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sábado, 28 de mayo de 2011

Cambio de cromos, no, por favor


Emilio Ruiz


La Ley D´Hont, que regula la asignación de concejales según el número de votos, favorece la formación de mayorías. Pero, a veces, el voto está tan disperso que resulta imposible evitar la aparición de varios partidos con representación municipal. En Almería, a falta de que las juntas electorales digan la última palabra, hay quince pueblos que necesitan una negociación para formar mayorías.

La negociación, el pacto, el acuerdo, son elementos consustanciales de un régimen democrático. El sistema electoral español es enormemente pactista, y así lo vemos todos los días tanto en el Congreso de los Diputados como en numerosos ayuntamientos. Son muchas las voces que se pronuncian por un sistema electoral que configure gobiernos estables, pero, mientras la legislación electoral no se cambie, esto es lo que hay. La lista más votada de un municipio, si carece de mayoría absoluta, solamente podrá gobernar si no se forma otra mayoría alternativa. En ese caso, será investido alcalde quien reúna para sí una mayoría absoluta de votos, sea cual fuere el número de concejales de su candidatura.

En las primeras elecciones se puso de moda el “cambio de cromos”. Los partidos, al margen de los intereses de los municipios y de la voluntad de los concejales, distribuían alcaldías según sus intereses. A los concejales no les quedaba otra opción que aceptar órdenes so pena de verse represaliados. Con el tiempo, los acuerdos globales han perdido fuelle en favor de acuerdos locales –“puntuales”, dicen ellos-. Y es razonable. Cada pueblo tiene su singularidad y lo que puede ser un buen pacto para uno puede no serlo para otro. Ante esta nueva ventana de negociaciones que se abre, los electores lo único que pedimos es que se utilice como único criterio de decisión el interés del pueblo.

lunes, 23 de mayo de 2011

El efecto Zapatero


Emilio Ruiz


La última legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero al frente del gobierno de España está marcada por dos hechos que han sido determinantes para el ocaso del Partido Socialista: uno, no ver, o no querer ver, la difícil situación que a España se le presentaba en el futuro inmediato; y otro, la obstinación del presidente en querer adoptar una serie de medidas -posiblemente necesarias, nadie lo duda- enormemente distantes de las promesas que ofreció a sus electores cuando se presentó a la reelección. Tras la cumbre de Davos, donde parece que a Zapatero le hicieron un pase especial de la película que aquí se negaba a ver, el presidente debería haberse dirigido a los españoles manifestándoles que tenía que adoptar una serie de decisiones para las que moralmente no estaba legitimado, y que para adoptar esos acuerdos necesitaba un nuevo voto de confianza. Y el pueblo español, en uso de su soberanía, hubiera decidido si tenía que ser él quien tomara esas medidas o bien, puesto que eran unas medidas de corte tan liberal, que las tomara el partido que ideológicamente era más adecuado.

A partir de esta actuación tan desconcertante, Zapatero estableció su propia fecha de caducidad y se quedó sin credibilidad alguna, primero, ante sus adversarios, que lo consideran el autor de todos nuestros males, y también, ante sus propios electores, que consideraban que estaba traicionando los principios más elementales de la ideología socialista.

Ante ese panorama de transmutación política, cualquier motivo iba a ser aprovechado para hacerle un acto de repudio. Las elecciones catalanas fueron un principio. Pero el escarmiento absoluto tenía su oportunidad en las elecciones municipales y autonómicas de mayo. Los electores no han valorado si la gestión de tal o cual alcalde ha sido la adecuada –y la realidad es que muchos alcaldes socialistas que no han podido revalidar su mayoría han realizado una labor excepcional- o si lo ha sido la de tal o cual presidente de Comunidad. Lo único que han valorado es que la ocasión era propicia para decirle al inquilino de La Moncloa que su estancia en aquel palacete no debe prolongarse ni un día más. Y le han dado una sonora bofetada, justamente en la cara de quienes ni lo han comido ni lo han bebido. Pero así es la vida y así es la política.

sábado, 21 de mayo de 2011

La suspensión de pagos de Miró





Electrodomésticos Miró ha anunciado su intención de presentar suspensión de pagos en los próximos días. Aunque la empresa manifiesta que ninguna de sus 150 tiendas va a cerrar, la experiencia nos dice que estas situaciones habitualmente acaban o con la liquidación de la sociedad o con una fuerte reorganización de sus tiendas y personal. En Almería Miró tiene dos tiendas.

