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sábado, 26 de septiembre de 2009

Las 11.000 viviendas ilegales

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
http://www.emilioruiz.es/

Parece que el recuento ya está hecho: Son 11.000 las viviendas construidas al margen de la ordenación urbanística en ese espacio de terreno provincial comprendido entre el mar Mediterráneo y la inmensa parábola que delimitarían los términos municipales de Carboneras, Lubrín, Albox, Huércal-Overa y Cuevas del Almanzora. Dentro de la parábola, un montón de pueblos. La mancha de construcciones ilegales, por ahora, ha dejado de extenderse. ¿La razón? Puede ser por la crisis inmobiliaria, pero también puede ser –más bien es- porque la mayoría de los alcaldes le han visto las orejas al lobo y no quieren jugarse el pellejo ahora, vistas como están las cosas, tomando decisiones que pueden bordear la legalidad, cuando no incumplirla lisa y llanamente.

El “escarmiento” ante tal desaguisado urbanístico se resume, si es que no aparece nada nuevo, en un concejal/diputado provincial del PSOE imputado y dimitido o cesado (de Lubrín), un alcalde/diputado provincial del PP imputado por la Fiscalía (de Sorbas), en un Corporación entera (PA, PP y PSOE) imputada en la llamada “Operación Costurero” (Zurgena) y en un derribo de una vivienda en Vera (ayuntamiento del PA).

Conclusiones personales: a) Hace el ridículo quien se escude en una persecución política, de uno u otro signo, pues vemos cómo en el Juzgado se juntan todas las siglas, b) Un derribo por ilegalidad ante 11.000 ilegalidades suena a aviso a navegantes más que a inicio de un amplio plan de derribos, c) Unos poquísimos cargos públicos pueden pagar los platos rotos propios y también los ajenos, lo que no deja de ser una cruel injusticia, y d) Este tema no se resuelve en los juzgados sino en los despachos políticos.

Y estoy llegando a otra conclusión aún más notable: Tras leer en “Actualidad Almanzora” la transcripción de las conversaciones telefónicas interceptadas por la policía y buena parte del sumario presiento –es la presunción de un lego en Derecho, claro- que la “Operación Costurero” se va a disolver como un azucarillo por falta de consistencia para imputar penalmente a nadie. No se ve en este caso de Zurgena algo muy distinto de lo que se ha visto en los demás pueblos. También, aquí, la solución va a tener que ser más política que judicial.