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sábado, 30 de julio de 2011

La herencia recibida


Emilio Ruiz

Echar pestes de la herencia recibida suele ser un recurso habitual de quienes acceden por primera vez a un cargo público. Algunos plantean el tema de forma tan trágica que entran ganas de decirles algo así como “pues si tú crees que te has metido en un infierno, siempre tienes la opción de irte por donde mismo has venido”. Es cierto que, esta vez, a diferencias de otras, algunas herencias van a condicionar la gestión de los próximos años. En los tiempos de gloria cualquier ayuntamiento llegaba a un banco, le planteaba una refinanciación a largo plazo de la deuda acumulada y el banco se pegaba tortas por la operación. Hoy, el alcalde que vaya a un banco a pedir algo lo normal es que salga de la oficina trasquilado. ¡Si ellos están para pedir más que para dar!

Pero esto es lo que hay, señores alcaldes, señoras alcaldesas. La época de las vacas gordas ha pasado. Las colas de los promotores en las oficinas de Urbanismo entregando proyectos inmobiliarios son una estampa del pasado. Hay que adaptarse a la nueva situación lo mismo que se tiene que adaptar el cabeza de familia que metía en su casa tres sueldos y ahora mete uno, o ninguno. Da envidia, sí, de ver lo que disfrutaron los antecesores en el cargo, pero es que la vida es así de injusta. Unos tanto y otros tan poco.

Y otra cosa: es trampa eso de ir por la mañana a llorarle en el hombro a Gabriel Amat y por la tarde celebrar junta de gobierno a 300 euros por barba. Es trampa liberar a todos los candidatos de la lista elegidos mientras no se pueden pagar las nóminas de los funcionarios. Es trampa tener a las empresas locales sin pagarles las facturas un año tras otro mientras abonamos con cheques bancarios los conjuntos de la feria. Y podría seguir, y seguir, y seguir.

miércoles, 27 de julio de 2011

Llanto por tres vecinos

Ayer, miércoles, el Levante almeriense, y de forma muy particular el municipio de Cuevas del Almanzora, se despertó consternado por los lamentables sucesos ocurridos la noche anterior en una de las barriadas más populares y queridas de la comarca, Palomares. Tres de sus vecinos habían perdido la vida por unos instantes locos, que, sin duda, nunca debieron haber ocurrido. Pese a las advertencias y consejos de todos los libros de estilo y de todos los defensores del lector que en el mundo ha habido, ningún medio de comunicación sucumbió a la tentación de advertir que nuestros tres vecinos fallecidos eran de etnia gitana.

Fue ése, el de la etnia gitana de las víctimas, un dato suficiente para que la mayoría de medios digitales alimentaran las versiones más lamentables y temerarias del suceso, si no por las plumas de quienes elaboran la información, sí por los comentarios de los lectores, la mayoría amparados en el anonimato. Qué vergüenza sentimos en ocasiones de convivir con algunos de quienes dicen que son nuestros semejantes.

A mediodía se hizo pública la declaración institucional del ayuntamiento de Cuevas del Almanzora “mostrando las condolencias, solidaridad y sentimiento más profundo del Ayuntamiento de Cuevas del Almanzora, en nombre y representación de la totalidad de la corporación municipal y de toda la ciudadanía y vecinos de nuestro municipio, a los familiares de las víctimas fallecidas”. Fue una nota de cordura y raciocinio en medio de un lago de sinrazones y prejuicios. El martes, tres vecinos nuestros perdieron su vida. Lloramos y sentimos sus pérdidas con dolor y con rabia. Emilio Ruiz.

domingo, 24 de julio de 2011

El futuro de la CAM y sus doce oficinas en Almería

Emilio Ruiz

La Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) ha sido intervenida por el Banco de España, lo que hay que interpretar como una nacionalización. Desde el sábado pasado, tres administradores del Banco de España, José Antonio Iturriaga Miñón, Tomás González Peña y Benicio Herranz Hermosa, son los encargados de ejercitar las facultades que corresponden al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob), que son dirigir, controlar y ejecutar la actividad diaria de la CAM, así como nombrar al equipo de dirección. El anterior Consejo de Administración ha sido destituido.

