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jueves, 17 de junio de 2010

Mojácar tiene un problema

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
www.emilioruiz.es

En algo coinciden las fuerzas políticas y los agentes sociales de Mojácar: en el casco histórico del pueblo hay un enorme problema de falta de aparcamientos. En lo que no coinciden tanto es en aceptar alguna de las alternativas que se han propuesto para solucionarlo. La realidad con la que nos encontramos a día de hoy es que Mojácar es un pueblo precioso que merece la pena visitar pero al que cada vez resulta más pesado ir. Los jóvenes mojaqueros que se independizan no quieren quedarse en el pueblo, por su incomodidad, y prefieren disfrutar de sus pintorescas calles desde la visión distante que ofrece una casa en la playa. Y los visitantes, cuando suben una vez, dudan si hacerlo de nuevo. El problema es, pues, tanto de los turistas como de residentes.

Rosa María Cano, la alcaldesa, ha visto una vía de solución, al menos para el problema de los residentes, en la construcción de un aparcamiento subterráneo en las plazas Arbollón y Frontón, situadas a espalda de la iglesia. De inmediato, doscientos vecinos se le han echado a la calle. Dicen que la tendencia debe ir encaminada hacia la peatonalización total del casco histórico. Posiblemente, una actitud demasiado drástica.

Desde hace varios años existe un proyecto de macropárking que solucionaría definitivamente el problema. Es cierto que esta alternativa también ha tenido muy dividida a la opinión pública mojaquera, pero ahora parece que ya se acepta como la mejor de las posibles. Se trata de construir varias plantas escalonadas de aparcamiento en la conocida como “Ladera del Pavana”, situada junto al hotel Moresco, prácticamente a las puertas de Plaza Nueva. La planta superior iría dotada de locales comerciales, y esto era lo que creaba recelos en los comerciantes tradicionales, que temían que los turistas llegaran al pueblo y no pasaran de aquí. Un temor infundado, en mi opinión. Otra cuestión es el impacto visual que puede tener. El autor del proyecto es Guillermo Vázquez Consuegra, muy sensible con estos temas. Es cuestión de verlo antes. El visionado en 3D permite hacer recreaciones bastante ajustadas a la realidad. Creo, en definitiva, que sobran manifestaciones y falta diálogo. Hay un problema y existen soluciones. Pues hablémoslo.