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sábado, 26 de noviembre de 2011

Voluntarismo

Emilio Ruiz
www.emilioruiz.es


Se cumple hoy una semana desde que los españoles decidimos que fuese el Partido Popular quien sustituyera al Partido Socialista como soporte principal del gobierno de la nación y de que fuera Mariano Rajoy quien reemplazara a José Luis Rodríguez Zapatero en la presidencia del mismo. Rajoy basó buena parte de su campaña en dos ideas básicas. Una, es necesario crear en los mercados un ambiente de confianza hacia nuestro país. Y dos, el PP tiene las recetas para salir de la crisis, como ya demostramos en 2004.

Mariano Rajoy,
presidente electo
Respecto a las recetas, sabe Rajoy, y sabe todo el mundo, que esta situación no tiene parangón alguno con aquélla, y no por la dimensión del problema, en ambos casos muy grave, sino por la génesis del mismo. Respecto a la confianza, en los siete días que Mariano Rajoy lleva de presidente electo ya se habrá dado cuenta de que la confianza no se adquiere con una simple manifestación de buena voluntad. Las urnas han dado a los españoles un nuevo gobierno y un nuevo presidente. El hecho debería haber incitado a la relajación de los mercados en su embestida contra España. Lejos de ser así, la bolsa ha vivido su tercera peor semana del año, con una caída del IBEX del 6,6 %, y la prima de riesgo, que mide el diferencial entre el bono español a diez años y el alemán del mismo periodo, se ha situado en 450 puntos, un diferencial que, en otros casos, ha sido la excusa para intervenir un país.

Rajoy es, hoy, presidente electo. Faltan aún veinticinco días para que sea presidente a secas. Será entonces cuando tenga el BOE en sus manos. Mientras llega ese día, tal vez convendría que hiciera alguna declaración pública anunciando algo más que buenas intenciones. Ansiosos por oírle estamos.