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domingo, 19 de febrero de 2017

Clint Eastwood y su poncho

➡ De las cinco películas que Sergio Leone ha dirigido en Almería, las dos últimas, Agáchate, maldito (1971) y Hasta que llegó su hora (1968), fueron las que utilizaron los mejores medios técnicos, dieron protagonismo a los actores más cotizados y, como consecuencia de ello, tuvieron los mayores presupuestos. Pero ninguna de las dos ha llegado a alcanzar la popularidad de las tres primeras, las que conforman la Trilogía del Dólar: Por un puñado de dólares (1964), La muerte tenía un precio (1965), y El bueno, el feo y el malo (1966). El éxito de la Trilogía radica en la suma de una serie de componentes que aisladamente hubieran pasado inadvertidos. Es difícil detallar todos ellos, pero siempre hay que considerar la destreza de Sergio Leone para elevar de categoría los planos cortos, la banda sonora de Ennio Morricone, repleta de atonalidades, silbidos, campanas, arpas de boca y coros sin texto, y la presencia de Clint Eastwood, El hombre sin nombre, por entonces un actor norteamericano de medio pelo que se buscaba la vida rodando aburridos seriales de vaqueros.

Clint ha desempolvado de nuevo su viejo poncho

Clint Eastwood no se entiende sin Almería, pero el Spaguetti Western tampoco se entendería sin Clint Eastwood. ¿Qué proporcionó de nuevo este actor a un género, el western, que estaba en plena decadencia? El personaje de El hombre sin nombre se ha convertido en un icono. Se trata de un hombre duro, sin escrúpulos, sin sentimientos, cínico, solitario y únicamente movido por el dinero. Un hombre de pocas palabras dispuesto a matar a sangre fría. A sus personales rasgos faciales y su estilizada figura, Clint Eastwood unió al personaje un purito en la comisura de los labios, un sombrero de ala ancha y un poncho raído que le dotaban de una identidad peculiar. Para crearse esa identidad no necesitó matar indios, porque en la Trilogía no hay indios, ni hacer el amor con señoritas de alterne de saloon, porque tampoco hay mujeres. A Claudia Cardinale la traería después Leone para Hasta que llegó su hora.

Por un puñado de dólares era lo que hoy llamaríamos una película low cost. La productora apenas invirtió 120.000 dólares. Una prueba de la escasez del presupuesto nos la recuerda el mismo Leone cuando cierto día necesitaban utilizar una grúa. Como no la tenían, se la pidieron prestada a Dino de Laurentiis, que también rodaba en Almería. “Solo os la puedo dejar un domingo, pero ya sabéis que en España, por cuestiones religiosas, no se puede trabajar en domingo”. Leone pidió permiso al obispo Ródenas, al que le hizo ver que eran judíos.

Capítulo aparte merece el poncho de Clint Eastwood. Es el mismo en las tres películas. Mide 203 x 99 cm. Existen unos bocetos de Carlo Simi, responsable del vestuario, sobre su diseño. Pero cada vez más se acepta más la idea de que esos bocetos se hicieron a posteriori. Clint Eastwood dice que el poncho era suyo, según manifiesta en una entrevista para el libro Sergio Leone. Algo que ver con la muerte, de Christopher Frayling: “Fui a un lugar donde vendían ropa en Santa Mónica Boulevard y simplemente compré esa ropa y me la traje a Italia”. Se refiere no sólo al poncho, sino también al chaleco, los vaqueros y el sombrero En otras ocasiones, Eastwood ha manifestado que el poncho lo compró en Roma. O en Madrid o en Níjar, según la ocasión. Emilio Ruiz.

domingo, 12 de febrero de 2017

El zasca de Cristina a Susana

El Consejo de Ministros aprobó el viernes el nombramiento del grupo de expertos que integran la comisión que va a diseñar la reforma de la financiación autonómica. Está formado por un representante de cada comunidad autónoma de régimen común, excepto Cataluña, que se ha excluido porque, como se sabe, la Generalitat no está en otra cosa que no sea el proceso soberanista. A ellos se añadirán los expertos designados por el Gobierno. Curioso es, pero los catorce ‘sabios’ son del género masculino. Teresa Rodríguez, la líder andaluza de Podemos, ha puesto el grito en el cielo por esa circunstancia y ha preguntado a Susana Díaz si es que no ha encontrado una mujer suficientemente capacitada para defender tan ardua tarea. Nuestro representante es Francisco David Adame, catedrático de derecho tributario de la Universidad de Sevilla, que ya tiene experiencia en estas lides: participó en el anterior libro blanco de la financiación que alumbró el modelo de 2001. Los expertos se reunirán dentro de 15 días y el modelo de financiación que propongan servirá de base para la negociación de Hacienda con las comunidades en el seno del Consejo de Política Fiscal.

Cristina Cifuentes y Susana Díaz, en la última Conferencia de Presidentes

Además de un sistema justo de financiación de las comunidades autónomas –algo que no es fácil de establecer sin que nadie se considere insuficientemente financiado-, la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, quiere que se decida algo sobre dos impuestos que últimamente le están produciendo fuertes dolores de cabeza: Patrimonio y Sucesiones y Donaciones. El Partido Popular sigue inmerso es una dura campaña que parece que le está dando sus réditos. La base de esa campaña está establecida en términos comparativos: ante idénticas situaciones tributarias, un andaluz puede verse obligado a pagar cuantiosas cantidades de dinero que no pagaría, por ejemplo, si fuera madrileño. Y es verdad.

En la reunión de presidentes donde se acordó la creación de este grupo, Susana Díaz sacó este tema a debate. Se valió de un eufemismo –la necesaria armonización- para criticar a las comunidades autónomas que apenas aplican estos impuestos. La presidenta de Madrid, Cristina Cifuentes, se sintió molesta. “Pide armonización cuando en realidad está pidiendo subida, y que le quede claro a la presidenta de Andalucía: Madrid no va a subir los impuestos”. Tras aquel día, Cifuentes ha hecho un paseíllo por periódicos y televisiones mostrándose excesivamente agresiva con su colega. No es normal tanta animadversión hacia quien gobierna otro territorio. “El Gobierno socialista en Andalucía está friendo a impuestos a los andaluces”, ha declarado a Expansión y repetido en 13TV.

Patrimonio y Sucesiones y Donaciones son dos impuestos obsoletos que no tienen razón de ser. No son impuestos de ricos, sino de clases medias. Al ser dos tributos de carácter estatal, el Partido Popular tiene la facultad de suprimirlos. Es lo que debe hacer. Ya lo hizo Zapatero. Fíjense cómo justificó el entonces presidente socialista la supresión de Patrimonio: “Se considera más justo, simplificado y racional que se produzca su supresión. Es un tributo que recae sobre las clases medias, pero no sobre las más altas, que tienen fáciles mecanismos de elusión. Su supresión es un estímulo para que en este país no se penalice el ahorro”. Emilio Ruiz.

domingo, 5 de febrero de 2017

¡Esther, Esther!

De las diversas convocatorias electorales, la de las elecciones municipales es la que requiere de mayor número de candidatos. Pensemos, por ejemplo, en el caso de Almería: si contamos una media de tres candidaturas por municipio y una media de 12 candidatos a concejales por candidatura, son alrededor de 4.000 las personas implicadas. Una cuarta parte salen elegidos. Y entre éstos, muchos retornan al cargo pero otros se estrenan en política.

