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sábado, 26 de marzo de 2011

El Consejero Recio



Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
www.emilioruiz.es

Sé de antemano que no es propio de los convulsos momentos que vivimos hacer una loa de la gestión de alguien que se dedica a la cosa pública, y menos aún si ese alguien es miembro del Partido Socialista, y aún menos todavía si el político en cuestión se halla inmerso en el feo fregado de los dichosos eres. Pero de nuevo voy a nadar contracorriente para romper una lanza en favor del consejero Recio por su actitud valiente y decidida para esclarecer todos los pormenores del asunto. Una actitud, por cierto, que no siempre es comprendida por todos.

Desde el mismo momento del estallido del caso, Recio fue más que explícito: “Ni temo ni dejo de temer”, contestó a los periodistas cuando le preguntaron si temía que el caso salpicara judicialmente a alguno de sus antecesores. Lo que algunos puritanos del socialismo andaluz entendieron como una postura insolidaria con los exconsejeros Fernández y Viera no era más que la manifestación de una actitud decidida para llegar al esclarecimiento del asunto, con todas las consecuencias. Desde entonces, la máxima del consejero se ha movido dentro del esquema del “caiga quien caiga” en un empeño personal por conseguir, por una parte, que el peso de la ley caiga sobre los usurpadores, y por otra, que el erario público recupere lo que ilegalmente le ha sido sustraído.

Esta honesta actitud de Recio ha llegado incluso a crear desconcierto en algunos de sus oponentes políticos, quienes un día le piden la dimisión por ocultación de datos y al siguiente se la piden por exceso de transparencia. Este último es el caso tras conocerse que el consejero está ofreciendo información del desarrollo de la investigación a través de las redes sociales. Dentro del circuito de las nuevas tecnologías de la comunicación, todo el mundo sabe que Recio es uno de los pioneros. Su blog personal www.manolorecio.es es un ejemplo de eficacia y modernidad. Es cierto que el mundo de la política se mueve a menos velocidad que el mundo real y que tal vez Recio debió reservar al Parlamento algunas de las explicaciones que ha dado por la red. Es el debate pendiente. Pero es un disparate pensar que, por esta actitud, el consejero es un friki, como dice Valderas, o un quinceañero, como dice Oña. Y es que para algunos la revolución tecnológica acabose con el teléfono móvil.