Esta operación de nacionalización supondrá un desembolso de casi 6.000 millones. El mismo sábado el Banco de España ya tuvo que ingresar 2.800 millones para hacer frente a las obligaciones más inmediatas. Una vez saneada, la caja será vendida al mejor postor, dado que el Estado no quiere tener presencia en la actividad bancaria. Es decir, hará exactamente lo mismo que hizo con Caja Castilla-La Mancha y la cordobesa Cajasur. Vista la situación de la entidad y las valoraciones que está haciendo el mercado de las cajas que salen a bolsa –hasta ahora, solamente han salido a bolsa Bankia y Banca Cívica-, los primeros cálculos apuntan a que los 2.800 millones de aportación del Frob pueden suponer casi el 80% de su capital.

Caja Mediterráneo, o CAM, es la tercera caja que el Banco de España ha tenido que intervenir desde que estalló la crisis. Cajasur acabó en manos de la vasca BBK y Caja Castilla-La Mancha en las de Cajastur. Precisamente, la entidad asturiana encabezaba el proyecto en el que debía integrarse la CAM, junto a Caja Canarias y Caja de Extremadura, pero la poca claridad de los números de la caja alicantina obligaron a dejarla fuera de la operación. Los resultados de las pruebas de estrés hechas a toda la banca española recientemente han sido la puntilla que han llevado a la CAM al precipicio. Quedó clasificada en último lugar y con necesidades inmediatas de capitalización. Ante la incapacidad de su Consejo de Administración para captar fondos con los que poder capitalizarse, ha sido el propio Consejo quien ha pedido al Banco de España su intervención.

Los clientes pueden estar tranquilos, los empleados no tanto
La intervención no tendrá consecuencia alguna para los clientes de la entidad. Es más, se podría decir que ahora éstos pueden dormir más tranquilos, pues se tiene la garantía del Banco de España. Otra cuestión distinta es el futuro de los empleados. Caja Mediterráneo tiene en la provincia de Almería doce oficinas y alrededor de medio centenar de empleados. Es muy posible que se inicie un plan urgente de cierre de oficinas, las que son menos rentables. El plan ya estaba trazado por los antiguos gestores. El Frob tendrá que determinar si sigue con él o elaborará su nuevo plan.

En lo que parece que no va a haber dificultades va a ser en encontrar un novio para la entidad. Banco Popular, Caixabank, Santander, Sabadell, Ibercaja y BBA entran en la lista de pretendientes.

Unicaja, interesada si le falla Caja Duero-España

En la lista de pretendientes no está ni se le espera la andaluza Unicaja, pendiente de unos últimos retoques para consumar la absorción de la castellano-leonesa Caja España-Duero. Unas diferencias de criterio con los sindicatos están retrasando el proceso. Nuestra caja no está dispuesta a establecer dos niveles salariales, uno más generoso para los empleados procedentes de las cajas castellano-leonesas y otro más restrictivo para los de Unicaja. Sería una incongruencia que se primara más a los empleados de quienes han demostrado no ser muy eficaces en la gestión de la entidad. De todas formas, el Banco de España aprieta tanto que es caso seguro que en las próximas semanas el acuerdo será definitivo. El Frob ya tiene preparados 463 millones de euros para inyectárselos a la castellano-leonesa previamente a la absorción por Unicaja.

Puede haber más intervenciones

Los próximos días, o las próximas semanas como máximo, pueden sucederse nuevas acciones de intervención por parte del Banco de España. El ultimátum de Miguel Ángel Fernández Ordóñez es definitivo: antes de final de verano, el sistema tiene que estar ordenado. Y en la tarea están las catalanas Unnim y Catalunyacaixa, además de la gallega Novacaixagalicia. Necesitan 568, 2.622 y 1.718 millones de euros, respectivamente, para alcanzar los niveles de solvencia exigidos por el Banco de España. El Frob está dispuesto a proporcionárselos a cambio de participación en sus respectivos capitales sociales. ¿Y qué porcentaje tendría el Estado con esas aportaciones? Aún está por determinar, pero a la vista de cómo han salido al mercado Bankia y Banca Cívica, la participación estatal puede ser mayoritaria.

sábado, 23 de julio de 2011

Cómo hemos cambiado


Emilio Ruiz

Muchos de nuestros políticos darían cualquier cosa por hacer desaparecer las hemerotecas. Así se evitaban la exposición al ridículo, a la incongruencia, al ventajismo… al oportunismo partidista, interesado y coyuntural. Pero eso no es posible, afortunadamente. Las hemerotecas son el arma implacable que tenemos los ciudadanos de a pie para restregárselas por el morro a nuestros representantes cada vez que pretenden hacernos comulgar con ruedas de molino intentando convencernos hoy de lo contrario de lo que ayer predicaban. Para la historia quedará la mutación ideológica del PSOE con el tema de la subida o baja de impuestos. Recordémoslo. Decía en 2005: “Bajar los impuestos es de izquierdas” (Zapatero, El País). Y en 2009: “Subir impuestos también es de izquierdas” (Chaves, El País). Qué fuerte.

