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lunes, 30 de abril de 2012

Los trabajadores de Ruralcaja quieren equiparar sus sueldos con los de Cajamar

No es que sea para hoy, ni siquiera para mañana o pasado. Pero sí que se lo vayan pensando para tomar una decisión a medio plazo. Es el mensaje que los trabajadores de Ruralcaja han enviado a los nuevos gestores de la fusión con Cajamar: que vean qué hay de lo suyo. Y lo suyo no es otra cosa que articular una equiparación de salarios entre los empleados de una y otra entidad, una vez que se unan para ser una sola. Objetivo: homologación total en 2014.

La fusión entre Ruralcaja y Cajamar conlleva el cierre de numerosas oficinas a lo largo de todo este año. A pesar de ello, el apoyo de los trabajadores a la fusión ha sido inequívoco. Por dos razones: una, porque siempre se les ha prometido que no sobra personal, que a lo más que se puede llegar es a establecer una serie de prejubilaciones y a reubicar a un grupo de empleados; y otra, porque consideran que a una única entidad corresponde una única tabla de salarios por categorías. La pretensión sindical será expuesta el próximo 13 de mayo, en una reunión que se celebrará en Madrid.

Los sueldos de Cajamar se encuentran ahora mismo un 20% por encima de los sueldos de Ruralcaja. Y la diferencia no solo se reduce a los sueldos, sino a otros aspectos como los planes de pensiones, la retribución de los plazos fijos de los empleados y la concesión de créditos. Por el contrario, los trabajadores de Ruralcaja cuentan con un pequeño porcentaje de participación en beneficios. Cajamar tiene siete categorías salariales y Ruralcaja sólo cuatro, y eso hay que homologarlo, en opinión de los sindicatos.

Y mientras Ruralcaja y Cajamar avanzan en su fusión, la semana pasada ha echado abajo sus persianas la Federación de Cajas Rurales de la Comunitat Valenciana. “No tiene razón de ser”, manifiestan sus directivos, “una vez que Ruralcaja se ha ido con Cajamar”. La disolución se ha votado por unanimidad. Se han designado como liquidadores a Ruralcaja, Caja Rural L’Alcudia y Caja Rural de Castellón. Dentro del sector de cajas rurales valencianas no hay duda ninguna de que al proyecto de Cajas Rurales Unidas, la nueva entidad formada por la unión de Ruralcaja y Cajamar, se sumarán nuevos adeptos procedentes de la Comunidad Valenciana, donde el sector de cajas rurales sigue aún estando muy disperso. Emilio Ruiz.

sábado, 28 de abril de 2012

Ministros de Trabajo


Si yo tuviera actitudes de ministro –obvio es que no las tengo, entre otras razones porque desconozco cuáles son; vistos algunos casos, incluso dudo que existan-, si las tuviera, digo, lo menos que desearía ser es ministro de Trabajo. Invito al lector a que haga un recorrido mental por la idiosincrasia de todos y cada uno de los ministros de trabajo que hemos tenido en los últimos tiempos. Verá que son seres de otra especie, que están hecho de otra madera. Recordémoslos por un instante. Celestino Corbacho. Jamás en mi vida he sentido tanta solidaridad con otra persona como cuando este hombre anunciaba las cifras del paro. Convertía el acto en un poema; en una tragedia, más bien. Después vino Valeriano Gómez. Qué caso: Zapatero lo llevó directamente al Ministerio de Trabajo desde una concentración en la Puerta del Sol para protestar por su reforma laboral. El primer encargo del presidente fue que defendiera la reforma con uñas y dientes, y lo hizo con esmero. Cuando los periodistas le preguntaron si no había cierta contradicción en sus actuaciones, tan pancho contestó: “¡Qué va, si yo estaba allí en solidaridad con los sindicatos, pero nada más!”.

