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martes, 19 de agosto de 2008

El amigo tonto

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra
info@emilioruiz.es


No sé, amigo lector, si vives o has vivido alguna vez una situación similar a la que yo padezco desde hace muchos años. Creo, y lo digo humildemente, que tengo una buena intuición para averiguar si un interlocutor mío es una persona inteligente, normal o más bien torpe. Me bastan diez minutos de conversación para recoger conclusiones, si bien es cierto que a veces me equivoco. Pero pocas.

Sin embargo, tengo un amigo, amigo de muchos años, que me tiene algo dislocado. No llego a concluir si es que es listo, muy listo el condenado, o es que es tonto, rematadamente tonto. Hubo una época en la que llegué a la conclusión de que, definitivamente, es tonto. Pero después cambié radicalmente de opinión en el tiempo aquél en el que el juez Liaño abrió un proceso judicial contra Prisa. Le comento un día: “Se ha empeñado Liaño en cargarse a Polanco”. Y él, impertérrito, me mira de soslayo, y medio saliéndole la voz del cuerpo me espeta: “Polanco se cargará a Liaño”. Y le dio una calada al cigarro como si tal cosa. Los acontecimientos, después, fueron los que fueron. Otro día le digo: “Ha hecho buen equipo Émery, a mejor nos mantenemos”. Y él me suelta: “Si no jugamos la UEFA, nos quedaremos cerca”. Jo.

El otro día me lo encontré en el Paseo, y me hizo una de sus preguntitas: “¿Cómo ves la cosa?”. Yo le respondí lo propio: “Pues ya ves”. A continuación es cuando me suelta una de ésas que me dejan atónito: “¿Y cómo crees tú que se arregla esto?” Aquí es donde me desconcierta. Esta pregunta, ¿es una pregunta de un tonto o de un listo? O sea, me digo, que estamos ante una crisis mundial que tiene aterrado a medio mundo, que son miles las eminencias que están trabajando duramente para hallar una solución, y ahora viene este lelo y quiere que yo resuelva el problema en un encuentro circunstancial. ¡Será tonto el tío! Y sí, ya no rectifico más, este amigo mío es tonto más que tonto. Rematadamente tonto.