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miércoles, 30 de diciembre de 2009

Diego Cervantes: el adiós de un perdedor

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Tiene tela el titular. Pero que nadie se llame a engaño: Es para llamar la atención. Diego Cervantes no sólo no ha sido un perdedor, sino que ha sido un auténtico triunfador político. Tiene razón Esteban, su sustituto; va a ser difícil superar listón tan alto. Ha sido uno de los concejales más brillantes que ha tenido el ayuntamiento de la capital desde las primeras elecciones. Como gestor, el poco tiempo que estuvo, fue coherente al máximo. Es difícil, casi imposible, mantener un mismo discurso en la oposición y en el gobierno. Él lo mantuvo. Cervantes pasó de un escalafón al otro y del otro al uno –oposición, gobierno, oposición- sin los sobresaltos propios de la distinta responsabilidad. Su última etapa, ésta, nos ha dejado la estela de un hombre brillante en la exposición de sus criterios. Una brillantez que ha adornado dedicando el tiempo preciso a cada asunto. Nunca se le vio entregar un examen en blanco, y eso no sólo se consigue con habilidad dialéctica, sino a base de trabajo.

No obstante, tiene también el titular su pequeño punto de justificación. Es una pena que gente como Cervantes tengan su residencia en partidos que viven casi en la marginalidad. En las últimas elecciones municipales, IU no sólo no recogió cosecha de quien hizo una buena labor, sino que, incluso, bajó en votos. Debe ser decepcionante para alguien que tiene conciencia de haber hecho bien su trabajo ver cómo el electorado le da la espalda. Anguita lo dijo: “Ahorraros vuestros aplausos y dadme vuestros votos”. La gente va a lo práctico. Y los partidos minoritarios caminan hacia la oposición o, en el mejor de los casos, a ver si les toca la lotería y un grande les necesita de apéndice. Triste sino. Y pobre aspiración para quien sabe que, hoy día, políticamente no eres nadie si no tienes capacidad de enviar al menos un edicto a un boletín oficial. Para que no haya dudas, rectifico el titular: No es el adiós de un político perdedor. Es el adiós de un político desaprovechado.

martes, 29 de diciembre de 2009

Los Gallardos estrena calle

Los Gallardos estrena nueva calle de acceso al recinto deportivo y recreativo
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La alcaldesa de Los Gallardos, María González, y el subdelegado del Gobierno, Andrés Heras, reciben las explicaciones de los responsables de la dirección de obra, Emilio Cayuela, y de la empresa constructora, Construcciones Nila, S. A., Emilio Ruiz y Alejandro Crespo.

La vieja cimbra de Los Gallardos, lugar desde donde se abastecía el pueblo de agua cuando carecía de suministro domiciliario, será remozada.

Francisco Martínez, concejal de obras, Emilio Cayuela, director de obras, María González, alcaldesa, y Andrés Heras, subdelegado del gobierno, son informados por el representante de la empresa constructora, Emilio Ruiz, de las dificultades encontradas durante la ejecución de las obras.

Francisco Martínez, concejal de obras y Teniente de Alcalde; Emilio Cayuela, director técnico de las obras, de I. C. C.; la alcaldesa, María González; el subdelegado del gobierno, Andrés Heras; Emilio Ruiz, Gerente de Nila; Alejandro Crespo, Jefe de Obra, y los concejales María Elena Castaño (de ILG), Sebastián González (de IU) y Diego Torres (del PSOE).

Vista de las obras, una vez acabadas. Se han habilitado dos carriles separados por línea continua. El presupuesto de ejecución ha sido de 650.000 euros.

Corte de la cinta inaugural. Las obras han sido ejecutadas en un plazo récord de seis meses.
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Los Gallardos tiene desde hoy una vía pública que comunica el casco urbano con la carretera de Bédar y las instalaciones deportivas municipales, hasta ahora separadas por la Rambla de Las Norias. Al acto de inauguración de la nueva calle asistió el subdelegado del gobierno, Andrés Heras, quien estuvo acompañado de la alcaldesa del municipio, María González, y representantes de la dirección de obra y de la empresa constructora, así como de numerosos vecinos. Tras realizar un recorrido por las obras, el director técnico de las mismas, Emilio Cayuela, expuso las dificultades encontradas durante su ejecución, por afectar no solo a propietarios particulares, sino a múltiples organismos como la Agencia Andaluza del Agua, el Ministerio de Fomento y Diputación Provincial. “Tenemos que agradecer –subrayó la alcaldesa, María González- la colaboración mostrada por todos estos organismos, conscientes de que, al tratarse de unas obras acogidas al Plan FEIL, estábamos condicionados a respetar unos determinados plazos en su ejecución”.
La nueva vía, “que más que una calle es una carretera”, señaló Emilio Cayuela, parte del final de la calle Molino para finalizar en la carretera de Bédar a Los Gallardos, a la altura del nuevo tanatorio y en una glorieta abierta que ha construido la Diputación Provincial. Este tramo consta de dos carriles de tres metros y medio de anchura y una cuneta longitudinal que recoge las aguas superficiales procedentes de los solares limítrofes y así evitar que la calzada pueda inundarse. A mitad de su trazado se abre hacia el polideportivo municipal cruzando la rambla de Las Norias con una estructura de hormigón armado que soporta una calzada de seis metros de ancha. A lo largo del trazado se ha ejecutado un encintado de bordillos con acera de 1,5 m. de ancha y alumbrado público con farolas tradicionales. Para evitar caídas por el elevado terraplén se ha colocado una barandilla ejecutada manualmente y de un estilo que encaja con el paisaje de la zona. El presupuesto de ejecución ha sido de algo más de 650.000 euros.

Hasta ahora, la calle Molino, por la parte norte, quedaba truncada por un enorme terraplén que desembocaba en la rambla, formando un corte infranqueable entre el casco urbano y la zona donde se están construyendo los lugares de recreo del municipio, como el campo de fútbol, la pista polideportiva, el parque recreativo, la piscina municipal y el recientemente iniciado pabellón de deportes. Esta nueva calle soluciona este problema y hace innecesario acceder a estas instalaciones por la carretera de Bédar, como había que hacer hasta ahora.

Andrés Heras destacó la importancia que el plan de obras del FEIL ha tenido para todos los municipios de España. “Ahora, que la mayoría de las obras se están poniendo en marcha, todo el mundo reconoce que esta iniciativa del gobierno fue muy acertada”, pues a la generación de empleo directo e indirecto hay que añadir la importancia de las propias obras. “Con fondos del Ayuntamiento –reconoció la alcaldesa- esta obra era casi imposible llevarla a cabo”.

Las obras han respetado en su ejecución la vieja cimbra que abastecía al pueblo de agua potable cuando no existía la red domiciliaria. El propósito del Ayuntamiento es realzar esta antigua infraestructura hidráulica, que forma parte de historia del municipio y del recuerdo de muchos gallarderos, para quienes ir a por agua a la cimbra era una tarea ordinaria en sus vidas.

El andaluz que no hablamos

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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La inserción en La Voz de Almería, bajo el epígrafe de “El español que hablamos”, de los artículos de Luis Cortés, Catedrático de Lengua Española, es razón más que suficiente para desprendernos del euro que cuesta un ejemplar del periódico. Con una narración sencilla y clarividente, amena y didáctica, Luis Cortés nos introduce en los múltiples vericuetos por los que transita este idioma nuestro, el español, y las particularidades de su uso tanto en la forma escrita como en la oral. No sé si el autor tiene intención de dedicar alguna de sus columnas –si no es así, yo le animo a que lo haga- al español que emplean quienes se dirigen a nosotros desde las emisoras de radio y las cadenas de televisión de Andalucía. Creo que esta asignatura aún sigue pendiente, que los medios de comunicación andaluces aún no han afrontado con seriedad el empleo del andaluz como vehículo de comunicación oral. Me entristece ver cómo en los informativos de Canal Sur, sus presentadores nos hablan en un castellano que parece importando de las entrañas de las tierras de Castilla, despreciando la idiosincrasia propia del andaluz como si éste fuera un dialecto propio de incultos.

El andaluz, como dialecto con identidad propia, no se rige por un único patrón. Me parece lógico que un periodista alpujarreño renuncie a algunas escalas de su andaluz nativo para dirigirse a todos los andaluces. Pero esa renuncia no debe consistir, precisamente, en adoptar como forma de comunicación oral un español que nos es lejano y ajeno. El Libro de Estilo de Canal Sur, sobre esta cuestión, también se sumerge en la confusión. “Hay que hablar un español correcto”, viene a decir. Pues ése es el quid de la cuestión: Cómo respetar nuestro dialecto sin herir al español correcto. Luis, ilumínanos, por favor.

jueves, 24 de diciembre de 2009

AVE de paso

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
Conocerá usted, querido lector, la fábula de “Los dos conejos”, de Tomás de Iriarte. Ya sabe: Dos conejos veían cómo se les acercaban dos feroces perros, y en vez de resguardarse en su madriguera, no se les ocurrió mejor idea que entrar en una acalorada discusión sobre las razas de los podencos. A tal grado de magnitud llegó la discusión que olvidaron lo primordial, poner sus vidas a buen recaudo. Los perros llegaron e hicieron… pues lo que tenían que hacer.

Pues algo así ha ocurrido en nuestra provincia con las obras del AVE, adjudicadas a empresas de fuera. Hace unos meses, los empresarios del mármol, propietarios de un buen parque de maquinaria de movimientos de tierras, inactivo por la crisis del sector, se enzarzaron en una absurda polémica con los empresarios subcontratistas de obras, también propietarios de maquinaria pesada, sobre si las obras del AVE debían ser realizadas por unos o por otros. No recuerdo muy bien si al final se llegó a un pacto de caballeros, en el sentido de “este tramo lo hacemos nosotros y aquél lo hacéis vosotros” o algo así.

La realidad, a día de hoy, es que las obras del AVE ya están a pleno rendimiento. ¿Y son muchas las empresas, del gremio del mármol o del de los subcontratistas de Almería, que han podido colocar sus máquinas? Pues parece que no. Del mármol, no hay trabajando ni una sola, y de los subcontratistas, solamente una empresa se ha adjudicado una pequeña parte. La mayor parte del grueso de la obra se está realizando por empresas de fuera. Las de Almería siguen esperando a ver si alguien se digna a hacerles una llamada para ofrecerles ese derecho de tanteo que todo el mundo les ofreció.

sábado, 19 de diciembre de 2009

No es lo mismo

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Con perdón, pero no es lo mismo que Bin Laden tire las Torres Gemelas a que Bin Laden se tire a las gemelas Torres. No es lo mismo los dolores de piernas que las piernas de Dolores. No es lo mismo decir que el sida tiene cura que decir que el cura tiene sida. No es lo mismo dos tazas de te que dos tetazas, ni es lo mismo decir que yo me río en el baño a decir que yo me baño en el río.

