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domingo, 26 de diciembre de 2010

Está pasando, lo estás viendo… cierra CNN+

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
www.emilioruiz.es

El próximo día 31, si nadie lo remedia –y nadie lo va a remedir, para qué nos vamos a hacer ilusiones-, la mosca de CNN+ será sustituida por la mosca de 40 Latino. Los debates de Leticia Iglesias y Antonio San José, los cara a cara de José María Calleja, los análisis de Iñaki Gabilondo, las lecciones de economía de Emilio Ontiveros y Juan José Toribio, la actualidad en la red de Almudena Gómez, la información bursátil de Alonso Trenado y Lara Vadillo, las crónicas parlamentarias de Rafa de Miguel, los informativos de Silvia Intxaurrondo y Marta Soria y Sarai Pérez y Sandra Golpe y Rafael Luque… darán paso a las canciones flamenquitas de El Arrebato y Los Rebujitos, el hip-hop de Juan Profundo, las canciones folk de Carlos Núñez o las baladas de Sabina y Laura Pausini. Atrás quedarán once años de una televisión sería, realizada con rigurosidad y distanciada de la algarabía que impera en la mayoría de los canales de la TDT. Un grupo de intelectuales y personas cercanas al mundo del espectáculo preparan un manifiesto para denunciar lo que consideran una traición del grupo Prisa, que antepone, dicen, su intereses económicos a la función social.

Vayamos por partes. CNN+ cierra por una sola razón: porque empresarialmente no es una emisora rentable. En el acuerdo de Prisa/Sogecable (Polanco) con Gestevisión/Mediaset (Berlusconi), por el que la segunda se hace con la titularidad de Cuatro a cambio de cierto dinero y un intercambio de acciones, la primera se reservaba la posibilidad de seguir explotando CNN+, que pasaría de depender de la nueva Prisa TV. Al entrar Liberty en el capital de Prisa lo primero que hicieron los norteamericanos fue pedir cuenta de resultados y audiencia. En ambos casos, el resultado era desfavorable. Los norteamericanos no tardaron en comunicarle a Cebrián que la continuidad del acuerdo pasaba porque se le informase a Telecinco de la renuncia de dicho derecho. El acuerdo de franquicia tenía que renovarse en enero de 2011, y si esta renovación no interesaba a Prisa, tampoco interesaba a Telecinco. El cierre de una cadena de televisión no era nada nuevo para Prisa, que unos años antes ya tuvo que cerrar Localia y, más recientemente, renunciar a varias licencias de televisión otorgadas por las comunidades autónomas, entre ellas Andalucía.

Es cierto, como dicen los intelectuales en su manifiesto, que el cierre de CNN+ deja casi todo el campo de la nueva TDT en manos de las emisoras de ideología conservadora, y algunas de ellas incluso en manos de la extrema derecha. Pero también cabría preguntarse por qué CNN+ no ha alcanzado nunca los índices de audiencia que se esperan de una cadena principalmente informativa que ideológicamente ha estado situada en el espacio donde dicen situarse la mayoría de los españoles. La llegada de Iñaki Gabilondo al prime time de la cadena alimentó muchas esperanzas. Unas esperanzas que se fueron esfumando poco a poco hasta dejar “Hoy” es un raquítico 0,6 % de audiencia media. Ni siquiera el día de su despedida, teniendo como invitados nada menos que a Rubalcaba y a Garzón, Gabilondo fue capaz de atraer a la audiencia, que se situó finalmente en el 1,3 %, muy lejos, por ejemplo, de la extremista Intereconomía con su “El gato al agua”.

¿Y por qué la audiencia ha dado la espalda de esta manera a Iñaki Gabilondo? Tas vez la pregunta habría que hacérsela al propio Iñaki. En su despedida, el periodista ha mostrado su decepción con la nueva empresa, y también con la antigua, a la que seguirá ligado como Consejero. Pero no ha empleado ni un solo minuto en hacer autocrítica. Éramos muchos quienes esperábamos encontrarnos en “Hoy” un soplo de tolerancia, de libertad, de rigurosidad y de seriedad. Y muchos días hemos encontrado esto y mucho más. Pero otros, más de uno, demasiados tal vez, hemos visto un Iñaki extremadamente personalista, más pendiente de su brillantez que de la brillantez del programa o la de los propios invitados. Interesantes exposiciones de los contertulios eran interrumpidas sin piedad para trasladar al televidente sus propias opiniones. Algunos de los invitados mostraban gestos de incredulidad. Otros, como Javier Valenzuela, aprendieron pronto el truco de no dejarse interrumpir continuando en el uso de la palabra pese a las insistencias del presentador.

Iñaki Gabilondo es un gran comunicador. Eso nadie lo duda. Su “Hoy por hoy”, de la Ser, era –y es, ahora con Carles Francino- un exponente de la mejor radio española de todos los tiempos. Pero el medio condiciona mucho las actitudes. Se puede ser un gran periodista radiofónico y un pésimo periodista televisivo. La historia está llena de ejemplos: Encarna Sánchez, Federico Jiménez Losantos, Luis del Olmo, José María García… No se puede decir que Iñaki Gabilondo haya fracasado en televisión, pero sí que nunca le ha acompañado la brillantez que tuvo en la radio.

¿Por qué los españoles no quieren a Zapatero?

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
www.emilioruiz.es


La encuesta del Insituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA), hecha pública la semana pasada, da tal revolcón a José Luis Rodríguez Zapatero que, si tuviéramos que adentrarnos en la reciente historia de España para encontrar una situación similar, habría que irse treinta años atrás, cuando Adolfo Suárez pasó del cielo al infierno en tan solo unos meses. El 68,3 % de los andaluces desaprueba la gestión del presidente. En Almería, el porcentaje sube un par de puntos. Si trasladáramos este estudio a nivel nacional, el porcentaje seguro que aumentaría, pues, como es sabido, el socialismo siempre ha tenido en Andalucía un predicamento mayor que en el resto de España.

Salvo error u omisión, las medidas más importantes que a día de hoy ha tomado Zapatero para contentar a los mercados y, de paso, aliviar las cuentas públicas se pueden resumir en diez: una, ha bajado un 5 % el sueldo de los funcionarios; dos, ha quitado el cheque-bebé; tres, ha congelado las pensiones; cuatro, ha subido dos puntos el IVA; cinco, ha quitado los 400 euros que nos deducíamos del IRPF; seis, ha eliminado la desgravación por vivienda habitual; siete, ha elevado el IRPF de las rentas altas; ocho, ha subido los impuestos del alcohol y el tabaco; nueve, ha subido el impuesto del ahorro del 19 al 21 %, y diez, ha eliminado la prestación de los 426 euros a los parados de larga duración. Y aún queda la patata caliente de las pensiones.

¿Era necesario que, visto el panorama, se tomaran estas medidas? En mi humilde opinión, creo que la inmensa mayoría de los españoles creen que sí, que había que hacer esto. Esto, o algo que se le pareciese, que viene a ser lo mismo. ¿Entonces, por qué se desprecia a Zapatero? La respuesta me la dio el otro día un exdiputado socialista por Almería: “El guión nos exige nuevamente a los socialistas bailar con la más fea, pero lo que no podemos admitir es que encabece el reparto quien se presentó ante los electores con un programa electoral que dice exactamente lo contrario de lo que estamos haciendo”. Palabra de santo.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Juande Ramos quiere a Piatti


Emilio Ruiz
Director de La Cimbra

Juande Ramos vuelve a la carga. Le gusta Pablito Piatti y presiona a su presidente, que ahora es el del Dnipro ucraniano -un acaudalado empresario llamado Igor Kolomoyskiy- , para que no regatee esfuerzos de ningún tipo. Quiere ver a "El Duende" en su equipo y punto. Y si es posible, ahora mejos que después.

Pero Alfonso García, el presidente rojiblanco, no es hombre que se deja deslumbrar por la chequera. No es que le sobren los billetes, que hoy, tal como andan las cosas, escasean y mucho, pero sabe que la marcha de Piatti puede suponer mandar al equipo a la Liga Adelante. El tal Kolomoyskiy le ha tentado con ocho millones de euros, pero Alfonso no ha perdido más de un minuto en prestarle atención a la oferta. Piatti es hoy el fichaje más caro de la historia de la Unión Deportiva Almería, casi ocho millones de euros, es decir, más o menos lo que ofrece el ucraniano. Pero es que el pequeño jugador siempre ha sido la gran esperanza blanca. Vino al Almería cuando era casi un adolescente y hoy apenas tiene recién cumplidos los 21 años. Esta temporada se ha destapado con el gran jugador de la plantilla rojiblanca. Venía con la etiqueta de ser considerado como "el nuevo Messi" y méritos más que sobrados está haciendo para ser considerado como uno de los jugadores más importantes de la liga española.

La gran pregunta que se hace la afición almeriense estos días es si Alfonso García logrará sucumbir a los deseos del presidente del Dnipro y de su entrenador, Juande Ramos. Hasta ahora, el golpe lo ha amortizado casi con desprecio, incluso cuando la oferta ha sido elevada a los 11 millones de euros. El presidente ya ha manifestado más de una vez que no pierde ni un minuto de su tiempo para escuchar ofertas por Piatti si las cifras que se ofrecen no empiezan por número par.

¿Será capaz Alfonso García de rechazar una oferta del Dnipro que atendiera a esa cifra? Son muchos millones, cierto es, tantos como casi el presupuesto del Almería para toda esta temporada, pero el club quedaría "tocado y hundido" si el argentino abandonara sus filas.

Alfonso García no es hombre temperamental ni amigo de decisiones precipitadas. La Liga Adelante no es un paso adelante, ni mucho menos, sino un paso atrás irreversible para la historia del fútbol almeriense. Sin Piatti, mantener la categoría sería muy difícil. Con Piatti es difícil, pero no "muy" difícil.

