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sábado, 30 de octubre de 2010

Prensa de papel, prensa digital

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
http://www.emilioruiz.es/


Almería goza de un privilegio que está al alcance de muy pocas ciudades y provincias españolas: la posibilidad de poder hallar cada mañana, en los kioscos de prensa, nada menos que tres periódicos diarios que hablan de lo nuestro. Es un privilegio que nadie sabe cuánto tiempo va a durar. A juzgar por los acontecimientos, parece que no mucho. Para desgracia nuestra. Para desgracia de los que consideramos que es una ofensa comparar el crujir del pase de una hoja de periódico con el tecnológico arranque de un ordenador. Pero si esto es ya de por sí un privilegio, más lo es aún el hecho de poder observar cómo los tres periódicos, cada uno con sus matices, han podido evitar la tentación de abrazarse informativamente a una de las dos farolas que alumbran el panorama político provincial. El mantenimiento de ese equilibrio nos llena de orgullo a los lectores y es un regalo que recibimos cada mañana quienes amamos la independencia y la honestidad informativas.

Siento que este preciado escenario no se haya reproducido también en los dos periódicos estrictamente digitales que tenemos, “Teleprensa” y “Noticias de Almería”. Ambos están dirigidos por dos excelentes periodistas y estupendos articulistas, Javier Salvador y Rafael Martos. Ha bastado que aparezca, en el cercano horizonte, una consulta electoral para, sin pudor, desviar sus respectivas líneas informativas hacia intereses que emanan de consignas partidistas y no del interés del lector. Me duele decir esto, de verdad, porque también soy consciente de lo difícil que resulta sobrevivir en un mundo donde parece que todos tenemos que trabajar gratis para Google, que es el que se lleva todas las perras. Pero se puede ser un poco más comedido e inteligente en las formas. Tanta pleitesía y ofuscación pueden devenir en desprecio al lector y ridículo del editor. Que es lo que no queremos.