Pues a esta confusión de palabrejas, situaciones y circunstancias es a donde nos quieren conducir quienes se oponen a la modificación de la Ley Antitabaco, por un lado, y quienes consideran un atropello la ilegalización de las corridas de toros, por otro. Son cosas distintas. Las corridas de toros no necesitan ser erradicadas. Se están erradicando ellas solas, y quien lo dude, que lea “El País” del pasado día 17. Contundente: a) 2.000 toros de lidia en las fincas sin salida, b) en 20 años, las dehesas de toros bravos han pasado de 400 a 300 mil hectáreas, c) las nuevas generaciones pasan de fiesta (el 80 % de los menores de 44 años muestra desinterés, según un estudio de Gallup), d) 354 festejos taurinos menos este año, e) ferias cada vez más cortas, f) alarmante descenso de espectadores…

El caso de la modificación de la Ley Antitabaco es distinto. Aquí, lo que hay es un choque de intereses, el de quienes quieren seguir disfrutando del placer de un pitillo aún a costa de su salud y el interés de quienes son víctimas de una situación provocada por otros. Los antitabaquistas no piden que se prohíba fumar. Allá cada uno con sus vicios y su salud. A lo que se oponen es a pagar por debilidades ajenas. Se ha visto que la aplicación de la ley de 2006 ha resultado eficaz en los centros de trabajo y dependencias oficiales. En los bares y restaurantes ha sido un fiasco. Las medias tintas nunca fueron buenas, y por eso, ahora, hay que legislar en la forma que antes se debió hacer.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Yo, mi, me, conmigo

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Los que empleamos parte de nuestro tiempo en escribir en los periódicos no nos resistimos a la tentación de hacerlo, de vez en cuando, en primera persona del singular. En el fondo, somos unos vanidosos, y ello a pesar de lo que dijo Pascal: “El yo es odiable”. Mi padre me advirtió, de pequeñito, que es de mala educación hablar de uno mismo y de muy mala educación hablar bien de uno mismo. Él, para eso, era muy reservado. “Lo bueno que se tenga que decir de ti, que lo digan los demás”. Un día me sentí incómodo con esta forma de ser. Me llevaba, para dejarme, en un taxi, al Colegio Diocesano. Viajaba con nosotros Antonio Peregrín, secretario del Ayuntamiento del pueblo. Como dos horas de camino daban para mucho, las conversaciones derivaban por todos los senderos. En un momento, mi padre le preguntó a Antonio por los estudios de sus hijos. Antonio era un hombre muy honrador de lo suyo, y no ahorró en elogios hacia sus dos vástagos. La réplica era obligada: “¿Y los tuyos, José?”. Se me encendieron las alarmas. Yo esperaba una respuesta vaga, al estilo de “ahí van” o “ya ves”. Qué va, echó mano del libreto habitual: “Éste, el pequeño, es un vago; el de en medio, un bala, y el grande, capital rematado”. Aquella respuesta de mi padre me destrozó, anímicamente hablando se entiende. Y más porque sabía que, puestos en una balanza los hijos del secretario y los de mi padre, el platillo no se inclinaba hacia aquel lado. Ni mucho menos.

Ahora, cuando oigo hablar a José Bono, me acuerdo de mi padre. Este hombre, cada problema, cada situación, la revierte en primera persona. Con el asunto éste del aborto se está pasando un poquitín. Es verdad que tienen un problemón los diputados católicos que van a votar afirmativamente la ley. Pero es “su” problema, no el problema de la ciudadanía en general. A tal punto ha llegado el dislate que hasta la vicepresidenta de la Vega nos tiene que recordar que “los pecados no forman parte del código penal”. Gracias, señora, por iluminarnos.

martes, 8 de diciembre de 2009

Amores que matan

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Le preguntaba Pablo Motos, en “El Hormiguero”, a Pablo Pineda, el joven actor con síndrome de Down que acaba de ganar una Concha de Plata en el Festival de Cine de San Sebastián con su película “Yo, también”, por las cosas que más le molestan en esta vida. “No soporto –dijo- la sobreprotección, la de la familia, la de los amigos, la que en general me quiere prestar la sociedad; comprendo que lo hacen de buena fe, pero son muchas las veces al cabo del día que tengo que decir que para cruzar un semáforo no necesito que nadie me coja del brazo, que de la vista me encuentro perfectamente, y de lo demás, también”.

Mucha gente, posiblemente la mayoría de los ciudadanos de este país –y yo mismo-, agradece a nuestro Presidente del Gobierno su interés por salvaguardar el bienestar de las personas más desfavorecidas. Las políticas sociales de Zapatero son un ejemplo, en muchos aspectos, para otros países por lo que supone de esfuerzo para proteger a ese enorme grupo de ciudadanos que se queda en paro, que necesita de una atención social o que precisa de cualquier otro tipo de ayuda pública para vivir con dignidad. Pasará, entre otras razones, nuestro Presidente, a la posteridad como el hombre que más quiso hacer y posiblemente más hizo por las capas sociales más necesitadas.

Dicho y reconocido esto, a veces se tiene la impresión de que Zapatero se preocupa más por proporcionarle a un parado un subsidio antes que un empleo. Es cuestión de impresión, ya digo, nada cercano a la realidad. Sería absurdo tener que recordar ahora que por muchos honores que se le hagan a un parado, ninguno de ellos será tan placentero como hallarle un puesto de trabajo. Sabe nuestro presidente que no es el mejor político el que más subsidios paga, sino el que menos subsidios necesita pagar. Y sabe también que muchas veces hay amores que matan.

jueves, 3 de diciembre de 2009

l´Estatut

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Los últimos años del franquismo y los primeros de la transición me pillaron en Barcelona. Para un joven pueblerino de Almería, que solo había salido para ir de viaje de estudios a Mallorca con los alumnos de 6º del Diocesano, plantarse a vivir en Cataluña era pasar de 0 a 100 en seis segundos. Lo más parecido que yo había visto en Almería de una manifestación o una huelga fue el reparto de pasquines que hicimos en Magisterio un grupo de alumnos encabezados por Juan Antonio Barceló. Ni siquiera recuerdo de qué protestábamos. Sería contra Franco.

Al llegar a Barcelona me sorprendió el caldeado ambiente social. Había manifestaciones de todos y por todo. Yo mismo me manifesté varias veces. Una de ellas, incluso salí en la portada del “Mundo Diario” corriendo delante de los grises. Le llegó el periódico a mi padre, y no les quiero ni contar. Protestábamos por algo de Magisterio. Los dos lemas que más voceábamos eran “¡Juan Carlos, Sofía, la olla está vacía!” y “¡Vosotros también tenéis hijos!”, éste dirigido a los policías. También me extrañó ver cómo en la manifestación iban banderas de todos los partidos políticos habidos y por haber, y había unos cuantos. “¿Aquí, todos revueltos?”, le dije, sorprendido al padre de un alumno que se manifestaba con nosotros. “Sàpiga vostè, senyor Emilio –me soltó el hombre-, que els partits catalans podem dissentir en els temes intranscedents, però en els transcedents som una pinya”.

Ahora, con el tema del Estatut, mucha gente se extraña de que doce diarios catalanes, de diversa ideología, presten sus páginas a un editorial común. Y de la solidaridad que muestran estamentos diversos. Dicen que es intolerable. ¿Qué es intolerable: l´estatut, la unitat o la solidaritat? “No, no, es la presión”. ¿La presión? ¿Hablamos de presión? Hablemos, hablemos. Pero será otro día.

sábado, 28 de noviembre de 2009

El Ejido: El tiempo prudencial

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Vaya por delante una cosa: Los partidos de corte personalista, por el hecho de serlo, no gozan de legitimidad distinta de la que gozan los partidos tradicionales, si bien es cierto que su supervivencia está normalmente vinculada a la del propio líder/fundador. El GIL desapareció con Jesús Gil, igual que el PSA se fue al garete con Pedro Pacheco. UPyD es una criatura de Rosa Díez, y con ella desaparecerá. Aquí, en el ámbito más cercano, tenemos dos partidos de considerable importancia que cumplen los estándares de partido personalista. Uno es el GIAL. Nadie duda de que más tarde o temprano los hombres y mujeres de GIAL volverán al mismo partido del que salieron, el Partido Popular. El otro es el PAL, también escindido del PP. El PAL ha alcanzado unas cotas importantes de representatividad en la provincia de Almería, hasta el punto de convertirse en la tercera fuerza política por representación municipal. Esta fortaleza no desvirtúa en nada su corte personalista, y tanto es así que ahora mismo, por ello, vive una situación casi diabólica. PSOE, PP e IU han resuelto rápidamente problemas de tipo similar con la destitución del alcalde de turno. En el caso de El Ejido, ¿cuál es el órgano del partido que va a adoptar esa decisión si quien tiene que hacerlo ha prometido lealtad incondicional al líder?

Comprendo la difícil papeleta que tienen estos días los miembros de la dirección del PAL. Me consta que muchos de ellos, seguramente la mayoría –al menos los que yo conozco así es-, hacen su trabajo político con la mayor dignidad. Y están preocupados. Les diría que, en esta vida, muchas veces hay que tomar decisiones ingratas. Es cierto que Juan Enciso está acusado de mucho y no condenado de nada, pero no por eso último debe aferrarse al sillón de la alcaldía. Si no presenta su dimisión pronto, ya, sus compañeros del PAL deberían despojarle del cargo. El tiempo prudencial que dice la portavoz municipal, Adela Cantón, está sobrepasado en exceso. Destituirlo no es un acto de traición contra nadie, es un acto de lealtad a un electorado y, sobre todo, a un pueblo.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Hay vida más allá del Alakrana

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Un extraterrestre que hubiera llegado a nuestro planeta sin tener conocimiento previo alguno de lo que está pasando por aquí y que se hubiera acercado a un kiosco de prensa español para ver qué es lo que se cuece en este solar patrio, habrá llegado a una inmediata conclusión: Más allá del Alakrana, aquí no pasa nada. Ahondando en las páginas de los periódicos, verá sobre el asunto tantos artículos de opinión, tantas noticias, tantas declaraciones de políticos, tantas propuestas de reprobación de ministros, tantos llantos de familiares de pesqueros y de vecinos de familiares de pesqueros, tanto despliegue mediático, en definitiva, que lo normal es que nuestro ilustre visitante pregunte que cuándo se va a producir la repatriación de los cadáveres. Si le decimos que no, que aquí ni hay cadáveres ni hay sangre, lo normal es que piense que en este país todos estamos un poco majaras.

