_______________________________________________________________________________________________

sábado, 28 de noviembre de 2009

El Ejido: El tiempo prudencial

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
www.emilioruiz.es

Vaya por delante una cosa: Los partidos de corte personalista, por el hecho de serlo, no gozan de legitimidad distinta de la que gozan los partidos tradicionales, si bien es cierto que su supervivencia está normalmente vinculada a la del propio líder/fundador. El GIL desapareció con Jesús Gil, igual que el PSA se fue al garete con Pedro Pacheco. UPyD es una criatura de Rosa Díez, y con ella desaparecerá. Aquí, en el ámbito más cercano, tenemos dos partidos de considerable importancia que cumplen los estándares de partido personalista. Uno es el GIAL. Nadie duda de que más tarde o temprano los hombres y mujeres de GIAL volverán al mismo partido del que salieron, el Partido Popular. El otro es el PAL, también escindido del PP. El PAL ha alcanzado unas cotas importantes de representatividad en la provincia de Almería, hasta el punto de convertirse en la tercera fuerza política por representación municipal. Esta fortaleza no desvirtúa en nada su corte personalista, y tanto es así que ahora mismo, por ello, vive una situación casi diabólica. PSOE, PP e IU han resuelto rápidamente problemas de tipo similar con la destitución del alcalde de turno. En el caso de El Ejido, ¿cuál es el órgano del partido que va a adoptar esa decisión si quien tiene que hacerlo ha prometido lealtad incondicional al líder?

Comprendo la difícil papeleta que tienen estos días los miembros de la dirección del PAL. Me consta que muchos de ellos, seguramente la mayoría –al menos los que yo conozco así es-, hacen su trabajo político con la mayor dignidad. Y están preocupados. Les diría que, en esta vida, muchas veces hay que tomar decisiones ingratas. Es cierto que Juan Enciso está acusado de mucho y no condenado de nada, pero no por eso último debe aferrarse al sillón de la alcaldía. Si no presenta su dimisión pronto, ya, sus compañeros del PAL deberían despojarle del cargo. El tiempo prudencial que dice la portavoz municipal, Adela Cantón, está sobrepasado en exceso. Destituirlo no es un acto de traición contra nadie, es un acto de lealtad a un electorado y, sobre todo, a un pueblo.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Hay vida más allá del Alakrana

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
http://www.emilioruiz.es/

Un extraterrestre que hubiera llegado a nuestro planeta sin tener conocimiento previo alguno de lo que está pasando por aquí y que se hubiera acercado a un kiosco de prensa español para ver qué es lo que se cuece en este solar patrio, habrá llegado a una inmediata conclusión: Más allá del Alakrana, aquí no pasa nada. Ahondando en las páginas de los periódicos, verá sobre el asunto tantos artículos de opinión, tantas noticias, tantas declaraciones de políticos, tantas propuestas de reprobación de ministros, tantos llantos de familiares de pesqueros y de vecinos de familiares de pesqueros, tanto despliegue mediático, en definitiva, que lo normal es que nuestro ilustre visitante pregunte que cuándo se va a producir la repatriación de los cadáveres. Si le decimos que no, que aquí ni hay cadáveres ni hay sangre, lo normal es que piense que en este país todos estamos un poco majaras.

Es la España irreal, la España artificial que tanta gente nos quiere vender. Nadie sabe –o tal vez todos lo sabemos- cómo se organiza toda esta insensatez, cómo se estructuran los diferentes grupos para conducirnos por este camino del absurdo. Es una pena que ya ni siquiera nos dejen ver las cosas tal como son. Menos mal –“Gracias a Dios” iba a decir, fíjense hasta dónde llegan las influencias de estas nuevas corrientes invasoras- que aún queda alguien por ahí con los pies en el suelo y la mente inserta en la realidad. “Dejaos de alakranes y arrimad el hombro para resolver los problemas que de verdad tenemos, que esto pinta feo”, han venido a decir los autores del informe “Almería en Cifras”, que la semana pasada nos presentaron Cajamar y la Cámara de Comercio. Los datos son demoledores para una provincia como la nuestra que acumula ya una tasa de paro que ronda el treinta por ciento. Un problema muy grave, tan grave a mejor como el del Alakrana.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Vaya semanita

