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lunes, 30 de marzo de 2009

Esto no se entiende


Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
www.emilioruiz.es

Me refiero a este asunto de la intervención de Caja Castilla-La Mancha por el Banco de España. Unicaja ha mostrado desde el primer momento su disposición a salir al rescate de su homóloga manchega. Era una operación beneficiosa para todo el mundo: Para Castilla-La Mancha, cuyo gobierno se quitaba de encima un problema que le trae loco desde hace algo más de un año; para la propia caja, necesitada de liquidez –por decirlo así- para poder sobrevivir; para el Banco de España, porque la fusión era una forma de solventar el problema menos traumática que la de la intervención; para Unicaja, porque la comunidad castellano-manchega era su territorio natural de crecimiento y era escasa la superposición de oficinas, y era beneficiosa, en fin, para Andalucía, porque hubiera dotado a nuestra comunidad de una entidad financiera propia con la envergadura que corresponde al peso demográfico, territorial y económico de la región.

Si la operación era beneficiosa para todos, ¿por qué se ha adoptado el camino de la intervención? Es la pregunta del millón. Quienes culpan a Unicaja de haber elevado muy alto el listón de sus pretensiones –una dotación, en metálico o en avales, de 3.000 millones de euros-, se habrán sorprendido por la decisión de Solbes de hacer una dotación de 9.000 millones. “Por si hiciera falta”, dice. ¿Y no hubiera sido mejor aceptar las condiciones de Unicaja, más concretas y sin puertas abiertas a posibles contingencias?

Muchos andaluces tenemos hoy la sensación de que alguien nos ha dado con la puerta en las narices. Injustificadamente, porque ha sido mayor precio del que exigimos. Posiblemente, a alguien, molestara la operación. Se sabrá la verdad. Seguro. Es cuestión de tiempo.