Es la España irreal, la España artificial que tanta gente nos quiere vender. Nadie sabe –o tal vez todos lo sabemos- cómo se organiza toda esta insensatez, cómo se estructuran los diferentes grupos para conducirnos por este camino del absurdo. Es una pena que ya ni siquiera nos dejen ver las cosas tal como son. Menos mal –“Gracias a Dios” iba a decir, fíjense hasta dónde llegan las influencias de estas nuevas corrientes invasoras- que aún queda alguien por ahí con los pies en el suelo y la mente inserta en la realidad. “Dejaos de alakranes y arrimad el hombro para resolver los problemas que de verdad tenemos, que esto pinta feo”, han venido a decir los autores del informe “Almería en Cifras”, que la semana pasada nos presentaron Cajamar y la Cámara de Comercio. Los datos son demoledores para una provincia como la nuestra que acumula ya una tasa de paro que ronda el treinta por ciento. Un problema muy grave, tan grave a mejor como el del Alakrana.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Vaya semanita

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Lunes. Juan P. es conductor. De camiones. Lo manda, su jefe, a transportar unas mercancías. Son las cinco de la tarde y a punto de dar de mano. Le da tiempo. Toma su disco personal y lo coloca en el tacógrafo del vehículo. Qué casualidad, a 200 metros, la policía. “El disco del tacógrafo, por favor”. “Acabo de ponerlo, tome usted”. Lo miran, lo remiran, lo comenta la pareja. “Le vamos a multar”. “¿Y eso?”. “Está manipulado”. “¿…?” “Pues que indica que son las 5,15 horas cuando en realidad son las 17,15 horas”. Vanas explicaciones. Son cerrados de mollera. 1.501 euros de multa y a ver ese mes de qué se alimentan sus chiquillos. Dicen que es de ley.

Martes. “A usted le encantaría coger una camioneta, venirse de madrugada a mi casa y por la mañana aparecer yo boca abajo en una cuneta”. Camps dixit. Como dicen los adolescentes: Qué fuerte. Algunos políticos, como las latas de conserva, deberían de llevar impresa la fecha de caducidad.

Miércoles. Dice Martínez Camino que caerá en pecado mortal el diputado católico que ose votar afirmativamente la ley del aborto. Normal. O somos o no somos. La suerte de estos diputados confesos es que tras votar pueden acudir a un confesionario a limpiarse. El problema es que les pase algo en el espacio de tiempo que media entre el voto y la confesión. Al infierno de cabeza.

Jueves. “¡Hugo, dimisión!”. ¿Estamos locos o qué?

Viernes. Alberto Oliart, de 81 años, va a ser nombrado presidente de Radio Televisión Española. Qué bien vendría una explicación a los excelentes profesionales que fueron jubilados con 52 años de edad ¡porque ya estaban viejos para eso!

Sábado. Informa la prensa de que el Tribunal Constitucional no traga con eso de que Cataluña es una nación. Aunque solo lo diga el preámbulo de su Estatuto. Lo van a echar para atrás. Si eso es así, realidades nacionales va a haber solo dos, la española y la andaluza. Gracias por no recurrir nuestro Estatuto.

Domingo. Hace días que “El Mundo” se convirtió en “.es”. Ahora ha hecho lo mismo “El Economista”. “La Opinión” de Granada dice adiós al kiosco. Vemos las cuentas de las empresas editoras y los números espantan. Los OJD chirrían. Me ha encantado leer por ahí la nueva denominación de la prensa de papel: Prensa vegetal. Yo soy vegetariano para eso. Que no se preocupen los licenciados en periodismo, que siempre tendrán el consuelo de apuntarse a un gabinete de prensa político o ir directamente a las oficinas del INEM a por los 420 euros.



lunes, 2 de noviembre de 2009

Cual trofeos de caza

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Pregunta: ¿Qué posibilidades tiene de escapar de la justicia un señor que: a) está rodeado de decenas de policías, b) pesa cerca de un centenar de kilos, c) tiene en torno a setenta años de edad, y d) se le caen los pantalones tras haber sido desprovisto de su cinturón? Respuesta: Ninguna. Cero. 0,0. Entonces, ¿a qué viene este lamentable show montado a las puertas de la Audiencia Nacional, exhibiendo a estas personas, implicadas en el Caso Pretoria, cual si de trofeos de caza se tratara?

Hay dos principios básicos de un Estado de derecho que nos hemos cargado de un plumazo: Uno, que estas personas, igual que otras que han tenido el mismo tratamiento, son inocentes hasta tanto no haya sentencia judicial firme que los condene, y otro, que, independientemente de su inocencia o culpabilidad, merecen un tratamiento acorde con la dignidad de la condición a la que pertenecen. Y no me refiero, claro, a su condición de políticos, sino simple y llanamente a su condición de seres humanos, de ciudadanos de un mundo civilizado. En cualquier país moderno, hasta los animales están protegidos de tratos vejatorios, ¿por qué a veces con las personas adoptamos estas posturas tan lamentables?

Muchas de estos acusados, la mayoría seguramente, serán en su día condenados tras ser juzgados por apoderarse de unos bienes que los demás ciudadanos les hemos entregado para que administren en nuestro nombre. Y deberán pagar, y pagarán, por ello. Pero es posible que también haya alguno que, tras pasar por este calvario, salga indemne por no haber hecho nada ilegal. En este caso, ¿quién repara el daño producido a él y a su familia? ¿Cómo curamos las huellas dejadas por el escarnio y la exposición pública? Me parece que este tema, como otros muchos, se nos está yendo de las manos.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Operación Poniente: Lo que sea vendrá


Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Cada semana Cuatro pone en antena un capítulo de “Flashforward”, una serie de ciencia ficción, que aconsejo al lector que se enganche a ella. En realidad, lo que aconsejo a los amantes de las series es que dejen a un lado los productos nacionales –lo siento, en esto soy poco patriota-, chabacanos a más no poder salvo contadas excepciones, y los tornen por los productos americanos. Es una temeridad comparar la calidad que nos ofrecen “House”, “Anatomía de Grey”, “CSI”, “Mad Men”, “Bones” o “Los Serrano” con la que nos pueden dar “Los hombres de Paco” y Cía. Siento decirlo así, pero hay que ser objetivos y ver las cosas tal cual son. “Flashforward” está basada en la novela homónima del canadiense Robert J. Sawyer. Cierto día y a determinada hora toda la población mundial pierde el conocimiento durante 2 minutos y 17 segundos. Al despertar, cada persona recuerda que ha tenido una visión de su vida dentro de seis meses. No una visión del pasado, sino del futuro. Algunos protagonistas, en su flashforward, ven destruido un matrimonio que ahora derrocha felicidad, y no faltan quienes no ven absolutamente nada, lo que quiere decir que ese día ya no estarán aquí. El interés de la serie radica en ver cómo cada uno lucha ahora para evitar que suceda lo malo que ha podido ver en su flashforward, algo que, por lo que se sabe hasta ahora, parece inevitable, pues si se ha visto es porque va a suceder.

A propósito de la Operación Poniente, algunos políticos y comentaristas parecen que han visto no solo su propio flashforward sino el de todos los demás. Y así, nos anuncian cómo va a quedar el caso dentro de unos meses. Algunos, dicen, van a verse desterrados de aquí, otros se verán inmersos en situaciones complicadas, otros aparecerán en listas terribles, abundarán quienes se arrepentirán una y mil veces de compartir mesa y mantel con ciertos personajes, no faltarán quienes reciban también la visita del furgón policial… Incluso, estos visionarios, dan pelos y señales de los próximos consistorios que serán invadidos por los miembros de la policía judicial.

La situación es delicada, hay preocupación, pero creo que nos vendría bien a todos una buena ración de serenidad. Hay en Almería un político, que todo el mundo conoce, que destaca por sus frases al estilo Perogrullo. Hace unos días los periodistas le preguntaron que cuál iba a ser la actitud de su partido ante un determinado problema. “Nuestra actitud va a ser la que tiene que ser”, respondió. Otra vez le interrogaron sobre las medidas que iban a tomar contra un militante indisciplinado: “Vamos a tomar las medidas que haya que tomar”. Al enjuiciar este caso de ahora y el rumor que cunde sobre próximas actuaciones de la Fiscalía Anticorrupción, tampoco ha sido más original: “Lo que sea, vendrá”, ha dicho. Pues sí, señor, así se habla; lo que sea, vendrá. Pero, mientras tanto, por favor, no intoxiquemos más, ignoremos las rumorologías, despreciemos los confidenciales. Yo, en mi flashforward, he visto que, dentro de seis meses, la inmensa mayoría de políticos de este país siguen desarrollando su trabajo con la mayor dignidad y corrección. Y que los que no lo hacen están… pues eso, donde tienen que estar.

sábado, 31 de octubre de 2009

Flashforward

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Cada semana Cuatro pone en antena un capítulo de “Flashforward”, una serie de ciencia ficción que aconsejo que se enganchen a ella. En realidad, lo que aconsejo a los amantes de las series es que dejen a un lado los productos nacionales –lo siento, en esto no soy patriota-, chabacanos a más no poder salvo contadas excepciones, y los tornen por los productos americanos. Es una temeridad comparar la calidad que nos ofrecen “House”, “Anatomía de Grey”, “CSI”, “Bones” o “Los Serrano” con la que nos pueden dar “Los hombres de Paco” y Cía. Siento decirlo. “Flashforward” está basada en la novela homónima de Robert J. Sawyer. Cierto día toda la población mundial pierde el conocimiento durante 2 minutos y 17 segundos. Al despertar, cada persona recuerda que ha tenido una visión de su vida dentro de seis meses. Algunos protagonistas, en su flashforward, ven destruido un matrimonio que ahora derrocha felicidad, y no faltan quienes no ven absolutamente nada, lo que quiere decir que ese día ya no estarán aquí. El interés de la serie radica en ver cómo mucha gente lucha por evitar que suceda lo malo que ha podido ver en su flashforward, algo que, por lo que se ve, parece inevitable, pues si se ha visto es porque va a suceder.

A propósito de la “Operación Poniente”, algunos políticos y comentaristas parecen que han visto no solo su propio flashforward sino el de todos los demás. Y así, nos anuncian cómo va a quedar todo esto dentro de unos meses. Algunos, dicen, van a verse desterrados de aquí, otros se verán inmersos en situaciones complicadas, no faltarán quienes reciban también la visita del furgón policial… Incluso, estos visionarios, dan pelos y señales de los próximos consistorios que serán invadidos por los agentes judiciales.

