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sábado, 31 de octubre de 2009

Flashforward

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
www.emilioruiz.es


Cada semana Cuatro pone en antena un capítulo de “Flashforward”, una serie de ciencia ficción que aconsejo que se enganchen a ella. En realidad, lo que aconsejo a los amantes de las series es que dejen a un lado los productos nacionales –lo siento, en esto no soy patriota-, chabacanos a más no poder salvo contadas excepciones, y los tornen por los productos americanos. Es una temeridad comparar la calidad que nos ofrecen “House”, “Anatomía de Grey”, “CSI”, “Bones” o “Los Serrano” con la que nos pueden dar “Los hombres de Paco” y Cía. Siento decirlo. “Flashforward” está basada en la novela homónima de Robert J. Sawyer. Cierto día toda la población mundial pierde el conocimiento durante 2 minutos y 17 segundos. Al despertar, cada persona recuerda que ha tenido una visión de su vida dentro de seis meses. Algunos protagonistas, en su flashforward, ven destruido un matrimonio que ahora derrocha felicidad, y no faltan quienes no ven absolutamente nada, lo que quiere decir que ese día ya no estarán aquí. El interés de la serie radica en ver cómo mucha gente lucha por evitar que suceda lo malo que ha podido ver en su flashforward, algo que, por lo que se ve, parece inevitable, pues si se ha visto es porque va a suceder.

A propósito de la “Operación Poniente”, algunos políticos y comentaristas parecen que han visto no solo su propio flashforward sino el de todos los demás. Y así, nos anuncian cómo va a quedar todo esto dentro de unos meses. Algunos, dicen, van a verse desterrados de aquí, otros se verán inmersos en situaciones complicadas, no faltarán quienes reciban también la visita del furgón policial… Incluso, estos visionarios, dan pelos y señales de los próximos consistorios que serán invadidos por los agentes judiciales.

Creo que nos vendría bien a todos una buena ración de serenidad. Hay en Almería un político muy conocido que destaca por sus perogrulladas. Al enjuiciar este caso de ahora y el futuro que nos espera, no se ha salido del guión: “Lo que sea, vendrá”, ha dicho. Pues sí, señor, lo que sea, vendrá. Pero, mientras tanto, por favor, no intoxiquemos más, ignoremos las rumorologías, despreciemos los confidenciales. Yo, en mi flashforward, he visto que, dentro de seis meses, la inmensa mayoría de políticos de este país desarrollan su trabajo con la mayor dignidad y corrección.