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viernes, 26 de agosto de 2011

Las presiones políticas no impiden que la Rural de Canarias se una a Cajamar

Emilio Ruiz

A Paulino Rivero, presidente del Gobierno autonómico de Canarias, le ha salido el tiro por la culata y tendrá que dar su brazo a torcer. Sus numerosos esfuerzos, negociaciones y hasta presiones, para conseguir juntar en una única entidad a las dos cajas rurales canarias, Caja Rural de Canarias y Cajasiete, han resultado inservibles. Ayer mismo, el consejo rector de Caja Rural de Canarias decidió, tras un largo y tenso debate, cerrar las negociaciones oficiales que inició el pasado julio con la tinerfeña Cajasiete y proponer a la Asamblea el establecimiento de una alianza con la almeriense Cajamar. De esa asamblea, que se celebrará en las próximas semanas, es casi imposible que surjan sorpresas, debido al dominio que los consejeros ejercen sobre la misma.
Una reunión de Consejo Rector de
Caja Rural de Canarias

Según la dirección de Caja Rural de Canarias, con la unión con Cajamar queda garantizada la continuidad de la actual dirección general, que, de haberse optado por la integración con Cajasiete, desaparecería. De los trece miembros que integran el consejo seis votaron en contra de la propuesta de unión con Cajamar y siete votaron a favor, entre ellos José Luis Ramírez Puerto, su actual director general. Hay que recordar que hace unas semanas los trabajadores de la entidad votaron también en asamblea la opción de Cajamar, postura a la que se han sumado los sindicatos Comisiones Obreras y UGT. 

Los seis votos favorables a la unión de las cajas rurales canarias han procedido principalmente de consejeros sobre los que Paulino Rivero ejerce una gran influencia, por ser propietarios de negocios ligados a la comunidad autónoma. El presidente Paulino Rivero no ha regateado un solo esfuerzo para evitar una votación como la que realmente se ha producido. Los siete votos favorables a la unión con Cajamar han valorado, además del fortalecimiento del negocio del tomate, en la que la almeriense es especialista como también lo es la canaria, que no se produce solapamiento de oficinas y que la actual Caja Rural de Canarias será la gestora de la marca Cajamar y del Grupo Cooperativo Cajamar en todo el archipiélago canario. Caja Rural de Canarias tiene 22.000 socios y una plantilla de 300 profesionales. La fusión deberá ser aprobada antes de 2012.

Cajamar Caja Rural, Sociedad Cooperativa de Crédito, es la primera caja rural española una de las entidades más activas y eficientes del sector por el crecimiento significativo de sus principales magnitudes de balance y cuenta de resultados. El Grupo Cooperativo Cajamar, constituido por Cajamar Caja Rural, Caja Campo, Caja Rural de Casinos, Caixa Albalat, Caixapetrer, Caixa Turís y Caja Rural Castellón atiende y da servicio financiero a más de 2,5 millones de clientes con 1.027 oficinas y más de 5.400 empleados en 39 provincias y 14 comunidades autónomas. Entre los más de doscientos bancos, cajas de ahorros y cooperativas de crédito que operan en España, el Grupo Cooperativo Cajamar se encuentra en el puesto 16 del ranking nacional, con unos activos que sobrepasan los 29.800 millones y un volumen de negocio gestionado total que supera los 53.000 millones de euros. Está presente en Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Comunidad Valenciana, Galicia, La Rioja, Madrid, Navarra y Región de Murcia, así como en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Tras la última incorporación de Caja Rural Castellón, el Grupo Cooperativo Cajamar cuenta con más de 740.000 socios.