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sábado, 21 de febrero de 2009

La fusión de Unicaja con Caja Castilla-La Mancha

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
http://www.emilioruiz.es/


Salvo imprevistos de última hora, la absorción de Caja Castilla-La Mancha por Unicaja será una realidad en los próximos meses. Casi todo el mundo está a favor: Los gobiernos regionales, los presidentes de ambas entidades –apoyados por el PSOE-, CCOO y UGT, el Banco de España y el Ministerio de Economía y Hacienda. Falta por saber cuál va a ser la postura definitiva del PP, que se dirime entre las opiniones de la presidenta castellano-manchego –contraria a la fusión-, la del presidente andaluz -que la aceptaría si no se vieran diezmados los márgenes de solvencia de Unicaja- y la del alcalde de Málaga, favorable a la fusión sin condiciones.

Para CCM la fusión es una necesidad. La alta concentración de riesgo en el sector inmobiliario, que suponen un 44 % de sus créditos, y la elevada morosidad hacen difícil su supervivencia en solitario. Ayer mismo, la agencia internacional Fitch rebajó la calificación crediticia de la entidad a BB+, lo que supone establecer su grado de incumplimiento de pago en el 20 %. Esto lo sabe María Dolores de Cospedal, y por eso extraña su postura. Otra cosa es que exija responsabilidades a quienes han llevado a la entidad a esta situación.

¿Y es buena esta fusión para Unicaja y, consecuentemente, para Andalucía? Definitivamente, sí. Tiene un aspecto negativo: Se reduciría el grado de solvencia de la nueva entidad con respecto al que ahora tiene Unicaja (Arenas, chicha y limoná no puede ser), pero para paliar ese efecto negativo ya se ha pedido el concurso del Banco de España, que tendrá que arrimar el hombro. Pero tiene al menos dos aspectos positivos: Uno, se tiñe definitivamente de color andaluz lo que será la Gran Caja del Sur de España, y dos, entierra endémicas polémicas localistas fijando en Málaga el centro financiero andaluz.