Ánimo, Presidente, y lo que decidas, que sea la mejor.

sábado, 18 de diciembre de 2010

JAMS

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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José Antonio Martínez Soler (Jams, para los amigos) está ya de vuelta de casi todo. Jubilado del penúltimo de sus empeños, el diario 20 Minutos, que, desde la dirección general de la editora, ha mantenido durante un montón de años como el periódico español más leído, deja tras sí una enorme trayectoria profesional, ligada en su mayor parte al mundo de la docencia y del periodismo. Ha sido un hombre que no ha escatimado esfuerzos para enfrentarse a los grandes retos. Unos le han salido bien, como éste del periódico gratuito, o el lanzamiento de los informativos de la televisión matinal. Otros le han salido menos bien, y hasta se puede decir que en ellos ha fracasado, como le sucedió con el lanzamiento del diario El Sol o el de la revista Doblón. Siempre se le recordará por todo esto, pero también por ser un almeriense y andaluz universal que allá donde ha estado ha presumido de su tierra y de su gente. Cuando la Junta de Andalucía le otorgó la Medalla de Andalucía lo que se hizo no fue sino corresponderle por el cariño y entusiasmo que siempre muestra hacia lo nuestro.

Éramos muchos los que creíamos que el reposo guerrero de Jams se iba a establecer en la Universidad de Almería, impartiendo clases de Economía Aplicada. Mientras ha estado, ha hablado con entusiasmo de su labor docente en la UAL. Sus alumnos también le reconocen como un buen profesor. Por eso produjo cierta decepción su excedencia. Ciertamente, era complicado vivir en Madrid e impartir lecciones en Almería. La semana pasada se estrenó como presidente de la Junta Rectora del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, cargo al que llegó con cierta dosis de polémica por su “espantada” universitaria, en pugna con dos ilustres cabogatistas, Hermelindo Castro y Miguel Ángel Blanco. Mucha gente ve incompatible su residencia, lejos del Cabo, con la dedicación que el asunto precisa. Su gestión va a ser analizada con lupa. Jams tiene recursos personales más que sobrados para superar también este reto. Su primera intervención plenaria, la semana pasada, transmitió un soplo de aire fresco. Por lo pronto, ya se ha ganado un titular: que la futura estación del AVE se llame “Almería-Cabo de Gata”.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Políticos 2.0

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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No es el futuro lo que está en la red, es el presente, y la mayoría de nuestros políticos no quieren verlo. Creen que esto de las redes sociales es cosa de adolescentes, desocupados y holgazanes. Que no, señores, que ya tenemos otra como con el móvil, que creíamos que era cosa del pijerío y ya no podéis –podemos- vivir sin él. Es lo que hay, es el progreso, es el tren que pasa por delante de nuestras narices, y si ahora, ya, no nos subimos a él, nunca más podremos hacerlo.

Más de ocho millones de españoles tienen colocado su perfil en Facebook. Casi cuatro, en Twister. Otros tantos es Tuenti. Y son miles quienes también tienen blog personal. Es una manera innovadora, atrevida, instantánea y –aunque parezca lo contrario- personal de comunicarnos. Es una pena, repito, que muchos de nuestros políticos aún no se hayan enterado. Otros, en cambio, lo tienen claro. Por prematuro, habría que destacar en primer lugar a Diego Asensio, el secretario general del PSOE, al que el diario El Mundo dedicó un elogioso artículo acreditándolo como el Senador 2.0. Realiza una intensa actividad en la red, donde da cuenta de cada uno de sus actos a los pocos segundos de producirse. Manolo Recio, el consejero de Empleo, también tiene un buen blog.

Ayer me di un paseíto por Facebook y por la blogosfera y me detuve, por detenerme en algún lado, en los cargos electos del ayuntamiento de la capital. Esto es lo que me encontré y éstas son las notas que se me ocurre ponerles: matrícula de honor para Anyes Segura (su blog, estupendo, como sus artículos), sobresalientes para Deborah Serón y Amizian (éste tiene un blog manifiestamente mejorable), notables altos para Luis Rogelio, Usero e Inés Plaza (ésta es la que tiene más amigos, 5.000), notables bajos para Rebeca Gómez, Juanjo Alonso y Rafael Esteban y aprobaditos para Venzal, Rosario Soto, María Vázquez, y (con un 4,50) Francisco Garrido. Sin calificar por no comparecer al examen están Dopico, Rafaela Abad, Javier Aureliano García, Dolores de Haro, Pilar Ortega (todos PP), Megino, Esteban Rodríguez (ambos Gial), Amate, Pradal, Carmen Gutiérrez, Adriana Valverde y Bentué (éstos, del PSOE).

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Cuotas camerales: ya estaba bien

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Entre las medidas anunciadas ayer por José Luis Rodríguez Zapatero no es de escasa entidad la de suprimir la obligatoriedad de las cuotas de las Cámaras de Comercio. Muy al contrario, es una medida de gran importancia para las pequeñas y medianas empresas, y también para los autónomos, que nunca han llegado a explicarse cómo se les obliga a pagar unas cuotas de unas entidades que presuntamente les prestan unos servicios que nadie les ha demandado. Según un reciente estudio, más del ochenta por ciento de las pymes y autónomos no saben para qué sirven las Cámaras de Comercio y más del noventa y cinco por ciento manifiestan que jamás han hecho uso de sus servicios. Pese a ello, cada año, los servicios de recaudación les pasan un recibo cuyo importe consta de una cantidad fija y otra variable según beneficios, y su impago supone verse demandado en vía ejecutiva, llegando incluso al embargo de los propios bienes. Inexplicablemente, esta obligatoriedad estaba amparada por sentencias del Tribunal Constitucional. O sea, que había que pagar sí o sí.

No es mi deseo juzgar aquí y ahora la labor que desarrolla la Cámara de Comercio de Almería, y las cámaras de comercio en general. Sencillamente, porque de la misma no tengo más conocimiento que el que ofrece la prensa. Sí puedo decir que, después de más de treinta años de actividad empresarial, aún no sé dónde está su sede social. Y nunca he requerido sus servicios para nada. ¿Es congruente que cada año esté obligado a pagar sus cuantiosas cuotas? Sinceramente, creo que no. Por eso, este anuncio de Zapatero es motivo de satisfacción. En un estado democrático el asociacionismo debe ser voluntario, nunca impuesto. Y las cuotas camerales eran una imposición inexplicable.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Empresarios en La Moncloa


Emilio Ruiz
Director de La Cimbra

Mientras Financial Times, el periódico de cabecera de la élite empresarial europea, salía a la calle con su editorial Zapatero, desafiante en medio de las turbulencias y su prestigiosa columna Lex debatía sobre si considerar a nuestro presidente muy valiente o muy estúpido al decir que los especuladores que atacan a España perderán hasta la camisa, ese mismo día, que fue ayer, José Luis Rodríguez Zapatero se reunía en La Moncloa con los presidentes de las 37 empresas más importantes del país. Objetivo: transmitirles a quienes representan más del 50 % del P. I. B. nacional que merece la pena confiar en España, en su situación actual y en su futuro inmediato.

No recuerdo una reunión como ésta en la historia reciente de España. Habitualmente, quien suele acudir a La Moncloa para estas cuestiones es el presidente de la CEOE, la gran patronal, y, a veces, también, el de la CEPYME, que representa a las medianas y pequeñas empresas. Pero Zapatero ha aprovechado que los empresarios se encuentran en pleno proceso electoral para hablar directamente con un grupo de ellos, la élite, la crème de la crème. La idea ha molestado a quien está en funciones de presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, pero parece que a quien no ha molestado tanto es a los empresarios elegidos, que no ven en el ex-presidente de Viajes Marsans el mejor exponente de sus intereses. Algunos medios periodísticos han intentado derribar la reunión mostrando como desprecio a la invitación lo que simplemente era la imposibilidad de la asistencia. Tal era el caso de los presidentes del BBVA, Francisco González, y de Inditex, Amancio Ortega. En una semana de incertidumbre en los mercados, con las empresas del IBEX dejándose en el parqué más de un 7 %, no están tan locos los empresarios como para desaprovechar la ocasión de transmitir a los mercados un mensaje de confianza.

Cuando redacto estas líneas, acaba de finalizar la reunión. Los empresarios, al ser convocados de forma individual, no han tenido oportunidad de exponer su punto de vista sobre la misma como una voz unificada. Los pocos que se han acercado a los micrófonos de los periodistas lo han hecho con palabras de optimismo. Quien sí ha comparecido en rueda de prensa ha sido el presidente del Gobierno. Rodríguez Zapatero ha pedido a los empresarios confianza en su gestión, así como esfuerzo inversor y credibilidad para la economía española. A cambio, se ha comprometido a agilizar las reformas estructurales que ya ha anunciado -la de las pensiones es inaplazable, más que como necesidad inmediata como mensaje para los mercados- y adoptar otras que fueran precisas. Para ser más competitivos, para poder aumentar las exportaciones, para incrementar la productividad y reducir el desempleo es necesario, dice el presidente, completar la reforma del sistema financiero e incentivar nuevas inversiones mediante desgravaciones fiscales adicionales. Ha establecido como fecha tope para la restructuración de las cajas de ahorros estas mismas navidades y ha prometido desarrollar de forma inmediata la reforma laboral que parece que a nadie ha dejado contentos, ni a empresarios ni a sindicatos. Zapatero les ha transmitido algo que ya anunciara en su extensa entrevista en el diario El País: hará las reformas que fuesen precisas, sin condicionante de ningún tipo, para que la economía española no pierda un ápice de su credibilidad. Y ello, aún a costa de no llegar a ser totalmente comprendido por lo que considera su base electoral.

Mariano Rajoy, minutos antes de la reunión, ha restado importancia a la misma. Sin salirse de su guión habitual ha persistido en la idea de que El problema de España es Zapatero. Son muchos los españoles que comparten esa idea. Y también son muchos quienes consideran que, una vez que se ha conformado una mayoría para sacar adelante los presupuestos generales del estado y que parece desechado el anticipo de elecciones generales, Mariano Rajoy podría arrimar el hombro un poquito más. El resultado de las próximas elecciones será el que tenga que ser, y todas las encuestas apuntan en una determinada dirección, pero ahora lo necesario es calmar a los mercados y cerrar las puertas de nuestra economía a los especuladores, siempre prestos a sacar taja de las peores situaciones. El Partido Popular ganaría confianza, en mi modesta opinión, si junto a las habituales críticas el Ejecutivo mostrara un abanico de propuestas y un apoyo sincero en los momentos de dificultad. La responsabilidad siempre es apreciada por el elector. Y no resta votos; al contrario, aumenta votos.

sábado, 20 de noviembre de 2010

La Ley de Morosidad

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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No sé si sabe usted, querido lector, que las administraciones públicas españolas son las administraciones públicas europeas que peor pagan a sus proveedores: 153 días de plazo medio, frente a los 63 días de la media europea. Dicen los expertos que si nuestros organismos públicos pagaran sus deudas en los plazos legalmente establecidos, la economía productiva española recibiría de golpe nada menos que 10.000 millones de euros, con lo que ello supondría de generación de riqueza y, por ende, de actividad y de empleo. ¿Y las empresas privadas, por su parte, cómo pagan? A 100 días, que también es mucho.