Esther Gómez

Los partidos, a la hora de incorporar gente nueva en sus candidaturas, se fijan en personas “normales”, con buena imagen, no estridentes, preparadas, presuntamente receptoras del voto de su círculo amistoso y familiar… Pero no siempre les salen –a los partidos, digo- las cosas como piensan y se encuentran con algunos incómodos compañeros de viaje. Si hacemos un viaje por la geografía provincial y nos detenemos en sus Ayuntamientos, veremos que situaciones similares a las que describo son frecuentes. El catálogo es diverso: hay quienes el primer día piden un sueldo, quienes unen su voto al del adversario político, quienes votan ‘en conciencia’ (o sea, con la oposición), quienes proclaman que ‘me debo al pueblo’ (o sea, a su propio interés), quienes ceden la alcaldía al partido contrario ‘por el bien de los ciudadanos’ (o sea, por el suyo), quienes ‘caen en el olvido’ de acudir a un pleno precisamente el día que su voto es necesario, etc., etc.

Líbreme Dios de ubicar a la concejala de Plataforma Abderitana Esther Gómez en alguno de estos compartimentos. No la conozco y sería un ejercicio de irresponsabilidad hacerlo. Pero, a juzgar por lo que hace y escribe, un poco rarita sí es. Veamos. Esther encabezaba la candidatura de Plataforma –una especie de Podemos abderitano-, que obtuvo tres concejales (Rosa Rolán, de IU; el nuevo portavoz, Francisco Fernandez Guardia y ella). El PP consiguió nueve, el PSOE obtuvo ocho y Ciudadanos se hizo con uno. Un acuerdo de izquierdas hubiera conseguido la alcaldía, pero los de Plataforma consideraron que lo mejor era que siguieran gobernando quienes lo habían hecho hasta entonces. Nada que objetar.

Desde el minuto uno el grupo de Esther inició lo que –al menos de cara a la opinión pública- parecía una fuerte oposición. No había tema que se le resistiera. El PP era un demonio, y el alcalde, el mismo Satanás. La gestión, calamitosa. Promovió incluso mociones conjuntas de toda la oposición con foto incluida a la puerta del consistorio. No había tregua ni momento de respiro. A un complemento de productividad del marido de Carmen Crespo, funcionario municipal, no dudó en calificarlo como “sobre”-sueldo, destacando la connotación de la palabra “sobre”. Ante una oposición tan despiadada, la moción de censura se veía venir. Y, efectivamente, la negociación para formar una mayoría alternativa ha llegado.

¿Cuál es ahora la reacción de la guerrera Esther? Desmarcarse. ¿Por qué? Ella lo sabrá. ¿Hacía antes una oposición trucada, de cara a la galería, para justificar oscuras intenciones? También ella lo sabrá. ¿Y qué explicaciones da? Pueriles. Las típicas que se ajustan a los cánones del tipo de concejal que he indicado al principio. O sea, que ninguno de los otros 20 concejales piensa en Adra. En Adra solo piensa ella. Y como sólo es ella la que vela por Adra, hasta ha creado su propio partido. Lo hará unipersonal, si se le permiten. ¡Ay, Esther, Esther…! Emilio Ruiz.

La mitad de los pueblos de Almería, en peligro de extinción

El periodista Antonio Fernández iniciaba uno de sus reportajes de la semana pasada en La Voz de Almería de esta forma: “Los vecinos de Alcudia de Monteagud echan de menos las risas, los gritos, los juegos infantiles, las ruidosas pandillas que recorrían hace unos años las calles del pueblo. Están tristes porque definitivamente se han quedado sin niños, sin alegría. Ha sido un proceso lento pero inexorable; el año pasado aún quedaban media docena de ellos, aunque desde hace ya varios años la antigua escuela permanece cerrada a cal y canto por falta de alumnos a los que proporcionar enseñanzas”. La crónica reflejaba una situación que no por inquietante es excepcional. Alcudia de Monteagud es un pueblo precioso, pero que lentamente se muere. Y, como Alcudia, muchos pueblos de España y de Andalucía y también muchos pueblos de Almería.

Dos bolsas de despoblación

La provincia de Almería estrenó el siglo XX con 366.170 habitantes. Medio siglo después, en 1950, lejos de incrementar población, los habitantes eran 361.769. Ha sido a partir de 1960 cuando el crecimiento de población almeriense se ha hecho continuado. A partir de 2001 este crecimiento se hizo especialmente acentuado. Entonces los habitantes eran 536.731. Quince años después el número de habitantes de Almería ha pasado a ser de 704.297, un 31 % y 167.566 habitantes más.

Sin embargo, este crecimiento continuado de población almeriense en las últimas cinco décadas no ha tenido una distribución armónica por toda la provincia. Mientras hay municipios que han duplicado o triplicado su población (El Ejido, Garrucha, Huércal de Almería, Mojácar, Níjar, Pulpí, Roquetas de Mar, Vera, Vícar…) hay otros que la han reducido a casi la mitad (Alboloduy, Beires, Benitagla, Benizalón Canjáyar, Castro de Filabres, Cóbdar, Lubrín, Olula de Castro, Rágol, Senés, Serón, Sierro, Tahal, Velefique…). Pareciera que el mapa de la provincia de Almería ha sido atravesado por una enorme brecha que lo trocea en dos partes casi iguales: la mitad incrementa población y la otra mitad la disminuye.

La Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) ha dado la voz de alarma: la mitad de los municipios españoles se encuentran en riesgo de extinción. En estos momentos subsisten con menos de mil habitantes 4.995 municipios de los 8.125 que hay en España. Son pequeños pueblos que padecen un continuo envejecimiento de su censo demográfico y un mínimo o nulo relevo generacional, con escasas o nulas cifras de natalidad.

La fotografía de la preocupante situación nacional se reproduce en la correspondiente escala en la provincia de Almería. De los 103 municipios almerienses, la mitad, 51, se encuentran en esa situación. Son municipios que, según la FEMP, se encuentran en riesgo de extinción.

Población que tenían en 1930 y la que tienen ahora los pueblos de Almería en peligro de extinción

Todos estos datos se aportan en el informe “Población y despoblación en España 2016”, que ha sido presentado a la Comisión de Despoblación de la FEMP por su presidente, Juan Antonio Sánchez Quero. El estudio ha sido realizado a partir del análisis del último padrón de habitantes publicado por el INE. En el informe se destaca que en España son 2.652 las localidades que subsisten con censos de menos de 500 habitantes. De ellas, 1.286 ni siquiera pasan de los cien vecinos.

Sánchez Quero estima que a la luz de este informe “es necesaria la aplicación de urgentes políticas de Estado”. Considera imprescindible la adopción inmediata de medidas concretas para sostener e incrementar la población de los pequeños y medianos municipios “no solo por una cuestión de interés social sino también económico”.

El presidente de la FEM ha apelado a la necesidad de realizar un plan nacional contra la despoblación entre Estado, autonomías y FEMP, que se elabore y desarrolle con la voz protagonista de las Diputaciones y de los Ayuntamientos, “que conocen de primera mano la crisis demográfica y son, en su día a día, la ‘punta de lanza’ en la lucha contra la despoblación rural”.

36 pueblos de Almería no llegan a 500 habitantes

El problema de los 51 pueblos de Almería que están en riesgo de extinción según la FEMP no es que tienen pocos habitantes, es que su población se ve diezmada año tras año hasta llegar a situaciones como la contada por Antonio Fernández sobre el municipio de Alcudia de Monteagud, en el que no quedan niños. Un pueblo sin niños es un pueblo sin futuro, un pueblo condenado a la desaparición.

Son 36 los pueblos de Almería que ni siquiera llegan a los 500 habitantes. Uno, Benitagla, no llega la centena. Solo tiene 69 vecinos. Menos de 200 tienen Alcudia de Monteagud, Almócita, Alsodux, Beires, Castro de Filabres, Cóbdar, Laroya y Olula de Castro. Y entre 200 y 500 habitantes están los municipios de Alicún, Armuña de Almanzora, Bacares, Bayárcal, Bayarque, Benizalón, Bentarique, Chercos, Enix, Íllar, Instinción, Líjar, Nacimiento, Padules, Paterna del Río, Rágol, Santa Cruz de Marchena, Santa Fe de Mondújar, Senés, Sierro, Somontín, Suflí, Tahal, Terque, Turrillas, Urrácal y Velefique.