Las razones por las que una empresa se ve abocada al concurso suelen ser múltiples. Por eso, lo que voy a contar hay que situarlo en el campo de la anécdota, y nada más. Hace tres semanas estuve en la tienda de Miró de la calle Altamira. Le dije a la dependienta que necesitaba comprar los electrodomésticos de una cocina. Me preguntó si había visto algo y le dije que no, que no quería calentarme mucho la cabeza, que viéramos algo normalito y ya está. Fue imposible. Me sugirió que entrara en Internet y los eligiera. Y le repetí que no quería marearme con ese tema. Intenté que me hiciera un presupuesto. Nada. Le dije entonces que lo elaborara con tranquilidad y me lo enviara por e-mail. Tampoco. Propuse que anotara mi móvil. Pasó. Conseguí que apuntara mi número de fax. Lo hizo con desgana. Nunca me pidió mi nombre. A día de hoy nada ha recibido. Obviamente, los electrodomésticos ya están comprados. En otro lugar, claro.

Estos días sindicatos y patronal discuten si la subida de los salarios hay que relacionarla con el IPC o también habría que relacionarla con la productividad. Estoy seguro de que si a esa dependienta se le retribuyera según su rendimiento, su comportamiento sería distinto. Y si todos los trabajadores velaran por los intereses de su empresa como si fueran los suyos propios –porque lo son-, muchas empresas con dificultades a mejor superaban esa situación.

viernes, 20 de mayo de 2011

Dura lex, sed lex



Emilio Ruiz


Querido E: Dura lex, sed lex o, lo que es lo mismo, la ley es dura, pero es la ley. Lo ha probado en carnes propias el exalcalde de Lubrín Juan López Camacho, que ha sido condenado a veinte meses de prisión, diez años de inhabilitación para cargo o empleo público y una multa de 4.320 euros por dar una licencia de obras en un terreno protegido.

La decisión que López tomó en su día es repudiable. Pero no se puede decir que no está pagando caras sus culpas: dimisión de concejal y de diputado provincial, y ahora esto. Y eso está bien. Pero uno ve otras cosas que hay por ahí y llega a la conclusión de que sigue resultando sencillo juzgar y condenar a los pequeñitos.

Programa, programa, programa


Emilio Ruiz


Querido E: Izquierda Unida tiene cita habitual en las elecciones municipales de Los Gallardos. Encabezada tradicionalmente por Sebastián González casi siempre obtiene un concejal. Esta vez, el cabeza de lista es Lucas Gómez. Anteanoche hicieron su mitin principal. Desde El Ejido se desplazó Rosalía Martín.


Tras intervenir tres oradores, llegó el momento álgido de la noche con la presentación/intervención del nuevo candidato. Éste tomó el micrófono y, dirigiéndose a la concurrencia, dijo: “como todo lo que os voy a decir lo tenéis en el programa, pues leedlo, muchas gracias y adiós”. Y acabose el acto. Programa, programa, programa, que diría Anguita.

jueves, 19 de mayo de 2011

"¡Si me queréis, irse!"


Emilio Ruiz



Querido E: No está demostrado que es mejor alcalde quien más votos tiene. La historia nos dice que hay alcaldes que han obtenido su mayoría por los pelos, incluso de carambola, que hacen una gran labor por su pueblo. Otros, que gozan de amplio favor popular, son auténticas calamidades. ¿Y por qué, a éstos, les vota la gente? Pues por muchas razones: porque son buenas personas, porque tienen familias largas, porque hacen muchos favores...

A estos alcaldes que se aprovechan de las buenas intenciones de la gente para no hacer nada, habría que decirles lo mismo que les dijo Lola Flores a los periodistas cuando le atosigaban en la boda de su Lolita: “¡Si me queréis, irse!”.

Euforia


Emilio Ruiz


Querido E: Mi amigo el candidato está eufórico. “Oye, tío, que voy a por la mayoría absoluta”, me dice, “que lo noto, que lo palpo, que lo veo en los ojos de la gente”. Le pido que se explique. “Esta mañana. En el mercado. Repartiendo octavillas. Todos, abrazándome. Sonriéndome. ¡Guiños de complicidad!”. (Perdone el lector por las pausas, pero es que mi amigo no hablaba: jadeaba).

Pobre hombre. Y no es mala persona, pero no conoce a la gente. No sé cómo decírselo. Vive en su mundo, lejos de la realidad. Hasta que reciba el palo. No sabe que ni los miembros de su candidatura le van a votar. Dicen que es desperdiciar un voto. Y tienen razón. ¡Señor, que pase esta pesadilla!

martes, 17 de mayo de 2011

Candidatos periodistas


Emilio Ruiz


Querido E: Desde que el cura Andrés Vílches saliera elegido alcalde de Chirivel en las elecciones municipales de 1983 se puede decir que no hay profesión alguna que esté vetada al cargo de alcalde o concejal. La de periodista, tampoco. Joaquín Jiménez, socialista, ex de la Ser, lo ha sido y pretende serlo. Y también aspiran a serlo la popular Ana Martínez Labella y el candidato a la alcaldía de Adra por el PAL, Paco Benítez.

