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sábado, 2 de diciembre de 2017

El PSOE, ¿fracturado?

En el corto espacio de unos meses el PSOE ha renovado toda su estructura organizativa. No es un capricho ni una ocurrencia, es el cumplimiento de una exigencia estatutaria propia de un partido democrático. Empezó por la secretaría general, con los resultados conocidos: se presentaron tres candidatos, Pedro Sánchez, Susana Díaz e Iñaki López, y se impuso el primero. Se conformó después la Comisión Ejecutiva Federal y se dio vía libre al secretario general para que conformara su equipo. ¿Todo normal, no? Yo creo que sí.

Fernando Martínez y su equipo

A continuación se realizó el mismo proceso en las federaciones de nacionalidad o región. Entre los candidatos y candidaturas las había de todos los perfiles. En unos lugares ganaron los que simpatizaron con Sánchez, en otros los que simpatizaron con Díaz y en otros los que no estaban alineados. ¿Todo normal, no? Yo creo que sí. En Andalucía se impuso Susana Díaz sin que nadie mostrara interés o se viera con fuerzas para presentar alternativa.

Posteriormente se renovaron las federaciones provinciales. En cada provincia de Andalucía se presentaron candidaturas de todos los gustos: de quienes se veían próximos a Sánchez, de quienes simpatizaban con Díaz y también de quienes no querían encorsetamientos. En las ocho ganaron los afines a la secretaria general andaluza. En Almería las primarias y el congreso los ganó José Luis Sánchez Teruel (susanista) frente a Antonio López Olmo (pedrista) y Juan Carlos Pérez Navas (afín también a Susana Díaz). ¿Todo normal, no? Yo creo que sí.

El último paso de renovación ha sido a nivel municipal. Aquí, la variedad es tan amplia como municipios hay. En unos se han impuesto candidaturas que simpatizan con la línea del partido en Andalucía, en otros, quienes ven más adecuada la línea de actuación del Federal, y en otros, la mayoría, quienes valoran estrictamente aspectos locales. En la capital se presentaron dos candidaturas, la respaldada por Fernando Martínez, miembro de la Comisión Ejecutiva Federal, y la respaldada por Juan Carlos Pérez Navas, portavoz municipal que se supone que contaba con el apoyo de los militantes de la capital que en el congreso provincial apostaron por Sánchez Teruel. Fue reelegido Fernando Martínez por una ajustada victoria: 299 votos frente a 280. Podría haber sido a la inversa, pero no, fue así. ¿Hay algo de anormal? Yo creo que no.

¿Entonces? Entonces lo que sorprende es la pobre reacción de cierta prensa a un movimiento tan pulcro democráticamente como éste. “Un PSOE fracturado por la mitad reelige a Fernando Martínez”, dice Noticias de Almería’ ¿Fracturado? “Pedro Sánchez se anota una victoria clave en Andalucía”, dice El Confidencial. ¿Clave, por qué? “Susana Díaz tiene en la capital su ‘mosca cojonera’”, dice Juan Torrijos. ¿Mosca cojonera Fernando Martínez? “Los sanchistas ganan por 19 votos y el PSOE de la capital se rompe”, titula La Voz de Almería. ¿Y si hubieran ganado los susanistas no se rompe? ¿O se rompía en cualquier caso? Válgame Dios. Lo de Jose Fernández, portavoz de la oposición a la oposición  municipal es estrambótico: “Abrir en canal un partido como ofrenda a la transparencia política viene a ser lo más perecido a la tradicional celebración de la matanza: incluso con el gorrino ya limpiado y colgando de un gancho siguen saliendo piezas y material para hacer pinchos y embutidos”. Joder, pues menos mal que en ninguno de los casos han sido elecciones a la búlgara. ¿Sabéis, amigos periodistas, cómo se llama esto que tanto os sorprende? Democracia, simplemente. Emilio Ruiz.

domingo, 19 de noviembre de 2017

El reto de Cajamar se llama eficiencia

Grupo Cooperativo Cajamar, la segunda entidad financiera de Andalucía y duodécima de España por volumen de activos –tras la absorción de Popular y BMN por Santander y Bankia, respectivamente- ha presentado sus resultados correspondientes al tercer trimestre de 2017. En términos generales el balance es muy positivo. La banca española, como la europea, se encuentra en pleno proceso de reorientación del negocio, y Cajamar ha sabido encauzar su camino desde hace varios años.