Completan el grupo de 51 pueblos almerienses en peligro de extinción todos los que tienen una población inferior a 1.000 habitantes, que son Albanchez, Alboloduy, Alcoela, Alcóntar, Alhabia, Bédar, Felix, Huécija, Las Tres Villas, Lucainena de las Torres, Lúcar, Ohanes, Partaloa, Taberno y Uleila del Campo.

El día que los pequeños fueron grandes

Cuatro pueblos de Almería tienen menos de 150 habitantes: Benitagla (69), “un lugar tranquilo en una comarca tranquila de la Almería tranquila”, según reza su página web, es el pueblo más pequeño de Almería. Le siguen Beires (114), Alsodux (134) y Castro de Filabres (139). Pero estos pequeños pueblos no siempre fueron tan pequeños; un día, incluso, llegaron a ser ‘grandes’. En el año 1930, por ejemplo, Benitagla tenía nada menos que 381 habitantes. Beires tenía 694 vecinos. Alsodux tenía 570 empadronados. Y Castro de Filabres, 431. Lucainena de las Torres ha pasado en estos años de ser un ‘poblachón’ de 3.080 habitantes a ser un ‘pueblecito’ de 569 habitantes. Eran los tiempos en los que, entonces sí, las escuelas y plazas estaban llenas de chiquillos. Hoy, donde había escuelas se han construido pistas polideportivas… que también siguen vacías.

El compromiso de empadronarse en el pueblo

Muchos alcaldes de pueblos pequeños recurren a una práctica poco ortodoxa para mantener el número de habitantes: pedir a nativos del municipio residentes en otras localidades que se mantengan empadronados en sus pueblos de origen. Según la normativa del padrón de habitantes están obligados a empadronarse en un municipio quienes residen en el mismo durante más de 183 días al año. No ampara la ley a quienes tienen la casa en el pueblo y van de visita los fines de semana. No obstante, los alcaldes de los pueblos ‘receptores’ de estos vecinos suelen ser tolerantes con los colegas de los municipios pequeños, con los que se solidarizan en el esfuerzo por mantener un padrón medianamente presentable.

Los ocho municipios menos poblados de España no llegan a 10 habitantes

Benitagla, el municipio menos poblado de la provincia de Almería, tiene 69 habitantes. Son pocos, pero Benitagla casi es un poblachón si se le compara con el número de personas que tienen otros pueblos españoles. Los pueblos con menos habitantes de España, según el último censo, son Jaramillo Quemado (Burgos) y Villarroya (La Rioja), que tienen cinco habitantes cada uno. El primero llegó a tener 365 vecinos en 1900, y el segundo, 404. Villarroya fue el primer municipio de España en cerrar el colegio electoral en las pasadas elecciones municipales tras votar todos los electores. Fue dos minutos después de la apertura. Su alcalde, Salvador Pérez Abad (PP), se mantiene en el cargo desde las elecciones de 1979. Cada cuatro año hay que convencerle para que presente su candidatura.

Illán de Vacas (Toledo) tiene seis habitantes. Valdemadera (La Rioja) tiene uno más, siete. Con ocho habitantes hay tres municipios en España: Castilnuevo (Guadalajara), Villanueva de Gormaz (Soria) y Estepa de San Juan (Soria). Uno más, nueve, tiene Valtablado del Río (Guadalajara). Emilio Ruiz.

domingo, 29 de enero de 2017

Marta Bosquet, de Megino a Rivera

Pese a su semblante juvenil, Marta Bosquet no es ni una treintañera ni una advenediza al mundo de la política. Respecto a lo primero, va camino del medio siglo de vida (en abril cumple 48 años), y en cuanto a lo segundo, si bien es cierto que nunca ha estado en primera línea de la política institucional, desde hace más de una década se le conoce relación con algún partido político. En 2007 concurrió a las elecciones municipales por Almería como integrante del partido que creó Juan Megino en 2002 tras ‘pelearse’ con el Partido Popular, el GIAL, partido del que ella era Coordinadora de Organización y anteriormente asesora legal. En las elecciones de 2011, en las negociaciones para la integración del GIAL en el PP, Megino la propuso para que formara parte de la candidatura encabezada por Luis Rogelio Rodríguez-Comendador, quien, curiosamente –qué pequeño es el mundo… de la política-, es su excuñado y padre de su sobrina Malena Rodríguez-Comendador Bosquet, periodista de Onda Cero Almería antes de viajar a Nueva York. Finalmente Marta no pudo entrar en la candidatura unificada por resultar ‘excedente de cupo’.

En el centro de la foto, Marta Bosquet en su época de Gial

Forma parte del equipo de Rivera

La primera incursión de Marta Bosquet en la política institucional ha sido ahora, con su entrada en el Parlamento de Andalucía. Es diputada de Almería por Ciudadanos. Del GIAL, unos se fueron al PP (el propio Megino cerró la candidatura de los ‘populares’ en 2015) y otros recalaron en Ciudadanos, como es el caso también de Miguel Cazorla, candidato a alcalde. Ella llegó a C’s de manera sigilosa en noviembre de 2013, pero en el año y pico que lleva en el cargo ya se ha ganado fama de parlamentaria seria, laboriosa y muy preparada. “Se curra los temas”, me dice un compañero suyo. No es por casualidad por la que C’s la ha copado de cargos: presidenta de la comisión de Justicia e Interior, portavoz adjunta del grupo, portavoz en las comisiones de Empleo, Empresa y Comercio y de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural; portavoz en la comisión de Nombramientos, Relaciones con el DPA y Peticiones, vocal en la comisión de Fomento y Vivienda...

La comisión de investigación de las subvenciones a la Formación ha sido el mejor escaparate para valorar a la diputada Marta Bosquet. Cuando los asuntos están en sede judicial, cual es el caso, las comisiones de investigación se suelen desarrollar en medio de dos ambientes opuestos: uno, el de procurar desgastar al partido de enfrente aún a costa de retorcer la realidad; y otro, el de intentar esclarecer la verdad. Para la primera tarea se necesita poco cerebro y mucha cara. Para la segunda, mucho trabajo. Marta cogió desde el minuto uno la opción más laboriosa. Por eso se consagró como una política de alto nivel.

Ciudadanos es un partido que a nivel nacional está prácticamente en construcción. Albert Rivera sabe que una organización se hace grande con gente de valía. A él le han llegado los ecos de las ‘profesionales’ intervenciones de Marta Bosquet en el Parlamento de Andalucía. Sabe lo que vale. Por eso quiere contar con ella. Y la ha seleccionado para formar parte de su grupo de 37 personas de confianza. A ver si tiene suerte ella y a ver si tenemos suerte nosotros con ella. Por lo pronto, la enhorabuena hay que dársela. Pues, enhorabuena, Marta. Emilio Ruiz.

martes, 24 de enero de 2017

OJD diciembre 2016: caen en picado 'Diario de Almería', 'La Opinión de Málaga', 'Ideal' y 'Sur'

Tres periódicos andaluces de distintas empresas editoras reciben un serio varapalo en cuanto a su difusión. Según los datos que obran en poder de la Oficina de Justificación de la Difusión (OJD), referidos al mes de diciembre de 2016, pendientes de certificar, superan el 12 por ciento de bajada de difusión respecto a diciembre de 2015 los periódicos Diario de Almería (-14,41 por ciento), de Joly; La Opinión de Málaga (-12,65 por ciento), de editorial Prensa Ibérica, e Ideal (-12,55 por ciento), de Vocento.