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
www.emilioruiz.es


Lunes. Juan P. es conductor. De camiones. Lo manda, su jefe, a transportar unas mercancías. Son las cinco de la tarde y a punto de dar de mano. Le da tiempo. Toma su disco personal y lo coloca en el tacógrafo del vehículo. Qué casualidad, a 200 metros, la policía. “El disco del tacógrafo, por favor”. “Acabo de ponerlo, tome usted”. Lo miran, lo remiran, lo comenta la pareja. “Le vamos a multar”. “¿Y eso?”. “Está manipulado”. “¿…?” “Pues que indica que son las 5,15 horas cuando en realidad son las 17,15 horas”. Vanas explicaciones. Son cerrados de mollera. 1.501 euros de multa y a ver ese mes de qué se alimentan sus chiquillos. Dicen que es de ley.

Martes. “A usted le encantaría coger una camioneta, venirse de madrugada a mi casa y por la mañana aparecer yo boca abajo en una cuneta”. Camps dixit. Como dicen los adolescentes: Qué fuerte. Algunos políticos, como las latas de conserva, deberían de llevar impresa la fecha de caducidad.

Miércoles. Dice Martínez Camino que caerá en pecado mortal el diputado católico que ose votar afirmativamente la ley del aborto. Normal. O somos o no somos. La suerte de estos diputados confesos es que tras votar pueden acudir a un confesionario a limpiarse. El problema es que les pase algo en el espacio de tiempo que media entre el voto y la confesión. Al infierno de cabeza.

Jueves. “¡Hugo, dimisión!”. ¿Estamos locos o qué?

Viernes. Alberto Oliart, de 81 años, va a ser nombrado presidente de Radio Televisión Española. Qué bien vendría una explicación a los excelentes profesionales que fueron jubilados con 52 años de edad ¡porque ya estaban viejos para eso!

Sábado. Informa la prensa de que el Tribunal Constitucional no traga con eso de que Cataluña es una nación. Aunque solo lo diga el preámbulo de su Estatuto. Lo van a echar para atrás. Si eso es así, realidades nacionales va a haber solo dos, la española y la andaluza. Gracias por no recurrir nuestro Estatuto.

Domingo. Hace días que “El Mundo” se convirtió en “.es”. Ahora ha hecho lo mismo “El Economista”. “La Opinión” de Granada dice adiós al kiosco. Vemos las cuentas de las empresas editoras y los números espantan. Los OJD chirrían. Me ha encantado leer por ahí la nueva denominación de la prensa de papel: Prensa vegetal. Yo soy vegetariano para eso. Que no se preocupen los licenciados en periodismo, que siempre tendrán el consuelo de apuntarse a un gabinete de prensa político o ir directamente a las oficinas del INEM a por los 420 euros.



lunes, 2 de noviembre de 2009

Cual trofeos de caza

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
www.emilioruiz.es


Pregunta: ¿Qué posibilidades tiene de escapar de la justicia un señor que: a) está rodeado de decenas de policías, b) pesa cerca de un centenar de kilos, c) tiene en torno a setenta años de edad, y d) se le caen los pantalones tras haber sido desprovisto de su cinturón? Respuesta: Ninguna. Cero. 0,0. Entonces, ¿a qué viene este lamentable show montado a las puertas de la Audiencia Nacional, exhibiendo a estas personas, implicadas en el Caso Pretoria, cual si de trofeos de caza se tratara?

Hay dos principios básicos de un Estado de derecho que nos hemos cargado de un plumazo: Uno, que estas personas, igual que otras que han tenido el mismo tratamiento, son inocentes hasta tanto no haya sentencia judicial firme que los condene, y otro, que, independientemente de su inocencia o culpabilidad, merecen un tratamiento acorde con la dignidad de la condición a la que pertenecen. Y no me refiero, claro, a su condición de políticos, sino simple y llanamente a su condición de seres humanos, de ciudadanos de un mundo civilizado. En cualquier país moderno, hasta los animales están protegidos de tratos vejatorios, ¿por qué a veces con las personas adoptamos estas posturas tan lamentables?