Y ahora tenemos a Fátima Báñez. Adoro a esta mujer. Quedé prendado de ella la noche de las elecciones andaluzas. Mientras sus compañeros del PP mostraban unos enormes caretos, ella, eufórica, no paraba de bailar. “Eso es”, me dijo un colega, “porque se ve sucesora”. No es cierto. El mismo semblante se lo hemos visto en otros momentos delicados. El viernes, sin ir más lejos, cuando anunció los 5,6 millones de parados sólo le faltó añadir: ¡Hurra! Es que la señora es así, como así eran los señores. De otra calaña. Ministros de trabajo. Emilio Ruiz.

martes, 24 de abril de 2012

El caso del Profesor Rafael López Guerrero, si es verdad, es de dimensiones mayúsculas


¿Estamos ante un hecho delictivo o ante un montaje periodístico? Se sabrá en los próximos días, pero, mientras tanto, en los ambientes universitarios de Almería el asunto es recurrido tema de conversación. Lo ha destapado el diario digital Noticias de Almería (www.noticiasdealmeria.com). Según este medio, dirigido por el periodista Rafael M. Martos, el acto de entrega de diplomas a los mejores expedientes académicos de Ciencias de la Salud de la Universidad de Almería, celebrado el mes pasado, tuvo como conferenciante a quien fue presentado como Profesor y Doctor Rafael López Guerrero, quien disertó sobre “Relaciones humanas en el campo de la salud”. En el acto estaban presentes el delegado de Salud de la Junta de Andalucía, Manuel Lucas, y la decana de la Facultad de Ciencias de la Salud, Genoveva Granados.

Según Noticias de Almería, el conferenciante no tiene otro título distinto del de Licenciado en Derecho, si bien en su haber se insertaron los siguientes títulos: “Doctor of Bussines Administrarion in e-Comerce”, “Bachelor of Science in Information Technology Engineering” y “Doctor of Sciencie in Information Technology Engineering”, todos ellos expedidos por la Canterbury University, universidad que no existe, según el periódico. “La que existe es la Universidad Cristiana de Canterbury, así como el University College of London, en tanto que la Universidad de Canterbury en realidad tiene su domicilio administrativo en la República de Seychelles, y el Departamento de Innovación, Universidades y Habilidades del Reino Unido no la tiene reconocida para expedir títulos universitarios, ni se trata de un organismo que figure acreditado por los Estados Unidos Departamento de Educación o el Consejo para la Acreditación de la Educación Superior”.

Los “doctorados” de Rafael López Guerrero pueden ser adquiridos por Internet a razón de 200 euros unidad. Se ofrecen en la red por la empresa Instantdegrees (Tiene guasa: “Títulos al Instante”) y su emisión la efectúa la “Canterbury University”.

Con estos títulos Rafael López Guerrero engorda considerablemente su currículum académico, pues al de la licenciatura de Derecho añade nada menos que otros titulaciones de rimbombante denominación, una vez que se han traducido al castellano, como el doctorado en Administración de Empresas y en Ingeniería.

Diario de Almería ha analizado los tres títulos en cuestión y ha podido observar que no tienen “apostilla” que certificaría la firma del emisor del “titulo”, si bien eso tampoco validaría el diploma en cuestión, sólo que quien lo ha rubricado es realmente quien dice ser, no que el contenido del mismo sea cierto.
 
Instantdegrees ofrece estas titulaciones en “sólo cinco días” y “sin esfuerzo”. Basta con elegir la titulación, pagar con tarjeta de crédito, y en menos de una semana recibirá un paquete con el título que incluye un holograma “de seguridad” y letras “en relieve”, y sello “oficial” de la “universidad” aunque ésta no puede ser elegida por el “titulado”.

Las cláusulas de confidencialidad incluyen aceptar una sanción de 100.000 dólares americanos, y esa confidencialidad afecta no sólo a las jurisdicciones de todos los países del mundo sino también “a las colonias de todas y cada una, protectorados, territorios dependientes, regiones autónomas y semiautónomas, mancomunidades, estados, provincias, regiones administrativas, subdivisiones administrativas o participaciones que normalmente se consideran como pertenecientes a esa jurisdicción, así como cualquier aeronave militar o civil en el espacio aéreo internacional, o buque militar o civil en aguas internacionales registrados y que enarbole el pabellón de esa jurisdicción”.