La difusión de los diarios de pago de Andalucía

Los diarios de pago que se editan en Andalucía han perdido en este año 8.688 ejemplares diarios de difusión (el año pasado perdieron respecto al anterior 9.809 ejemplares diarios de difusión), al pasar de 103.983 a 95.295. Porcentualmente supone una bajada del 8,36 por ciento.

No se contabiliza la difusión de El Correo de Andalucía porque, como se sabe, su empresa editora, el grupo industrial Morera & Vallejo, no proporciona datos a la Oficina de Justificación de la Difusión desde hace varios meses.

Veamos, diario a diario y por provincias, la evolución de los periódicos de Andalucía en el periodo de tiempo comprendido entre el mes de diciembre de 2015 y el mismo mes de 2016:


Evolución gráfica
Almería. En la provincia de Almería se editan dos periódicos, La Voz de Almería y Diario de Almería. El primero de ellos está editado por el grupo de comunicación Novotécnica (que explota las licencias radiofónicas de Prisa en la provincia), mientras el segundo pertenece a Joly. El diario Ideal (Vocento) también publica una edición especial para Almería, que tiene una difusión diaria de alrededor de 2.000 ejemplares. Estamos a la espera de que Vocento nos facilite la información. Por lo que respecta a La Voz de Almería, la OJD le otorga una difusión de 4.835 ejemplares, que son 424 menos que un año antes. Porcentualmente la pérdida es del 8,26 por ciento. Por lo que respecta a Diario de Almería, la bajada de difusión no tiene precedentes en el medio. El periódico que dirige Antonio Lao solamente tiene una difusión de 1.520 ejemplares, lejos de los 1.776 que contabilizaba un año antes. Es su mínimo histórico. Pierde el 14,41 por ciento de difusión.

Cádiz. La histórica cabecera de Joly y germen de su grupo de comunicación, Diario de Cádiz, pierde en un año solamente 522 ejemplares de difusión al pasar de 13.242 a 12.720, un 3,94 por ciento. Hay que recordar que el año pasado y en el mismo periodo de tiempo perdió el 18,98 por ciento menos. También de Joly es Diario de Jerez, que arroja pérdidas menos modestas al pasar de 4.294 ejemplares a 3.994, un 6.99 por ciento menos. Por último, también de Joly es Europa Sur, el periódico del Campo de Gibraltar, que pierde el 7,79 por ciento de su difusión al pasar de 2.247 ejemplares a 2.072. La Voz de Cádiz (Vocento) no se considera como periódico de pago al distribuirse gratuitamente con otros periódicos del mismo grupo.

Córdoba. En Córdoba también se editan dos diarios: Córdoba (pertenece al Grupo Zeta, propietario de El Periódico) y El Día de Córdoba (de Joly). La bajada de la difusión de Córdoba roza el 9 por ciento al pasar de 7.852 a 7.155 ejemplares diarios. El diario de Joly es el único de Andalucía que aumenta considerablemente su difusión (el otro que también aumenta, Granada Hoy, lo hace de forma muy modesta), si bien tanto la anterior como la actual arroja unas cifras muy modestas. Pasa de 1.008 ejemplares a 1.079 (+7,04 por ciento).

Granada. El diario granadino de Joly, Granada Hoy, también presenta números negros en su difusión, al pasar en un año de 2.152 ejemplares a 2.162, 10 más, un 0,46 por ciento. El histórico Ideal, de Vocento, registra una pérdida cuantiosa. Pasa de 19.191 ejemplares a 16.782, un 12,55 por ciento menos. Los últimos datos auditados de la difusión de Ideal corresponden al periodo junio 2015-junio 2016 y tienen la siguiente distribución por ediciones: Almería, 2.343; Granada, 14.291, y Jaén, 2.301. A la luz de los datos aportados por la OJD ahora, estos datos serán inferiores en la actualidad.

Huelva. El único diario que se edita en Huelva es de Joly: Huelva Información. Pierde en un año el 7,12 de la difusión al pasar de 4.652 ejemplares en diciembre de 2015 a 4.321 ejemplares en diciembre de 2016.

Jaén. La provincia jiennense también tiene un solo diario, Jaén, que no pertenece a ningún grupo editor con implantación en otras provincias andaluzas. Ideal también tiene una edición especial para Jaén. La crisis de la difusión de la prensa de papel también afecta de modo especial al diario Jaén, que en un año pierde el 5,05 por ciento de la difusión (el año pasado perdió en el mismo periodo el 11,91 por ciento de la difusión), al descender de 3.704 ejemplares a tan solo 3.517.

Málaga. El periódico de Vocento Sur, el más importante de la provincia, baja de forma considerable su difusión entre diciembre de 2015 y diciembre de 2016. Pasa de 17.092 ejemplares a 15.331, un 10,30 por ciento menos. El otro diario malagueño, La Opinión de Málaga (Prensa Ibérica), sufre igual castigo y pierde el 12,65 por ciento de la difusión al pasar de 2.324 ejemplares a 2.030 ejemplares.

Sevilla. El histórico El Correo de Andalucía sigue sin proporcionar datos a la OJD, por lo que se desconoce la evolución de su difusión. El diario sevillano de Joly, Diario de Sevilla, también sufre un serio correctivo en su difusión, al pasar de 13.644 ejemplares a 12.729 ejemplares, un 6,71 por ciento menos. No obstante, obtiene el liderazgo de difusión de los diarios del grupo gaditano Joly por tan solo 9 ejemplares de diferencia respecto a su colega gaditano. Texto: Emilio Ruiz / Gráficos: Paqui García.

lunes, 23 de enero de 2017

62 municipios de Almería pierden población desde las elecciones locales de 1979

Desde que se celebraron las elecciones municipales de 1931, completadas en 1933, tuvieron que pasar nada menos que 48 años para que de nuevo los pueblos y ciudades españoles pudieran elegir democráticamente a sus alcaldes y concejales. Fue el 3 de abril de 1979. Pronto vamos a celebrar el 38º aniversario. ¿Qué ha cambiado en la vida de nuestras localidades desde entonces? Sería faltar a la realidad si afirmáramos que hay un solo pueblo de Almería que ha visto el transcurrir de estos años sin cambio alguno. Si hiciéramos una visión retrospectiva de la situación de cada pueblo en aquellos años volveríamos a ver que las carencias abundantes. Afectaban incluso a servicios tan básicos como el suministro de agua, el saneamiento o la electrificación. Hoy el panorama es radicalmente distinto. Todavía quedan, es cierto, cortijos aislados por los que parece que el tiempo no ha pasado, pero son casos de  características excepciones (despoblación, difícil accesibilidad, ruina, etc.).

Evolución de la población por comarcas

¿Podemos afirmar que 38 años después los alcaldes y concejales que han pasado por las corporaciones de los más de cien municipios almerienses han dado respuesta satisfactoria a las expectativas creadas y a las promesas realizadas en 1979? Hagamos un recuerdo de los lemas electorales de aquella campaña electoral: “Por el progreso de nuestro pueblo”, “Por un futuro de prosperidad”, “Para seguir avanzando”… Se ha dado respuesta satisfactoria, sin duda, si nos fijamos en la dotación de infraestructuras, en la organización de servicios, en el bienestar en general… En otros aspectos, en cambio, la frustración ha sido tremenda. Uno de ellos hace referencia a la despoblación de algunos pueblos. La democratización de sus corporaciones no ha sido acicate suficiente para que 62 pueblos de Almería mantengan al menos su población.