Creo que nos vendría bien a todos una buena ración de serenidad. Hay en Almería un político muy conocido que destaca por sus perogrulladas. Al enjuiciar este caso de ahora y el futuro que nos espera, no se ha salido del guión: “Lo que sea, vendrá”, ha dicho. Pues sí, señor, lo que sea, vendrá. Pero, mientras tanto, por favor, no intoxiquemos más, ignoremos las rumorologías, despreciemos los confidenciales. Yo, en mi flashforward, he visto que, dentro de seis meses, la inmensa mayoría de políticos de este país desarrollan su trabajo con la mayor dignidad y corrección.

sábado, 17 de octubre de 2009

Adiós, Andrés, jugón

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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“No os obsesionéis por la permanencia, trabajad por ella, que en la misma situación que vosotros está media liga española”, fue lo que me dijo cuando le comenté lo difícil que iba a resultar mantener al Almería varias temporadas en Primera. Fue en un encuentro casual, en Valencia. Estaba, en el hall del hotel, en uno de esos ratos que no se sabe qué hacer, leyendo la prensa del día. Se sentó cerca de mí con el mismo propósito. El diálogo fue casi inevitable, por la cercanía. Incluso desviamos la conversación hacia asuntos ajenos al deporte. Me sorprendió su visión de la situación económica y del mundo de las finanzas, cuestiones que me dio a entender que le interesaban mucho. “No es Estados Unidos quien tiene la llave de la crisis, es China”, donde parece que tenía algo. Sobre su peculiar forma de narrar los partidos, se lo dije: “Sabes que media España te adora y la otra media no te soporta”. “¿Y tú en qué parte estás?”. “Yo, en la segunda –creí que la conversación había alcanzado un grado de sinceridad suficiente como para evitar los cinismos-, pero tengo en mi casa uno que te ha convertido en su fans número uno”. Y le dije la verdad. Al poco rato bajó de la habitación, el junior, y se enfundó con él en un fuerte abrazo. “Eres genial, tío”. Me dio a entender que estaba retransmitiendo partidos por pura circunstancia, que su afición andaba por otro lado, pero que se había subido al carro futbolero porque no en vano era el deporte que despertaba “pasión de multitudes”.

Era un tipo que estaba ya de vuelta de muchas cosas. Eso parecía, al menos. Incluso creo que, en el fondo, despreciaba a quienes pierden un rato de sueño por sufrir los colores de un equipo. Ahora he sabido que libraba una dura batalla por su salud. No pasará a la posteridad como un narrador anodino. En las retransmisiones de baloncesto pocos le podían superar. En las futbolísticas marcó estilo, y posiblemente fue eso lo que le devoró.

Se nos acaba de ir. No se puede decir que ha pasado por este mundo televisivo sin pena ni gloria. Todo lo contrario: Ha pasado con pena y con gloria. Y con personalidad y criterio propios. No es poco. Es mucho para un lugar en el que abundan los que te dejan indiferente.

70 años

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Este periódico tuvo, el pasado miércoles, la feliz idea de convocarnos a un grupo de colaboradores y amigos para celebrar su setenta cumpleaños. Una cuidada selección de portadas nos sumergió en una visión histórica de los avatares de esta provincia. Es cierto, como nos recordó Manolo León, que la realidad diaria de la provincia es mucho más amplia que la que en cada momento nos puede contar un ejemplar de la Voz, pero la muestra es suficiente para transportarnos hacia nuestro propio pasado y hacer de fuente de generación de recuerdos asociados, que cada almeriense ligamos a nuestras propias vivencias.

Ahora he podido ver que mi nombre apareció por primera vez en este periódico el 16 de octubre de 1965. Tenía 14 años. En la página de sucesos, dónde si no. “Una persona muerta y tres heridas de gravedad en accidente automovilístico”, rezaba el titular. Me va a permitir el lector que reproduzca parte del texto: “En las primeras horas de la mañana de ayer, cuando se dirigía desde Los Gallardos a Cuevas del Almanzora, el autocar matrícula MU-9839, dedicado al transporte escolar al Instituto, sufrió un aparatoso accidente del que resultó una persona muerta y otras tres heridas de gravedad. Al llegar el vehículo al kilómetro 11 de la carretera comarcal de Garrucha a Los Gallardos, en donde existe una fuerte pendiente en curva bastante cerrada, que da entrada a un puente, y a causa de la pérdida de los frenos, el conductor, Manuel Caparrós Alarcón, de 38 años, natural y vecino de Cuevas del Almanzora, para evitar salirse por la margen izquierda de la carretera, dio un violento viraje, no consiguiendo hacerse con el coche, que salió por el otro lado, tras romper el pretil del puente, cayendo al fondo del Río Aguas, a profundidad de unos 17 metros. El conductor resultó muerto en el acto y heridos de gravedad los tres chicos que como únicos ocupantes viajaban en el vehículo. En el sanatorio del Dr. Don Jacinto González, de Vera, quedó encamada la niña Rosa Flores Alonso. Pedro Ruiz Cabezas pasó a su domicilio y Emilio Ruiz Ruiz fue trasladado a Almería, ingresando en el sanatorio del Dr. Álvaro Míguez, en donde fue sometido a intervención quirúrgica. Sufre fractura del fémur izquierdo por su tercio medio, con luxación de la rodilla, contusiones y erosiones diversas y “schok” traumático”.

El jodido accidente me tuvo un año entero postrado en la cama. Y cada día, mi abuelo Miguel, sucrito al “Yugo”, me lo hacía llegar para matar mi aburrimiento. Me hice adicto al periódico, y, desde entonces, el Yugo/La Voz no ha dejado de pasar por mis manos un solo día. Tengo motivos para felicitarle y felicitarme.

sábado, 3 de octubre de 2009

Entre el AVE, el mármol y los subcontratistas

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Hay una verdad verdadera: Es incuestionable la importancia que tiene el sector del mármol para la provincia de Almería. Algunos datos: facturación anual de más de 700 millones de euros, más de 300 empresas, casi 7.000 trabajadores con empleo directo, producción superior a los dos millones de toneladas -lo que se aproxima a la mitad de la producción nacional-, 14 municipios con una economía dependiente básicamente del sector, en torno al 5 % del P. I. B. provincial… Esta dichosa crisis que padecemos va a deteriorar enormemente estos datos y por ello está más que justificado el interés de las administraciones públicas por intentar salvar la situación. En lo que va de año, la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa ha concedido 4 millones de euros en ayudas, además de préstamos, avales y otros incentivos, según informó Martín Soler hace unos días en el Parlamento de Andalucía. Todo ello muy justificado, pues los almerienses no podemos permitirnos el lujo de ver cómo se deteriora un sector que ha sido clave para el desarrollo provincial y que, en cuanto la situación económica nacional e internacional –la exportación, para el mármol, es muy importante- alcen el vuelo, volverá a desempeñar el papel importante que desde hace muchas décadas ha tenido.

Pero hay, igualmente, otra verdad verdadera: Desde hace también muchos años Almería cuenta con un subsector dentro del mundo de la obra civil, el de la maquinaria para movimiento de tierras, que goza de gran prestigio dentro y fuera de nuestra provincia por la solvencia de las empresas que lo conforman y por el moderno parque de maquinaria del que disponen. Generalmente son empresas de tipo familiar, la mayoría de ellas regidas por jóvenes de la tercera o cuarta generación. Los Parra, los Valero, los Egea, los Jerez, los Ramos, los Espinosa, los Vargas, los Garrido, Los Lozano… son apellidos de empresas familiares asociados a las palabras formalidad y garantía en el movimiento de tierras en la provincia de Almería. Sobre su importancia y repercusión en la economía provincial no existen datos tan precisos como en el mármol, pero sí se puede decir que estamos hablando de más de un centenar de empresas, tres centenares de máquinas, muchas de ellas máquinas pesadas, y 3.000 empleos directos. Viven y sufren la misma crisis que todos, pero, al contrario que otros, ni reciben subvenciones a fondo perdido, ni se les abren líneas especiales de avales, ni sobre ellas se elaboran planes de reflotamiento ni el IDEA nunca lo establece como un sector susceptible de ayuda.

Ahora, la provincia de Almería, de este a oeste, va a ser puesta patas arriba por las obras del AVE. Hay mucho trabajo que realizar, muchas tierras que mover, muchas explanaciones que hacer, muchos túneles, puentes y zanjas. Es una excelente oportunidad que se presenta para que esas máquinas inactivas de las canteras del mármol vuelvan a arrancar sus motores, pero también lo es para que vuelva el rugir de las máquinas de los auténticos profesionales del sector, los que siempre se han ocupado de esto y no de otra cosa. La gestión del Secretario General del PSOE, Diego Asensio, para que las inactivas máquinas del mármol presten servicios en las obras del AVE ha sido muy oportuna y es una prueba de la sensibilidad que se tiene con la crisis de la zona. Pero esta misma sensibilidad también hay que tenerla, y estoy seguro de que se va a tener, con los otros. Por una razón principal: Porque las obras del AVE van a ser una importante fuente de generación de puestos de trabajo y de ocupación de maquinaria de este tipo. Tan solo los tramos que ya están adjudicados y que van a comenzar de forma inmediata –algunos incluso ya han empezado- pueden ocupar todo el parque de maquinaria de la provincia, tanto la maquinaria del mármol como la del sector propio. No es cuestión, como alguien ha dicho, de imponer a las empresas adjudicatarias de las obras el nombre y los apellidos de sus subcontratistas. Que no, no es eso. Ya sabemos que en una economía de libre mercado y de fuerte competencia como la nuestra la libertad empresarial tiene que estar, y está, garantizada. Pero no es de un mal político, sino precisamente de todo lo contrario, hacer las gestiones precisas para que, en igualdad de condiciones, se procure dar empleo y trabajo a quienes residen y prestan sus servicios en el lugar donde se desarrollan las obras.

