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lunes, 10 de agosto de 2009

Pablo Jaramillo Gallardo, elegido Gallardero sin Fronteras

























La Terraza Carmona de Vera fue una vez más el escenario elegido por la Asociación Cultural Acuproga de Los Gallardos para celebrar su asamblea anual extraordinaria y otorgar, por sexto año consecutivo, la distinción Gallardero sin Fronteras. El elegido en esta ocasión ha sido el joven deportista Pablo Jaramillo Gallardo.

El acto de entrega del galardón, al que asistieron sesenta socios, simpatizantes y familiares del agraciado, estuvo repleto de emoción. Con carácter previo al mismo, el presidente de Acuproga, Emilio Ruiz, tuvo un recuerdo especial para el directivo de la asociación desaparecido este año José Martínez Simón, haciéndole entrega a su viuda, Juanita Alías, y a sus hijos Pedro y Gaby de la distinción Gallardero sin Fronteras que con carácter póstumo se ha concedido a Pepe.

El resto del acto tuvo como protagonista único al galardonado de este año, Pablo Jaramillo Gallardo, nacido en Madrid, pero gallardero de adopción, hijo y nieto de gallarderos. Esta circunstancia precisamente fue recordada por el presidente, quien manifestó que “es la primera vez que otorgamos el galardón a un gallardero apellidado Gallardo, descendiente de la familia a la que el repartimiento de Bédar y Serena les asignó estas tierras para su uso, disfrute y repoblamiento”. Aún viven en Los Gallardos muchos descendientes de aquella primera familia, la que dio nombre al pueblo, y precisamente hace ahora dos años casi dos centenares de ellos se reunieron para recordar su pasado y sus antepasados.

Emilio Ruiz no quiso detenerse mucho en el amplio historial deportivo del galardonado, quien, entre otros muchos trofeos, acumula veintiún medallas de diversos campeonatos de España de ciclismo adaptado, habiendo sido en ocho ocasiones campeón de España y otras tantas subcampeón. “A Pablo Jaramillo Gallardo –dijo el presidente- nadie le ha regalado nada, y todos los triunfos que ha conseguido no son más que el fruto de su constancia, de su empeño, de su sacrificio y de la profesionalidad con que se toma el ciclismo”. Recordó que la afición del galardonado por el ciclismo adaptado le surgió tras un grave accidente que tuvo conduciendo un camión frigorífico, con consecuencias que si no eran fatales podían dejarle incapacitado. “A base de tesón y de echarle a la vida todo el coraje que se le puede echar, Pablo ha llegado hasta la cima del deporte paralímpico, y su empeño permanecerá inalterable hasta que no se vea como miembro de la selección española de ciclismo adaptado en las próximas olimpiadas”. Pablo Jaramillo Gallardo ha sido catorce veces internacional desde que debutó con la selección española el día 27 de mayo de 2.007 en Copa del Mundo en Limoges (Francia).

El galardonado tuvo palabras de agradecimiento por esta distinción que recibía del que consideraba su pueblo. “He subido muchas veces al podium, pero cuando mi madre me llamó por teléfono para darme la noticia de que había sido elegido Gallardero sin Fronteras no pude contener la emoción”. Recordó a su hermano Ricardo, a su madre Paquita, y tuvo un recuerdo especial para su abuelo Manuel, a los que debe una parte muy importante de lo que él ha llegado a alcanzar tanto en su vida deportiva como profesional.

Tras las felicitaciones de rigor, todos los presentes al acto quisieron tener una foto de recuerdo con el galardonado.


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Intervención del Presidente de Acuproga,
Emilio Ruiz Ruiz

En los seis años de vida de este galardón hemos premiado a gallarderos de nacimiento o de adopción de diversa condición. Un periodista, un policía, un promotor, una animadora social, un empleado de banca… Esta es la primera vez que otorgamos el galardón a un deportista.

Pero mis palabras serían de extrema injusticia si dijera que el único valor que concurre en la persona de Pablo Jaramillo Gallardo es que es un buen deportista. No sería justo.

En primer lugar, Pablo tiene un valor, yo no diría mérito, porque este mérito o valor no es propio sino sobrevenido. Es el primer Gallardero sin Fronteras que lleva entre sus apellidos el mismo que dio nombre a nuestro pueblo. A todos los gallarderos nos gustaría poder incluir ese apellido entre los nuestros, porque parece que de esa forma nos sentiríamos como más legitimados para habitar en esta tierra, pero comprendemos que eso no pueda ser. Sois unos afortunados quienes aún conserváis el linaje de los primeros pobladores de Los Gallardos. Hace más de cinco siglos, cuando los moriscos fueron definitivamente expulsados de estas tierras, se hizo el repartimiento de las tierras de Bédar y de Serena. Cada pago de los dos términos municipales fue asignado a una familia traída ex profeso para la repoblación. Los Collados, Los López, Los Rodríguez, Los Flores, Los Mañas, Los Caparroses, Cayuela, Los Martos… fueron asignados para su explotación y disfrute a familias traídas de las tierras de Murcia y Castilla que tenían ese apellido. Este pago nuestro, que estonces no era más que alguna casilla y alguna cueva en las cercanías de la rambla, era uno de los más preciados porque tenía el enorme valor de la huerta. Todavía hoy hay bedarenses, como se puede leer en el último número de la revista “Bédar Sostenible”, que se lamentan de que la mejor parte del término fue la que se entregó al nuevo municipio independiente en el mes de septiembre de 1.9245. Este pago fue entregado para su uso y disfrute a la familia Gallardo, de cuyos descendientes hoy tenemos aquí una buena representación.