En el censo de 1981 –entonces el padrón no se actualizaba todos los años- la provincia de Almería contaba con 411.039 habitantes. Hoy tiene 704.420. El incremento ha sido del 71,38 %. Pero, desgraciadamente, no ha sido un proceso armónico para toda la geografía provincial. Mientras en unas comarcas y unos municipios se ha vivido una explosión demográfica, en otros el deterioro es manifiesto. Nada menos que 62 pueblos de Almería tienen hoy menos habitantes que en 1979.

Casi 300.000 habitantes más

Si se analiza la evolución de la población almeriense en estos años agrupada por comarcas, observamos que el aumento ha sido más notorio en las comarcas del Campo de Dalías-Poniente (+177.59 %), Levante-Bajo Almanzora (+98,32 %) y Campo de Níjar-Bajo Andarax-Área metropolitana de Almería (+57,22 %). Recordemos que la composición municipal de las comarcas sigue siendo un debate abierto y hay pueblos que igualmente se pueden asignar a una comarca o a otra. Para este informe hemos hecho una distribución según criterios que personalmente consideramos más coherentes.

También han tenido evolución positiva de población las comarcas del Mármol (+13,38 %) y Alto Almanzora (+5,54 %). Han perdido población las comarcas de Campo de Tabernas-Filabres (-30,83 %), Nacimiento (-26,99 %), Alto Andarax (-20,79 %) y Los Vélez (-16,10 %). En su conjunto, en el periodo 1979-2016 la provincia ha ganado 293.381 habitantes. Para ver la evolución en un municipio determinado invitamos al lector a dirigirse al cuadro que ilustra la información de su comarca.

La eclosión demográfica del Poniente


Más de la mitad del crecimiento de la población almeriense, 166.557  habitantes, se concentra en municipios del Poniente. Es en esta comarca donde surgen los nuevos municipios de Balanegra, El Ejido y La Mojonera. Espectaculares son los casos de Roquetas de Mar, que crece en población un 386,82 %, y El Ejido-Dalías, el 181,01 %. Todos los municipios del Poniente tienen crecimientos demográficos superiores al 30 %.

El Levante-Bajo Almanzora duplica población


El Levante almeriense es la segunda comarca en incremento de población. Las mayores subidas se han producido en los municipios costeros. Mojácar ha pasado en estos años de ser un pueblecito en declive a sumar 6.490 habitantes, que suponen una subida del 311,80 %. También han tenido subidas notables Vera (que pasa de 5.341 habitantes cuando entró de alcalde César Martín a los 15.168 que tiene bajo el mandato de Félix López), Garrucha (+165,08 %) y Pulpí (+132,13 %). Incluso los pueblos más del interior, como Antas, Bédar, Los Gallardos y Turre, han tenido aumentos considerables. Por lo que respecta a Huércal-Overa, es posible que en estos años se esperara un crecimiento mayor (+51,27 %).

100.000 habitantes más en la capital y su zona de influencia


La comarca que integra a la capital es una de las más difíciles de clasificar. En este caso hemos incluido la zona metropolitana, el Campo de Níjar y los pueblos del Bajo Andarax. El crecimiento poblacional de la capital (+38,20 %) ha sido ‘modesto’ si se compara con la explosión demográfica de la mayoría de pueblos del Poniente. El crecimiento más notable ha sido el de Huércal de Almería (+412,55 %), pero también son significativos por porcentajes de crecimiento los casos de Benahadux, Níjar, Pechina y Viator. Rioja tiene un modesto crecimiento y Santa Fe de Mondújar es el único municipio que reduce habitantes, debido a su alejamiento de lo que se considera la zona de influencia de la capital.
  
La Comarca del Mármol aguanta el tipo a pesar de la crisis


La Comarca del Mármol es una de las más castigadas por la crisis del sector de la construcción. El que ha sido tradicionalmente el municipio más importante en cuanto a población, Macael, ha cedido el testigo a su vecino Olula del Río, que le supera en 600 habitantes. Ambos han incrementado el censo, al igual que Fines, que porcentualmente es el que más crece (+43,58 %). Cantoria mantiene en todos estos años una población casi estable, mientras Purchena pierde más de 200 habitantes. En su conjunto la comarca sube su población en más de 2.200 habitantes (+13,38 %).

Arboleas es un caso singular en el Almanzora


La comarca del Alto Almanzora agrupa a municipios muy variados. Consecuentemente, su comportamiento demográfico en el periodo 1979-2016 también ha sido muy diverso. Digno de mención es el caso de Arboleas, que ha pasado de 1.430 a 4.538 habitantes (+217,34 %). El pueblo más importante de la comarca, Albox, se mantiene en los 10-12.000 habitantes. La mayoría de municipios de esta comarca reducen población. Hay casos, como los de Cóbdar, Serón y Sierro, que tienen pérdidas superiores al 40 %.

Vélez-Rubio es el único municipio de Los Vélez que mantiene población


La llegada de los Ayuntamientos democráticos no ha supuesto para la comarca de Los Vélez un revulsivo para incrementar su población. Solamente Vélez-Rubio mantiene el tipo al conservar en 2016 los seis millares de habitantes que tenía en 1979. Los otros tres municipios de la comarca tienen pérdidas similares de habitantes y ninguno llega ya a los 2.000 ejemplares.

El Alto Andarax se despuebla poco a poco


A excepción del municipio más importante de la comarca, Alhama de Almería, que incrementa su población en más de 600 habitantes, todos los municipios que se ubican en el Alto Andarax pierden población. Algunos de ellos de forma alarmante, como Canjáyar (-46,15 %), Beires (-44,93 %), Alcolea-Darrícal (-46,06 %) y Rágol (-41,15 %). Las corporaciones democráticas no han sido capaces de mantener a los habitantes del Alto Andarax y hay muchas dudas sobre si la población actual se podrá mantener en los próximos años.

Ni un solo pueblo del Río Nacimiento incrementa población


La población más pequeña del Río Nacimiento, Alsodux, que tenía en 1979 alrededor de 140 habitantes, ha sido capaz de casi mantenerlos 16 años después. Pero no es esa la tónica del resto de pueblo de la comarca, que ven cómo se quedan cada vez con menos gente. Alboloduy casi pierde la mitad de sus habitantes y a Fiñana le va a costar trabajo mantener los 2.000 habitantes en los próximos años. La pérdida global de la comarca en estos años ha sido del 26,99 %, que son más de 2.000 habitantes menos.

Tabernas no logra mantener los más de 4.000 habitantes de 1979


El municipio que da nombre a su campo, Tabernas, es porcentualmente el que menos población pierde de la comarca. Cuando se eligieron los Ayuntamientos democráticos tenía 4.103 habitantes y hoy cuenta con 3.654. Todos los demás pueblos del Campo de Tabernas-Filabres ven reducida su población, algunos de ellos a la mitad, como Benizalón, Senés, Tahal y Velefique. El pueblo con menos habitantes de la provincia de Almería, Benitagla, tenía en el año de las primeras elecciones locales 129 habitantes y ahora no llega a 70. Texto: Emilio Ruiz / Gráficos: Paqui García.

domingo, 22 de enero de 2017

Una firma, por solidaridad

La recogida de firmas de apoyo o la petición de asistencia a una concentración por una causa que alguien considera justa son acciones sociales que siempre han existido. La irrupción en nuestras vidas de Internet y particularmente de las redes sociales ha propiciado que esta iniciativa se banalice hasta el punto de que ahora todo el mundo pide solidaridad por todo. En los últimos días mi e-mail y mis páginas en las redes sociales han recibido peticiones de solidaridad con quienes intentan evitar la consumación de dos hechos que los promotores consideran injustos. Una de ellas procede de Albox. Los colectivos movilizados pretenden que no se cierre el colegio Francisco Fenoy. Una de las peticiones me llega firmada por un famoso futbolista. La otra procede de Málaga, aunque supongo la razón por la que se le pide a alguien que es de Almería. Es para evitar que se cierren las oficinas de Cajamar en Arenas y Sayalonga, dos municipios de la Axarquía.