Cuando muchos almerienses y andaluces reivindicamos que, siempre dentro de lo posible y siempre con un escrupuloso respeto a la legalidad, las administraciones públicas de Almería y de Andalucía deben de procurar que las obras que se realizan en nuestra tierra se adjudiquen a empresas de aquí no lo hacemos porque nos da un ataque de orgullo patrio o un egoísmo propio. Las empresas de aquí, a quien primero dan trabajo es a los propios trabajadores y empresas de aquí. Dicho de otra manera: En estos casos, la riqueza que aquí se genera aquí se queda. La mayoría de las comunidades autónomas han articulado fórmulas para –insisto una vez más, siempre respetando la legalidad- procurar que las obras que se realizan en su territorio sean realizadas por empresas locales. En Andalucía llevamos muchos años luchando por crear un campo de sensibilidad en este sentido y mentiríamos si dijéramos que llevamos poco terreno avanzado. Pero otras comunidades autónomas van diez pasos por delante. Un ejemplo: Cuéntense el número de empresas murcianas y valencianas que resultan adjudicatarias de obras en la Comunidad Autónoma andaluza y cuéntense el número de empresas andaluzas que resultan adjudicatarias de obras en las comunidades autónomas murciana y valenciana. El dato es escandaloso. ¿Y por qué? ¿Acaso nuestro sector empresarial es menos solvente que los de allí? Ni por asomo. Precisamente todo lo contrario. Los tiros van por otra parte, por la otra parte.
(Este artículo ha sido publicado en "Diario de Almería" el día 10 de octubre de 2009)

sábado, 26 de septiembre de 2009

Las 11.000 viviendas ilegales

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Parece que el recuento ya está hecho: Son 11.000 las viviendas construidas al margen de la ordenación urbanística en ese espacio de terreno provincial comprendido entre el mar Mediterráneo y la inmensa parábola que delimitarían los términos municipales de Carboneras, Lubrín, Albox, Huércal-Overa y Cuevas del Almanzora. Dentro de la parábola, un montón de pueblos. La mancha de construcciones ilegales, por ahora, ha dejado de extenderse. ¿La razón? Puede ser por la crisis inmobiliaria, pero también puede ser –más bien es- porque la mayoría de los alcaldes le han visto las orejas al lobo y no quieren jugarse el pellejo ahora, vistas como están las cosas, tomando decisiones que pueden bordear la legalidad, cuando no incumplirla lisa y llanamente.

El “escarmiento” ante tal desaguisado urbanístico se resume, si es que no aparece nada nuevo, en un concejal/diputado provincial del PSOE imputado y dimitido o cesado (de Lubrín), un alcalde/diputado provincial del PP imputado por la Fiscalía (de Sorbas), en un Corporación entera (PA, PP y PSOE) imputada en la llamada “Operación Costurero” (Zurgena) y en un derribo de una vivienda en Vera (ayuntamiento del PA).

Conclusiones personales: a) Hace el ridículo quien se escude en una persecución política, de uno u otro signo, pues vemos cómo en el Juzgado se juntan todas las siglas, b) Un derribo por ilegalidad ante 11.000 ilegalidades suena a aviso a navegantes más que a inicio de un amplio plan de derribos, c) Unos poquísimos cargos públicos pueden pagar los platos rotos propios y también los ajenos, lo que no deja de ser una cruel injusticia, y d) Este tema no se resuelve en los juzgados sino en los despachos políticos.

Y estoy llegando a otra conclusión aún más notable: Tras leer en “Actualidad Almanzora” la transcripción de las conversaciones telefónicas interceptadas por la policía y buena parte del sumario presiento –es la presunción de un lego en Derecho, claro- que la “Operación Costurero” se va a disolver como un azucarillo por falta de consistencia para imputar penalmente a nadie. No se ve en este caso de Zurgena algo muy distinto de lo que se ha visto en los demás pueblos. También, aquí, la solución va a tener que ser más política que judicial.

sábado, 19 de septiembre de 2009

De “El Sur”, de Los Puntos, a “Ave María”, de Bisbal

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Pregunta: ¿Se puede escribir un libro de 275 páginas dedicado a contarnos la historia de la música pop en Almería durante las décadas de los 60 y los 70 y no hacer mención a la única canción compuesta e interpretada por alguien de Almería que en esa época consiguió auparse al número uno de Los 40 Principales, la más importante lista de éxitos de música pop que se publica en España?

Respuesta: Se puede, mas no se debe. Es el enorme lapsus que comete José Ángel Pérez en su libro “Los 60 son nuestros y los 70 también”. Fue un mes de junio de 1.976. Encabezaba la lista de éxitos Marisol con el hermoso poema de Rafael Alberti “Háblame del mar, marinero”, un clásico de la música y la literatura españolas que después también versionaría otro almeriense, Manolo Escobar. El día 26 de ese mes era domingo y, por tanto, día de estreno de lista. Saltó la sorpresa: Los Puntos, que cinco años antes estuvieron a punto de alcanzar ese mismo trono con su “Good Morning”, esta vez sí lo consiguieron. Fue con “El Sur”, otra canción de Pepe González-Grano de Oro que glosaba las virtudes de nuestra tierra (“el sur tiene algo para ti”), a la vez que denunciaba sus carencias en comunicaciones (“si puedes llegar”, advertía). Tendrían que pasar 26 años para que otro almeriense volviera a saborear las mieles de semejante éxito. Sobra recordar que el agraciado fue nuestro David Bisbal –también un mes de junio, pero de 2.002- con su “Ave María”.

No es mi propósito, con este reproche, emborronar el gran trabajo desarrollado por José Ángel Pérez con este libro de recuerdos musicales. Pero es que, en el colmo del olvido, ni siquiera ha incluido a “El Sur” en el apéndice “Todos los éxitos en España 1959-1979”. Semejante ausencia en un libro tan detallista se puede prestar a diversas interpretaciones.

Las chicas listas se casan por dinero

Emilio Ruiz
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La Voz de Almería acaba de darnos una de esas noticias que no sabemos si es buena o mala o ni buena ni mala sino todo lo contrario. Nos dice que las rupturas matrimoniales entre los almerienses han decaído de manera notable. El dato estadístico coincide en el tiempo con la publicación en Estados Unidos –la edición española se está preparando- de un libro que ha levantado una auténtica polvareda. Sus autoras son dos mujeres de cuarenta años. Ambas se han casado, divorciado, vuelto a casar y vuelto a divorciar. Cumplen los estándares propios de la mujer moderna: universitarias, triunfadoras como profesionales, independientes… Se llaman Daniela Drake y Elizabeth Ford. Una es médica y tiene un MBA. La otra es productora de televisión y tiene un Emmy. Se han propuesto revolucionar las teorías del post-feminismo. Aún no lo han conseguido, pero, para abrir boca, se presentan con una obra explosiva: “Las chicas inteligentes se casan por dinero” (en el original, “Smart girls marry Money”). El subtítulo tampoco tiene desperdicio: “Cómo se han dejado engañar las mujeres por el sueño romántico y cuánto están pagando por ello”.

Drake y Ford parten de su experiencia para decirnos que basar el matrimonio en el amor romántico es un camelo. Drake se separó de su primer marido cuando sintió que el amor desaparecía: “Todo podría haber salido de otra manera si hubiera sabido entonces que el amor es pasajero, que no existe, que su ausencia no es motivo para abandonar el matrimonio”. Para mayor mortificación, “mi marido es ahora bastante rico”. “Esta obra esconde un propósito correctivo”, dice. “A finales del siglo XIX, cuando los padres empezaron a permitir que sus hijos se casaran por amor, los cronistas sociales adivinaron, casi proféticamente, que el índice de divorcios llegaría al cincuenta por ciento, pues si estar enamorado es la razón para casarse, dejar de estar enamorado es la razón para divorciarse”. En el post-divorcio solo hay una perdedora, la mujer, a la que le auguran una vejez en precario si no sabe atar bien los cabos.

El libro llena de consejos atrevidos a las jóvenes: “Os podéis acostar con el jefe si no se dañan sentimientos o aspiraciones”, “casaos jóvenes, mientras tengáis atractivo sexual, que los hombres son dados a cambios en cuanto dejáis de tener la piel resplandeciente y no os quedan fantásticos los vaqueros”. Si Drake y Ford buscaban guerra, la van a tener. Seguro.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Victoria por goleada

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Durante dos días la provincia de Almería -su capital, sus pueblos, su paisaje, sus comunicaciones…- ha sido rastreada por las cámaras de televisión mostrándonos al mundo tal como somos. Las vueltas ciclistas son, en general, excelentes escaparates de difusión. Pero hay que tener cuidado porque a veces actúan con traición, pues igual que muestran las excelencias de las tierras por las que transcurren en ocasiones son también voceras de sus carencias. No revelo nada nuevo cuando digo que un porcentaje muy alto de telespectadores que ven la Vuelta, o el Giro o el Tour, no lo hacen por saber si ha ganado Valverde o ha sido Hesjedal el que ha dado la sorpresa. La ven porque las retransmisiones en sí son un puro espectáculo. Las cámaras juegan, por tierra y aire, con el esfuerzo humano, pero también absorben al espectador con planos, vistas e instantáneas que habitualmente no se ven en televisión. Todo el mundo sabía y sabe que Almería es tierra de desierto, pero ¿cuánta gente no sabía, y ahora sí sabe, que también es tierra de frondosas montañas?

Almería entera iba a ser examinada por esas diez horas de televisión. Y la verdad es que la prueba ha sido notablemente superada. En especial, la asignatura de las comunicaciones por carretera. No era por la autovía del Mediterráneo o por la A-92 o por la autopista Vera-Cartagena por lo que se nos iba a juzgar. Si así hubiera sido, la matrícula de honor estaba asegurada. Se nos iba a juzgar por el estado de nuestra red secundaria. Lo que voy a decir a continuación posiblemente a muchos les suene a fanfarronada pueblerina. Pues ahí va: Veo casi siempre el Tour y el Giro y me fijo mucho en el estado de sus carreteras de segundo y tercer orden, he visto la Vuelta y he hecho lo mismo. Balance comparativo: Victoria por goleada. A nuestro favor. Y quien no me crea, que haga la prueba.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Escopetas


Emilio Ruiz
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Que me perdonen mis amigos cazadores, pero no son precisamente, quienes dedican una parte de su tiempo libre a la actividad cinegética, quienes gozan de mi mayor consideración social y personal. Y mira que lo siento, pues en innumerables ocasiones han intentado instruirme en las bondades de esta práctica, y en algunas de ellas incluso han estado a punto de convencerme. Pero no, cuando vuelvo al cuarto de la meditación, retorno por mis fueros y saco de mis adentros mi vena solidaria con los pobres animales. Seguro que vivo en el error. Lo mismo me pasa con los toros. He ido a alguna que otra corrida, y, lo siento, no puedo evitar las náuseas ni taparme de forma instintiva los ojos ante tanta escena macabra. Creo que la llamada fiesta nacional no dignifica al ser humano, del mismo modo que considero una actividad casi tribal esa que tiene por objeto maltratar a un pobre animal en la plaza pública del pueblo. Conozco a ilustres defensores y practicantes de cada una de estas actividades. Miguel Delibes ha sido cazador toda su vida. Recientemente nos hemos enterado también de que el juez Garzón y el exministro Fernández Bermejo practican la caza mayor. Incluyo Cayo Lara, el coordinador general de IU, dice que es cazador. De los aficionados a los toros, qué voy a decir, se cuentan por miles, por cientos de miles. Mi consuelo es que las jóvenes generaciones no comulgan mucho con el tema. Y defensores a ultranza de esas primitivas fiestas callejeras con animales tampoco faltan. Hasta la tele pública nos las ofrece en directo. Todo el mundo no puede ser cruel, el cruel seré yo por dejarme llevar por los impulsos de mis propios prejuicios, pero ya, a mis años, no puedo cambiar.

