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domingo, 2 de octubre de 2011

Una banca pública

Emilio Ruiz
www.emilioruiz.es

El sistema bancario español no tiene hoy ninguna entidad comercial de titularidad pública. Los gobiernos del PSOE, primero, y del PP, a continuación, se encargaron de que así fuera. Hasta entonces, el Banco Exterior de España, el Banco de Crédito Hipotecario, el Banco de Crédito Local, el Banco de Crédito Agrícola y la Caja Postal convivían con la banca privada. Hasta que se decidió unificarlos en el grupo Argentaria como paso previo a su venta al BBV, formando éste el actual BBVA. Incluso la antigua Caja Postal fue desmantelada colocando en las estafetas de Correos al Deutsche Bank. En los años ochenta el 20 % del crédito lo concedía la banca pública, y en los noventa, el 15 %. Los bancos públicos tenían su razón de ser en la necesidad del Estado de asegurarse los servicios de crédito sin depender de entidades privadas. González y Aznar consideraron que esto ya no era necesario, y así nos encontramos hoy en la situación de que hasta el ICO tiene que recurrir a la banca privada para colocar sus préstamos, no siempre con el resultado que el mismo Gobierno desea.
Unnim ha pasado a control del Estado

La crisis financiera que España padece y las enormes dificultades que las familias y las empresas están encontrando para acceder al crédito están haciendo que muchos economistas se planteen si no fue un error desmantelar la banca pública española y si no ha llegado el momento de volver a aquella situación. El Gobierno se le ha presentado una oportunidad de oro para hacerlo. Es cuestión de dejar para el Estado la titularidad de Unnim, Catalunya Caixa y Novacaixagalicia (la CAM es harina de otro costal), entidades en las que, a través del FROB, se ha visto obligado a tomar participaciones que en los tres casos supera el 90 por ciento del capital.