Con este asunto de la incompatibilidad de los cargos de alcalde y diputado andaluz, “ídem de lo mismo”, que decimos por mi pueblo. Decía el PP en 1995: “Ha llegado la hora de que la comunidad establezca un deslinde a la hora de acabar con la acumulación de cargos públicos. Es natural que no se acumulen dos responsabilidades. El puesto de alcalde no debe ser compatible con el de parlamentario autonómico. Los cargos públicos hay que acumularlos cuanto menos mejor”. Dice ahora: “Excluir a los alcaldes del Parlamento andaluz es un golpe de Estado al municipalismo, un fraude político, una cacicada antidemocrática”.

Decía el PSOE en 1995 por boca de su portavoz, Enrique Lince: “La presencia de alcaldes en este parlamento ha sido extraordinariamente positiva, prescindir de ellos es una mutilación innecesaria”. Dice ahora por boca de su portavoz, Mario Jiménez: “No es bueno para nadie y no responde al sentido común compatibilizar los cargos de alcalde y diputado”.

Cómo hemos cambiado, que dicen Presuntos Implicados.

sábado, 16 de julio de 2011

La esperanza socialista



Emilio Ruiz



La elección de José Luis Sánchez Teruel como Secretario General del PSOE de Almería con más del setenta y cinco por ciento de los votos ha supuesto un gran alivio para quienes temían lo peor: que el Congreso Provincial de ayer, lejos de marcar una nueva etapa en el PSOE almeriense, fuera el que ratificara la fractura definitiva. Las agrupaciones municipales sabían lo que se jugaban y han actuado en consecuencia. También es cierto que ha ayuda lo suyo el perfil del candidato. Independientemente de la valía personal, profesional y política de Sánchez Teruel, que nadie pone en duda, ni siquiera sus oponentes, se le veía como el único candidato que podía ser capaz de aglutinar las distintas sensibilidades socialistas. Teruel es un hombre de Griñán, leal, por tanto, a la ejecutiva del PSOE de Andalucía, de la que forma parte; pero nunca ha renegado de su la lealtad a quien le ha hecho adulto políticamente hablando, que no es otro que Martín Soler. Esta circunstancia de nexo con el presente y con el pasado ha sido valorada como muy positiva para organizar el futuro, pues lo peor que podía pasarle al PSOE en estos momentos era salir del congreso con la victoria de una candidatura rupturista. Es cierto que José Luis Sánchez Teruel ha recibido muchas adhesiones de quienes han puesto como condición el borrón y cuenta nueva. Pero ha sido lo suficientemente inteligente como atraer a aquéllos sin desprenderse de éstos. El alto porcentaje de votos recibidos lo avala.

Tres son los retos que tiene para el futuro inmediato el nuevo secretario general: Uno, recuperar el electorado para un partido que durante muchos años ha portado la hegemonía política provincial. Las próximas elecciones generales y autonómicas van a ser su primera prueba de fuego. Dos, recuperar la ilusión y la unidad en una militancia que no sólo está desunida, sino también desmotivada. Y tres, situar a Almería dentro del protagonismo político andaluz. La creencia general de los almerienses es que Almería sigue estando aún muy lejos de Sevilla. En todos los sentidos.

Las cosas que Maresca ha visto


Emilio Ruiz



Mariano Maresca (Almería, 1945) es, como diría Carlos Herrera, de la familia almeriense de los Maresca de toda la vida. Nacido y criado en pleno centro de la capital, en la calle Zaragoza, hijo del doctor Ángel Maresca, precursor de la sanidad pública en Almería, mientras a su hermano mayor, Antonio, le dio por la política (Presidente de Diputación, concejal, senador), a Ángel por seguir las huellas profesionales del padre, a Paco, el mellizo, por la función pública desde el mundo del Derecho… él se adentró en el mundo educativo haciendo parada y fonda en Granada, de cuya universidad es profesor de Filosofía del Derecho. Estudioso de Clarín y de Pasolini y director de revistas literarias, como Olvidos de Granada y La Fábrica del Sur, su popularidad la obtuvo como articulista.