Si los hechos investigados por el periódico y expuestos en sus ediciones de ayer y de hoy se ajustan a la realidad –y todo apunta a que así es-, el Doctor (o lo que sea) Rafael López Guerrero debe dar una explicación, explicación que también debe ofrecer la Universidad de Almería por no contrastar las titulaciones de quienes presenta ante su alumnado como “ilustres conferenciantes”. Emilio Ruiz.

sábado, 21 de abril de 2012

Las dichosas oposiciones

El Consejo de Ministros del viernes aprobó algo que se veía venir: impugnar ante el Tribunal Constitucional la convocatoria de oposiciones para profesores de Secundaria y FP de Andalucía. Eso supone, en la práctica, la paralización del proceso. Los 33.154 opositores que aspiraban a una de las 2.389 plazas bien pudieron despertarse ayer con la amarga sensación de que alguien les había tomado el pelo. Y razones no les faltan.

Han sido, éstas, las oposiciones del despropósito. Despropósito de la Junta, firme en su posición de “sostenella y no enmendalla” (“Quien comete un error y no lo corrige comete otro aún mayor”, Confucio dixit), a pesar de que la Consejería de Educación sabía que, desde el 30 de diciembre, la tasa de reposición del profesorado había sido reducida del 30 % al 10 %. Y despropósito del Gobierno, que sabiendo, como sabía, que el destino final de las oposiciones iba a ser el Alto Tribunal, bien podría haberse manifestado de forma clara sobre sus intenciones. Nadie se explica a qué vino aquel esperpento del ministro Wert de cambiar el temario de unas oposiciones que él sabía  que no se iban a celebrar. 

El Gobierno andaluz tiene experiencia de lo que supone obrar por libre y en solitario en una convocatoria de oposiciones. Es un disparate. Lo hizo con las oposiciones de médicos. El “efecto llamada” trajo a Andalucía a un puñado de doctores que expulsaron de sus consultorios, centros de salud y hospitales a los médicos interinos andaluces, algunos de ellos con decenas de años de servicio a la sanidad pública andaluza. No me cansaré de repetirlo: ¿Tan nefasto es servirse de jóvenes interinos andaluces hasta que todas las comunidades autónomos realicen su propia convocatoria de oposiciones? Emilio Ruiz.

sábado, 14 de abril de 2012

El referéndum de IU

Izquierda Unida no es un partido político. Es una coalición de partidos. En Izquierda Unida-Los Verdes-Convocatoria por Andalucía (IU-LV-CA), que ése es el nombre oficial, conviven organizaciones tan variadas como el Partido Comunista de Andalucía (PCA), la Unión de Juventudes Comunistas de Andalucía (UJCE-A), el Colectivo Andaluz de Trabajadores-Bloque Andaluz de Izquierda (CUT-BAI) e Iniciativa Socialista de Izquierda (ISI). Tiene también una corriente interna, denominada Independientes de Andalucía, y no faltan colectivos y personas “que voluntariamente aceptan y practican la política de IU”. Esta composición tan diversa tiene sus ventajas. La principal, que se abre a ciudadanos que no comparten necesariamente la ideología comunista. Pero tiene también sus inconvenientes. Uno de ellos, que la toma de decisiones choca con una maraña de intereses, con resultados imprevisibles.