Otro periodista, Paco Gregorio, aspira a concejal de Olula por el PP. Nadie ha entendido que él mismo diga que se presenta “a concejal y portavoz” (sic). Hombre, Paco, todo a su tiempo. Lo de portavoz vendrá después, ¿no? Un abrazo.

lunes, 16 de mayo de 2011

Un pueblo pequeñico


Emilio Ruiz

Querido E: Francisco Cirera, candidato del PSOE a la alcaldía de Santa Cruz de Marchena, ha estado medio siglo de su vida emigrado en Tarrasa. “Cuando me fui”, recuerda, “Santa Cruz era un pueblo pequeñico”. A su vuelta, se lo ha encontrado “tan estancado que incluso va para atrás”. Es decir, aún más pequeñico.

El drama de estos pueblos pequeñicos es su supervivencia. Es muy importante saber elegir a las personas que los van a gobernar. Porque es necesaria mucha imaginación para dar con las teclas que los hagan despertar del letargo en el que se encuentran. El problema es tan difícil que a veces escapa del color político del alcalde que los gobierna. Un abrazo.

domingo, 15 de mayo de 2011

A vosotros, candidatos


Emilio Ruiz


No creáis que, si sois elegidos, vuestras vidas futuras se van a ver siempre envueltas en un mar de rosas. Qué va. Tendréis vuestros momentos de gloria, no lo dudo, pero también es posible que los mismos que estos días os vitorean sean quienes os lleven al olvido. Y si no, preguntadle a la periodista de “Diario de Almería” Carolina Crespo qué ha hecho con los exalcaldes de Viator Juan Antonio Segura Vizcaíno y Joaquín Álvarez. Escribe del ahora saliente Cristóbal Urrutia que desde 1979 “ha sido el único alcalde de Viator” porque “cabe recordar que el socialista ha estado 32 años al frente del Ayuntamiento”. ¡Ay, Carolina, no me mates al Juan y al Joaquín, que son jóvenes!

De qué se habla en esta campaña







Una campaña electoral se ha entendido siempre como la oportunidad de trasladar a los ciudadanos las propuestas de los partidos para mejorar su calidad de vida durante los siguientes cuatro años. Según el tipo de elección, esas propuestas se circunscribían al ámbito europeo, estatal, autonómico o local. Esto, que siempre ha estado claro, ahora ha saltado por los aires. Y hemos formado tal amalgama de mensajes que hasta no nos extraña ver cómo un alcalde nos transmite su propuesta de acciones para acabar con ETA, por ejemplo. Menos de municipalismo, en estas elecciones se habla de todo: de terrorismo, de desempleo, de la crisis económica… Y, mientras, viejos problemas que afectan a la vida local siguen sin resolverse y, lo que es peor, sin siquiera debatirse. Pongamos tres a modo de ejemplo:

Uno, el de la financiación local. El boom del ladrillo, metiendo en los ayuntamientos dinero a espuertas, relegó al olvido la necesidad de establecer definitivamente un modelo de financiación local. Y ahí seguimos.

Dos, el de las competencias. Hoy día nos encontramos con algo tan incongruente como tener una Empresa Municipal de la Vivienda, una Empresa Provincial de la Vivienda, una Delegación Provincial de la Vivienda y una Dirección General de la Vivienda, todas ellas con el mismo fin: construir viviendas de promoción pública. Y es sólo un ejemplo.

Y tres, el de la reorganización municipal del Estado. Es insostenible la existencia de más de ocho mil municipios, con sus ocho ayuntamientos, ocho mil alcaldes, ocho mil corporaciones... Algunos, tan pequeños que ni siquiera tienen capacidad para darles de beber agua a sus vecinos, como hemos visto con Benizalón. De verdad, ¿alguna vez nos vamos a tomar en serio el tema municipal?

sábado, 14 de mayo de 2011

Va de notarios

Emilio Ruiz


Querido E: Desde que Artur Mas compareció ante notario para asegurar que nunca pactaría con el PP, a nuestros políticos les ha dado por seguir el ejemplo. Pero no desnaturalicemos las cosas, por favor: el documento que compromete las promesas de un candidato con sus electores se llama programa electoral. Un acta notarial de manifestaciones tiene el mismo valor que una declaración de prensa, un mitin o una charla de amigos ante la barra de un bar. Es decir, cero.

