_______________________________________________________________________________________________

sábado, 7 de febrero de 2009

La autopista Vera-Cartagena


Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
www.emilioruiz.es


Es la tercera vez que escribo sobre la autopista Vera-Cartagena. La primera fue allá por el año 2.000, cuando el ministro Álvarez Cascos anunció el Plan de Infraestructuras 2000-2007, que incluía “la construcción de una autopista de peaje entre Vera y Cartagena con una longitud de 114 kilómetros y un presupuesto de ejecución de 637 millones de euros”. La noticia sonaba a chanza, y ningún partido político de Almería ni ningún ciudadano le dió mayor credibilidad. Yo escribí algo así como: No lo crean, es broma, venden humo. Me equivoqué. Nos equivocamos. No la veíamos y nos equivocamos.

La segunda vez fue años después en un foro de La Voz de Almería. Me invitaron a intervenir para exponer mi punto de vista sobre la situación actual y el futuro de nuestra provincia. La autopista ya estaba en obras. Dije algo así como: Si preguntamos a los políticos de Almería que de quién ha partido la idea de esta genial obra, seguro que todos se encogen de hombros. Nadie dijo nada. Y allí estaban los máximos representantes provinciales de prácticamente todos los partidos políticos.

Y ésta es la tercera. Creo que la autopista lleva dos años en servicio. Lo único que sabemos del uso es sobre el uso que una taquillera daba al poco dinero que recaudaba. Pocos almerienses la conocen, pero los pocos que circulan por ella sienten como que circulan por las carreteras desiertas de los llanos de Arizona, ésas que tanto se ven en las películas. No se conoce una infraestructura menos aprovechada. Solemos decir por aquí, por Europa, que los jeques de los petrodólares se deleitan haciendo obras majestuosas que sólo sirven al recreo de la vista y a los reportajes de National Geographic. Les copiamos. Quisiera ver algún día el estudio de viabilidad de quien hizo el proyecto. Y el de quien lo financió, Cajamar y Unicaja incluidos. Dijeron que el primer año iban a pasar 7.600 vehículos al día. Se les coló un cerito.