El electorado andaluz ha otorgado IU un papel determinante. Ahí es nada: discernir si Andalucía va a tener un Gobierno de izquierdas o un Gobierno de derechas. El electorado se ha inclinado por la izquierda, pero del mismo modo obró en Extremadura y quien gobierna es el Partido Popular. Diego Valderas, el coordinador regional de IU, sabe que si traslada esta cuestión a los afiliados es posible que éstos saquen  a relucir su viaje animadversión hacia los socialistas. Por eso anda confundido. Quiere convocar a sus bases a un referéndum, pero no sabe qué consultarles. Desechada la contundente pregunta de Extremadura (“¿debe IU apoyar la investidura de Fernández Vara o debe abstenerse?”), la misma puede versar, dice, “sobre contenidos políticos y acuerdos de máximos y mínimos”. ¿Y eso cómo se come? Expectantes estamos por saberlo. Emilio Ruiz.

jueves, 12 de abril de 2012

Carlos Herrera dispara su audiencia

Nuestro paisano Carlos Herrera tiene motivos más que sobrados para estar contento, y a fe que lo está. Nada que ver con el resultado de la anterior oleada del Estudio General de Medios (EGM), que no fue tan benevolente como en esta ocasión. "Ya saben ustedes lo que yo pienso del EGM -dijo, ayer, en su programa, como para justificar reacciones pasadas-, pero los resultados de este EGM ahí están". El caso es que, efectivamente, Carlos Herrera ha recortado distancias respecto a su máximo competidor, Carles Francino. El programa de las mañanas de Onda Cero tiene 2,1 millones de oyentes, lo que supone un incremento del 12,1% respecto a la oleada de noviembre del año pasado. Carles Francino tiene 2,8 millones de oyentes y un crecimiento de 6,6% respecto al periodo anterior.

Herrera en la Onda ha registrado en la primera oleada de 2012 del EGM 2.127.000 oyentes, frente a los 2.854.000 que tiene el programa de la cadena Ser Hoy por Hoy. Si se comparan los datos con la primera oleada del año pasado, Herrera ha crecido un 11,3% y Francino ha perdido un 2,3%. La distancia entre ambos, que hace un año era de un millón de seguidores, se queda ahora en 700.000.

Respecto a los demás programas de la mañana radiofónica, En días como hoy, de Juan Ramón Lucas (del que se habla como posible sustituto de Montserrat Domínguez en las mañanas del fin del semana en la cadena Ser) sigue su carrera ascendente. Ya cuenta con 1.431.000 seguidores, lo que supone un incremento del 26% respecto al mismo periodo del año anterior y del 7,1% si se compara con noviembre. Radio Nacional de España supera en 400.000 oyentes a Las Mañanas de la COPE. Buruaga también ha crecido considerablemente. Por primera vez su programa ha superado el  millón de oyentes. Así son las Mañanas de la COPE ha registrado 1.059.000 seguidores, un 21,4% más que en la oleada anterior y un 10,4% superior a los datos de hace un año.
 
Las tardes son de Gemma
En los programas de tarde, el dominio sigue siendo de La Ventana, de Gemma Nierga, que tiene 831.000 oyentes, un 24% más que en noviembre y un 3,6% más que en el primer EGM del año pasado. Julia en la Onda, de Onda Cero, tiene 534.000 oyentes, un 16% más que en la oleada anterior y un 3% superior a los datos de hace un año. Asuntos Propios, de Radio Nacional de España, se queda con 334.000 seguidores, que suponen un alza del 16% en relación a noviembre y un 68% más que la primera oleada del año pasado. La Atalaya de la COPE se queda en los 176.000 seguidores, un 7,3% más que la oleada anterior, pero un 18% menos que hace un año.

Las noches, para Ángels Barceló
En las noches, Hora 25 crece un 23,6% y llega a los 1.329.000 oyentes. En relación a igual periodo del año anterior el crecimiento es del 0,3%. La Brújula, de Carlos Alsina, en Onda Cero, se consolida en el segundo lugar con 584.000 seguidores, un 15,9% más que en noviembre y un 14,2% más que en la primera oleada del año pasado. La Linterna de la Cope es el único de los espacio de esta franja horaria que pierde oyentes en un año. Registró 486.000 seguidores, un 12,8% más que en noviembre, pero un 9,5% menos que en marzo. Emilio Ruiz.

sábado, 7 de abril de 2012

La fusión de Cajamar y Ruralcaja provoca la desaparición de la Federación de Cajas Rurales Valencianas


Son los llamados daños colaterales. La fusión de la cooperativa de ahorro almeriense Cajamar con la levantina Ruralcaja deja a la Federación de Cajas Rurales Cooperativas de Crédito Valencianas sin margen de maniobra alguno, por lo que, en tal suspuesto, lo mejor es la desaparición. Y es lo que se va a hacer.