Para evitar estos despropósitos, se ha promulgado la Ley 15/2010, de Morosidad, que sustituye a otra de 2004, de nula efectividad. Esta nueva ley es muy exigente: a partir de ahora, las administraciones públicas tienen que pagar a sus proveedores en un plazo máximo de 60 días (que serán 50 en 2011, 40 en 2012 y 30 en 2013) y las empresas privadas tienen que pagar a sus proveedores en un plazo máximo de 85 días, que también se irán acortando en años sucesivos.

¿Cuál es el problema que se crea ahora? Pues que esta ley es tan exigente que las empresas que no la cumplan recibirán fuertes sanciones económicas. Y eso está bien. Pero, ¿qué hacemos si quienes no la cumplen son las administraciones públicas, qué sanción le ponemos, cuál es el grado de responsabilidad de sus dirigentes? Dice la ley que, para estos casos, “el Interventor General del Estado y los tesoreros o interventores de las corporaciones locales elaborarán trimestralmente un informe sobre el cumplimiento de los plazos de pago”. Bueno, ¿y qué?, ¿con el informe resolvemos el problema? Porque vamos a ver: si yo soy un empresario que trabaja para la Administración, y ésta no me paga, y yo sí tengo que pagar a mis proveedores, ¿hacia dónde va mi empresa? Hacia el precipicio, claro. Es lo que está pasando en muchos casos. La Administración, por sistema, exige mucho a sus administrados, pero se exige poco a sí misma. Y eso no puede ser.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Qué hay de lo mío

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Hace un par de semanas, el director de La Voz de Almería, Pedro Manuel de la Cruz, reflexionaba sobre la dualidad “interés particular/interés general” en el ejercicio de la función pública. Existe la duda, venía a decir, de si algunas de las batallas que estos días se libran en los dos principales partidos pretenden, como fin último, un deseo de servir o un deseo de servirse.
El ejercicio de la actividad política, querido director, no es lo que era. Y no digo que sea mejor o peor –aunque tengo mi opinión al respecto, faltaría más-, digo que es distinta. En los primeros años de la democracia, ser seleccionado para ocupar un cargo público suponía tal grado de satisfacción que a nadie se le ocurría preguntar, por ejemplo, que aquel acto cómo se traducía en billetes de curso legal. No había mejor pago que ser elegido o designado para servir a tu comunidad. Eran miles, decenas de miles, los concejales y alcaldes y cargos de partido que se arrancaban un trozo de su vida profesional o familiar para ponerla al servicio de la colectividad. Hoy es distinto. La actividad pública se ha profesionalizado y, en algunos casos, se ha superprofesionalizado, pues de igual forma que sigue habiendo servidores públicos que detraen parte de su beneficio para prestárselo a los ciudadanos, también hay, y son muchos los casos, quienes, gracias a la política, han conseguido un status al que por formación, capacidad y esfuerzo muy difícilmente podían aspirar. Y al que, lógicamente, tampoco van a aspirar una vez que se extinga su situación. Pero, por otra parte, incentivar económicamente la prestación de un servicio público es lo propio para hacer posible la igualdad de oportunidades y el acceso de todos al poder.

Postdata. Acuso recibo del delicado artículo que me dedica en su diario el director de Teleprensa. Dice que alguna vez ha publicado algo mío a pesar de que le advirtieron que no debe publicar a cualquiera. Lo reconozco: estos humildes comentarios apenas superan un parcial de primero de Periodismo. Pero no seas iluso, Javier, ni los tuyos están para la 3ª de ABC ni tu elenco de colaboradores es el de Cuadernos para el Diálogo.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Inteligente Megino

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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El Grupo Independiente por Almería (GIAL), el partido de Juan Megino, anda en la recta final de su desaparición para integrarse en el partido del que surgió, el Partido Popular. Y lo hace tras un Comité Ejecutivo, celebrado este viernes, que dio el resultado que más podía agradar a todos: la integración en las listas populares de Esteban Rodríguez y Ana Labella. Hasta el último momento, la mano sabia de Megino ha sabido conducir la situación hacia el punto exacto al que tenía que llegar. Un resultado distinto, traducido en una propuesta distinta, con nombres distintos, posiblemente hubiera tensado demasiado las cuerdas de la negociación. Había nombres asumibles y nombres inasumibles, y eso lo sabía Megino, y por eso, su inteligencia ha tenido que ponerse a funcionar.

La semana previa, los principales protagonistas del proceso, Luis Rogelio Rodríguez-Comendador –como candidato a alcalde- y Juan Megino –como presidente del partido que desaparece- nos ofrecieron una polémica interesante sobre el papel que tiene que desempeñar cada uno en la confección de las listas electorales. Y a ambos, aún con sus posturas discrepantes, les amparaba la razón. El GIAL tenía todo el derecho del mundo a proponer sus nombres, pero el cabeza de lista también tenía el suyo a no tener que usar el calzador para aceptar alguno de ellos. Lo que parecía que podía ser un punto de desencuentro podía resolverse proponiendo al candidato a alcalde una terna para su elección. Pero se ha resuelto mejor aún: proponiendo exactamente a quienes el receptor deseaba admitir.

Por otra parte, la trayectoria común y de fidelidad mutua de Juan Megino y Esteban Rodríguez no merecía el final que mucha gente preveía. Se ha rectificado a tiempo. Y ha sido una rectificación adecuada. Inteligente Megino.

sábado, 30 de octubre de 2010

Prensa de papel, prensa digital

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Almería goza de un privilegio que está al alcance de muy pocas ciudades y provincias españolas: la posibilidad de poder hallar cada mañana, en los kioscos de prensa, nada menos que tres periódicos diarios que hablan de lo nuestro. Es un privilegio que nadie sabe cuánto tiempo va a durar. A juzgar por los acontecimientos, parece que no mucho. Para desgracia nuestra. Para desgracia de los que consideramos que es una ofensa comparar el crujir del pase de una hoja de periódico con el tecnológico arranque de un ordenador. Pero si esto es ya de por sí un privilegio, más lo es aún el hecho de poder observar cómo los tres periódicos, cada uno con sus matices, han podido evitar la tentación de abrazarse informativamente a una de las dos farolas que alumbran el panorama político provincial. El mantenimiento de ese equilibrio nos llena de orgullo a los lectores y es un regalo que recibimos cada mañana quienes amamos la independencia y la honestidad informativas.

Siento que este preciado escenario no se haya reproducido también en los dos periódicos estrictamente digitales que tenemos, “Teleprensa” y “Noticias de Almería”. Ambos están dirigidos por dos excelentes periodistas y estupendos articulistas, Javier Salvador y Rafael Martos. Ha bastado que aparezca, en el cercano horizonte, una consulta electoral para, sin pudor, desviar sus respectivas líneas informativas hacia intereses que emanan de consignas partidistas y no del interés del lector. Me duele decir esto, de verdad, porque también soy consciente de lo difícil que resulta sobrevivir en un mundo donde parece que todos tenemos que trabajar gratis para Google, que es el que se lleva todas las perras. Pero se puede ser un poco más comedido e inteligente en las formas. Tanta pleitesía y ofuscación pueden devenir en desprecio al lector y ridículo del editor. Que es lo que no queremos.

sábado, 23 de octubre de 2010

El hospital de Huércal-Overa

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra


Lo he dicho muchas veces: cada vez que voy al hospital de Huércal-Overa –y estos días he vuelto porque a la viejita de la casa le gusta poner a punto sus engranajes- me siento orgulloso de ser usuario de nuestra sanidad pública. Es un hospital pensado en clave de futuro, y no como otras edificaciones públicas, que a los dos días de su inauguración ya se quedan desfasadas. Bien diseñado, con amplios espacios exteriores –nada parecido a Torrecárdenas, por ejemplo- e interiores, es un buen ejemplo de lo que debe ser una obra pública. En cuanto al personal, de su cualificación profesional poco puedo decir –uno sabe poco de pocas cosas, pero, de sanidad, nada de nada-, pero de su cualificación personal, todos los halagos son pocos. No es por casualidad por lo que los usuarios de la sanidad pública del levante y norte de la provincia califican siempre a este hospital con la máxima nota y no es por casualidad por lo que el diario británico Daily Mirror lo calificara como el segundo mejor hospital español –detrás del Universitario de Alicante- por la calidad de sus servicios.

Porque esto es así, me sorprende que se pasen por alto algunos pequeños detalles que pueden emborronar esta buena imagen. Voy a hablar de dos. Uno, la extraña situación que produce ver en la puerta de urgencias, casi de forma permanente, a un grupo de sanitarios devorando cigarrillos a mansalva. Sí, ya sé que esa imagen tiene los días contados, por la entrada en vigor de la nueva ley antitabaco, pero, mientras tanto, si del escenario se hace desaparecer la escena, mejor. Y la otra, es que no la entiendo: ¿cómo se pueden tener todas las sillas de ruedas a punto de llevarlas a la cacharrería? Feo está verlas reparadas a base de esparadrapo, pero penoso es ver cómo los enfermos que las usan tienen que dejar colgando sus pies porque los reposapiés desprendidos no son repuestos. ¡Hombre, que estamos hablando de dos pesetas y media!

domingo, 17 de octubre de 2010

Negociación de los presupuestos: siempre la misma cantinela

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
Salvo contadas ocasiones, el Parlamento español ha tenido siempre una composición similar: dos grandes partidos nacionales (uno de ellos en el gobierno, con mayoría absoluta o relativa, y otro en la oposición), uno o varios partidos nacionales de limitada entidad (en este legislatura IU y UPyD) y un conglomerado de partidos de corte regionalista (entre los que siempre destacan dos históricos: el PNV y CiU). Esta configuración es consecuencia de una distribución de escaños que no se ajusta a criterios de proporcionalidad pura, pues mientras hay partidos o coaliciones como IU, que necesitan de más de un millón de votos para obtener un escaño, otros, como es el caso del PNV, con unos pocos cientos de miles de votos logran obtener media docena de diputados. Esta situación no es ni mucho menos novedosa, sino que se arrastra desde la promulgación de la constitución del 78 y las leyes electorales que la han desarrollado. Se han ofrecido, sobre todo por las partes perjudicadas, propuestas de modificación, entre ellas las de crear una circunscripción de ámbito estatal e incluso incrementar el número de escaños, pero la pura realidad es que tanto el PSOE como al PP no han mostrado interés alguno por esa labor.

