_______________________________________________________________________________________________

sábado, 16 de febrero de 2013

Floriano, una caricatura de sí mismo


El vicesecretario de organización del Partido Popular, Carlos Floriano, anda empeñado en la ardua tarea de hacerse una caricatura de sí mismo. Algunos de sus compañeros de filas andan diciendo y haciendo tonterías a diestro y siniestro, y al pobre Floriano, dicho sea con respeto, es al que mandan a justificar lo injustificable ante los medios de comunicación.

Cuando lo que hay que justificar no tiene justificación alguna, lo normal es que uno caiga en el ridículo. Y es el en ridículo donde un día y otro cae Floriano. El diputado tiene tras sí una amplia experiencia como parlamentario, lo que algo le habrá ayudado a crearse cierto grado de formación, y es, además, según parece, doctor en Derecho. Sus salidas de tono y sus muestras de ignorancia, premeditadas o no, prueban que ni una cosa ni la otra le han servido para mucho.

El “Caso Bárcenas” está siendo para él la prueba del algodón que muestra su capacidad. Y no la ha superado. No da el hombre pie con bola. Cada vez que abre la boca, suelta disparate tras disparate a cuál más disparatado. Si no fuera por el momento de desconcierto que vive estos días el Partido Popular, Floriano habría sido ya destituido de sus cargos en el partido y el Parlamento por incompetente e ignorante.

Empezó Floriano su carrusel de despropósitos calificando como funcionarios a los empleados del Partido Popular. Lo siguió anunciando que a un imputado no se le puede despedir, algo totalmente incierto porque los despidos solamente se consideran nulos en casos muy puntuales en los que no se incluyen la imputación. Lo prosiguió anunciando que si se despidiera a Jesús Sepúlveda, éste podría acudir a Magistratura de Trabajo, un órgano jurisdiccional que hace muchísimos años que no existe. Hoy, los contenciosos laborales se dirimen en los Juzgados de lo Social. Y lo remató, en una primera fase, afirmando que él, como vicesecretario de organización del partido, no sabe a qué se dedica Sepúlveda y tampoco sabe cuál es su sueldo.

La guinda al pastel se la ha puesto Carlos Floriano a finales de esta semana anunciando, sobre Bárcenas, que "para nada" se trata de un fraude de ley que se continúa cotizando por la Seguridad Social de un trabajador que tiempo ha fue despedido. ¡Dios, cómo puede acumular este hombre tanta ignorancia! Es "algo que se viene haciendo", apostilla. ¡Comor!, que diría Chuiquito de la Calzada.

El dirigente popular ha esgrimido, además, como ejercicio de transparencia que el PP le haya pagado a Luis Bárcenas la Seguridad Social. "Fíjese qué mayor ejercicio de querer ocultar nada, que sigue estando dado de alta en la Seguridad Social y pagando". Esto es fuerte, muy fuerte. Y más fuerte aún que Floriano siga ocupando los mismos cargos que ocupaba antes de embarcarse en esta vorágine de despropósitos. Emilio Ruiz.