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sábado, 20 de septiembre de 2008

El trato de La Burra


Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
www.emilioruiz.es

No tengo la dicha de conocer personalmente a Diego Valderas y Javier Arenas, co-protagonistas de aquel pacto que se hizo en 1.994 conocido popularmente como “La Pinza”. Si les conociera les preguntaría sobre algo que hace mucho tiempo salpica mi curiosidad, y de cuya duda solamente uno de los dos me puede sacar. Lo cuento por si alguno de mis escasos lectores tiene acceso a ellos y quiere hacerme el favor de trasladarles mi inquietud. Me contaron una vez que, al quedarse en minoría el PSOE en las elecciones de aquel año, se reunieron ambos en un restaurante sevillano para establecer lo que el de IU llegó a llamar “la gobernabilidad de Andalucía desde el Parlamento”. En esa reunión trazaron las líneas maestras de las estrategias que iban a desarrollar durante la legislatura, y, como es natural, hablaron de lo que hasta entonces se conocía, porque ese era su nombre oficial, como la “Disposición Adicional Segunda” del Estatuto de Autonomía, un apéndice que decía que en la financiación autonómica había que tener en cuenta “las circunstancias socioeconómicas de Andalucía”.

Coincidieron en que como a los andaluces nos molestan los nombres enrevesados, eso de “la disposición...” había que simplificarlo y acordaron llamarle –acertadamente, como ahora se ha visto- la “Deuda Histórica”. Posteriormente intentaron buscar un nombre al pacto o acuerdo verbal suscrito, y aquí es donde Valderas hizo una propuesta atrevida: llamarle al resultado de aquella reunión “El trato de La Burra”. Me cuentan que Arenas, al oír la sugerencia, dio un enorme respingo. El de IU rápidamente le aclaró que aquel establecimiento del Polígono Industrial Calonge de Sevilla en el que estaban reunidos tenía por nombre “Restaurante La Burra”. Pero ni con esas. Acordaron que aquel acuerdo no debía tener nombre porque las distancias ideológicas aconsejaban mantenerlo en la discreción. ¿Qué hay de verdad o de mentira en esta anécdota? Me muero por saberlo.