El consejo rector de la Federación ha convocado a sus asociadas a una asamblea general extraordinaria el próximo 26 de abril con este fin. El orden del día elaborado al efecto incluye la disolución de la Federación, el nombramiento de tres liquidadores y el establecimiento de las normas y periodo máximo de duración del proceso de liquidación, según recoge la convocatoria publicada en el Diari Oficial de la Comunitat Valenciana. La asamblea se celebrará en la sede de Ruralcaja en Valencia.

La Federación de Cajas Rurales Cooperativas de Crédito Valencianas agrupa a 35 entidades. Su presidente es Gerardo Puchol, máximo responsable de la Caixa Rural Torrent, una de las quince que forman parte de Cajas Rurales del Mediterráneo (CRM), el grupo cooperativo liderado por Ruralcaja.

Ruralcaja era la principal contribuyente de la Federación. Al fusionarse con Cajamar, la aportación económica se retira. También fueron absorbidas por la almeriense Caja Campo y Castelló. Por otra parte, otras cuatro caja rurales valencianas que forman parte del Grupo Cooperativo Cajamar (Casinos, Turís, Petrer y Albalat) también terminarán diluidas en Cajas Rurales Unidas. Añádanse a ellas Vila-real y la Vall d'Uixó, que también van camino de CRU. La Federación, al final, solamente contaría con apenas una docena de cajas asociadas, todas de pequeña envergadura. Y el baile de fusiones, sin cesar. En definitiva, que no puede ser lo que no puede ser y, además, es imposible.

Según informa la Federación en su página web, los objetivos de la Federación de Cajas Rurales Cooperativas de Crédito de la Comunidad Valenciana son:

a) Desempeñar la defensa y representación institucional del movimiento cooperativo de crédito de la Comunidad Valenciana, realizando a tal fin ante los organismos, instituciones, departamentos, órganos de gobierno y autoridades autonómicas, estatales e internacionales, cuantas actuaciones estime pertinentes, incluso el ejercicio de acciones judiciales.

b) Representar a las Cooperativas de Crédito en cuantas cuestiones le fueren expresamente confiadas o delegadas por éstas.

c) Ejercer la conciliación en los conflictos que pudieren surgir entre las Cooperativas de Crédito Asociadas.

d) Fomentar la difusión de los principios cooperativos y promover la educación y formación cooperativa, directamente por sí misma y/o en colaboración con otras instituciones u organismos.

e) Organizar, financiar o prestar a sus entidades asociadas, servicios de asesoramiento, de auditoría de cuentas, de asistencia jurídica, técnica o cualesquiera otros que fueren convenientes para los intereses de sus miembros, en orden a facilitar el desenvolvimiento y eficacia en la gestión de cada una de ellas.

f) Fomentar el desarrollo del cooperativismo de crédito, especialmente en el ámbito de la Comunidad Autónoma Valenciana.

g) Ejercer cualquier otra actividad de naturaleza análoga a las anteriores y todas aquellas que pudieren serle asignadas en estos Estatutos o en virtud de disposiciones oficiales, e incluso por acuerdos de su Asamble General, siempre que en este último caso dicho acuerdo no se oponga a lo dispuesto en los presentes Estatutos o en la normativa legal aplicable. Emilio Ruiz.

Síndrome de la Moncloa

Dicen los politólogos que los presidentes del Gobierno, por distintas que sean sus ideologías, al final terminan todos sumidos en los mismos vicios. Que en su conducta se van pareciendo unos a otros como una gota de agua a otra gota de agua. Ve uno al Rajoy de esta semana de vértigo y parece una réplica del patético Zapatero de los últimos meses: la misma cara de circunstancias ante una situación que les desborda por los cuatro costados.

