaluz, éste no es tu referéndum”, decía la propaganda del partido en el poder) y convirtió la pregunta en un galimatías incomprensible para la mayoría de los andaluces. Además, se estableció una exigencia difícilmente superable: había que conseguir el voto afirmativo de más de la mitad de los electores censados –no de los votantes- y ese mismo resultado tenía que cumplirse en todas y cada una de las provincias, de tal forma que si sólo una no cumplía, el proceso se venía abajo.

En la provincia de Almería votó el 51,52 por ciento del censo. Lo hizo afirmativamente el 42 por ciento, también del censo. En el resto de las provincias andaluzas se superó el listón exigido, pero no en Almería. Formalmente, el referéndum no prosperó.

El día 4 de marzo la Junta de Andalucía impugna los resultados del referéndum en Almería. Del 6 al 8 de junio se celebra el Congreso regional de UCD y en sus conclusiones propone dejar muerta la vía 151 y llegar a la autonomía plena por el artículo 143, el de la “autonomía de segunda”. Tras unos meses de presión política y social tremendas, finalmente se desbloquea el acceso de Andalucía a la autonomía por medio del artículo 151 mediante una modificación de la Ley Orgánica de Modalidades de Referéndum.  El 11 de noviembre el Congreso aprueba la reforma. El presidente de la Junta, Rafael Escuredo, en el aeropuerto de Sevilla, megáfono en mano, anuncia a los andaluces la buena nueva.

Pues bien, el presidente del Consejo Asesor para la Transición Nacional, Carles Viver Pi-Sunyer, quiere que el “Modelo Almería” sea también el que lleve a Cataluña a la independencia. Dice que ve "menos forzado" desde el punto de vista constitucional convocar la consulta soberanista que propone el gobierno catalán que la forma con la que en su momento Andalucía obtuvo la autonomía. "Cuando se perdió el referendo en Almería, se ideó una fórmula a través de la reforma de la ley orgánica para que se pudiera suplir la voluntad de esta provincia", ha afirmado. “Lo que se propone ahora (la consulta) es mucho menos forzado que lo que se hizo en este momento y si entonces se pudo hacer es porque había voluntad política".

El vicepresidente de la Junta de Andalucía, Diego Valderas, ha pedido una vez más a los políticos catalanes que, por favor, dejen ya a Andalucía en paz. De una vez y para siempre. Y que si quieren hablar del “Modelo Almería”, con mucho gusto hablamos. Pero bajo el cálido plástico de un invernadero de El Ejido. Esto último no lo ha dicho Diego Valderas. Lo digo yo.