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miércoles, 20 de enero de 2010

Martín Soler, contra los “tramposos”

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
www.emilioruiz.es

La que se ha liado. Resulta que la Universidad de Sevilla ha aprobado un reglamento que incorpora una novedad “disparatada”, según calificación de Martín Soler, que, no se olvide, es el Consejero responsable de las universidades andaluzas: a partir de ahora, los alumnos que sean sorprendidos copiando pueden continuar el examen. Dice Soler que una medida como ésta favorece a los tramposos y deteriora la autoridad del profesor. “No debe confundirse democracia con anarquía”, ha rematado. La práctica habitual, hasta ahora, era expulsar a un alumno si se le cogía in fraganti. Ahora no, excepto que perturbe el normal desarrollo del examen.

No entiendo el enfado del Consejero. Ni como discente ni como docente que he sido durante muchos años. Como alumno, la práctica del arte de copiar me ha sido más útil que muchas asignaturas. Solamente me cogieron una vez, y fue don Pedro Vílches, que daba matemáticas en el Colegio Diocesano. Ojeó mi sofisticada chuleta y dejó que continuara el examen. Al terminar, me pidió que esperara en la puerta del aula. Me llamó cuando todos terminaron. “¿Usted cree –me preguntó- que necesita hacer eso para aprobar el examen?”. “No le quepa la menor duda, don Pedro, si no fuera así, nunca lo haría”. Me aprobó. Como maestro, nunca he prohibido a mis alumnos que se copien. Es más, incluso les he aconsejado que lo hagan cada vez que puedan. Pero siempre les he advertido: que nunca os pille, porque entonces la calabaza está asegurada. Un alumno que no sabe ni copiarse no merece ser aprobado. Es mi opinión. Por cierto, ¿de verdad, Martín, que nunca te has copiado? Perdona, pero no me lo creo.