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lunes, 9 de julio de 2012

Muere Ernest Borgnine, el malo de la película, un amigo de Almería

A causa de una insuficiencia renal el domingo falleció a los 95 años de edad Ernest Borgnine, actor de títulos tan conocidos como “Doce del patíbulo”, “De aquí a la eternidad” o “Marty”, con la que ganó un Oscar en 1955. Además de su presencia en la pantalla grande durante varias décadas, Borgnine también trabajó en televisión, donde dio vida al personaje del comandante  Quinton McHale, en la comedia “McHale’s Navy”, que se emitió entre 1962 hasta 1966, y participó durante dos temporadas en “Urgencias”, que le valieron una nominación a los Emmy (de las tres que tuvo a lo largo de su carrera). También puso voz a distintos personajes de animación como en “Todos los perros van al cielo 2”,Los Simpson” y “Bob Esponja”, donde es la voz de Mermaid Man, que en la versión española se conoce como Kryptoman.
Su carrera más extensa se desarrolló en el cine. Fue uno de los actores secundarios habituales del cine de los años 50, 60 y 70, apareciendo en más de 150 películas entre las que destacan, además de los indicados, títulos como “Johnny Guitar” (1954), “El vuelo del Fénix” (1965), “Grupo salvaje” (1969) y “El abismo negro” (1979). Recientemente ha participado en la película de acción “Red”, junto a Bruce Willis, John Malkovich, Morgan Freeman y Helen Mirren. Sus dos últimos proyectos realizados, “Snatched” y “The Genesis Code”, no tienen fecha de estreno.

A lo largo de su carrera cinematográfica, ha sido bastante frecuente la presencia de Ernest Borgnine por tierras almerienses, donde intervino en títulos como “Los desesperados” (1969), “Hanni Caulder” (1971), ésta junto a Raquel Welch, Jack Elam y Christopher Lee, y “Blueberry, la experiencia secreta” (2004). En 2009 la Diputación de Almería le galardonó con el premio “Almería, tierra de cine”, lo que dio lugar a que volviera a nuestra provincia después de varios años. “Me alegra volver a un pueblecito que está grande ahora”. Recordaba de sus días de rodaje que “había muchos pescadores y la gente destacaba por tener un gran corazón”. Ernest Borgnine solía aprovechar los días sin rodaje para hablar con los pescadores, “porque”, dijo, “vengo de gente que sale como ellos a buscarse la vida, y además trabajé durante diez años en la marina mercante”.
A pesar de mostrar un perfil de hombre duro en sus películas, en su visita a Almería Borgnine mostró una gran amabilidad y un amplio sentido del humor. “Soy un actor, sentía el papel y todo lo hacía para que saliera como quiere la película. Creo que la gente ve mis películas y dice 'cómo un tío tan perro y terrible puede ser tan amable'”. Emilio Ruiz.