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sábado, 13 de septiembre de 2008

Te cobran por respirar



Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
www.emilioruiz.es

Suele afirmar el vulgo que, con crisis o sin crisis, los bancos siempre se las apañan para ganar cada vez más dinero. No siempre es verdad. Sí es cierto que sus cuentas de resultados rara vez aumentan por debajo de los dos dígitos, pero pasan también, como cada hijo de vecino, sus malas rachas. Ahora padecen una de ellas. Según la AEB y la CECA, que son las patronales de los bancos y de las cajas, durante el primer semestre del año los primeros redujeron su beneficio un 1,5 % respecto al mismo periodo del año pasado, y las segundas un 3,8 %. Y no se les avecinan tiempos mejores, pues la tasa de morosidad va disparada como una moto. En cualquier caso, las cifras de beneficios que nos presentan aún son de las que alarman: casi quince mil millones de euros.

Los bancos siempre tienen ingresos recurrentes. Unas veces son los que ellos llaman típicos: préstamos, hipotecas, descuentos de papel, etc. Otras, los atípicos: venta de activos, operaciones bursátiles, etc. Y cuando fallan los unos y los otros lo que hacen es echarle cara al asunto y cobrarnos casi por respirar: por ingresar o cobrar cheques, por domiciliar recibos, por correspondencia, etc. Fíjense el anuncio que acabo de leer en un periódico nacional. Lo publica la Caja Rural de Granada. Dice así: “En cumplimiento de la cláusula 11ª de los contratos de cuentas a la vista, a partir de un mes de la presente publicación, se repercutirá a nuestros clientes por el servicio de recuento, empaquetado o transformación de moneda fraccionaria y/o billetes, a petición de personas o entidades con actividad empresarial, profesional, asociativa o cualquier otra distinta de la estrictamente particular”. Han leído bien. Usted, señor tendero, a partir de ahora, cuando vaya a esta entidad a ingresar la caja de su negocio le cobrarán los honorarios correspondientes. ¡Pues no está para decirles: Oiga, que yo lo traigo contado, si usted lo quiere contar, es su problema! Cómo está el mundo.