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domingo, 7 de octubre de 2012

Maltrato

La violencia de género –o violencia machista o violencia sexista o como quiera llamarse al brutal acto por el que algunos hombres maltratan a las mujeres- es una de las mayores lacras que sufre nuestra sociedad. Cuesta trabajo erradicarla y,  a veces, da la impresión de que el camino andado durante décadas se retrocede en unos pocos días. Pero nunca hay que bajar la guardia. En lo que va de año, cinco mujeres andaluzas han muerto por la barbarie de su pareja o su expareja. Ninguna de ellas había denunciado a su maltratador. El año pasado la cifra ascendía a diez. Tampoco hubo denuncia alguna. Y las que se atrevieron a denunciar terminaron retirando la denuncia.

¿Qué lleva a una mujer vejada y maltratada por su pareja a retirar su denuncia cuando lo difícil, dar el primer paso, ya lo había hecho? Es la pregunta que se contesta en la investigación La renuncia a continuar con el procedimiento judicial en mujeres víctimas de violencia de género: un estudio en la Comunidad Autónoma andaluza, realizada por el Departamento de Psicología Experimental de la Universidad de Sevilla, que dirige María Jesús Cala Carrillo. Es la primera vez que en España se investiga sobre este tema. El libro es fruto de más de 800 cuestionarios a mujeres que han sufrido violencia de género. El miedo a la expareja y a su familia, el chantaje con los hijos o el sentimiento de culpa de la mujer porque el agresor pueda ir a prisión se repiten como factores que llevan a la víctima a dar un paso atrás. Es determinante el deterioro personal de la mujer -del que en la mayoría de las ocasiones no es consciente-, su ansiedad, su sentimiento de vergüenza, falsas creencias sobre el amor o la dependencia emocional de la pareja.

La tarea que queda por delante es ardua. Pero también existen voces de ánimo: el 88 % de la mujeres que han denunciado siguen con la denuncia adelante muchas veces sin recursos económicos y en un ambiente social que les exige cada día que “sepan perdonar”  y “cuiden a sus parejas y sitúen dicha relación en el eje de su proyecto vital”. Emilio Ruiz.