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sábado, 18 de junio de 2011

El PITA se queda sin Avánzit


Emilio Ruiz



El 13 de julio de 2009 fue un día de satisfacción del consejero de Innovación, Ciencia y Empresa, Martín Soler. En un acto celebrado bajo su presidencia, el director general del IDEA, Jacinto Cañete, acababa de firmar un acuerdo con la compañía tecnológica Avánzit, por el cual la Junta de Andalucía entraría en su accionariado a cambio de, entre otras cosas, “la puesta en marcha de una nueva firma tecnológica que tendrá su sede en el PITA, con una plantilla que en dos años alcanzará las 50 personas”. Falta un mes para que el día soñado llegue, ¿y qué habrá pasado? Pues que ya se puede entonar aquello de “nuestro gozo en un pozo”.

En estos dos años, Avánzit –que ahora se llama Ezentis- ha entrado en una vorágine de despropósitos que la llevan a una situación de práctica inviabilidad empresarial. La Junta ha cumplido su parte del acuerdo, aportando cuatro de los seis millones de euros prometidos, y la empresa también ha cumplido una parte del suyo con el traslado de su sede social a Sevilla. Pero, por lo demás, el asunto pinta feo. El viernes las acciones de Avánzit/Ezentis cerraron a 0,25 euros, cuando el precio que se estableció para la entrada de la Junta fue de 0,85 euros por acción. Por medio anda una ampliación de capital de 30 millones para comprar Sedesa –rebautizada como Ezentis Infraestructuras-, la constructora valenciana de los Cotino. Esta filial, con apenas unos meses de operatividad, ya ha presentado concurso de acreedores dejando en la estacada unas deudas a proveedores de más de 50 millones de euros. Días atrás, la matriz tuvo que reformular las cuentas de 2010 incrementando las cuantiosas pérdidas en 60 millones más. En una palabra: pura ruina. No creo que, con este panorama, lo que les quite el sueño ahora es si se instalan o no en el PITA. Que va a ser que no. Por h o por b, el PITA, la verdad, es que no levanta cabeza. Qué pena ver allí tanta desolación.