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lunes, 8 de agosto de 2011

Ha muerto Francesco Quinn, un enamorado de Almería

Emilio Ruiz
www.emilioruiz.es

Francesco Quinn, hijo del legendario Anthony Quinn, falleció el viernes a los 48 años de edad. Se encontraba practicando footing cerca de su casa de Malibú (California), acompañado por su hijo Max, cuando se desplomó por un ataque al corazón. “Estuvimos intentando reanimarlo, pero no hubo respuesta", comentaron los vecinos que acudieron a socorrerle. Trasladado al Centro Médico Ucla, en Santa Mónica, los médicos no pudieron hacer más que certificar su muerte.

Nacido en Roma el 22 de marzo de 1963, Francesco Daniele Quinn fue el tercero de los trece hijos que tuvo Antony Quinn. Su madre fue la diseñadora de vestuario Iolanda Addolari, segunda esposa del actor. Estaba casado con Valentina Castellini con la que tuvo tres hijos.

Decidido a seguir los pasos de su progenitor, Francesco Quinn debutó en el cine en 1986 con Platoon, de Oliver Stone, donde interpretaba a Rhah, un narcotraficante. Poco después interpretó al joven Santiago en una adaptación a la pantalla chica de la novela de Ernest Hemingway El viejo y el mar, en la que su padre fue el protagonista. También participó en numerosas series, como Corrupción en Miami, Las aventuras del joven Indiana Jones, 24, Mentes criminales y The Shield. Fue asimismo protagonista de Vlad, un film directamente lanzado en DVD sobre el personaje real que inspiró la leyenda de Drácula. Recientemente le había puesto la voz a uno de los personajes de Transformers: El lado oscuro de la luna.

Francesco Quinn era un enamorado de Almería, según él mismo se encargaba de manifestar cada vez que tenía ocasión. Decía –y éste es un dato que su padre nunca quiso confirmar ni desmentir- que visitó por primera vez nuestra ciudad con tan solo tres años, traído por su padre mientras éste rodaba Mando perdido en 1.966. Es cierto que en un momento determinado, Anthony Quinn se hizo un vecino más del Zapillo, donde trabó amistad con todo el vecindario. Aún hoy muchos almerienses lo recuerdan con cariño. Anthony Quinn vino por primera vez a Almería a principios de la década de los sesenta para rodar Lawrence de Arabia. Francesco siempre se ha identificado enormemente con su progenitor: “Todos los días, cuando me miro al espejo, me parece ver a mi padre, cuanto más envejezco, más me parezco a él”, ha manifestado.

Sea o no cierto que Francesco llegó a nuestra ciudad con muy pocos años, lo que sí se sabe es que volvería a principios de los años 90 para rodar un capítulo de El joven Indiana Jones. Volvería hacerlo de nuevo en 2006 para rodar The Tonto Woman, un mediometraje que se grabó íntegramente en Texas Hollywood, en el desierto de Tabernas. En 2008 The Tonto Woman, dirigida por Daniel Barber, fue nominada para un óscar.
Cada vez que tenía ocasión, Francesco Quinn mostraba su cariño por nuestra tierra. Los dieciséis años transcurridos desde su anterior visita le hicieron ver una Almería diferente. “Almería está muy bien –dijo al poco de reencontrarse con nuestra tierra-, ha cambiado mucho, sobre todo porque ahora la escultura de mi hermano Lorenzo está en casi todos los bares”. Y es que el hijo menor de Anthony y hermano de Francesco, Lorenzo, fue el diseñador de un brazo de grifo de cerveza de una conocida marca. Lorenzo es otro buen conocedor de Almería, donde ha expuestos sus esculturas, la última vez en la galería de arte Argar.