Después, Pablo tiene otro mérito u otro valor, pero, nuevamente siento decirte que tampoco es propio sino sobrevenido. Es el mérito de ser quién eres. Como es lógico no voy a hablar de ninguno de los miembros de la familia que aquí te acompañan porque algunos de ellos se pondrían muy anchos y te restarían protagonismo a ti, que eres el único protagonista de este acto. Pero hay una persona en tu vida, en la vida de tu familia y en la vida de todos los gallarderos que hoy estaría enormemente feliz de estar aquí. Fíjate, ni siquiera estoy seguro de que estuviera aquí porque a él los actos sociales no es que le atrajeran especialmente. Estoy hablando, como habréis adivinado, de tu abuelo Manuel. La historia de Los Gallardos es la historia de un pueblo joven, apenas tiene ochenta y cinco años de vida. Esto tiene la ventaja de que quienes rondamos el medio siglo de vida hemos tenido la oportunidad de conocer a los más insignes gallarderos de este pueblo. Muchos de los que estamos aquí conocimos en vida a nuestro primer alcalde, Sebastián González. Entre los gallarderos buenos, ilustres, queridos, ocupa un lugar de honor Manuel Gallardo Piñero. A mí me cuesta mucho hablar de algunas personas de nuestro pueblo porque me pongo muy sensible y lo que es un acto festivo lo puedo convertir en un baño de lágrimas. Pero de verdad que no sería justo si no nombrara hoy a tu abuelo Manuel. No sé si tú llegaste a conocerlo bien, bien, bien. Yo lo conocía bastante bien. Pero por si me faltaba algo, mi padre, mientras estuvo en vida, me recordó en más de una ocasión quién era aquel caballero. Así que, Pablo, acepta que, en nuestro nombre, un trocito de este galardón que te entregamos lo compartas con tu abuelo Manuel, que en el recuerdo de tanta gente está. Y dicho esto, fuera sensibilidades.

Le dije a tu hermano Ricardo que me mandara tu historial. Y me lo mandó. Pero empecé a leerlo y me aburrí. Por extenso. Si leo esto, me dije, la gente va a empezar a bostezar. Ocho veces campeón de España, otras ocho subcampeón, participante español en multitud de campeonatos internaciones… Nada, no me interesa, quien tenga interés que vaya al Google y escriba allí “Pablo Jaramillo Gallardo”, y allí le dirán todo lo que has conseguido.

Somos muchos los que pensamos que así como no es mérito tuyo llevar el apellido que llevas y tampoco es mérito tuyo ser miembro de la familia que eres, sí es mérito tuyo, y nada más que tuyo, llegar a donde has llegado. Lo del mérito deportivo, fíjate, hasta puede ser dudoso, porque alguien puede pensar que tus cualidades deportivas son fruto de una capacidad innata.

Pero todos sabemos que no, que no solo nadie te ha regalado nada, sino que todo lo que has conseguido ha sido a base de esfuerzo, de sacrificio, de constancia, de echarle pantalones –iba a decir otra cosa- a la vida. Porque la vida, en un momento determinado quiso maltratarte, y tú, lejos de verte derrotado o hundido, has desafiado hasta las leyes de la propia naturaleza. Cuando dicen por ahí que nuestro destino está escrito, que hagas lo que hagas no puedes hacer nada por cambiarlo, yo me sonrío. Si tu destino hubiera estado escrito, tú no habrías llegado donde has llegado. Voy a rectificar: es cierto, tu destino está escrito, pero no porque te lo hayan escrito. Te lo has escrito tú. No recoges con tus éxitos lo que otros han sembrado para ti, recoges la cosecha de tu propia siembra, que ha sido trabajada sin limitación de horarios y de esfuerzos.

Nos sentimos orgullosos de tenerte entre los premiados con este galardón. Te pedimos, como pedimos a todos los galardonados, que lo muestres con orgullo en el rincón preferido de tu casa. No sé si tú te consideras ya en posesión del éxito. Lo que creo yo es que el verdadero éxito sólo se consigue si antes has tenido el reconocimiento de las personas que mejor te conocen, de los más allegados, de tus paisanos. Tú siempre has tenido ese reconocimiento, pero te faltaba tenerlo de forma oficial. A partir de hoy ya lo tienes. Así que enhorabuena, Gallardero sin Fronteras.