_______________________________________________________________________________________________

domingo, 26 de diciembre de 2010

¿Por qué los españoles no quieren a Zapatero?

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
www.emilioruiz.es


La encuesta del Insituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA), hecha pública la semana pasada, da tal revolcón a José Luis Rodríguez Zapatero que, si tuviéramos que adentrarnos en la reciente historia de España para encontrar una situación similar, habría que irse treinta años atrás, cuando Adolfo Suárez pasó del cielo al infierno en tan solo unos meses. El 68,3 % de los andaluces desaprueba la gestión del presidente. En Almería, el porcentaje sube un par de puntos. Si trasladáramos este estudio a nivel nacional, el porcentaje seguro que aumentaría, pues, como es sabido, el socialismo siempre ha tenido en Andalucía un predicamento mayor que en el resto de España.

Salvo error u omisión, las medidas más importantes que a día de hoy ha tomado Zapatero para contentar a los mercados y, de paso, aliviar las cuentas públicas se pueden resumir en diez: una, ha bajado un 5 % el sueldo de los funcionarios; dos, ha quitado el cheque-bebé; tres, ha congelado las pensiones; cuatro, ha subido dos puntos el IVA; cinco, ha quitado los 400 euros que nos deducíamos del IRPF; seis, ha eliminado la desgravación por vivienda habitual; siete, ha elevado el IRPF de las rentas altas; ocho, ha subido los impuestos del alcohol y el tabaco; nueve, ha subido el impuesto del ahorro del 19 al 21 %, y diez, ha eliminado la prestación de los 426 euros a los parados de larga duración. Y aún queda la patata caliente de las pensiones.

¿Era necesario que, visto el panorama, se tomaran estas medidas? En mi humilde opinión, creo que la inmensa mayoría de los españoles creen que sí, que había que hacer esto. Esto, o algo que se le pareciese, que viene a ser lo mismo. ¿Entonces, por qué se desprecia a Zapatero? La respuesta me la dio el otro día un exdiputado socialista por Almería: “El guión nos exige nuevamente a los socialistas bailar con la más fea, pero lo que no podemos admitir es que encabece el reparto quien se presentó ante los electores con un programa electoral que dice exactamente lo contrario de lo que estamos haciendo”. Palabra de santo.