Y cuando se dice de ir a otro notario para garantizar que gobierne la lista más votada, a donde hay que llevar esa propuesta es al registro del Congreso de los Diputados. Lo saben ellos y lo sabemos nosotros. ¿A qué jugamos, pues?

jueves, 12 de mayo de 2011

Levante almeriense


Emilio Ruiz


Querido E: Tengo a Andrés Garcia Lorca por un intelectual. Pero, en un artículo sobre mi comarca, no ha estado muy lúcido. Porque: a) el Levante almeriense no puede ser considerado como una unidad administrativa y política, b) nunca ha sido tierra de grandes caciques, c) decir que en estas elecciones hay candidaturas muy interesantes suena a huera palabrería, d) lo mismo que decir que hay “candidatos coherentes”, e) ¿hay algún territorio que no sea de complejas relaciones e intereses? y f) afirmar que “lo de antes ya no será, hay mucho ruido en viejos feudos, pero ello no quita que todo sea nuevo” suena a relleno de espacio por necesidades de edición. Un abrazo.

miércoles, 11 de mayo de 2011

El hábito y el monje


Emilio Ruiz


Querido E: Es una tontería eso de decir, respecto a los medios de comunicación, que el hábito hace al monje. Yo he leído columnas en El Mundo criticando a Rajoy y artículos en El País rajando de Zapatero. Pero, el otro día, en La Voz de Almería, el director de una emisora de radio se empeñó en preservar los clichés. Se lió a mamporros con el PSOE almeriense en estos términos: “Parece dejado de la mano de los ángeles, arcángeles y toda la corte celestial…”, “su extrema laicidad le pasa factura…”, “está abocado en caída libre al vacío infernal…”.

Vamos, que digo yo que no será necesario señalar qué emisora de radio local dirige este ilustre periodista. Un abrazo.

domingo, 8 de mayo de 2011

Las estaciones del AVE




Emilio Ruiz

El AVE Almería-Murcia discurrirá por nuestra tierra en un tramo de exactamente 108,1 kilómetros. Los viajeros que queramos utilizarlo dentro del territorio provincial vamos a tener dos opciones para hacerlo: en la estación de Almería-capital, cuya ubicación definitiva no está determinada, pero que todos suponemos por donde irá, metro arriba o metro abajo, y en la estación de Vera, que se va a ubicar entre el núcleo urbano principal y la playa.

El nombre definitivo de ambas estaciones aún no se conoce, pero circulan por ahí sugerencias diversas. Sobre la que se ubicará en el término municipal de Almería, el adelantado en la propuesta de nombres ha sido el periodista José Antonio Martínez Soler, presidente de la Junta Rectora del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar. Ha sugerido que la estación capitalina sea denominada “Almería-Cabo de Gata”. Y, en honor a la verdad, la propuesta ha recibido el beneplácito de casi todos.

La de Vera está un poco más complicadita. El Ministerio de Fomento ha empleado, de forma provisional, la denominación “Estación de Vera-Almanzora”. Y ya han saltado los descontentos. Una asociación de empresarios dice que debe llamarse “Vera-Levante”, otra que “Almanzora-Levante”, otra que “Levante-Almanzora” y otra que “Vera-Mojácar”. A Vera no se le puede hurtar algo que está en su propio territorio, eso es obvio. Preservado su nombre, la cuestión está en decidir si algún otro le acompañará en la denominación. El de Almanzora es acertado, como el de Mojácar, por lo simbólico de este municipio. Lo de Levante es menos convincente, al tratarse de un término impersonal que se asocia generalmente con tierras valencianas. En definitiva, “Vera-Almanzora” o “Vera-Mojácar”, e incluso “Vera Indalo”, no están mal.

sábado, 7 de mayo de 2011

La vestimenta del candidato


Emilio Ruiz


Querido E: Creo que mi amigo el candidato se ha confundido conmigo. Va diciendo por ahí que soy su asesor. No es cierto. ¿De qué le voy a asesorar si ni siquiera le voy a votar? Me lo propuso un día, pero yo no le respondí, creyendo que mi mutismo iba a ser interpretado en sentido negativo. Lo ha tomado por lo contrario.