Independientemente de esta actitud mía hacia la caza, nunca he llegado a comprender lo sencillo que resulta en este país hacerse de una escopeta. Conozco mucha gente que tiene escopeta y no me cabe la más mínima duda de que el uso que le dan y le pueden dar no es otro que el propio de la actividad que practican. Pero conozco también a gente que, cuando la veo con un arma de esas en la mano, me echo a temblar. El asesinato de Vélez Rubio y otros muchos que de la misma forma se suceden cada día nos deben hacer pensar si procede entregar una escopeta a cualquiera que la pide. Como ahora.

jueves, 3 de septiembre de 2009

El Paseo cumple años

Emilio Ruiz
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El Paseo de Almería va a cumplir pronto 30 años. Con esa denominación, claro. Antes tuvo otras: Paseo de la Almada (con l) o de la Feria, de Campos, del Príncipe, de Cádiz, de Orozco, de la República y del Generalísimo. Recuerdo el debate de que se montó en 1.979 con el cambio de nombre. Hubo propuestas para todos los gustos. El ayuntamiento era rojillo, e intentó poner un nuevo nombre acorde con su color. Fausto Romero-Miura era entonces concejal de la oposición y seguro que nos podrá refrescar la memoria. Al final, a alguien se le iluminó el piloto de la sensatez: Paseo de Almería. Y así llevamos ya tres décadas. Y serán muchas más. La ventaja que tienen los nombres amorfos (¿amorfo he dicho?) es que no ofenden a nadie.

En la estructura viaria de la capital el Paseo no forma parte del epicentro. El crecimiento natural del entramado urbano de la ciudad aleja cada vez más a nuestro Paseo del centro geográfico, que dicho sea de paso, ahora mismo no sabría dónde situar. Tal vez en la Plaza de Barcelona o en Nueva Andalucía. Por esa circunstancia muchas han sido las voces que han salido dándole a nuestra principal arteria un R. I. P. prematuro. Con la inauguración de la Rambla llegó incluso a formarse el cortejo fúnebre: “El Paseo ha muerto, ¡viva La Rambla!”, se decía. Y ya ven, sin desmerecer a nadie, el Paseo sigue siendo… ¡El Paseo!

El Paseo de Almería, estéticamente, no es nada del otro mundo. No digo que sea feo, no, pero a primera vista no enamora. Haría el ridículo ahora si lo intentara comparar con otras arterias clásicas de ciudades andaluzas y españolas. Pero, al menos para mí, tiene un encanto especial: Es el Paseo del Encuentro. De la Amistad. Amigos de la niñez, del colegio, de la universidad, colegas y amigos todos, si quieren verse, vayan al Paseo. Seguro que encuentran alguno por allí.

sábado, 29 de agosto de 2009

Los hombres que no amaban a las mujeres

Emilio Ruiz
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En mi innato empeño de no dejarme embaucar por los productos que la mercadotecnia nos quiere imponer logré sobrevivir al boom de La Catedral del Mar sin llegar a tener en mis manos el dichoso librito. Miento, lo he tenido en mis manos en alguna que otra librería de algún que otro aeropuerto, pero, al final, siempre ha predominado mi resistencia al marketing ante el trámite final de pasar por caja. Así que no lo he leído. Y creo que ya no lo leeré, por más que el libro de Ildefonso Falcones siga ocupando uno de los lugares preferentes de las listas de ventas, por encima incluso de su segundo best seller, La mano de Fátima.

A lo que no he podido sucumbir es al huracán de Stieg Larsson, y no por deseo propio, sino porque una pesada que vive en mi misma casa se encarga cada día de dejar la trilogía Millenium, que ella está leyendo –va por el segundo, La chica que soñaba…-, encima de la mesa del despacho. Tantas veces veía al cabo del día a la escuálida –¿porque es ella, no?- Lisbeth Salander en la portada del libro, que al final, sin darme cuente, me encontré imbuido por su inteligencia.

He terminado con Los hombres que no amaban a las mujeres y, definitivamente, los otros dos van a ir directamente a los estantes sin dedicarles un solo minuto. Mucha intriga, sí, fácil de leer, misterio, te engancha, te atornillas a sus páginas, pero eso lo puedes obtener también con una buena película. Comprendo que haya mucha gente que descubra ahora lo que es un hacker y que haya quienes caigan en la cuenta de que la violencia machista no está ausente en las sociedades desarrolladas. A buenas horas. Al libro le sobra morbosa violencia y sadismo y no caben en un saco la cantidad de personajes estereotipados (joven antisocial inteligente, psicópatas hechos desde las páginas de la Biblia, guerras familiares…) de los que el autor echa mano. Su lectura se termina sin hallar en él una frase original o una bella descripción. Literariamente, muy simple. Un libro estilo ikea, en definitiva.

viernes, 28 de agosto de 2009

Desconcierto


Emilio Ruiz
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Hemos entrado de lleno en la política del desconcierto, de la improvisación, de la ocurrencia, de la ausencia de previsión, del hoy-no-me-puedo-levantar al hoy-no-sé-lo-que-hacer-ni-lo-que-decir-pero-algo-se-me-ocurrirá.

Ejemplo nº 1. Carod Rovira se opuso al nuevo Estatuto de Autonomía catalán. Ahora dice que se prepare el Tribunal Constitucional, que, como lo eche para atrás, sus correligionarios saldrán a la calle en forma de manifestación. Y dice uno: pues sin tan malo es, ¿no será mejor que el TC lo eche para atrás?

Ejemplo nº 2. A María Dolores de Cospedal se le va la lengua y dice que algunos parlamentarios de su partido tienen intervenidos los teléfonos móviles. Cuando se le pide el más mínimo indicio, se remite a lo publicado por los periódicos. Y Rajoy apostilla: “Suscribo en su integridad las palabras de mi secretaria general”. Con rigor, eso, con rigor.

Ejemplo nº 3. “Bajar los impuestos es de izquierdas”, Zapatero dixit. ¿Y subirlos? Pues atentos, que diría Miguel Ángel Aguilar.

Ejemplo nº 4. José Blanco hace el papel de improvisado portavoz gubernamental en agosto. Salgado calla y no se sabe si otorga. Si pifia, Blanco tiene recurso: “Es una reflexión personal”.

Ejemplo nº 5. Que nos expliquen cómo lo que es intrínsecamente bueno –ofrecer 420 euros a un parado- se vuelve malo ante la opinión pública. Pero no pasa nada, si esta ley que aprobamos hoy hay que modificarla mañana, no pasa nada. No passsa nada, todo perfectamente planificado.

Ejemplo nº 6. Miguel Sebastián nos va a mandar una bombillita de bajo consumo a cada español. Podía aprovechar el paquete para remitirnos también el descodificador de Roures. Puestos a hacer favores, hagámoslos completos.

Y hay más.

domingo, 23 de agosto de 2009

Pelea por el 7


Emilio Ruiz
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Desde que el psicólogo George A. Miller lo declarara número mágico, el siete se ha convertido en el número natural preferido por todos. Cierto es que al siete siempre se le ha rodeado de una aureola misteriosa. No en vano, siete son los días de la semana, los colores del arco iris y los pecados capitales. Siete fueron los reyes de Roma y siete sus colinas. Siete son las notas musicales, las virtudes cardinales y los dones del espíritu santo. Son siete las maravillas del mundo y los sabios de Grecia. Y siete vidas tiene el gato, maramañaun, ñaun, ñaun… No me extraña que Raúl fuera reticente a dejar el 7 de la selección a Villa (qué bueno eso de “Raúl, tú siempre serás el 7 de España”) como tampoco sorprende ahora que otorgue las mismas calabazas a Cristiano Ronaldo, propietario de la marca registrada CR7.

Pero me parece que la gran pelea por el 7 no la libran hoy día las cadenas de televisión por cuestión de magia, sino que el asunto más bien tiene que ver con el mando a distancia. Cuando no había en España más que una cadena de televisión, la marca era única: TVE. Después vino La 2, que transformó a la otra en La 1ª, y finalmente en La 1. Con la generalización del uso del mando cada uno fue tomando posiciones. El 1 y el 2 ya tenían dueño. El 3 fue para Antena 3; el 4, para Cuatro; el 5, para Telecinco, y el 6, para La Sexta. Conscientes de lo importante que es ocupar un lugar preferente en el mando ante la multitud de cadenas televisivas que nos proporciona la TDT, la guerra sin cuartel por el 7 ha sido declarada. A día de hoy intentan atribuirse el dichoso numerito los siguientes contendientes: La Siete de Castilla y León, Veo 7, Tele 7 de Baracaldo, 7RM de la Región de Murcia, La 7 de Telecinco, Canal 7 TV de Madrid, Canal 7 del Atlántico de Tenerife, Onda 7 TV de Lorca, Álava 7 TV… Y la batalla continúa.

En mi casa el tema se despejó hace tiempo: El 7 es de Canal Sur y el 8, de Canal 2 Andalucía.

viernes, 21 de agosto de 2009

Andalucía ante el futuro de las cajas de ahorros

Emilio Ruiz
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Un ciudadano español que quiera depositar un dinero en una entidad bancaria tiene para elegir entre 66 bancos, 46 cajas de ahorros y 83 cooperativas de crédito, además de las 80 sucursales de entidades de crédito extranjeras que tienen presencia en España, cada uno de ellos con sus correspondientes oficinas y agencias. Está claro que esta dispersión bancaria no guarda mucha sintonía con la economía global que nos invade, que requiere de entidades grandes, solventes y con capacidad de respuesta ante la demanda de los clientes. Los bancos, como entidades privadas que son, tienen su propio código de supervivencia, y no pasarán muchos años para que veamos reducido el mapa bancario español a seis o siete marcas. De hecho, muchos de los bancos españoles que tienen ficha del Banco de España para operar o están inactivos o están poco operativos o forman parte de un grupo que aglutina a varias entidades. La operación de concentración más reciente acabamos de verla con la absorción por el Banco Popular de todas sus filiales regionales, entre ellas el Banco de Andalucía, un banco centenario que dentro de poco pasará a la historia como tal.

Dejando al margen el viejo debate de si las cajas de ahorros son entidades públicas o privadas, la realidad con la que nos encontramos es que en sus órganos de gobierno los representantes nombrados por la Administración forman mayoría. Los gobiernos autonómicos a la vez que aceptan de buen grado concentraciones entre cajas locales son reacios a fusiones interterritoriales, excepto en los casos en los que sus entidades negocian desde una posición de dominio, que entonces sí apoyan. Esta actitud es bastante comprensible, pues todos quieren disponer de la autonomía financiera y económica que otorga una caja propia. Pero una cosa es el deseo y otra cosa es la realidad que se impone, y ésta nos dice que es inevitable el fin del minifundismo de las cajas. A la vuelta de pocos años el mapa de cajas quedará reducido a ocho o diez marcas, las más grandes, solventes y mejor gestionadas. Muchas comunidades autónomas tendrán que renunciar a su propia caja aún a costa de sus deseos. Castilla-La Mancha posiblemente será la primera.

