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domingo, 14 de junio de 2009

Operación Cristiano

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
http://www.emilioruiz.es/


Si servidor de ustedes hubiera decidido subirse al carro de lo social y políticamente correcto empezaría la redacción de este artículo de esta forma: “Señores, qué vergüenza. Pagar cien millones de euros por un futbolista no es solo un error, es una agresión a la sociedad, al Estado de Derecho, a la justicia social. Debería de intervenir la Policía Nacional, el Fiscal General del Estado y el mismo Consejo de Ministros si hiciera falta. No se puede permitir que mientras cuatro millones de españoles se desesperan por falta de un puesto de trabajo que le proporcione mil euros al mes haya un señor, llámese Florentino Pérez o como sea, que pague esta burrada por un jugador. Por muy Cristiano que sea, por mucho Ronaldo que se llame. Es sangrante, es injusto, es cruel; este país, definitivamente, no tiene arreglo”.

Si hubiera esto escrito, digo, esta mañana, a primera hora, ya me hubiera sonado el móvil varias veces. Y se hubiera llenado la memoria de mensajes: “mui weno lo tuyo, toi dcuerdo, s vergnzso”.

Sin embargo, me voy a situar en otro escenario. Imaginemos que el Real Madrid en vez de ser como es ahora un ente etéreo (nadie sabe quién es su dueño) fuera, como es, por ejemplo, el Almería, una sociedad anónima. Y que sus acciones cotizaran en bolsa, estuvieran en el Ibex-35. Les hago esta pregunta: ¿Tras fichar a Cristiano Ronaldo y desembolsar cien millones, las acciones del Madrid bajarían o subirían de precio? No lo duden ni un segundo, el valor de las acciones se hubiera disparado. Ergo, la inversión no será tan disparatada, ¿no? Pues claro que no. Todo lo contrario. El Madrid era, hace tan solo unos días, una empresa languidecida, amortizada y de futuro incierto. Una decisión empresarial la ha puesto, de golpe, en valor. Esto, Laporta lo sabe bien. Y por eso le ha sentado tan mal.