Hace ya tres años que El País nos dejó huérfanos de sus artículos. A los que acostumbrábamos a abrir el periódico por las columnas de Haro Tecglen y Mariano Maresca nunca nos deslumbró el histrionismo de David Trueba ni el sarcasmo de Carlos Boyero. Mariano sabía como nadie ironizar con nuestras vivencias. Su última etapa como analista –no diría crítico- de la programación de Canal Sur fue memorable. También es verdad que la desaparición de la columna rebajó mucho la tensión en los gerifaltes de “la nuestra”.

La recopilación de artículos que nos ofrece en Las cosas que hemos visto (Renacimiento, Sevilla, 2011) no resarce la deuda que Mariano Maresca tiene con quienes queremos leerle cada día, o al menos cada semana, pero sí nos los retorna de su última ausencia. Dice su prologuista Luis García Montero que Maresca es “una inteligencia de usos múltiples”… “que conoce el peligro que suelen esconder las personas inocentes”. Pues precisamente eso es lo que nos gusta de él, que desenmascara sutilmente a los fabuladores.

domingo, 10 de julio de 2011

Los gordos somos un problema


Emilio Ruiz


Los gordos somos un problema para este país. El año pasado le costamos a la sanidad pública nada menos que 5.000 millones de euros, un 7 % de su presupuesto anual, según datos de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición que nos proporciona el diario El País, tan sensibilizado siempre con estos temas. Y eso, sin contar los 120 millones de euros que los afectados nos gastamos cada año en productos relacionados con la pérdida de peso.

Hace tiempo que no me he pesado, pero creo que mi encarnizada lucha a favor del hambre me ha llevado a pasar de la obesidad al sobrepeso. No utilizo dietas milagro, sólo la dieta de la lechuga (lechuga para desayunar, lechuga para almorzar y lechuga para cenar), alternada con la dieta de la alcachofa (ídem, pero con alcachofas). Dice Albert Lecube, de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, que las dietas no sirven para nada, que “desde el punto de vista médico el único tratamiento que ofrece garantías es el quirúrgico”. Añade que el método más eficaz es el by-pass gástrico, una técnica que consiste en reducir el estómago mediante una operación quirúrgica en la que también se puede acortar el intestino, saltando el tramo del duodeno y conectando el estómago directamente al yeyuno (¡ay, el yeyuno, que no había vuelto a saber de él desde que salí del colegio!).

Lamento decirle a este señor que no estoy de acuerdo. El hambre adelgaza. Le aconsejo a todo el mundo que, antes de entrar al quirófano, pruebe mi dieta de la lechuga. Como dicen en la tele: a mí me funciona. Pesaba 106 kilos y ahora peso “sólo” 90. (Nota para los puristas, que los veo venir: llamarle a mi dieta “dieta de la lechuga” no deja de ser un tropo y todo lo que hago es bajo la supervisión de un médico).

sábado, 2 de julio de 2011

Pobres pymes


Emilio Ruiz


Durante el periodo de tiempo comprendido entre marzo de 2010 y marzo de 2011 un total de 23.443 pymes españolas cerraron sus puertas. Es decir, 781 cada mes o, lo que es lo mismo, 64 cada día. En Almería, en abril de 2011 había 18.269 empresas inscritas en la Seguridad Social, las mismas que en 2004 y 4.000 menos que en 2007. Las causas que motivan la desaparición de tantas empresas son muy variadas. Todas ellas tienen su raíz en la situación que atraviesa nuestro país. Disminuye el consumo, disminuye la demanda, disminuye la actividad y sobra oferta. El día que se comience a generar empleo habrá mayor capacidad de compra, mayor demanda y, por consiguiente, mayor oferta. Y a mayor oferta, más actividad, más empresas y más puestos de trabajo. El círculo, como se ve, es perfecto.

Hay, además, dos problemas muy graves que están deteriorando la capacidad de subsistencia de muchas pymes y autónomos. Uno de ellos es la restricción del crédito. El pequeño empresario español siempre ha sabido sobrevivir a situaciones delicadas, pero para ello ha tenido como fiel aliado a la banca, que en momentos críticos acudía en su ayuda. Hoy, la banca lucha no porque las empresas sobrevivan, sino por su propia supervivencia.

El otro problema está ocasionado por la propia administración pública. El Estado –y cuando hablamos del Estado hay que incluir a todas las administraciones públicas- es muy exigente con sus deudores y cumple mal con sus acreedores. Miles de pymes son embargadas cada día por no poder atender sus obligaciones tributarias. Y, también, miles de empresas cierran cada año porque les asfixian las deudas que con ellas tienen las propias administraciones públicas. Exactamente, 38.000 millones de euros. Inaguantable, pues.