Muchas de estos acusados, la mayoría seguramente, serán en su día condenados tras ser juzgados por apoderarse de unos bienes que los demás ciudadanos les hemos entregado para que administren en nuestro nombre. Y deberán pagar, y pagarán, por ello. Pero es posible que también haya alguno que, tras pasar por este calvario, salga indemne por no haber hecho nada ilegal. En este caso, ¿quién repara el daño producido a él y a su familia? ¿Cómo curamos las huellas dejadas por el escarnio y la exposición pública? Me parece que este tema, como otros muchos, se nos está yendo de las manos.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Operación Poniente: Lo que sea vendrá


Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
www.emilioruiz.es


Cada semana Cuatro pone en antena un capítulo de “Flashforward”, una serie de ciencia ficción, que aconsejo al lector que se enganche a ella. En realidad, lo que aconsejo a los amantes de las series es que dejen a un lado los productos nacionales –lo siento, en esto soy poco patriota-, chabacanos a más no poder salvo contadas excepciones, y los tornen por los productos americanos. Es una temeridad comparar la calidad que nos ofrecen “House”, “Anatomía de Grey”, “CSI”, “Mad Men”, “Bones” o “Los Serrano” con la que nos pueden dar “Los hombres de Paco” y Cía. Siento decirlo así, pero hay que ser objetivos y ver las cosas tal cual son. “Flashforward” está basada en la novela homónima del canadiense Robert J. Sawyer. Cierto día y a determinada hora toda la población mundial pierde el conocimiento durante 2 minutos y 17 segundos. Al despertar, cada persona recuerda que ha tenido una visión de su vida dentro de seis meses. No una visión del pasado, sino del futuro. Algunos protagonistas, en su flashforward, ven destruido un matrimonio que ahora derrocha felicidad, y no faltan quienes no ven absolutamente nada, lo que quiere decir que ese día ya no estarán aquí. El interés de la serie radica en ver cómo cada uno lucha ahora para evitar que suceda lo malo que ha podido ver en su flashforward, algo que, por lo que se sabe hasta ahora, parece inevitable, pues si se ha visto es porque va a suceder.

A propósito de la Operación Poniente, algunos políticos y comentaristas parecen que han visto no solo su propio flashforward sino el de todos los demás. Y así, nos anuncian cómo va a quedar el caso dentro de unos meses. Algunos, dicen, van a verse desterrados de aquí, otros se verán inmersos en situaciones complicadas, otros aparecerán en listas terribles, abundarán quienes se arrepentirán una y mil veces de compartir mesa y mantel con ciertos personajes, no faltarán quienes reciban también la visita del furgón policial… Incluso, estos visionarios, dan pelos y señales de los próximos consistorios que serán invadidos por los miembros de la policía judicial.

La situación es delicada, hay preocupación, pero creo que nos vendría bien a todos una buena ración de serenidad. Hay en Almería un político, que todo el mundo conoce, que destaca por sus frases al estilo Perogrullo. Hace unos días los periodistas le preguntaron que cuál iba a ser la actitud de su partido ante un determinado problema. “Nuestra actitud va a ser la que tiene que ser”, respondió. Otra vez le interrogaron sobre las medidas que iban a tomar contra un militante indisciplinado: “Vamos a tomar las medidas que haya que tomar”. Al enjuiciar este caso de ahora y el rumor que cunde sobre próximas actuaciones de la Fiscalía Anticorrupción, tampoco ha sido más original: “Lo que sea, vendrá”, ha dicho. Pues sí, señor, así se habla; lo que sea, vendrá. Pero, mientras tanto, por favor, no intoxiquemos más, ignoremos las rumorologías, despreciemos los confidenciales. Yo, en mi flashforward, he visto que, dentro de seis meses, la inmensa mayoría de políticos de este país siguen desarrollando su trabajo con la mayor dignidad y corrección. Y que los que no lo hacen están… pues eso, donde tienen que estar.