Concentración de protesta de los Ayuntamientos de Arenas y Sayalonga por el cierre de la oficina de Cajamar (Foto: Sur)

En ambos casos no he respondido. Pero no porque yo desee o me dé igual que el Francisco Fenoy se cierre o porque es mi deseo que esos dos pueblos malagueños se queden sin la única oficina bancaria que tienen. No soy tan malvado. Es más, si de mí dependiera, no se cerrarían ni esos bancos ni ese colegio, ni ningún colegio ni ningún banco de ninguna parte. Ni ninguna tienda, ni ninguna industria… No cerraría nada. Pero seamos serios: las decisiones personales tampoco se deben tratar con frivolidad.

En ninguno de los dos casos he apoyado la petición por una razón muy simple: porque desconozco la profundidad del tema, de los temas. Sí, ya sé que, como me dicen algunos amigos, yo no tengo nada que perder por echar una firma o por hacerme presente en una concentración. Y es verdad, no tengo nada que perder y hasta tendría algo que ganar: al menos la simpatía de los promotores y de quienes me verían ‘tan solidario’. Pero no es ese mi estilo, dicho en plan cursi.

Concentración por el cierre del colegio Francisco Fenoy en Albox (Foto: La Voz de Almería)

Al caso del cierre de las oficinas de Cajamar en Arenas y Sayalonga no he dedicado un solo minuto, lo reconozco. No he firmado y punto. Supongo que si la cooperativa de crédito almeriense ha tomado esa drástica decisión no es precisamente porque no sabe qué hacer con la alta rentabilidad conseguida en las oficinas. Será por lo contrario. Cajamar no es una ONG. Tiene unos dueños, que son sus cooperativistas, y éstos supongo que exigen a sus directivos que la administren con la diligencia debida. Y si en un lugar el negocio es ruinoso, pues adiós, lugar.

Con el caso del Francisco Fenoy sí he sido más sensible. Por razones obvias. Sin llegar a conocer la profundidad del hecho, he procurado informarme y anuncio, solemnemente –en estos casos hay que ponerse trascendente-, que hubiera rubricado la petición si creyera que la decisión administrativa es injusta o arbitraria o lesiva para los niños albojenses. Por más que he indagado no he visto injusticia, arbitrariedad o lesividad por ninguna parte. Justamente veo lo contrario: que el Francisco Fenoy era un colegio impropio de una época, mientras el centro en el que los niños cursan sus estudios ahora, el Virgen del Saliente, está dotado de los medios didácticos más modernos. Contra el cierre hay también razones sentimentales, que tienen su valor, pero reconozco que, éstas, carezco de argumentos para rebatirlas. Pero no las veo suficientes. Emilio Ruiz

En la provincia de Almería nace el 6 % más de niños que niñas

Si los datos del Movimiento Natural de la Población revelados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), referidos al primer semestre de 2016, son ciertos, y lo son, los almerienses varones tendremos un problema en el futuro: no habrá mujeres para todos nosotros, pues cada vez son más los niños que nacen que las niñas que nacen. No sé si esto, dicho así, es una frivolidad, pero la realidad es la que es: en el primer semestre de 2016 han venido al mundo 3.644 almerienses, de los cuales 1.874 son del género masculino y solamente 1.770 son del género femenino. Es decir, en tan solo seis meses han nacido más de cien niños que niñas almerienses. O dicho de otro modo, han nacido el 6 % menos de niñas que de niños. No existen razones para pensar que esta situación se vea alterada en el segundo semestre del año.

Sevilla y Almería son las dos provincias andaluzas con mayor saldo vegetativo

Las estadísticas proporcionadas por el INE ofrecen algunos datos curiosos en los que posiblemente nunca habíamos reparado. El de la falta de equidad entre niños y niñas no es precisamente un dato novedoso, pues precisamente, a lo largo del año del 2015, ya se produjo esta circunstancia. Nacieron 4.100 niños frente a solo 3.837 niñas, una diferencia que porcentualmente se asemeja a la realidad conocida de los primeros seis meses del año pasado. Como dato curioso hay que referirse, por ejemplo, al periodo del año en el que no nacen más niños que niñas. Ese periodo suele coincidir con los primeros meses. En el primer semestre de 2016 solamente durante el mes de febrero nacieron más niñas que niños. El año anterior esta circunstancia se dio en el mes de enero. ¿Qué explicación científica habría que dar a eso? La verdad es que, desde este lugar, ninguna, porque no la tenemos. Lo que sí tenemos es una explicación sobre las razones por las que prácticamente en todo el mundo los nacimientos de varones superan a los de las hembras. Se la ofrecemos en el recuadro que acompaña a este texto.

En Andalucía ha habido más nacimientos que defunciones en el primer semestre de 2016 gracias al tirón de Sevilla y Almería

La primavera, la sangre altera. Otro dato curioso. Durante el primer semestre de 2016, el mes con mayor número de nacimientos en la provincia de Almería ha sido el de enero, con 679 nacidos y tan solo nueve niños más que niñas. Se puede afirmar sin grandes márgenes de error que el mes de mayor fertilidad de las almerienses fue el mes de abril, en plena primavera. El mes de menos nacimientos ha sido mayo, con 554 criaturas venidas a este mundo.

Saldo vegetativo positivo. En el periodo de tiempo que estamos analizando, frente a 3.644 nacimientos producidos en la provincia de Almería, los fallecimientos solamente fueron 2.614 El saldo vegetativo positivo, de 1.030 personas, que se está produciendo en nuestra provincia no tiene igual reflejo en la mayoría del resto de las provincias españolas, en las que durante los seis primeros meses del año los fallecimientos han superado a los nacimientos. En relación con su volumen de población, la provincia de Almería ha sido la que ha tenido el mayor crecimiento vegetativo de Andalucía. En números absolutos Almería se sitúa solo por detrás de Sevilla. El crecimiento vegetativo de Andalucía viene a ser el equivalente al producido en estas dos provincias. Córdoba, Huelva y Jaén han tenido saldo vegetativo negativo. En este periodo de tiempo en Almería solo murió un niño antes de cumplir las 24 horas de vida.

Mientras en el mes de enero de 2016 hubo en Almería solo 55 matrimonios, en junio hubo 252

Casi nadie quiere casarse en enero. Durante el primer semestre de 2016 se han producido en la provincia de Almería 871 matrimonios. Siguiendo con los datos curiosos, ahí va otro: el mes de menos matrimonios es el de enero. Parece lógico: tras el empacho de las Navidades y encarar la cuesta de enero, a ver quién es el guapo y la guapa que toman una decisión de tanta trascendencia. A partir de enero, las parejas almerienses se van animando para formalizar su relación. Si en enero el número de matrimonios de parejas almerienses fue de solo 55, en febrero –a pesar de que es un mes de menos días que el anterior- fueron 92. Durante los meses sucesivos, los matrimonios fueron aumentando de esta forma: marzo, 105; abril; 182; mayo, 185, y junio, 252.