Mientras la situación siga siendo la que es, un partido de gobierno tiene dos posibilidades de sacar adelante sus presupuestos anuales: o contando con mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados, lo que ha ocurrido en contadas ocasiones, o buscando acuerdos de formación de mayorías con los partidos minoritarios. Y aquí, en este caso, siempre vamos a parar al mismo sitio: al PNV o a CiU. Son contadas las ocasiones en las que se ha podido conformar una mayoría parlamentaria al margen de la negociación con estos dos grandes partidos nacionalistas.

Negociar es ceder, negociar es renunciar a algunos de tus postulados para aceptar algunos de los postulados de la otra parte. Nadie entendería –y menos los votantes de un partido- que se prestaran los escaños de una formación política a otra a cambio de nada. Hasta el día de hoy, cuando se están negociando los presupuestos generales de 2011, la negociación entre el partido del gobierno y sus potenciales aliados ha pilotado, generalmente, sobre dos ejes fundamentales: uno, el traspaso de una serie de competencias a la comunidad autónoma de la que es representativo el partido que apoya (este vez, el PNV y también CC), y otro, la asunción por el gobierno central de una serie de inversiones en el territorio autonómico de ese partido.

Este guión lo han seguido siempre al pie de la letra el Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español cuando han necesitado del concurso de otros partidos para conseguir una mayoría parlamentaria. En el anecdotario español queda para el recuerdo aquel encuentro de Pujol con Aznar, en el que éste manifestó, en un ataque desmesurado de querer agradar, que él hablaba catalán en la intimidad. O aquella manifestación solemne de Felipe González diciendo que el IRPF era una de las cuestiones intocables para la unidad del Estado y salió de su reunión con Pujol cediéndole el 15 % del IRPF. Y es que, se quiera reconocer o no, estas negociaciones no tienen más que un límite: el que establece la propia Constitución. Y no es inconstitucional transferir competencias que la carta magna no prohíbe y los estatutos de autonomía permiten, y mucho menos es inconstitucional programar una serie de inversiones en virtud de un pacto establecido entre partidos.

Llevamos ya más de treinta años de parlamentarismo y desarrollo constitucional y España aún nos se ha roto, a pesar de los augurios pesimistas del partido de la oposición de turno. Hace ya mucho tiempo que los españoles alcanzamos la mayoría de edad política y en este tiempo hemos aprendido que, para nuestro interés, es indiferente que una competencia sea gestionada por el poder político estatal, el autonómico o el local, que lo único importante es que la gestión se realice de forma adecuada y con el menor coste posible para el contribuyente, que somos nosotros. Qué más nos da que el Guadalquivir sea gestionado por la Junta de Andalucía o por el Gobierno de la nación, o que el aeropuerto de El Prat esté bajo el control de la Generalitat o del Ministerio de Fomento. Lo único que queremos, en un caso y en otro, es calidad en la gestión. Lo otro es intrascendente, casi anecdótico, me atrevería a decir.

sábado, 16 de octubre de 2010

Mármol de Macael

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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He dudado y dudo de la utilidad de las cámaras de comercio y, por tanto, de la necesidad de su existencia. No estoy en contra de ningún tipo de asociacionismo. Todo lo contrario, creo que nos sobra individualismo y nos falta espíritu colectivo. Pero sí estoy en contra de que estas cosas se hagan por imposición. Y las cámaras de comercio son una de esas instituciones que nos han impuesto, por obligación, a los empresarios y comerciantes. Sus cuotas, todos estamos obligados a pagarlas, aunque la mayoría aún no sepamos por qué ni para qué.

A pesar de este principio general, no se me está pasando por alto alguno de los aspectos de la labor del actual presidente de la Cámara de Comercio de Almería, Diego Martínez Cano. La mayoría de presidentes de las cámaras, de ésta y de todas, quieren jugar un papel propio de líderes políticos o sindicales. Agotan su labor en la reivindicación y olvidan que los altos presupuestos que manejan le otorgan un poder ejecutivo. Creo que Martínez Cano sí tiene las ideas claras. Sus declaraciones de esta semana a Canal Almería y La Voz de Almería son una buena prueba de ello. A quien no las haya leído, aconsejo que lo haga. Como hombre del Mármol que es, me quedo con algo que le preocupa y que nos preocupa: el futuro de aquella comarca. La industria extractiva está tocando techo, y el mármol que manejan nuestros marmolistas ya no procede de las entrañas de la sierra de Macael sino de países lejanos. Esto puede tener un problema: el de nuestra falta de competitividad. Muchos de nuestros industriales no eluden la tendencia de trasladar sus centros productivos cerca de los lugares de extracción y/o de comercialización, que ni en un caso ni en otro son, principalmente, España. Y esto tiene un peligro. Un peligro muy serio. La cuestión está en definir cuál es el espacio que va a ocupar Macael en el nuevo panorama.

sábado, 9 de octubre de 2010

Es país de viejos

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Por si alguien tenía dudas sobre la necesidad o no de reformar el sistema público de pensiones, el INE nos despertó ayer con un dato preocupante: la población española va a envejecer a pasos agigantados. De aquí a 2020 el número de españoles va a aumentar en apenas algo más de un millón, frente a los seis millones que ha aumentado entre 2000 y 2009. En los próximos diez años el colectivo en edad de trabajar (de 16 a 64 años) se recortará en medio millón, mientras que el grupo de más de 64 años, en edad de jubilación, se incrementará en 1,3 millones de personas. En 2020, dos de cada diez habitantes tendrá más de 64 años.

Este imparable envejecimiento de la población española va a ocasionar, querámoslo o no, un deterioro de nuestro sistema público de pensiones. El mismo INE nos dice que, si no empezamos ya a tomar medidas, el pequeño superávit que tiene actualmente la Seguridad Social puede convertirse en un déficit que alcanzará el 6% del PIB en 2050 y cercano al 10% en 2060. En el futuro, el sistema actual será insostenible incluso con una tasa de empleo del 100%.

Están en un error quienes consideran que con la propuesta de reforma del sistema público de pensiones a lo que nos estamos enfrentando es a un debate ideológica. No hay nada más opuesto al ideario progresista que dejar caer un sistema que a quien beneficia principalmente es a quienes el mayor capital que han acumulado durante su vida laboral es la pensión que cada mes les puede otorgar el erario público. Los españoles, de izquierdas, de derechas, de centro o de lo que sea, tenemos mil y un motivos para quejarnos de muchas cosas que están ocurriendo hoy en nuestro entorno. Pero meter en el saco del griterío un tema tan delicado como éste es una tremenda equivocación. No es sólo el INE, ni es sólo el Banco de España, ni es solo el PSOE ni es solo el PP, son las propias evidencias las que nos dicen que el futuro de las pensiones no está garantizado si ahora, con tiempo suficiente, no se realizan los retoques necesarios. Vamos a ser realistas por una vez.

sábado, 2 de octubre de 2010

Se repite el ritual



Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Da lo mismo que los presupuestos generales del Estado sean restrictivos o expansivos, que prioricen la inversión sobre el gasto corriente o viceversa, que aumenten en su cuantía o disminuyan, que las políticas sociales suban o bajen, da lo mismo que traten a Almería, o a Andalucía, peor o mejor. Todo da lo mismo, porque la reacción, el ritual, también siempre es el mismo: los del gobierno, que éstos son los presupuestos que el país, la comunidad autónoma y la provincia estaban esperando; los de la oposición, que son un engaño, un timo, una tomadura de pelo. “Son los presupuestos del fracaso de la política económica de Zapatero”, afirma, contundente, Montoro, “Caminan en una dirección correcta”, replica, seguro, Marugán.

No sé por qué la prensa insiste tanto en ponernos esta misma canción todos los años por estas fechas. Si ya nos la sabemos de memoria... Llevamos más de tres décadas de democracia, y es igual que el gobierno haya sido de la UCD, del PSOE o del PP; siempre igual.

Creo, por lo que observo, que la mayoría de los ciudadanos no gasta ni un solo minuto de su vida en estas cosas. Porque todo el mundo supone que, con más o menos acierto, quienes nos gobiernan, en cada momento, harán las cuentas que creen más adecuadas para el bien común. Pensar lo contrario sería una temeridad, pues nadie se pone a tirar piedras sobre su propio tejado. Uno ve las reacciones que se están publicando estos días y llega a dos conclusiones: a) que todavía hay gente que parece que está en la inopia y no se ha enterado de que la situación de España es la que es, y no es precisamente la propia como para ponerse a tirar cohetes, y b) que merecía la pena ir a votar aquel Estatuto de Autonomía que tantos se empeñaron en despreciar, pues, gracias a él, el gobierno se ha visto obligado a consignar inversiones en Andalucía en cantidad no inferior a la que por número de habitantes nos corresponde. Es por ley.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Guerra Civil en Garrucha

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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La Guerra Civil abrió una enorme herida que, tres cuartos de siglo después, no acaba de cicatrizar. Los recuerdos, los sentimientos y, por qué no decirlo, hasta los odios, vividos en presente o en pasado, en primera persona o en nombre de personas cercanas, siguen vivos. Los españoles hemos hecho un enorme esfuerzo por superar aquella dramática situación, estableciendo una línea fronteriza entre lo que nunca debió ser y lo que debe ser. Convivir inmersos en la armonía, el perdón y la comprensión no supone borrar de nuestra mente situaciones que han marcado nuestras vidas. Setenta y cinco años son muchos, pero nunca se sabrá sin suficientes para desgranar hechos históricos que ahondan en nuestras emociones. Son suficientes si se actúa con el tacto adecuado, si se procura relatar la realidad y no interpretar, y menos malinterpretar, la realidad.

