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jueves, 13 de mayo de 2010

El manual del buen gobernante

El “Manual del buen gobernante” –que no sé si existe, pero, si no existe, me lo acabo de inventar- tiene dos capítulos: el Capítulo I, “De los actos y hechos que en el gobernante producen satisfacción”, y el Capítulo II, “De los actos y hechos que en el gobernante producen insatisfacción”.

En el Capítulo I se incluye la enorme alegría que produce el resultado electoral que conduce hacia el poder, la satisfacción que se siente cuando se cumple con una promesa electoral, el placer de ver cómo se resuelve un problema humano, de inaugurar una plaza, de abrir una nueva calle o una autovía, de estrenar un centro de salud o un hospital...

En el Capítulo II, el “De los actos y hechos que en el gobernante producen insatisfacción”, se incluye, además del amargo sabor de la derrota electoral, todo aquello que le sienta al ciudadano como una patada en sus partes. Léase, por ejemplo, esa subida de impuestos que hay que hacer, esa multa que hay que poner, el cheque bebé que ya no se puede dar o la bajada de sueldo que hay que hacerle al funcionario o la pensión que hay que congelar.

Nuestro admirado presidente del gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, creía, hasta anteayer, que el “Manual del buen gobernante” sólo tenía un capítulo: el Capítulo I. Y no, el Capítulo II también existe. Emilio Ruiz.