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martes, 15 de febrero de 2011

Carta abierta a Alfredo Sánchez

Estimado don Alfredo:

Qué decepción, qué profunda decepción. Ha necesitado media página de La Voz de Almería para responder a un articulillo de 1.500 caracteres y se olvida de contestar a la pregunta clave de la cuestión, que no es otra que ésta:

¿Por qué razones el PITA echa mano de una empresa de la Comunidad Valenciana para realizar las obras de pavimentación de sus calles cuando en Almería hay varias empresas que se encuentran capacitadas, técnicamente y humanamente, para realizar esas obras?

Como no tiene una respuesta convincente, ni medianamente convincente, se pierde en mil y cien especulaciones dando respuesta a cuestiones que nada tienen que ver con el caso que nos ocupa, que es muy concreto y no requiere de tantos devaneos. Dice que no pensaba responder a mi artículo porque yo, Emilio Ruiz, soy constructor de pavimentos asfálticos y que esa circunstancia se la he hurtado al lector. Pues muchas gracias. Pero, ¿acaso esa situación profesional, que es cierta –bueno, dejémoslo en constructor, simplemente-, y tan honesta como puede ser la suya, desvirtúa la pregunta o debe desvirtuar la respuesta? Si de confundir al lector se trataba, sin duda; aunque creo, sinceramente, que no lo ha conseguido. Porque eso es insustancial.

Después viene a decir que el mercado está abierto para todo el mundo. Pues ése es el quid de la cuestión, señor Sánchez, que no ha estado abierto para todo el mundo. En el caso concreto éste el mercado solamente ha estado abierto para una empresa valenciana que ni siquiera dispone en Almería de medios técnicos para fabricar ese tipo de producto, que ha tenido que vendérselo otra empresa que sí dispone en Almería de esos medios para fabricarlo.

¿De verdad, usted todo esto lo ve normal? Sabe que no, que esto no es normal, excepto que por medio haya razones que una inteligencia vulgar, como es la mía, no logra entender.

Señor Sánchez, yo no dudo ni un segundo de su honradez ni veo trasfondos oscuros en este asunto. Es más, fíjese, como le conozco, creo que a usted este gol se lo han metido en propia portería. De lo que le acuso es de que le ha faltado sentido del tacto. Y, efectivamente, no es la primera vez. El PITA es reincidente. Y siempre con la misma empresa, qué casualidad. ¡Cuánto daríamos los empresarios andaluces por tener en otras comunidades autónomas dirigentes tan comprensivos y amantes de la libre competencia empresarial como lo es usted con las empresas de fuera, según se aprecia en su artículo de respuesta!

Por cierto, cuando usted dice que las obras del PITA las hacen estas empresas o aquellas, de aquí o de allá, si tan pulcro dice que es con los procedimientos ¿no cree que lo mejor hubiera sido mandar sus licitaciones al BOJA o al BOP y que se presente todo el que quiera, sea de de donde sea? ¿Por qué no lo han hecho así? Pues también lo podría explicar.

Aunque sé de antemano que mi humilde persona, de usted, no merece respuesta alguna. Quién soy yo, al fin y al cabo, para merecer una respuesta suya, sino un humilde constructor que hurta su identidad a los lectores de La Voz de Almería.

A pesar de todo, un abrazo, si me lo acepta, don Alfredo. EMILIO RUIZ.