En el recorrido que Arráez Editores realiza por los pueblos de Almería para rememorar aquellos años, la última parada la ha hecho en Garrucha, un pueblo donde las brutalidades de la guerra y de la postguerra fueron especialmente sangrientas, con 17 vecinos muertos en la retaguardia republicana y otros tantos a partir de abril del 39, entre éstos dos de los tres alcaldes de la guerra.

Manuel León y Eusebio Rodríguez, coautores de la obra (“La Guerra Civil en Garrucha. Violencia republicana y represión franquista. 1936-1945”. Arráez Editores.), garantizan el rigor en el tratamiento de los hechos a la vez que evita los juicios y prejuicios interesados y de parte. La historia se escribe, se analiza y se interpreta mucho mejor cuando en el ánimo del autor prevalece la razón sobre la pasión. Éste es el caso. Y éste, el gran valor del libro. Se sea o no de Garrucha, quien desee adentrarse en la historia trágica de esta tierra, que no deje de leerlo.

sábado, 18 de septiembre de 2010

En Rumanía

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Por obligación, que no por devoción, esta semana he aterrizado en Rumanía. Y vaya viajecito. Cada vez me está resultando más difícil planificar un viaje cuando el medio de transporte es el avión. La agenda estaba plenamente ordenada. A las 10, salida de Almería; a las 12,30, enlace con Bucarest, y a las 7 de la tarde, primera reunión en la capital rumana. Todo se vino al traste por culpa de Aire Nostrum, que se dignó despegar su aeronave desde el aeropuerto de Almería pasadas las doce del mediodía. ¿Razones? Peregrinas, como siempre: que si el avión viene de Pamplona con retraso, que si a su vez llegó a Pamplona procedente de París con retraso… cuentos chinos. Llegamos a Barajas cuando el avión de Tarom –porque ésta es otra, ¿cómo es posible que Iberia no tenga vuelos a Bucarest?- había dejado atrás los Pirineos. Tuvimos que coger otro vuelo, a las siete de la tarde, y, cuando entramos por la puerta del hotel, era de madrugada. Un día perdido.

No había estado nunca en Rumanía. Algo me sorprendió nada más llegar: no existe soterramiento de cables aéreos ni siquiera en el centro de la ciudad. Cada farola es un emporio de cables de todo tipo que dan al paisaje un aspecto penoso. Ni siquiera los edificios nobles se libran de tal presentación. Bucarest, que debe ser algo así como la crème de la crème del país, tiene el aspecto de lo que pudiera ser una ciudad mediana española de los años cincuenta. Todo, allí, está por hacer. Y hacerse, se hace poco. Parece que es verdad eso de que la Unión Europea les ha cerrado el grifo hasta que no aclaren el tema de la corrupción. Nos pudieron un ejemplo clarificador: en los proyectos que mandaron a Europa en busca de financiación, valoraban el kilómetro de autovía el triple de lo que costaba en cualquier otro país europeo.

Me llevé una sorpresa: la cantidad de gente que habla español. Era inevitable que surgiera la pregunta de rigor: “¿qué, tú también has estado en España?” “No, no, yo lo he aprendido viendo las telenovelas mejicanas”. Qué curioso. Por eso, con esta gente no hablábamos; platicábamos.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Marcha atrás

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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El anuncio de la vicepresidenta segunda del gobierno y ministra de Economía, Elena Salgado, de que el gobierno va a modificar el Decreto 8/2010, que prohíbe a los ayuntamientos pedir créditos el próximo año 2011, habrá cogida de sorpresa a mucha gente, pero no a este servidor. Y quien dude de ello, que ojee la edición de este periódico del pasado 15 de agosto. En este mismo lugar y con la misma firma de hoy se publicaba el artículo titulado “Ceremonia de la confusión”, cuyo último párrafo decía así: “Y puestos a hacer más rectificaciones, emplazo al lector a la próxima: el decreto de congelación de créditos de las entidades locales para 2011. Es el aliado perfecto del desempleo. Será suavizado o completamente derogado. Y si no, al tiempo”.

Han pasado cuatro meses desde que se adoptó la medida y menos de un mes desde que vaticiné su reforma, y ya tenemos aquí la rectificación. No hacía falta ser adivino para ver lo que iba a venir. Casi todos los ayuntamientos, tras la crisis del sector inmobiliario, que durante varios años ha sido su principal fuente de ingresos, están pasando por dificultades económicas, pero tomando medidas drásticas que afectan a todos penalizamos de igual forma a los alcaldes que han actuado de forma irresponsable y a quienes lo han hecho de forma responsable. Y eso no podía ser.

El ayuntamiento de Almería, con una deuda de 62,3 millones de euros para una población de 188.810 habitantes (38,2 % en relación con los ingresos), ha sido destacado por la ministra Salgado como ejemplo de buena gestión económica. Hay que felicitarle. Otro ayuntamiento almeriense, el de Alhabia, en cambio, ocupa el segundo lugar a nivel nacional en deuda relativa. Debe casi 3,5 millones de euros para unos ingresos estipulados en algo más de un millón, lo que proporciona un porcentaje de deuda que supera el 300 %. No es para felicitarle, precisamente.

sábado, 4 de septiembre de 2010

¡Vaya semanita!

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Lunes. Resaca ferial. Óscar Martínez, regente de la plaza de toros de Almería, hace balance de la feria taurina: 27.000 espectadores en total, frente a los 33.000 de 2009, los 34.000 de 2008, los 38.000 de 2007, los… Lo dicho: los toros no hay que prohibirlos, se están prohibiendo solos.

Martes. Uche se queda, Alves se queda, Crusat se queda, Piatti se queda… Ofertas, muchas; dinero, poco. Esto del fútbol se empieza a poner razonablemente bien.

Miércoles. El mega-artículo de José Antonio Martínez Soler, en su blog, sobre la defenestración de su amigo Antonio Cantón echa chispas por los cuatro costados. Como dicen los adolescentes de ahora: “¡Qué fuerte, tío!” Estruendoso, tratándose, como se trata, de alguien que tiene un cargo de confianza del Partido Socialista, aunque sea la presidencia de la Junta Rectora del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar.

Jueves. Dice Zarrías que en enero se traspasarán a Andalucía las competencias sobre los chiringuitos. No es un tema menor.

Viernes. Una mala noticia: se va Luis López. La política provincial, con su marcha, se empobrece un poco más. Su cercanía a la gente, su entrega, su sencillez, su buena disposición, su humildad, su empeño por dignificar y humanizar la política… van a ser difíciles de superar. Debe volver. Volverá.

Sábado. Las percepciones no siempre son el fiel reflejo de la realidad, ya lo sabemos. Pero algo nos dice que este verano está siendo bastante aceptable, turísticamente hablando. Nos temíamos lo peor, y parece que no. Esperemos que los datos oficiales lo confirmen.

Domingo. Dramáticas declaraciones de Celestino Corbacho a El Periódico de Catalunya: “No le deseo a nadie lo que he sufrido”. Ser ministro de Trabajo en un gobierno socialista y en época de crisis es un cóctel explosivo que pocas personas pueden soportar. Ministro como lo era Caldera lo es cualquiera: siempre con la chequera abierta, y el que venga detrás que achuche.

sábado, 28 de agosto de 2010

Taurinos y antitaurinos

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Las corridas de toros, tal como se entienden hoy, tienen su origen en el siglo XVIII. Y prácticamente desde el mismo día de su nacimiento han vivido inmersas en un ambiente de polémica. Sorprende que haya tanta gente que crea que es nuevo este debate de “toros sí/toros no”. Ni pensarlo. Fernando VI sólo admitía corridas de toros con fines benéficos y Carlos III llegó a prohibirlas en 1771, lo mismo que Carlos IV a principios del XIX, si bien es cierto que en ambos casos la gente hizo caso omiso. Más recientemente, Francia acotó la celebración de corridas a “aquellos lugares donde se demostrase que son una tradición arraigada ininterrumpidamente”, las plazas del sur, y Canarias las prohibió en 1991 promulgando una ley que impide “la utilización de animales en peleas, fiestas, espectáculos y otras actividades que conlleven maltrato, crueldad y sufrimiento”.

El caso de Cataluña ha sido, pues, el último, pero no el único. Es cierto que la conjunción de dos elementos coetáneos, como la sentencia del Estatut y el debate sobre la prohibición, han dado a éste un aire especial. Pero nadie puede ignorar que todo el proceso catalán se ha desarrollado en un ambiente de respeto a los principios democráticos. La propuesta surgió de una iniciativa popular, se han oído y escuchado a defensores y detractores de la fiesta y los legítimos representantes del pueblo, en uso de sus atribuciones, han determinado lo que consideran lo mejor.

Precisamente porque el debate no es nuevo y porque, querámoslo o no, va a estar presente durante mucho tiempo en la vida española, sería conveniente que taurinos y antitaurinos se acostumbraran a convivir en un ambiente de respeto mutuo. Espectáculos como el del otro día, a las puertas de la plaza de Almería, son lamentables desde cualquier punto de vista que se mire. Ni los taurinos son asesinos ni éstos tienen por qué identificar a la fiesta con el sentimiento hacia lo español. Eso de “¡soy español, español, español…!” hay que dejarlo para el fútbol, que es donde nos va bien, y lo de “¡asesinos…!”, gritenselo, por favor, a quienes se dedican a destruir vidas humanas.

sábado, 21 de agosto de 2010

Cuevas del Almanzora: el culebrón del verano

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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En Cuevas del Almanzora hay, estos días, tema de conversación. Resulta, dicen, que al Ayuntamiento se le han perdido 250.000 metros cuadrados de terreno que parece que son de su propiedad. Recapitulemos la historia, que es de novela. Era el día 29 de julio de 1934. Ante el notario don Félix Pablo Gundín comparecen, como comprador, en nombre del Ayuntamiento, el síndico Antonio Fernández Martínez, y como vendedor, el vecino Francisco Soler. Objeto de la compraventa: 25 hectáreas de terreno en el pago de la Algarrobina. Precio: 6.000 ptas. Destino: puesta a disposición del Ministerio de la Guerra para construir un aeródromo militar. Ora que si la República, ora que si la guerra, ora que si la dictadura, la verdad es que el campo de vuelo en cuestión nunca llegaría a hacerse y el terreno quedó, en cuanto a propiedad, en “tierra nadie”. Hasta que un curioso, el letrado Marcos Sánchez, se ha puesto a indagar y ha acudido incluso al Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Almería, que ha requerido al Ayuntamiento para que abra un expediente de investigación y recupere la propiedad, si a ello ha lugar.