Que Rajoy y Zapatero empleen los mismos argumentos y se posicionen de igual forma para justificar lo injustificable no significa que tengamos que comulgar con ruedas de molino. Nos dijo aquél que las medidas que tuvo que tomar no le gustaban nada, y nos dice éste que las que están tomando él, tampoco.  ¿Y qué nos quieren decir con eso? Se pueden ahorrar esa actitud lastimera. A nuestros gobernantes no los vamos a juzgar por lo que piensen o crean, eso poco importa, sino por lo que hacen o deciden. Eso sí importa.

Ítem más: nos dijo aquél y nos dice éste que toman las medidas que toman porque no hay más remedio. Pues tampoco. El BOE tiene un amplio abanico de posibilidades para ver un deseo político hecho realidad. Cuando Rajoy dice “o hago la amnistía fiscal o tengo que subir el IVA”, él sabe que no nos está diciendo la verdad. Los supuestos 2.500 millones se pueden conseguir por medios más honestos que el de perdonar a los defraudadores. El informe de Antonio Fernández, en La Voz de Almería del viernes, es espeluznante: 3.400 millones de la economía almeriense escapan al fisco. ¿Qué tal esta vía para ir a donde nos quieren llevar? Emilio Ruiz.

miércoles, 4 de abril de 2012

El viaje de Cajasol a ninguna parte

En víspera de las elecciones municipales del año pasado, en una conversación distendida con el candidato del Partido Popular a la alcaldía de Sevilla, Juan Ignacio Zoido –“por cierto, soy medio almeriense, pues mi mujer, Beatriz Alcázar, es de tu tierra”- me di cuenta de que el proyecto de unificación de las cajas de ahorros era una tarea imposible por culpa de intereses localistas, a los que había que añadir intereses personalistas. “Son estos intereses”, le dije al que unos días después iba a ser alcalde de Sevilla, “los que están haciendo imposible que Andalucía tenga un adecuado músculo financiero, que se tiene que canalizar a través de una sola caja de ahorros capaz de situarse entre los cinco o seis grupos financieros más importantes del país”.  No se anduvo Zoido con rodeos y con una rotundidad que me dejó desconcertado, por sincera, me dijo: “Cualquier proyecto de fusión de cajas de ahorros en Andalucía pasa por que se acepte como sede de la nueva entidad la ciudad de Sevilla; en caso contrario, el ayuntamiento de Sevilla no lo va a apoyar”. Un deseo, o una exigencia, imposible de verse hecho realidad, pues tanto por volumen de activos como por solvencia Unicaja estaba muy por encima de Cajasol, y Málaga no se iba a doblegar fácilmente a los caprichos sevillanos. ¿No hubiera sido una temeridad de nosotros, los almerienses, establecer semejante exigencia el día que el Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Almería (Cajalmería) se fusionó con la Caja de Ahorros de Ronda y otras entidades andaluzas para formar lo que hoy es Unicaja? Está claro que la generosidad que los almerienses tuvimos, a otros, no sólo a los sevillanos, también a los granadinos con su Cajagranada, les ha faltado.

Cajasol, diluida en Caixabank
Esta semana se ha conocido que Cajasol, tras su aventurero viaje por Banca Cívica, ha terminado diluida en el macroproyecto financiero de Caixabank, el banco de La Caixa. Banca Cívica, la entidad formada por Cajasol, Caja Navarra, Caja Canarias y Caja Burgos, ha sido valorada en 977 millones de euros. Es una valoración pendiente de auditorías, que puede ser inferior, como parece que finalmente la va a ser, si aparecen elementos extraños. Aún dando por buena esa cifra, la participación de Cajasol en Caixabank se limitará al 1% del capital social. Antonio Pulido, el factótum presidente de Cajasol y copresidente de Banca Cívica, verá concentradas todas sus ansias de poder en un simple sillón del consejo de administración de Caixabank. ¿Para este viaje se necesitaban tantas alforjas?