En este panorama que se vislumbra a la vuelta de la esquina conviene meditar un poco en el papel que va a tener Andalucía. Nadie duda de que La Caixa y Caja Madrid, las cajas de referencia de las comunidades catalana y madrileña, tienen garantizada su permanencia y su posición de cabecera ante futuros movimientos de concentración. Pues bien, la tercera pata de ese banco dominador debe ser Unicaja, por ser la entidad más representativa de la comunidad autonómica española con mayor número de habitantes, la que tiene el mayor presupuesto y la que reúne todas las condiciones para desempeñar un papel determinante en el futuro del Estado. El gobierno andaluz, en esto, tiene que ser inflexible, aún a costa de que sea acusado de interferir en decisiones que solo corresponden a los órganos de gobierno de las propias entidades o de que desde el Banco de España le regateen los fondos del FROB si antes no renuncia a las competencias que nuestro Estatuto de Autonomía nos da en su artículo 75.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Mojácar


Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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Menuda galbana. Heme aquí, tumbadito a la orilla del agua, con mis cascos, mi tumbona, la cervecita, la tapita… A mis espaldas, Mojácar, la maltratada, la quemada, pero la siempre atractiva, la siempre cautiva. Dice Juan Diego Botto, con quien tomo un cafetito –¡Ohhh, qué importante!- que desde pequeño veraneaba en San José, pero fue venir a Mojácar y aquí se quedó. Se lo digo a mis colegas de la capital: Que ni Aguadulce ni leches, Mojácar. Pero ellos tienen un problema. Tienen mono de vecindad. Once meses al año dándole los buenos días al vecino del quinto y no pueden resistir el doceavo sin vecino. Así que, a Aguadulce, a donde va el vecino. Ellos se lo pierden. No digo yo que Aguadulce o Roquetas o Cabo de Gata no tengan su atractivo, no digo eso. Por favor… Claro que lo tienen. Pero que me perdonen que lo diga: las veo playas demasiado pueblerinas. Como Terreros y Villaricos. En Mojácar se desconecta más y mejor. Es una playa más anárquica, más desordenada, menos programada. Esa es su hermosura. De vez es cuando es inevitable que, también aquí, te encuentres al amigo de Albox o de Taberno o de Lubrín y al verte te suelte la preguntita propia del momento, ésa de y-tú-crees-que-de-esta-crisis-saldremos-pronto. Pero es que esas son cosas que te pueden pasar hasta en el mismo Nueva York. Estaba yo en Manhattan y tomo el ascensor del hotel y comparte habitáculo, con mi mujer y conmigo, Santiago Segura. ¡Será grande el mundo y venir el de Torrente a la misma ciudad que yo, al mismo hotel que yo y tomar el mismo ascensor que yo y en el mismo instante que yo! Claro, que la misma pregunta se la puede hacer él respecto a mí (je, je, je…).

Como Antonio Torres, mi paisano. Se ha puesto a escribir de Mojácar y dice que, de golpe, le han salido dieciséis folios. Estos periodistas, cómo estiran los chicles. Acabo de leer el primero de sus capítulos, y, al terminar, creo que con eso ya está dicho todo. Pero me dice que no, que es el preámbulo. Y eso que parece que de Walt Disney no va a decir palabra porque puede haber problemas con algunas productoras de Hollywood. Pues sabes qué te digo, Chacho, que si Walt Disney no nació en Mojácar, eso que se perdió.

martes, 18 de agosto de 2009

Gallarderas activas


La llegada del aire acondicionado a la mayoría de las viviendas de Los Gallardos no ha logrado desterrar una vieja tradición, cual es la de salir a tomar el fresco a las puertas de las casas. Entre charlas, comentarios y repaso de la actualidad diaria para estar el día de todo lo que sucede en el pueblo, las mujeres gallarderas aprovechan la ocasión para retocar los ajuares, dar algún punto que otro y, por supuesto, hacer sus bordados poniendo en práctica lo que aprendieron en su juventud.
En la foto, Antoñita Navarro, Carmen Ruiz, María Padilla y Luisa Sánchez, cuatro auténticas maestras del corte y confección.

domingo, 16 de agosto de 2009

Sí, bueno, ¿no?


Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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No está escrito en ningún tratado que la capacidad deportiva de un futbolista tiene que ser directamente proporcional a su incultura o a sus escasas dotes para la expresión oral. Digo esto porque acabo de ver en televisión una entrevista a un futbolista almeriense de 1ª División, y, de verdad, da pena el chico. No me pregunten, por favor, de qué jugador se trata porque me complicarían la vida; solo puedo aclarar que he dicho futbolista almeriense, no que sea del Almería, que puede ser o no. Más datos, cero. Cada vez que le oigo unas declaraciones casi siento vergüenza ajena. Es incapaz de pronunciar una oración simple medianamente ordenada y sin tener que recurrir a latiguillos, muletillas y demás bandurrias propias de quien no ha superado el 3º de E. G. B.

Dicen los futboleros compungidos, esos que no conocen otro periódico de cabecera que no sea el “Marca” o el “As”, que a un futbolista solamente hay que juzgarlo por lo que hace sobre el césped. Hay que juzgarlo principalmente por eso, es cierto, pero dice mucho de él, y no precisamente en negativo, su nivel cultural, su forma de expresarse; su formación extradeportiva, en definitiva. La mayoría de estos jóvenes dejan pronto los estudios para entregarse al balón y su mundo. Para llegar a ser un deportista de élite tienen que sacrificar mucho en sus vidas y no es fácil compatibilizar estudios y deporte. Eso lo sabemos. No obstante, el mundo está lleno de deportistas de éxito que tienen en su haber un título universitario.

Quienes abandonaron sus estudios en las etapas iniciales, como este futbolista del que hablo, no tienen por qué dejar su formación enclaustrada en la escuela de la que salieron. El fútbol les exige dedicación, pero no les ocupa las veinticuatro horas del día. Hay días de descanso, vacaciones, largos desplazamientos, concentraciones, horas de asueto… ¿Por qué no ocupan una parte de este tiempo en leer un libro, o una buena revista, o en ver una buena película o escuchar una entrevista interesante? La formación no solamente se puede conseguir en un aula, la vida diaria también forma si somos selectivos en nuestras actividades de ocio. ¿Se acuerdan del “bueno, sí, ¿no?” de Raúl González? Óiganlo ahora. Y fuera del fútbol, ¿recuerdan a Bisbal cuando era alumno de la academia de Operación Triunfo y no era capaz de articular tres palabras seguidas? Su deficiencia, él mismo la reconoció y de él salió el empeño de formarse aceleradamente. Hoy, oímos a Raúl y a Bisbal y no es que oigamos a Valdano y a Guardiola, pero el ridículo ya no lo hacen. No hay que pretender, como recuerda Josep Perarnau, que los futbolistas sean “intelectuales en pantalón corto, ni oradores dándole patadas al balón, ni sesudos estudiantes o melancólicos opositores…”, no; solo les pedimos “que su formación supere la altura de la hierba del estadio”.

No me resisto a dejar sin mencionar una entrevista que le hicieron a Vladimir Nabokov cuando era portero de fútbol. Pretendía el periodista hacer un repaso de su vida deportiva y le preguntó: “En sus muchos años como profesional del fútbol, habrá vivido momentos buenos y momentos malos, ¿o no?”. Y respondió Nabokov: “Sin duda tuve mis días brillantes, de grandes estímulos: el agradable olor del pasto, el famoso delantero del Universidad que, driblando, se acercaba cada vez más a mí, la nueva pelota leonada sobre sus dedos centelleantes; luego, el disparo quemante, el afortunado salvamento, el estremecimiento prolongado que producía. Pero hubo otros días más memorables, más esotéricos, bajo cielos deprimentes, con el área de gol convertida en una masa de lodo negro, la pelota tan grasosa como un budín de ciruelas…”. Me pongo nervioso con tan solo pensar qué hubiera respondido nuestro paisano a semejante pregunta.

Por cierto, en el Almería hay varios jugadores que no hablan mal: Corona, Soriano, Esteban, Juanma Ortiz… Otros, sí, bueno, ¿no?

viernes, 14 de agosto de 2009

Aa


Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
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No sé si a usted, lector, con esto del veranito y las vacaciones se le ha pasado por alto la campaña que han puesto en marcha el Ministerio del Interior y la Cruz Roja para que todos los titulares de teléfonos móviles reserven el primer nombre de la agenda para esa persona que, en caso de una emergencia, deseamos que se avise en primer lugar. ¿Usted quiere que, si tiene un accidente, pongamos el caso, avisen en primer lugar a su esposa María? Pues dé de alta en la agenda el nombre “Aamaría” (Avisar a María)? ¿Que quiere que avisen a su esposo Manuel? Pues dé de alta en la agenda de su móvil “Aamanuel” (Avisar a Manuel), poniendo, en cada caso, el número de teléfono de María y Manuel, respectivamente. Está claro.

Esto, así de entrada, parece sencillo. Y, técnicamente, lo es. Pero menudo papelón nos ha creado la D. G. T. y la Cruz Roja a algunos. Porque creo que lo correcto, antes de dar de alta en la agenda a la persona en cuestión, es pedir su aprobación. Yo, lógicamente, con quien primero lo he consultado ha sido con mi mujer. Y he recibido calabazas. Me ha sometido a su habitual batería de de preguntas: “¿Eso significa que cada vez que le des a la tecla del móvil sin darte cuenta va a sonar el mío?”, “¿y si en ese momento no puedo atenderte?”, “¿no tengo bastante con tu pesadez diaria para que encima me coloques en el lugar preferente del móvil?”. O sea, que no. “Oye, tu madre, díselo a tu madre, que quiera que no una madre siempre es una madre”.

El problema es que mi anciana madre Petronila tiene 92 años, va para 93. Ella nunca me dice que no. “Tú, hijo, lo que quieras, pero entiende mi situación: el oído ya no lo tengo muy fino, el móvil no sé muy bien cómo funciona, casi siempre está apagado porque se me olvida cargarlo, pero ahí lo tienes, pon en él lo que quieras”. Para qué, no serviría de nada. Bajo otro peldaño: se lo propongo a mi hijo, el menor, el que legalmente está bajo mi tutela. Digo lo de legalmente porque mi tutela se reduce a pasarle una paga al mes a cambio de nada. “No jodas, tío”, me suelta el muy descarado, “qué quieres, que yo sea ahora tu perro guardián, ábrete si puedes…”. O sea, que tampoco.