El problema es: ¿dónde demonios se han metido los dichosos 250.000 metros cuadrados de terreno? El periódico comarcal “Actualidad Almanzora” ha llegado a la conclusión de que esas veinticinco hectáreas son hoy propiedad de la empresa holandesa Bay Investments -titular del complejo turístico Desert Springs-, quien se los compró en los años 90 por 56 millones de pesetas a unos vecinos del pueblo, que, a su vez, se los escrituraron por el artículo 205 de la Ley Hipotecaria, esa extraña vía por la que, tiempo ha, muchos pilluelos se apoderaron de finca inmatriculadas que nunca les pertenecieron. La compañía holandesa, más tarde, en las operaciones con su matriz, valoraría la finca en cerca de 3.000 millones de pesetas.

El asunto anda entre el Juzgado y la investigación municipal y nadie sabe cuál va a ser el desenlace final. En el pueblo se comenta que la corporación municipal ya se relame los labios pensando en el destino que a ese dinero se le va a dar.

viernes, 20 de agosto de 2010

Excusas de mal pagador

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Tiene un poco dura la cara –dicho sea con el máximo respeto- el alcalde del municipio sevillano de Castilleja de Guzmán. Quería, el hombre, cachondearse un poquito hasta de la misma justicia y le ha salido el tiro por la culata. Y todo por una deuda de 600.000 euros que su ayuntamiento mantiene con una empresa desde hace ya más de diez años. Cuando fue elegido alcalde se encontró con la deuda recién contraída y no tuvo mejor idea que decir que él no iba a soltar un euro porque “yo no le he encargado ninguna obra a este constructor”. La justicia de cansó de recordarle algo tan elemental como que los asuntos municipales no funcionan así, que la continuidad de la gestión requiere que él tiene que asumir los acuerdos adoptados legítimamente por sus antecesores de igual manera que sus sucesores tendrán que asumir los suyos. Pero, por lo que se ve, no lo entendía, o no quería entenderlo. Hasta que al TSJ de Andalucía se le han hinchado los cataplines y ha tomado la decisión de imponerle “multas coercitivas en los patrimonios personales” tanto a él como al secretario municipal si en un mes no hacen efectiva la deuda.

Hace un par de meses el Congreso de los Diputados ha aprobado la modificación de la Ley de Morosidad, que pretende igualar con Europa los pagos de deudas entre particulares y de la administración con éstos. A partir de ahora, cualquier administración tiene que pagar a sus proveedores en 50 días, plazo que se acortará a 45 días en 2012 y a 30 días a partir de enero de 2013. Las empresas, por su parte, tendrán que pagar a sus proveedores y subcontratistas en el plazo de 120 días, que bajarán a 90 en 2012 y a 60 en 2013.

La ley, hecha así, es preciosa. Si se cumpliera. Y la cumplieran todos. Seguro que la administración va a estar vigilante para que los particulares la cumplan, pero ¿quién va a vigilar para que la cumpla la propia administración? Alcaldes como el de Castilleja de Guzmán hay muchos, porque todavía, para ser alcalde, a nadie se le exige una mínima dosis de responsabilidad.

martes, 17 de agosto de 2010

El vecino del sur


Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Desde principios de este verano los medios de comunicación españoles dan soporte a una ambiciosa campaña del reino de Marruecos, promovida por su ministerio de Industria, Comercio y Nuevas Tecnologías, encaminada a conseguir la inversión de nuestras empresas en el país vecino como “una posible solución frente a la crisis”. En los spots publicitarios, Marruecos se presenta como un país moderno que ha acelerado notablemente su apertura económica y que pretende la incorporación plena al Mercado Único Europeo. “La idea”, dice el ministro, Ahmed Chami, “es llegar a cumplir para Europa el mismo papel que México para Estados Unidos”, y el slogan de la campaña es bastante pretencioso: “Estamos preparados para recibirles”. Pero ésta es la cuestión clave: ¿está Marruecos preparado para recibirnos?

Hoy, hay una realidad incuestionable. La cercanía geográfica de Marruecos, su estabilidad política, los bajos costes de la mano de obra, su potencial de crecimiento, la situación geo-económica y el plan de reformas institucionales en que se encuentra inmerso, junto a las cordiales relaciones diplomáticas que, salvo contadas excepciones, siempre hemos tenido, han hecho de España el segundo inversor extranjero tras Francia. España exporta ahora mismo a Marruecos más que a México, más que a Brasil y Argentina juntos y más que a China e India juntos, y en un porcentaje similar al conjunto del resto de países del norte de África. El 2 % de nuestras exportaciones se hacen al país alauita y todos los indicios apuntan a que se ese porcentaje se verá incrementado notablemente en los próximos años.

Marruecos necesita a España como lugar cercano de apertura hacia Europa, que es de donde le pueden venir sus principales recursos de prosperidad, y España necesita a Marruecos como un mercado alternativo para su economía. Pero para que estas relaciones se mantengan es necesario que ambos países se doten de un marco de amistad sincera, de estabilidad y confianza. Y para ello Marruecos debe despojarse definitivamente de los prejuicios que mantiene hacia nuestro país. Situaciones como la que estos días se están viviendo en la frontera de Melilla y las que periódicamente se viven con reivindicaciones territoriales absurdas no ayudan a crear ese clima. Como tampoco ayudan ciertas deudas pendientes que el estado marroquí tiene que saldarse consigo mismo. Estamos hablando de su deficiente sistema judicial, de su inseguridad jurídica, de su carencia en materia de formación y, sobre todo, de sus desorbitados niveles de corrupción.

jueves, 12 de agosto de 2010

Ceremonia de la confusión

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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En estos convulsos tiempos que nos han tocado vivir una de las pocas cosas que podemos exigir a nuestros gobernantes es que no alimenten la ceremonia de la confusión. Las empresas, los inversores, eso que algunos llaman despectivamente “los mercados” –que, no lo olvidemos, son los motores que alimentan la economía de un país- piden mensajes nítidos, concretos y ciertos y desprecian la improvisación y la política de bandazos. Es lógico, pues resulta difícil elaborar un plan serio de negocio o de inversión si las reglas de juego cambian un día sí y el otro también.

Hace apenas quince días el gobierno adoptó una medida dramática para la supervivencia de un buen número de empresas dedicadas a la construcción de infraestructuras públicas. No olvidemos que nuestro país es líder mundial en empresas de este tipo, muchas de ellas integradas en el Ibex-35. La medida, en opinión de la mayoría de los expertos, fue disparatada, pues lo menos que debe hacer un gobierno es recortar en inversiones que generan valor añadido y riqueza, que generan progreso y bienestar en definitiva, en vez de hacer recortes en el gasto corriente. Pero, compartida o no, la medida se tomó y punto. Todas las empresas del sector se han puesto manos a la obra para operar en el nuevo escenario. Algunas no podrán superar la situación y se verán abocadas al concurso mandando a la quiebra a un montón de empresitas subcontratistas y trabajadores autónomos. Otras, podrán resistir a base de mucha imaginación y dedicación.

Reconoce ahora el gobierno, tan sólo dos semanas después, que aquella medida fue extremadamente dura, que a ese paso nos vamos a cargar un tejido empresarial muy consolidado y solvente y que los índices de paro se pueden disparar en vertical en el tercer trimestre. Pues claro, ¿es que no se lo dijimos? ¡Hala, a rectificar toca!

Y puestos a hacer más rectificaciones, emplazo al lector a la próxima: el decreto de congelación de créditos de las entidades locales para 2011. Es el aliado perfecto del desempleo. Será suavizado o completamente derogado. Y si no, al tiempo.

jueves, 5 de agosto de 2010

Algo hemos hecho mal


Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Aún a sabiendas de que está feo autocitarse, me va a permitir el lector que reproduzca un par de párrafos de un artículo que con mi firma y bajo el título de “Andalucía, ante el futuro de las cajas de ahorros” publicó este periódico hace ahora justamente un año. Éste es uno: A la vuelta de pocos años el mapa de cajas de ahorros quedará reducido a ocho o diez marcas, las más grandes, solventes y mejor gestionadas. Muchas comunidades autónomas tendrán que renunciar a su propia caja aún a pesar de sus deseos.

Y éste, otro: En este panorama que se vislumbra a la vuelta de la esquina conviene meditar un poco sobre el papel que va a desempeñar Andalucía. Nadie duda de que las cajas de referencia de las comunidades catalana y madrileña tienen garantizada su permanencia y su posición de cabecera ante futuros movimientos de concentración. Pues bien, la tercera pata de ese banco dominador debe ser Unicaja, por ser la entidad más representativa de la comunidad autonómica española que tiene mayor número de habitantes, que tiene mayor presupuesto y la que reúne todas las condiciones para desempeñar un papel determinante en el futuro del Estado.

