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sábado, 8 de octubre de 2011

La decepción de Diego Ortega

Emilio Ruiz
www.emilioruiz.es

A Domingo Fernández, alcalde de Huércal-Overa, apenas le han dado tiempo para saborear las mieles del triunfo electoral. No han pasado ni cuatro meses desde que llegó a la presidencia de la corporación y ya ha tenido que tragarse su primer marrón: si recurrir o no la sentencia que ha condenado al ayuntamiento a indemnizar a su compañero de partido y promotor inmobiliario Diego Ortega con 2,7 millones de euros por una decisión urbanística ilegal tomada por la anterior corporación, socialista.

Nadie en Huércal-Overa ha dudado de que la decisión final que tomara Domingo Fernández iba a ser la que, en su criterio, resultara más beneficiosa para los intereses del municipio, independientemente de que el afectado fuera un viejo amigo y correligionario político. Pero no resultaba sencillo determinar si se atendía mejor al interés municipal dando ahora cumplimiento a la sentencia -paralizando con ello gastos añadidos- o formulando un recurso que corre el riesgo de elevar la indemnización a más de tres millones de euros. Para una decisión tan delicada, el alcalde hasta echó mano de la ejecutiva local del Partido Popular, que se pronunció por un acuerdo con el promotor. Éste, incluso rebajó su pretensión hasta un millón cien mil euros. Al final se ha optado por el recurso.  

Ahora, Diego Ortega está decepcionado con el alcalde. “Me siendo engañado”, ha dicho a Actualidad Almanzora. A Ortega hay que reconocerle su generosidad al bajar la indemnización en más de un millón y medio de euros. Dentro de dos, tres o cuatro años, se puede encontrar con eso, o con más o con menos, o con nada, eso nadie lo sabe. Pero también debe de entender que Domingo Fernández posiblemente ha hecho lo que cualquier alcalde está obligado a hacer.