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sábado, 24 de septiembre de 2011

La sentencia de Huércal-Overa

Emilio Ruiz
www.emilioruiz.es

Luis García Collado y Diego Ortega Parra son dos expolíticos de Huércal-Overa. El primero ha sido alcalde del PSOE. El segundo, portavoz municipal del PP. Hoy, ambos están retirados de la política. García Collado se dedica a la enseñanza; Ortega, a su profesión habitual de empresario inmobiliario. La vida política de Luis y Diego ha estado repleta de denuncias judiciales cruzadas, unas resueltas y otras pendientes de juicio. En los tribunales se han mezclado asuntos derivados de la relación política con derivados de la condición de Ortega como promotor. A este último capítulo corresponde la sentencia que acaba de dictar el juez Rivera. La historia se remonta a 2006, cuando el ayuntamiento paraliza por exceso de altura las obras de un edificio que estaba construyendo el líder popular. Los jueces no vieron ilegalidad alguna en las obras, pese a lo cual el ayuntamiento continuó con la paralización hasta que el constructor solicitara nueva licencia, cuestión que éste consideraba innecesaria por mediar auto judicial. El nuevo viaje a los juzgados para dirimir esta cuestión  se ha resuelto con una sentencia favorable para el exconcejal, que debe ser indemnizado con 2,7 millones de euros.
Edificio de Las Monjas, objeto del litigio

Pero como la justicia es tan lenta ha habido tiempo hasta de que cambie la situación política del municipio. Ahora, a quien se condena no es a un ayuntamiento socialista, sino a uno gobernado por el partido de Diego Ortega. Qué cosas. Menudo papelón le ha caído a Domingo Fernández, el alcalde. Tiene que decidir entre indemnizar a su compañero y amigo o recurrir la sentencia. Parece que se va a inclinar por esto último “pese a que entendemos las acciones que ha adoptado el señor Ortega, al que, según la sentencia, se le ha lesionado muy gravemente”. Y Ortega, ¿qué dice?