Decía esto, ya digo, hace sólo un año. ¿Y cuál es hoy el panorama? Desolador para Andalucía. Madrid y Cataluña han reforzado sus posiciones acogiendo, entre otros, a los dos primeros grupos de cajas, los encabezados por Caja Madrid (339.000 millones de euros en activos) y La Caixa (280.000). En el baile de fusiones, las cajas andaluzas no sólo no ha sumado un solo euro –el proyecto de fusión de Cajasol con Caja Guadalajara era anterior- sino que han visto cómo se le han ido Cajagranada (14.000), a Madrid, y Cajasur (19.000), al País Vasco. Aquella Caja Única de Chaves, si se hubiera formado, sería una entidad de 113.000 millones de euros en activos, la cuarta de España. Pero ya no es posible. Unicaja, hoy, descansa en un humilde décimo lugar del ranking con 35.000 millones de activos y Cajasol en el undécimo con 30.000. Unidas, se colocarían en el séptimo lugar. Menos da una piedra.

La mayoría de los andaluces tenemos la sensación de que, también en esto, algo hemos hecho mal. O no hemos hecho bien, que a fin de cuentas viene a ser lo mismo.

sábado, 31 de julio de 2010

Volando voy

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Tiene este oficio –el de escribidor, digo- un enorme inconveniente: todo el mundo se cree en el derecho de decirte sobre lo que tienes que escribir, sin que la mayoría caiga en la cuenta de que lo que para muchos puede ser un tema de atención especial para otros puede carecer de interés alguno. “¿Escribirás sobre la prohibición de los toros en Cataluña?”, me dicen. Pues no. Porque no quiero hacerles el caldo gordo a quienes quieren convertir en casus belli cualquier decisión que en uso de su libertad tome el pueblo catalán o sus legítimos representantes. “¿Y sobre la crisis del PSOE provincial?”. Tampoco. Me sorprende, eso sí, ver cómo se deteriora en el PSOE uno de los valores más preciados que siempre ha tenido, cual es que las cosas internas del partido carecen de interés para el ciudadano y donde hay que tratarlas es en los órganos de debate internos y no en las páginas de los periódicos. Y me sorprende aún más esta fiebre escritora que le ha entrado de pronto a quienes se autodenominan grupo de los abueletes, que, sin pudor alguno, se proponen a las nuevas generaciones socialistas como ejemplos a imitar. El futuro está en el pasado, parece que dicen. Simplemente, grotesco.

Hoy, en realidad, de lo que me apetecía hablar es de la gran cantidad de pegas que le están poniendo a uno de mis lectores, Juan Clemente, para que Ándalus Líneas Aéreas le devuelva el dinero de los billetes de avión que le cobró por un viaje que nunca le pudieron dar. “Tenía mi billete de ida y vuelta desde Almería a Madrid, me dejaron sin vuelo y ahora no sé qué camino tomar para que me devuelvan el dinero, he hablado ya con media compañía, tres veces he dado el número de cuenta donde me deben hacer el ingreso, hasta me he personado en las oficinas de Málaga…”. Le he sugerido que escriba una carta al director de este periódico por si surte efecto.

Así que, hoy, ná de ná. Pues que tengamos, al menos, felices vacaciones. Yo, ya, volando voy…

sábado, 24 de julio de 2010

La campaña de abonos del Almería

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Todo hijo de vecino ha vivido alguna vez la experiencia de lo enrevesado que resulta darse de baja de cualquier servicio, llámese, por ejemplo, una línea telefónica, un seguro médico, una central de alarmas o una televisión de pago. Además de exigirnos el respeto a un determinado procedimiento de tramitación de la baja so pena de no verla nunca hecha efectiva, la compañía en cuestión, cuando aprecia que nuestra decisión puede ser definitiva, entonces es cuando queman el último cartucho con sus ofertas irresistibles: que si una nueva tarifa que va a reducir la factura de forma considerable, que si tres meses de alta gratis, que si un nuevo paquete por el mismo precio… Es cierto que la mayoría de las veces tanta insistencia agota, pero siempre queda en nuestro interior la duda de qué es mejor, si que nos ignoren o que valoren nuestra permanencia. En cualquier caso, todos somos comprensivos con este proceder de unas compañías para las que los ingresos periódicos del abonado son una pieza clave en sus cuentas de resultados.

Lo que no es normal es la forma con la que actúa cada año la Unión Deportiva Almería en su campaña de renovación de abonados. Optan por el camino de la ignorancia. Su proceder retrata fielmente el funcionamiento arcaico de una institución que parece que aún no ha descubierto los efectos positivos de la publicidad y el marketing. Se creen que estas cosas sólo se arreglan echando mano del lagrimeo y del presunto compromiso que todo el mundo debe tener con no sé qué sentimiento rojiblanco. Que no, señores, que estas cosas, hoy, no funcionan así. Pregunto: ¿mientras todos y cada uno de los miembros de la Junta Directiva, empezando por el presidente, observan cómo cada año la bolsa de abonados va menguando, a nadie se le ha ocurrido crear un servicio de contacto directo, aunque sea telefónico, con el actual y el potencial abonado? Ojo, que quien tanto quiere ignorar, al final, puede verse ignorado.

sábado, 17 de julio de 2010

Una noticia buena y otra mala

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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El mundo financiero andaluz nos dio el pasado viernes dos noticias, una buena y otra mala. La buena: Cajamar ha absorbido Caixa Rural Balears. Cierto que es una entidad pequeñita, que apenas incrementa un dos por ciento los actuales activos de la cooperativa de crédito almeriense (544 millones de euros sobre un total de 28.000), pero tiene la operación tres vertientes que le dan un toque altamente positivo: una, que, al contrario que en las últimas ocasiones, no se trata de una fusión fría sino de una fusión pura y dura (insisto en lo que dije en un anterior artículo: lo de los sips es un mal rollo que sirve para mantener estructuras paralelas); otra, que la caja almeriense da un paso más en el camino hacia su transformación en una entidad de ámbito nacional, saltando ahora el charco, y la tercera, que ya parece imparable el avance de Cajamar hacia el objetivo de conseguir unos activos de cincuenta mil millones de euros, que es la cantidad mínima que el Banco de España considera que debe tener una entidad financiera para poder subsistir de forma autónoma.

Y la noticia mala: Cajasur, como Cajagranada, también se nos va también de Andalucía. Se va al País Vasco, a alimentar las despensas de la Bilbao Bizkaia Kutxa. Sé que alguien puede acusarme de hacer planteamientos demagógicos, pero, nada más conocer la noticia, me vino a la mente esta interrogante: ¿si hubiera sido al revés, si hubiera sido la BBK la que estuviera en venta y las candidatas a su control hubieran sido la Kutxa o Caja Vital, las otras dos cajas vascas, por un lado, y Unicaja, por otro, alguien puede imaginar que se hubiera permitido que la caja vasca viniera para Andalucía? Mi respuesta la tengo más clara que el agua: no. Dice el Banco de España, para justificar su decisión, que de esta forma el Frob se ahorra unos cientos de millones de euros. ¿Y esta sensación de ninguneo, de humillación, de desprecio, esta cara de tonto que se nos queda a los andaluces, cuántos millones de euros vale?

Al final, los andaluces, somos tan poquita cosa, que, parodiando a Humphrey Bogart con su “siempre nos quedará París”, tendremos que conformarnos con decir que “siempre nos quedará Cajamar”.

domingo, 11 de julio de 2010

Pagar un cheque

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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No sé si usted, querido lector, ha oído contar el caso de ese señor que, abrumado por las deudas, fue a un banco, abrió una cuenta corriente con unos pocos euros y pidió un talonario de pagarés. A cada deudor que iba a exigirle su dinero le complacía con un pagaré a 90 días. Al cabo de los tres meses, el director del banco empezó a ver cómo iban llegando pagarés, que no podía atender por falta de saldo. Fue en busca de su cliente y le comunicó la incidencia: “Pues que están llegando muchos pagarés –le dijo- y hemos visto que se le ha olvidado ingresar dinero en la cuenta”. Nuestro hombre, ni corto ni perezoso, reaccionó con rapidez: “Uff, es que se me ha olvidado pasar por allí, pero no se preocupe, ya que está usted aquí, tome este pagaré y atienda todo lo que ha llegado”. Y le extendió al director del banco otro pagaré.

La anécdota es lo suficientemente expresiva para ilustrarnos sobre la poca importancia que se le da en España al hecho de devolver un cheque, un pagaré o una letra de cambio. No conozco con detalle el valor que esta circunstancia tiene en otros países europeos, pero sí me consta, porque lo he podido comprobar, que un ciudadano inglés, por ejemplo, de ésos que tantos tenemos entre nosotros, cuando te entrega un cheque, ese cheque normalmente se atiende. En Suiza, me dicen, como se te ocurra devolver uno, va la policía a tu casa y te lleva detenido. En Alemania creo que ni siquiera existen los pagarés tal como los entendemos aquí. En España, devolver un cheque es poco menos que un deporte nacional. A tal punto se ha llegado que, hoy en día, atender un cheque casi se ha convertido en un hecho excepcional. Lo normal es lo contrario, que se devuelva. No somos, en este sentido, un país serio. Y, para colmo, los bancos, cada vez que te devuelven impagado uno de estos documentos, te cobran lo que no está escrito. Ellos, cuanto peor, mejor.

sábado, 3 de julio de 2010

La reforma laboral

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Decía Zapatero que la reforma laboral que el gobierno estaba preparando iba a dar estabilidad a las relaciones en el mercado de trabajo durante los próximos veinte años. Por eso, su nacimiento había creado tanta expectación. La criatura ha venido al mundo en forma de Decreto-Ley, y qué decepción, qué enorme decepción. Tan debilita ha llegado que apenas dos meses de vida va a tener, pues el mismo texto ha sido enviado a las Cortes para su tramitación como proyecto de ley. ¿Era necesario dar vigencia a una reforma que, a su vez, iba a ser reformada en un par de meses? Creo que no, que nos podíamos haber ahorrado este tramite, pues quien lleva tanto tiempo esperando puede esperar dos o tres meses más.

He leído un par de veces el dicho texto. De verdad, no sé de qué se quejan los sindicatos. Su anunciada huelga general debe ser por otra causa, no por ésta. Porque, veamos: ¿Afecta esta reforma a los derechos adquiridos por los trabajadores con contrato en vigor? No, en absoluto. ¿Suprime el contrato ordinario con 45 días de indemnización por despido improcedente? Ni lo suprime ni baja la indemnización. ¿Resta protagonismo a la función de los sindicatos en las relaciones laborales? No sólo no les resta protagonismo, sino que les da otro que nadie había pedido, cual es el que se indica en el artículo 4º sobre movilidad en las empresas donde no hay representación legal de los trabajadores.

