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sábado, 26 de junio de 2010

Sara Carbonero


Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
www.emilioruiz.es

Supongo, lector, que, a estas alturas de la Copa del Mundo, ya sabes quién es Sara Carbonero. Es posible, no digo que no, que no te suenen demasiado nombres como Joan Capdevila, Juan Mata o Pedro Rodríguez, todos ellos excelentes jugadores españoles, pero, de verdad, me cuesta creer que no sepas quién es Sara Carbonero. No obstante, si así es, para eso estamos. Sara Carbonero es una periodista que Telecinco ha mandado a Sudáfrica para cubrir los partidos de nuestra selección. Como profesional es más bien flojita. Su trabajo lo desarrolla en lo que en el argot de las retransmisiones deportivas se conoce como a pie de campo, que es a donde suelen mandar a los periodistas prescindibles. Los periodistas a pie de campo tienen dos misiones principales, a cuál de ellas más inútil: una, anunciarnos un cambio de jugadores, algo innecesario, pues todos lo estamos viendo por las tablillas del cuarto árbitro, y otra, anunciarnos lo minutos de prolongación del partido, tan innecesario como lo anterior por las mismas tablillas. Pero, de los periodistas de a pie de campo del Mundial, Sara Carbonero no es una cualquiera. Además de joven y guapa -¡esos ojos…!-, en ella se da la circunstancia de que es novia de Íker Casillas. Y por esto es por lo que empiezan los líos. Tras perder con Suiza, un periódico de la talla de The Times llegó a afirmar que cómo no íbamos a perder si nuestro portero estaba más pendiente de su novia que del balón. El tema ha cogido tal trascendencia que hasta Mariano Rajoy ha llegado a afirmar, minutos antes del partido contra Chile, que, si perdíamos, la culpable no iba a ser Sara Carbonero, algo que mucha gente ha interpretado, con razón o sin ella, en sentido totalmente contrario.

Menos mal que hemos ganado. Si llegamos a perder, pobre Sara, la tormenta que sobre ella hubiera caído. Aunque mucha gente empieza a poner en duda si es la periodista quien alimenta el morbo. González Urbaneja, presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, ha advertido que “la propia Sara Carbonero debería tener un cierto cuidado, porque el periodista no debe implicar sus emociones personales en las historias que construye”. Telecinco, mientras tanto, saca rentabilidad al filón habilitando en su página web, bajo del título de “Sara, protagonista del Mundial”, una galería de fotos de la periodista no haciendo otra cosa que su trabajo. ¿Estamos ante un caso de machismo? Va a depender mucho de los resultados de nuestra selección.