Me queda un último recurso: mi ex. A mi mujer actual le molesta que lo diga, pero mi ex nunca me falla. Será porque a cada petición que le hago siempre le pone precio, pero es que los otros, ni pagándoles. Yo la comprendo, a mi ex. En lo de ponerle precio a todo. La engañé un poco con el convenio de divorcio. Doscientos euros al mes por cada uno de los tres chiquillos, más otros doscientos para gastos diversos, en total ochocientos euros, es una cantidad que las mujeres de hoy no aceptan y ella aceptó. Y, para colmo, se olvidó lo del IPC. “Vale, vale”, me dice, “ponme a mí, pero cada llamada, quinientos euros”. Qué alivio, problema resuelto. Al fin y al cabo, tampoco va a estar uno todos los días teniendo accidentes y cosas de ésas. Mi móvil, desde hoy, estrena contacto: Aaadela. ¡La triple A al aparato!

lunes, 10 de agosto de 2009

Pablo Jaramillo Gallardo, elegido Gallardero sin Fronteras

























La Terraza Carmona de Vera fue una vez más el escenario elegido por la Asociación Cultural Acuproga de Los Gallardos para celebrar su asamblea anual extraordinaria y otorgar, por sexto año consecutivo, la distinción Gallardero sin Fronteras. El elegido en esta ocasión ha sido el joven deportista Pablo Jaramillo Gallardo.

El acto de entrega del galardón, al que asistieron sesenta socios, simpatizantes y familiares del agraciado, estuvo repleto de emoción. Con carácter previo al mismo, el presidente de Acuproga, Emilio Ruiz, tuvo un recuerdo especial para el directivo de la asociación desaparecido este año José Martínez Simón, haciéndole entrega a su viuda, Juanita Alías, y a sus hijos Pedro y Gaby de la distinción Gallardero sin Fronteras que con carácter póstumo se ha concedido a Pepe.

El resto del acto tuvo como protagonista único al galardonado de este año, Pablo Jaramillo Gallardo, nacido en Madrid, pero gallardero de adopción, hijo y nieto de gallarderos. Esta circunstancia precisamente fue recordada por el presidente, quien manifestó que “es la primera vez que otorgamos el galardón a un gallardero apellidado Gallardo, descendiente de la familia a la que el repartimiento de Bédar y Serena les asignó estas tierras para su uso, disfrute y repoblamiento”. Aún viven en Los Gallardos muchos descendientes de aquella primera familia, la que dio nombre al pueblo, y precisamente hace ahora dos años casi dos centenares de ellos se reunieron para recordar su pasado y sus antepasados.

Emilio Ruiz no quiso detenerse mucho en el amplio historial deportivo del galardonado, quien, entre otros muchos trofeos, acumula veintiún medallas de diversos campeonatos de España de ciclismo adaptado, habiendo sido en ocho ocasiones campeón de España y otras tantas subcampeón. “A Pablo Jaramillo Gallardo –dijo el presidente- nadie le ha regalado nada, y todos los triunfos que ha conseguido no son más que el fruto de su constancia, de su empeño, de su sacrificio y de la profesionalidad con que se toma el ciclismo”. Recordó que la afición del galardonado por el ciclismo adaptado le surgió tras un grave accidente que tuvo conduciendo un camión frigorífico, con consecuencias que si no eran fatales podían dejarle incapacitado. “A base de tesón y de echarle a la vida todo el coraje que se le puede echar, Pablo ha llegado hasta la cima del deporte paralímpico, y su empeño permanecerá inalterable hasta que no se vea como miembro de la selección española de ciclismo adaptado en las próximas olimpiadas”. Pablo Jaramillo Gallardo ha sido catorce veces internacional desde que debutó con la selección española el día 27 de mayo de 2.007 en Copa del Mundo en Limoges (Francia).

El galardonado tuvo palabras de agradecimiento por esta distinción que recibía del que consideraba su pueblo. “He subido muchas veces al podium, pero cuando mi madre me llamó por teléfono para darme la noticia de que había sido elegido Gallardero sin Fronteras no pude contener la emoción”. Recordó a su hermano Ricardo, a su madre Paquita, y tuvo un recuerdo especial para su abuelo Manuel, a los que debe una parte muy importante de lo que él ha llegado a alcanzar tanto en su vida deportiva como profesional.

Tras las felicitaciones de rigor, todos los presentes al acto quisieron tener una foto de recuerdo con el galardonado.


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Intervención del Presidente de Acuproga,
Emilio Ruiz Ruiz

En los seis años de vida de este galardón hemos premiado a gallarderos de nacimiento o de adopción de diversa condición. Un periodista, un policía, un promotor, una animadora social, un empleado de banca… Esta es la primera vez que otorgamos el galardón a un deportista.

Pero mis palabras serían de extrema injusticia si dijera que el único valor que concurre en la persona de Pablo Jaramillo Gallardo es que es un buen deportista. No sería justo.

En primer lugar, Pablo tiene un valor, yo no diría mérito, porque este mérito o valor no es propio sino sobrevenido. Es el primer Gallardero sin Fronteras que lleva entre sus apellidos el mismo que dio nombre a nuestro pueblo. A todos los gallarderos nos gustaría poder incluir ese apellido entre los nuestros, porque parece que de esa forma nos sentiríamos como más legitimados para habitar en esta tierra, pero comprendemos que eso no pueda ser. Sois unos afortunados quienes aún conserváis el linaje de los primeros pobladores de Los Gallardos. Hace más de cinco siglos, cuando los moriscos fueron definitivamente expulsados de estas tierras, se hizo el repartimiento de las tierras de Bédar y de Serena. Cada pago de los dos términos municipales fue asignado a una familia traída ex profeso para la repoblación. Los Collados, Los López, Los Rodríguez, Los Flores, Los Mañas, Los Caparroses, Cayuela, Los Martos… fueron asignados para su explotación y disfrute a familias traídas de las tierras de Murcia y Castilla que tenían ese apellido. Este pago nuestro, que estonces no era más que alguna casilla y alguna cueva en las cercanías de la rambla, era uno de los más preciados porque tenía el enorme valor de la huerta. Todavía hoy hay bedarenses, como se puede leer en el último número de la revista “Bédar Sostenible”, que se lamentan de que la mejor parte del término fue la que se entregó al nuevo municipio independiente en el mes de septiembre de 1.9245. Este pago fue entregado para su uso y disfrute a la familia Gallardo, de cuyos descendientes hoy tenemos aquí una buena representación.

Después, Pablo tiene otro mérito u otro valor, pero, nuevamente siento decirte que tampoco es propio sino sobrevenido. Es el mérito de ser quién eres. Como es lógico no voy a hablar de ninguno de los miembros de la familia que aquí te acompañan porque algunos de ellos se pondrían muy anchos y te restarían protagonismo a ti, que eres el único protagonista de este acto. Pero hay una persona en tu vida, en la vida de tu familia y en la vida de todos los gallarderos que hoy estaría enormemente feliz de estar aquí. Fíjate, ni siquiera estoy seguro de que estuviera aquí porque a él los actos sociales no es que le atrajeran especialmente. Estoy hablando, como habréis adivinado, de tu abuelo Manuel. La historia de Los Gallardos es la historia de un pueblo joven, apenas tiene ochenta y cinco años de vida. Esto tiene la ventaja de que quienes rondamos el medio siglo de vida hemos tenido la oportunidad de conocer a los más insignes gallarderos de este pueblo. Muchos de los que estamos aquí conocimos en vida a nuestro primer alcalde, Sebastián González. Entre los gallarderos buenos, ilustres, queridos, ocupa un lugar de honor Manuel Gallardo Piñero. A mí me cuesta mucho hablar de algunas personas de nuestro pueblo porque me pongo muy sensible y lo que es un acto festivo lo puedo convertir en un baño de lágrimas. Pero de verdad que no sería justo si no nombrara hoy a tu abuelo Manuel. No sé si tú llegaste a conocerlo bien, bien, bien. Yo lo conocía bastante bien. Pero por si me faltaba algo, mi padre, mientras estuvo en vida, me recordó en más de una ocasión quién era aquel caballero. Así que, Pablo, acepta que, en nuestro nombre, un trocito de este galardón que te entregamos lo compartas con tu abuelo Manuel, que en el recuerdo de tanta gente está. Y dicho esto, fuera sensibilidades.

Le dije a tu hermano Ricardo que me mandara tu historial. Y me lo mandó. Pero empecé a leerlo y me aburrí. Por extenso. Si leo esto, me dije, la gente va a empezar a bostezar. Ocho veces campeón de España, otras ocho subcampeón, participante español en multitud de campeonatos internaciones… Nada, no me interesa, quien tenga interés que vaya al Google y escriba allí “Pablo Jaramillo Gallardo”, y allí le dirán todo lo que has conseguido.

Somos muchos los que pensamos que así como no es mérito tuyo llevar el apellido que llevas y tampoco es mérito tuyo ser miembro de la familia que eres, sí es mérito tuyo, y nada más que tuyo, llegar a donde has llegado. Lo del mérito deportivo, fíjate, hasta puede ser dudoso, porque alguien puede pensar que tus cualidades deportivas son fruto de una capacidad innata.

Pero todos sabemos que no, que no solo nadie te ha regalado nada, sino que todo lo que has conseguido ha sido a base de esfuerzo, de sacrificio, de constancia, de echarle pantalones –iba a decir otra cosa- a la vida. Porque la vida, en un momento determinado quiso maltratarte, y tú, lejos de verte derrotado o hundido, has desafiado hasta las leyes de la propia naturaleza. Cuando dicen por ahí que nuestro destino está escrito, que hagas lo que hagas no puedes hacer nada por cambiarlo, yo me sonrío. Si tu destino hubiera estado escrito, tú no habrías llegado donde has llegado. Voy a rectificar: es cierto, tu destino está escrito, pero no porque te lo hayan escrito. Te lo has escrito tú. No recoges con tus éxitos lo que otros han sembrado para ti, recoges la cosecha de tu propia siembra, que ha sido trabajada sin limitación de horarios y de esfuerzos.

Nos sentimos orgullosos de tenerte entre los premiados con este galardón. Te pedimos, como pedimos a todos los galardonados, que lo muestres con orgullo en el rincón preferido de tu casa. No sé si tú te consideras ya en posesión del éxito. Lo que creo yo es que el verdadero éxito sólo se consigue si antes has tenido el reconocimiento de las personas que mejor te conocen, de los más allegados, de tus paisanos. Tú siempre has tenido ese reconocimiento, pero te faltaba tenerlo de forma oficial. A partir de hoy ya lo tienes. Así que enhorabuena, Gallardero sin Fronteras.