España necesita, de una vez y para muchos años, una legislación laboral que: 1.- Establezca como objetivo fundamental la creación de empleo, 2.- Incentive la contratación indefinida sin demonizar la contratación temporal, tan necesaria en algunos sectores productivos como la agricultura, el turismo y la construcción, 3.- Valore la productividad como elemento fundamental en la retribución del trabajador, 4.- Priorice los acuerdos de empresa sobre los sectoriales, 5.- Desjudicialice las relaciones laborales evitando artículos farragosos y de múltiples interpretaciones, 6.- Otorgue a las ETT el papel que se le quiere dar el INEM y que éste ni ha asumido ni va a asumir, y 7.- Flexibilice los despidos por causas económicas, pues siempre es preferible salvar a la mitad de la plantilla de la empresa que hundir a la empresa del todo.

sábado, 26 de junio de 2010

Sara Carbonero


Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Supongo, lector, que, a estas alturas de la Copa del Mundo, ya sabes quién es Sara Carbonero. Es posible, no digo que no, que no te suenen demasiado nombres como Joan Capdevila, Juan Mata o Pedro Rodríguez, todos ellos excelentes jugadores españoles, pero, de verdad, me cuesta creer que no sepas quién es Sara Carbonero. No obstante, si así es, para eso estamos. Sara Carbonero es una periodista que Telecinco ha mandado a Sudáfrica para cubrir los partidos de nuestra selección. Como profesional es más bien flojita. Su trabajo lo desarrolla en lo que en el argot de las retransmisiones deportivas se conoce como a pie de campo, que es a donde suelen mandar a los periodistas prescindibles. Los periodistas a pie de campo tienen dos misiones principales, a cuál de ellas más inútil: una, anunciarnos un cambio de jugadores, algo innecesario, pues todos lo estamos viendo por las tablillas del cuarto árbitro, y otra, anunciarnos lo minutos de prolongación del partido, tan innecesario como lo anterior por las mismas tablillas. Pero, de los periodistas de a pie de campo del Mundial, Sara Carbonero no es una cualquiera. Además de joven y guapa -¡esos ojos…!-, en ella se da la circunstancia de que es novia de Íker Casillas. Y por esto es por lo que empiezan los líos. Tras perder con Suiza, un periódico de la talla de The Times llegó a afirmar que cómo no íbamos a perder si nuestro portero estaba más pendiente de su novia que del balón. El tema ha cogido tal trascendencia que hasta Mariano Rajoy ha llegado a afirmar, minutos antes del partido contra Chile, que, si perdíamos, la culpable no iba a ser Sara Carbonero, algo que mucha gente ha interpretado, con razón o sin ella, en sentido totalmente contrario.

Menos mal que hemos ganado. Si llegamos a perder, pobre Sara, la tormenta que sobre ella hubiera caído. Aunque mucha gente empieza a poner en duda si es la periodista quien alimenta el morbo. González Urbaneja, presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, ha advertido que “la propia Sara Carbonero debería tener un cierto cuidado, porque el periodista no debe implicar sus emociones personales en las historias que construye”. Telecinco, mientras tanto, saca rentabilidad al filón habilitando en su página web, bajo del título de “Sara, protagonista del Mundial”, una galería de fotos de la periodista no haciendo otra cosa que su trabajo. ¿Estamos ante un caso de machismo? Va a depender mucho de los resultados de nuestra selección.

jueves, 17 de junio de 2010

Mojácar tiene un problema

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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En algo coinciden las fuerzas políticas y los agentes sociales de Mojácar: en el casco histórico del pueblo hay un enorme problema de falta de aparcamientos. En lo que no coinciden tanto es en aceptar alguna de las alternativas que se han propuesto para solucionarlo. La realidad con la que nos encontramos a día de hoy es que Mojácar es un pueblo precioso que merece la pena visitar pero al que cada vez resulta más pesado ir. Los jóvenes mojaqueros que se independizan no quieren quedarse en el pueblo, por su incomodidad, y prefieren disfrutar de sus pintorescas calles desde la visión distante que ofrece una casa en la playa. Y los visitantes, cuando suben una vez, dudan si hacerlo de nuevo. El problema es, pues, tanto de los turistas como de residentes.

Rosa María Cano, la alcaldesa, ha visto una vía de solución, al menos para el problema de los residentes, en la construcción de un aparcamiento subterráneo en las plazas Arbollón y Frontón, situadas a espalda de la iglesia. De inmediato, doscientos vecinos se le han echado a la calle. Dicen que la tendencia debe ir encaminada hacia la peatonalización total del casco histórico. Posiblemente, una actitud demasiado drástica.

Desde hace varios años existe un proyecto de macropárking que solucionaría definitivamente el problema. Es cierto que esta alternativa también ha tenido muy dividida a la opinión pública mojaquera, pero ahora parece que ya se acepta como la mejor de las posibles. Se trata de construir varias plantas escalonadas de aparcamiento en la conocida como “Ladera del Pavana”, situada junto al hotel Moresco, prácticamente a las puertas de Plaza Nueva. La planta superior iría dotada de locales comerciales, y esto era lo que creaba recelos en los comerciantes tradicionales, que temían que los turistas llegaran al pueblo y no pasaran de aquí. Un temor infundado, en mi opinión. Otra cuestión es el impacto visual que puede tener. El autor del proyecto es Guillermo Vázquez Consuegra, muy sensible con estos temas. Es cuestión de verlo antes. El visionado en 3D permite hacer recreaciones bastante ajustadas a la realidad. Creo, en definitiva, que sobran manifestaciones y falta diálogo. Hay un problema y existen soluciones. Pues hablémoslo.

viernes, 11 de junio de 2010

No tiene suerte el PSOE

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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No tiene suerte el PSOE al nombrar, proponer o apoyar -léase lo que proceda- a los presidentes de las cajas de ahorros de Andalucía. Todos les salen ranas, excepción hecha de Braulio Medel, que ha demostrado no sólo ser el más brillante de todos sino también el mayor defensor del proyecto de creación de una gran caja. Para la historia quedan las refriegas con Bueno Lidón, presidente de El Monte, que se dedicó a poner chinas en el camino para abortar la fusión con Caja San Fernando para formar la que finalmente sería Cajasol. Más recientemente, el “rebelde” ha sido el presidente de Cajagranada, Antonio María Claret, que se inventó el Pacto del Saray con el único propósito de dificultar el proyecto común. Su sucesor, Antonio Jara, ha resultado otro fiasco. En apenas un par de meses se ha cargado, sí, el Pacto del Saray, pero no para propiciar una fusión intrarregional sino para enrolarse en un proyecto interregional que lleva a la caja granadina fuera de Andalucía.

El proyecto soñado de Chaves y de sus consejeros económicos Griñán y Álvarez se queda sin fuelle. Lo de Unicaja con Cajasur ha sido esperpéntico, tanto o más que la frustrada fusión con Caja Castilla-La Mancha. Si nadie lo remedia Cajasur también volará de Andalucía. Parece como si una mano negra estuviera por ahí maniobrando para que Andalucía carezca de la fortaleza financiera que en justicia le corresponde por ser la más importante -o una de las más importantes, si queremos ser modestos- comunidad autónoma de España.

Griñán, de estos temas, sabe mucho. Y como mucho sabe, no debe ignorar que es muy importante para el músculo financiero andaluz disponer de una entidad autóctona grande y fuerte. El asunto, por embrollado que parezca, aún se puede reconducir. Ni siquiera lo de Cajagranada es definitivo, ya que aún no se ha pronunciado su asamblea general. Por cierto, tengo una duda: cuando Rafael Velasco, vicesecretario general del PSOE de Andalucía, dice que se enteró por la prensa de la extraña actitud de sus consejeros en Cajagranada, ¿de quién es el fallo: de él o de sus consejeros?

sábado, 5 de junio de 2010

La autovía del Almanzora

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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La red de autovías de la provincia de Almería cuenta, entre otros tramos de menor consideración, con tres grandes infraestructuras: La A-7 –más conocida como Autovía del Mediterráneo-, que atraviesa Almería desde Adra hasta Huércal-Overa; la A-92, que viene hacia la capital desde Guadix, y la A-92-N, que es la continuación de la A-92 desde Guadix hasta la provincia de Murcia. Para completar el mapa quedaba pendiente la conversión en autovía de la carretera A-334, que une la A-7, en Overa, con la A-92-N, en Baza, por la que pasan 10.000 vehículos cada día. Esta bautizada como Autovía del Almanzora tiene en torno a 100 km. y es la que va a dar salida a los pueblos que se asientan alrededor de Macael, Albox y Purchena. La Junta de Andalucía ha dividido esta transformación en dos grandes fases: una, prioritaria, de 40 km., desde la A-7 hasta Purchena, y otra, no tan urgente, hasta Baza. La primera fase, ya en marcha, se ha partido en los siguientes tramos: El I (Purchena-Fines), no iniciado; el II (Fines-Albox), 8 km., que está en servicio, el III (Variante de Albox), de otros 8 km., al 70 % de ejecución; el IV (Variante de Albox-El Cucador), de 6 km., con el mismo porcentaje de ejecución, y el V (desde El Cucador a la A-7), dividido a su vez en dos subtramos, el que llega hasta La Concepción, con las obras adjudicadas, y el enlace con la A-7, de próxima adjudicación.

He querido hacer esta foto de la situación para que el lector comprenda por qué tienen razón las asociaciones de empresarios y los alcaldes de los pueblos de la zona cuando protestan por una posible paralización de las obras. No es lo mismo aplazar el inicio de unas obras que paralizar unas obras iniciadas. Una parte de la A-334 está patas arriba, pues la autovía se solapa en muchos tramos con la vieja carretera. Los desvíos se suceden y convierten la carretera en poco menos que un infierno. Si la crisis exige una demora, hagámoslo desde Fines hacia arriba. Lo que no se puede hacer es aplazar la terminación de las dos obras que ahora están en ejecución y tampoco dejar de construir el resto que falta hasta conectar con la Autovía del Mediterráneo.