En España hay más muertes que nacimientos

Contrariamente a lo que ocurre en la provincia de Almería, en España se producen más muertes que nacimientos. La población española se reduce a un ritmo de 72 personas al día. Entre enero y junio de 2016 el país ha perdido 12.998 habitantes. Solo han nacido 195.555 niños, frente a 208.553 muertes. En Andalucía, la población ha crecido durante el primer semestre del año 2016, puesto que han nacido más personas de las que han fallecido, de manera que el saldo vegetativo -diferencia entre nacidos y fallecido- es positivo en 2.309 personas. Ha habido 37.795 nacimientos, un 3,6 por ciento menos que en el mismo período de 2015, mientras que en este período se han registrado 35.486 defunciones, un 9,3 por ciento menos que en los primeros seis meses de 2015. En Andalucía la edad media de maternidad es de 31,37 años y la esperanza de vida es de 81,4 años, por debajo de la media nacional, que es de 82,71 años. El INE no ofrece este dato provincializado.

¿Por qué nacen más niños que niñas?

Que nacen más niños que niñas en un hecho incuestionable, y no solo en Almería o en el resto de Andalucía o de España, sino en todo el mundo. Por cada 100 varones nacen 107 hembras. ¿Y eso a qué se debe? Según diversos estudios, entre ellos uno muy solvente de la Academia Nacional de Ciencia de Estados Unidos (PNAS), las razones hay que buscarlas en el desarrollo del embarazo. En el momento de la concepción la relación es de 50-50, pero está demostrado que hay más abortos –naturales o no- de hembras que de varones. Hay, pues, que erradicar la idea, porque no se ha podido demostrar, como defienden diversos expertos, de que se conciben más niños que niñas.

Hay tantos embarazos de varones como de mujeres, decimos, pero, sin embargo, los embriones masculinos son genéticamente más aparatosos. Está científicamente demostrado que en las primeras semanas tras la fecundación se tiende a perder más embriones masculinos. Posteriormente, en las siguientes semanas, entre la 10 y la 15, la cifra de embriones femeninos que se pierden supera a la de varones, y hacia el final del embarazo mueren más varones que mujeres. En conjunto sobreviven más embriones masculinos todo el embarazo, lo que conduce a que la tasa de natalidad de hombres sea superior a la de mujeres. Emilio Ruiz.

viernes, 20 de enero de 2017

Los cines de Almería aumentan en espectadores y en recaudación

Más allá de eslóganes publicitarios o festivaleros -“Almería, tierra de cine”- ¿aumenta o disminuye en nuestra provincia el número de salas cinematográficas, de pantallas, de espectadores y de recaudación? Pues a modo de simplificación se podría decir que la respuesta es positiva, pero algunos matices también podrían indicar que no está el sector para lanzar las campanas al vuelo.

42 pantallas. Vayamos en primer lugar con el número de pantallas. Si echamos manos al pasado nos encontramos con que en el año 2010, por ejemplo, Almería tenía 46 pantallas de cine, pero digamos que ese dato forma parte de la historia. En 2014 solamente teníamos 38. Pues bien, la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) destaca en su Anuario de las Artes Escénicas, Musicales y Audiovisuales del 2016 que es precisamente Almería una de las pocas provincias españolas que ha aumentado sus pantallas de cine del 2014 al 2015, con una subida del 7,9 % al pasar de esas 38 a 41. Si contamos Albox, estrenada en 2016, serían 42. En el global de España el número de pantallas ha descendido en un año de 3.719 a 3.587, y esa misma línea descendente ha seguido el global de Andalucía, al pasar de 611 a 548 pantallas.


Si nos centramos en las provincias andaluzas, solamente contabilizan saldos netos positivos de pantallas cinematográficas, además de Almería, Jaén y Huelva. Preocupantes son los casos de Córdoba, que en tan solo un año ha perdido el 28,3 % de sus pantallas (al pasar de 53 a 38), y de Cádiz, que ha perdido el 23,4 % de pantallas (de 111 se ha quedado en 85). Málaga ha visto en el último año desaparecer 17 pantallas y Sevilla ha perdido 10.


9 cines. Si en vez de las pantallas nos fijamos en el número de salas, tampoco Almería sale mal parada. Olvidémonos del año 2010, cuando en la provincia de Almería teníamos 13 cines. En 2014, sólo contábamos con 5. Un año después el número de cines ha ascendido a 8, un 60 % más. Con el de Albox serían 9. Para que tengamos una referencia a nivel nacional, entre 2014 y 2015 el numero de cines ha descendido de 733 a 717, un 2,2 %. Esta tónica descendente también la hemos podido ver en el global de Andalucía, que ha descendido en un 3,5 % el número de cines, al pasar de 86 a 83. Los 9 cines de Almería varían de tamaño: 5 tienen una sola sala, 1 tiene 3-5 salas y 3 tienen más de 8 salas (véase cuadro adjunto).


La provincia andaluza que más se acerca porcentualmente a Almería en incremento del número de cines es Jaén, que los ha aumentado en un 40 % tras pasar de 5 a 7. También han incrementado su número de cines Granada y Huelva. Nuevamente Córdoba ofrece el dato más alarmante al perder en tan solo un año 6 cines. Se queda en 8 de 14 que tenía. Málaga, Sevilla y Cádiz pierden dos cines cada una.

Más de 900.000 espectadores. Pese a la reducción generalizada en España de salas de cine y de pantallas, el número de entradas vendidas no ha corrido igual suerte, sino precisamente todo lo contrario. En 2014 se vendieron en nuestro país 88,15 millones de entradas, y en 2015 las ventas fueron 95,04 millones. Esta misma pauta se vio en Andalucía, donde en 2015 se vendieron 13,81 millones de entradas, y un año antes, 13,13 millones. Los datos de 2016 aún no están disponibles.

En Almería el número de espectadores –o sea, el de entradas vendidas- ha superado la barrera de los 900.000. Mientras en 2014 se vendieron 886.324 entradas, en 2015 las ventas han sido de 907.400. Estos datos significan que en Almería se contabilizaron 23.324 espectadores por pantalla con una media de 23,4 espectadores por sesión. Donde Almería flojea es en la relación entradas por habitante. Solamente 1,3, cantidad que a nivel andaluz solamente es inferior en Córdoba y Jaén.

En números absolutos en todas las provincias de Andalucía aumentaron el número de entradas vendidas, excepto en Córdoba. En números relativos, donde más entradas se venden por habitante al año es en Málaga, con 2,1 entradas por habitante. En Andalucía se va menos al cine que en el resto de España, pues si a nivel nacional se venden dos entradas por habitante, a nivel regional la venta es de solo 1,8, y en Almería, menos aún, 1,3. Los madrileños van casi tres veces al cine.

Más de cinco millones de recaudación. En toda España durante el año 2015 se recaudaron en los cines de España 570,74 millones de euros. Un año anterior, 520,53. Al aumentar el número de espectadores en Andalucía, también aumentó la recaudación: de 71,03 a 76,25 millones. Y en Almería, lo mismo. En el año 2015 se superaron los cinco millones de recaudación en cines, concretamente 5.131.822 euros. Un año antes la recaudación se quedó en 4.657.030 euros. Todas las provincias de Andalucía siguieron la tónica de Andalucía y de España de ver aumentada su recaudación en cines.

En Almería y Málaga se pagan las entradas más caras

No se puede decir que en Almería una entrada de cine sea cara, pero tampoco barata. Si tomamos como referencia el precio medio de una entrada a nivel nacional, que es de 6,0 euros, ir al cine en Almería es barato, pues la entrada media solo cuesta 5,70 euros. Sin embargo, este precio es superior al precio medio del cine en Andalucía, que es de 5,50 euros. Solamente en Málaga son los cines más caros que en Almería, 5,9 euros. La provincia andaluza donde se puede ir al con menos dinero es en Huelva. El precio medio de una entrada es de 5,2 euros.

Mientras los españoles se gastan al año 12,2 euros en ir al cine, el gasto de los andaluces solo es de 9,1 euros, y el de los almerienses, menor aún, 7,3 euros. En Andalucía solo gastan menos que nosotros en ir al cine los jiennenses (5,0 euros) y los cordobeses (6,7 euros). Los que más gastan son los malagueños, 12,6 euros.