Cajagranada puede ir por el mismo camino
Algo muy parecido a lo que ha sucedido con Cajasol puede pasar con la otra caja de ahorros andaluza obstaculizadora del desarrollo del proyecto de caja única, la Caja General de Ahorros de Granada, Cajagranada. La entidad que preside Antonio Jara ni siquiera se molestó en iniciar conversaciones con el resto de cajas de ahorros de Andalucía. Creyó descubrir el Mediterráneo en una aventura de fusión con Cajamurcia, Caixa Penedés y Xa Nostra para formar BMN (Banco Mare Nostrum), una entidad que también está abocada a diluirse en otra de mayor tamaño. Lo que es la vida: ni siquiera se descarta la posibilidad de que BMN termine en brazos de la Unicaja Banco.

El proyecto de Caja Única andaluza que no pudo ser
Hace tan solo unos meses Andalucía tenía cinco de ahorros: las ya mencionadas, más la pequeñita Caja de Jaén, integrada en Unicaja, y Cajasur, que terminó disolviéndose en la vasca Bilbao Bizcaia Kutxa (BBK), hoy, a su vez, integrada en Kutxa Bank. Intereses localistas y personalistas impidieron que se llevara a cabo el proyecto de Caja Única de Andalucía. Perdimos una oportunidad histórica de dotar a Andalucía de una entidad financiera fuerte y con presencia en todo el territorio nacional. Hoy, afortunadamente, esa posibilidad aún existe gracias a la gestión de Unicaja y de su presidente Braulio Medel. Pero algún día la sociedad andaluza tendrá que ajustar cuentas con quienes se consideran los culpables de la desarticulación del sistema financiero andaluz. Nos referimos a los señores Miguel Castillejo, presidente de Cajasur; Isidoro Beneroso, de El Monte; Juan Manuel López Benjumea, de Caja San Fernando; Antonio Pulido, de Cajasol (el resultado de la fusión de El Monte y San Fernando), y Antonio Jara, de Cajagranada. Ninguno de ellos ha tenido la generosidad de anteponer los intereses generales de Andalucía a sus intereses personales.

domingo, 1 de abril de 2012

La fusión Cajamar-Rural de Castellón no tendrá costes laborales

Caja Rural de Castellón se encuentra integrada en el Grupo Cooperativo Cajamar, lo que supone una integración de balances, pero, al mismo tiempo, una autonomía en cuanto a marca y disposición de oficinas. El nuevo paso dando por ambas entidades es el de fusión total. La decisión ha sorprendido a los empleados de la entidad castellonense, que temen, de esta forma, un ajuste de plantillas. Pues no va a ser así. Será una fusión que tendrá consecuencias en el número de oficinas abiertas, pero no en reducción de personal. Los trabajadores de Caja Rural de Castellón han acogido con alivio este anuncio. Se cree que la fusión de ambas entidades sea aprobada por la Rural castellonense y la almeriense el próximo 10 mayo en asamblea general.

En cuanto al número de oficinas, es posible que, tras la fusión, se cierren las de Caja Rural de Castellón de la capital, Borriol y Benicàssim, donde existen duplicidades. “Se asegura que ningún empleado de estas oficinas va a perder su puesto de trabajo”, anuncian en fuentes sindicales.

Hay otro aspecto sobre el que los empleados de Caja Rural de Castellón ven la fusión con optimismo. Es el del régimen salarial. Los sueldos de los empleados de Cajamar son un 30% superiores a los de la caja castellonense. “A largo plazo deben haber también equidad en los salarios”, anuncian las fuentes sindicales, quienes añaden que “en otras cuestiones como planes de pensiones y créditos personales también tienen mejores condiciones, que serán trasladadas a los nuevos empleados de Cajamar”.

Caja Rural de Castellón tan solo tiene 104 empleados repartidos en 20 oficinas, todas en la provincia de Castellón. Cada oficina tiene una media de tres empleados. Cajamar establece sus oficinas con mayor rango de personal, en torno a seis empleados. Por esta circunstancia la recolocación de personal no es problema. Emilio Ruiz.