Ha venido a preguntarme que cómo tiene que ir vestido en esta campaña. Por no desagradarlo con un improperio, que es lo que merece, le he dicho que cuando haga campaña de calle debe ir con chaqueta sport. Si hace visitas a colectivos debe ponerse corbata. Y si cierra el mitin central debe ponerse un traje. No sé si le he aconsejado bien. Un abrazo.

viernes, 6 de mayo de 2011

Ruina


Emilio Ruiz


Querido E: Visité ayer a un alcalde que lo es y que pretende serlo tras estas elecciones. Se me echó a llorar. Metafóricamente hablando, claro. “Estamos en la ruina”, me dijo, “no tenemos para las nóminas, los ingresos por licencias de obras han desaparecido, la Junta nos manda menos dinero y más tarde, la Diputación nos retiene nuestros ingresos para aportarlos a los Planes Provinciales, Endesa nos quiere cortar la luz, los proveedores no nos sirven… así que no sé qué camino tomar”.

Lo tengo claro. Y se lo dije: “El camino de irte a casita”. ¿Por qué tanto empeño en salir reelegido alcalde alguien que ha llevado a su ayuntamiento a esta situación? El futuro no pinta mucho mejor. Un abrazo.

jueves, 5 de mayo de 2011

Si me queréis, no votadme


Emilio Ruiz



Querido E: ¿Se puede ser candidato a alcalde de un pueblo y pedir a los electores que no te voten? Se puede, y, además, se da el caso. Se trata de un pueblecito de Almería, que en estas elecciones se rige por el sistema de listas abiertas, es decir, que sale elegido alcalde el candidato de todas las listas que obtenga mayor número de votos, independientemente del lugar que ocupe en ella.

En una de estas listas aparece un cualificado político de un importante partido que estos días anda el hombre preocupado no vaya a ser que a los vecinos les dé por hacerlo alcalde el día 22. “Si me queréis, no votadme”, les ha dicho. No sabe si le harán caso. Un abrazo.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Sostenible

Emilio Ruiz


Querido E: Mi amigo el candidato, tras el reproche que le hice por emplear en su acto de presentación un ridículo y pretendido lenguaje no sexista, quiere que sea su consejero. El primer consejo que me ha pedido es para una rueda de prensa. “Sé de lo que tengo que hablar, pero no sé lo que tengo que decir”. Le he dado la palabra talismán de los políticos novatos: sostenible. No sabe qué significa, pero tiene la suerte de que los periodistas tampoco.

“¿Nos puede decir cuál va a ser su programa urbanístico?”, le han preguntado. “Haremos un planeamiento urbanístico sostenible”. “¿Y para resolver el problema del paro?”. “Desarrollaremos políticas de empleo sostenible”. Salió torero. Un abrazo

martes, 3 de mayo de 2011

Dejarse el pellejo

Emilio Ruiz




Querido E: Entre los ciudadanos que aspiran a ser concejales hay un porcentaje elevado de quienes pisan ruedo político por primera vez. Muchas de estos candidatos han sido vecinos anónimos que se han limitado a llevar una vida personal, social y profesional de lo más vulgar del mundo. Para ellos, este mundo es nuevo.

Y si en ese mundo nuevo hay algo que produce pavor, eso es tener que hablar en público. A estos políticos neófitos que no les sale una palabra por la boca, yo les daría un consejo: echad mano del corazón. Como el candidato del PP a la alcaldía de Turrillas. “Me voy a dejar el pellejo por vosotros”, ha prometido. ¿Y hay programa electoral más hermoso que ese? Un abrazo.

lunes, 2 de mayo de 2011

Cuneros

Emilio Ruiz


Querido E: Como son pocos los problemas de los que poder ocuparse, a algunos plumillas les ha dado por resucitar el viejo debate de los políticos cuneros. Creía uno que, en la era de la globalidad, polémicas de este tipo ya no tenían razón de ser. Pero, por lo que se ve, para intentar descalificar al adversario cualquier excusa es buena.

A vaquiña non é de onde nace, senón de onde pace, dicen los gallegos. Tiene pantalones tener que recordarlo. Creía uno que el día que los catalanes eligieron a un presidente de nombre José, que no Josep, el debate quedaría sepultado para siempre. Pero nada, no ha servido para nada. ¡Mira que son obtusos! Un abrazo.

(La Voz de Almería)

El programa

Emilio Ruiz


Querido E: Los programas están para no cumplirlos, decía el viejo profesor. Algunas formaciones políticas, sabedoras de ello, ofrecen el oro y el moro. Otras, sobre todo si son candidatos a la oposición, ofrecen la luna. Y otras, las que saben que los programas no los lee nadie, se limitan a repartir el panfletillo genérico que elabora su partidos.

El otro día, Diego Valderas estuvo en Benahadux. ¿Para hablar de los problemas del pueblo y sus propuestas de solución? ¡Qué va, para hablar de la reforma laboral y de la reforma de las pensiones! Como salida de un apuro, vale, pero ¿me puede decir Valderas qué tiene que ver eso con las elecciones municipales? Pregunto. Un abrazo.