‘Ocho apellidos catalanes’, la película más taquillera

La película más taquillera durante 2015 –insistimos en que los datos de 2016 aún no están disponible- en Almería fue la segunda parte de la que fuera también la más taquillera el año anterior. Nos referimos a “Ocho apellidos catalanes”. A continuación se situaron dos estrenos de sagas cinematográficas, “Jurassic World” y “Star Wars”. Otras películas españolas que también se consideraron muy taquilleras fueron “Atrapa la bandera”, “Perdiendo el norte” y “Regresión”. Por películas españolas se entienden las que tienen participación de capital español en la producción.

Los almerienses prefieren de manera clara las películas extranjeras antes que las españolas. En 2015, los largometrajes extranjeros fueron visionados por 885.547 almerienses, mientras los españoles solo fueron vistos por 154.776. En recaudación, la diferencia es de 4.285.986 euros a 762.806 euros. EMILIO RUIZ.

miércoles, 18 de enero de 2017

Hacienda envía drones a 12 pueblos de Almería en busca de edificaciones sin declarar

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, sigue empeñado en hacer uno de los trabajos que corresponde principalmente a los Ayuntamientos pero que parece que éstos no quieren o no pueden hacer: dar de alta en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) a las numerosas construcciones que se han levantado en los últimos años y que no se han inscrito en el Catastro.

Desde hace un par de años una empresa privada contratada por el Ministerio de Hacienda anda sobrevolando mediante drones los municipios de Almería visionando su estado urbanístico. Posteriormente se realizan de oficio numerosas altas de edificaciones. A partir de este mes de enero serán doce los pueblos de Almería visitados por los drones, que forman parte de una lista de 1.272 municipios en toda España.

Así se detectan las edificaciones no declaradas (Gráfico: La Sexta)

Los municipios almerienses que recibirán en los próximos meses –el plan se espera que esté finalizado en noviembre- la visita aérea de los drones de Montoro en busca de construcciones no regularizadas ante la Dirección General del Catastro son Albanchez, Enix, Felix, Gádor, Huércal de Almería, Lucainena de las Torres, Lúcar, Mojácar, Pulpí, Somontín, Vícar y Zurgena.

Los drones de Hacienda sobrevuelan los términos municipales y toman imágenes de todas las edificaciones y alteraciones del suelo. Posteriormente cotejan los datos recabados con los obrantes en la Dirección General del Catastro y mediante sofisticadas técnicas descubren las modificaciones. Las propiedades alteradas se incorporan al Catastro y sus propietarios reciben la oportuna carta de inclusión en el registro catastral.

En la provincia de Almería, en 2016, fueron numerosas las alteraciones catastrales realizadas por este procedimiento. La primera notificación que reciben los propietarios es de inclusión de la modificación, que el Catastro acompaña con una carta de pago de 60 euros, que los propietarios deben hacer efectivo con el ingreso en cualquier entidad bancaria. Nunca, hasta ahora, el Catastro había cobrado tasa alguna por una modificación catastral.

Además de viviendas ilegales y ampliaciones de antiguas construcciones, los drones de Hacienda están detectando piscinas y terrazas, que también integran en el IBI. En 2016, en España el Ministerio de Hacienda detectó mediante este sistema 1.600.000 propiedades sin declarar. Hay que recordar que la recaudación del Impuesto de Bienes Inmuebles va a parar en su totalidad a las arcas municipales, sin que la Hacienda estatal se quede con parte de la misma a pesar de su “estimable colaboración”.

Se calcula que por cada euro que la Administración invierte en este plan de regularización catastral, se recuperan 16 euros en forma de incremento de recaudación en el IBI.

Cristóbal García Granados, alcalde de Arboleas:

“Nos han catastrado hasta los depósitos del agua”

Cristóbal García Granados, alcalde de Arboleas

Uno de los Ayuntamientos que recibieron el año pasado la visita de los drones de Montoro es el de Arboleas, uno de los municipios de la provincia de Almería que han tenido un mayor incremento de construcciones en los últimos años. Según su alcalde, Cristóbal García Granados (PSOE), el Ayuntamiento ha realizado un esfuerzo por poner el censo catastral al día “pero aún así nos quedaban muchas propiedades de diseminados y del casco urbano que no estaban actualizadas”. Hoy está casi todo el municipio en regla. “Hasta tal punto ha llegado la revisión realizada por el Ministerio de Hacienda que hasta al propio Ayuntamiento le han dado de alta los depósitos de agua”. Obviamente, el Ayuntamiento también ha tenido que pagar 60 euros por cada modificación catastral de sus propiedades.

A Arboleas esta revisión catastral le supone unos ingresos anuales de alrededor de 100.000 euros, en torno al 12-14% de la recaudación total de IBI. Pero hay que tener en cuenta que el Catastro exige que se cobren los últimos cuatro años. “Muchos vecinos acuden a nosotros desesperados por la cantidades de dinero que tienen que pagar por los cuatro años, pero por fortuna para Arboleas el Ayuntamiento gestiona la recaudación de  sus propios tributos y somos flexibles a la hora de cobrarles a estos vecinos. Si creemos que las dificultades económicas son reales les prorrateamos el pago en varios años”.

Una de las dudas que se plantea es si son fiables las revisiones que está haciendo Hacienda. “La verdad es que sí”, afirma el alcalde de Arboleas, “porque los errores que observamos son mínimos, aunque las quejas sean frecuentes, más que nada porque a nadie le gusta pagar”. García Granados considera que esta iniciativa del Ministerio dirigido por Cristóbal Montoro se hace con la intención de inyectar dinero a los Ayuntamientos sin hacerlo a costa de las arcas del Gobierno central. “La medida es plausible porque nos han hecho un trabajo que nos corresponde a los Ayuntamientos y que va en nuestro propio beneficio, ya que la recaudación es íntegra para los municipios”.

El alcalde de Arboleas se muestra muy satisfecho del resultado de los cuatro años que lleva el Ayuntamiento con la gestión de la recaudación de sus tributos. “Nuestro interés no está en cobrar mucho, sino en conseguir que todo el mundo pague, y por eso en el IBI establecemos el mínimo permitido, pero en cambio recudamos en voluntaria casi el 80%, mientras Diputación nos recaudaba en torno al 45%”.

Andalucía encabeza el ranking de inmuebles regularizados

Hasta esta nueva fase de inspección, el ranking territorial de viviendas que estaban ocultas al catastro y que han sido sacadas a la luz tributaria lo encabeza Andalucía, con 373.224 inmuebles regularizados, seguida de Galicia con 213.017 y Castilla y León, con 164.141. Proporcionalmente el liderazgo es para Aragón, donde el fraude equivale al 16,87% de los inmuebles.

Por provincias, el mayor porcentaje de propiedades inmobiliarias sin tributar se registra hasta ahora en Lugo, con un 27,26%, seguido de Zamora y Teruel.

El IBI, el impuesto que nunca falla

El Impuesto de Bienes Inmuebles, el IBI, conocido popularmente también como “la contribución”, es el único tributo español que siempre tiene una recaudación ascendente. “El IBI nunca nos falla”, suelen decir los alcaldes. Y con razón, pues las propiedades inmobiliarias no se pueden hacer desaparecer de la faz de la tierra por muy profundas que sean las crisis.

Desde que se instauró en 1989, en sustitución de tres tributos -la contribución territorial rústica, la contribución territorial urbana y el impuesto municipal sobre solares-, la recaudación del IBI no ha dejado aumentar. Se calcula que en todo el territorio nacional aporta a las arcas municipales alrededor de 10.000 millones de euros. EMILIO RUIZ.