Cajamar, en Plaza Barcelona de Almería

El beneficio neto consolidado sigue siendo modesto. Alcanza los 67,39 millones de euros. Supera holgadamente el resultado del mismo periodo del año pasado, que fue de 50,53 millones. Unicaja ha logrado en los tres primeros trimestres del año un beneficio de 136 millones de euros, si bien hay que tener en cuenta que el volumen de activos de la caja malagueña está por encima en un 30 % el de la caja almeriense. Este incremento del 33,4 % se debe principalmente al ascenso del margen de intereses como consecuencia del aumento de los depósitos a la vista y a las comisiones generadas por los acuerdos estratégicos suscritos con Generali (seguros y planes de pensiones), Trea (gestión de fondos de inversión) y Cetelem (financiación al consumo).
La tasa de morosidad de Cajamar se ha reducido al 11,8 cuando llegó a estar por encima del 17 % 
Desde hace varios años Cajamar mantiene una lucha casi titánica por disminuir su tasa de morosidad, que llegó a alcanzar porcentajes superiores al 17 % tras la absorción de Ruralcaja. En el tercer trimestre del año pasado la tasa se rebajó al 13,77 %. En esta ocasión el descenso se ha situado en el 11,8 %. Es una bajada considerable, aunque todavía lejos de la tasa media de morosidad de la banca española que en el mes de septiembre era del 8,33 %.
La mejora de la eficiencia operativa sigue siendo uno de los grandes retos de la banca española
La mejora de la eficiencia operativa sigue siendo uno de los grandes retos de la banca española. Casi todas las entidades financieras tienen que destinar más de 50 euros para ingresar 100. Los supervisores europeos recomiendan que cada entidad tienda a una eficiencia del 40 %. Eso en la práctica eso supone empleados más capacitados y eficientes y oficinas más rentables, Y, lamentablemente, reducción de plantilla y red de oficinas. Esta semana hemos sabido que Sabadell cierra dos de ellas en Almería. En España solamente Bankia, Sabadell y Kutxabank cuentan con un ratio de eficiencia por debajo del 50 %. El de Santander, sin Popular, es del 55,7. El ratio de Cajamar alcanza el 68 %, seis puntos menos que un año antes, pero aún muy elevado.
En los últimos doce meses el número de empleados de Cajamar se ha reducido en 356, al pasar de 6.068 a 5.712., y el de oficinas se ha reducido en 130 al pasar de 1.207 a 1.077
Desde el comienzo de la crisis la banca española ha perdido el 32 % de sus trabajadores y el 39 % de oficinas. Y esto aún no ha parado. Cajamar se encuentra en pleno proceso de apertura de nuevas oficinas, principalmente en aquellas zonas de España donde no tiene presencia; pero, simultáneamente, está haciendo un repliegue de los lugares donde la eficiencia de la oficina no alcanza el mínimo exigible. En el cómputo general de los últimos doce meses, el número de empleados de Cajamar se ha reducido en 356, al pasar de 6.068 a 5.712., y el de oficinas se ha reducido en 130 al pasar de 1.207 a 1.077. Un dato significativo de lo que representa Cajamar en la provincia de Almería es que la cuota de depósitos llega al 50 % y la de créditos, al 43 %. No hay en España otra entidad financiera con esta singularidad. Emilio Ruiz.

domingo, 12 de noviembre de 2017

"¿Cómo lo ves?": Pues muy mal, Carlos Herrera

➤➤ Carlos Herrera (Cuevas del Almanzora, 8 de julio de 1957) es uno de los mejores comunicadores que tiene la radio actual. Su éxito en las ondas no es de ayer. Es fruto de una intensa carrera que inició allá por la década de los setenta en Radio Sevilla, primero, y en Radio Mataró después. Con posterioridad ha pasado por prácticamente todas las emisoras de ámbito nacional. También por Canal Sur Radio, donde hizo entre 1995 y 1997 un recordado programa con colaboradores de la talla de Luis Baras, Naranjo y Carlos Santos. En los últimos años su programa de radio co-lidera con la Ser las mañanas, tanto desde Onda Cero (Herrera en la Onda) como desde la Cope (Herrera en Cope). Alrededor de dos millones de oyentes le son fieles cada mañana.

Carlos Herrera

Su experiencia televisiva también es intensa. Ha hecho todo tipo de programas: informativos (llegó a presentar el Telediario), musicales (Sábado NocheLas coplas, de Canal Sur), de entrevistas (Primero Izquierda, en TVE), de entretenimiento (Así es la vida, también en TVE, en 1999), de tertulias (El primer café)… si bien es cierto que sus éxitos en televisión nunca han alcanzado las dimensiones de sus éxitos en radio. A propósito de esto, resulta curioso observar cómo todos los grandes periodistas de radio han intentado replicar el mismo éxito en la televisión. En pocos casos ha funcionado. Recordemos, por ejemplo, las incursiones televisivas de Encarna Sánchez, Luis del Olmo, Iñaki Gabilondo, José María García… y en cierta medida al propio Herrera.
El primer sábado lo vieron 770.000 personas y tuvo una cuota de pantalla del 5%. Un desastre.
Ahora, después de tanto tiempo ausente de la pequeña pantalla, nuestro paisano ha decidido probar suerte de nuevo. Su programa se llama ¿Cómo lo ves? y se emite en La 1. Ha firmado trece entregas. Anoche se emitió la cuarta. El programa va de mal en peor. Empezó emitiéndose en el prime time de los domingos. En su estreno el 29 de octubre tuvo 1,7 millones de espectadores y un 10,2% de cuota de pantalla. A la siguiente semana los espectadores fueron 1,2 millones de espectadores (7,3% de cuota). La tercera entrega repitió número de espectadores aunque mejoró un poco el share (8,1%). Ante tan pobre panorama (comprometió un 12% de share) la dirección de la cadena decidió trasladar ¿Cómo lo ves? a la noche de los sábados. El patinazo ha sido mayor. El primer sábado lo vieron 770.000 personas y su cuota de pantalla fue del 5%. Anoche, la senda sería la misma. Lo veremos el lunes cuando se ofrezcan resultados de audiencias.
¿Cómo lo ves? es un programa muy caro. Las trece ediciones firmadas salen a TVE por  4,3 millones, o sea, 330.000 euros por emisión
¿Cómo lo ves? es un programa muy caro. Las trece ediciones firmadas salen a TVE por  4,3 millones, o sea, 330.000 euros por emisión. El directo y la interactividad encarecen mucho los gastos de producción. Lo que nadie entiende es cómo se ha programado ese dispendio técnico y económico para un programa tan pobre. Es rancio, insulso, carente de interés, plagado de tópicos y alejado de la realidad. Y, para colmo, con Salvador Sostres como invitado. Una pena de programa, ya digo. En la última reunión del consejo de administración de RTVE se reconoció que las cifras “no eran sostenibles”, pero que esperaban que remontase en sucesivas ediciones. No creo que así sea. Ha tardado Herrera varios lustros en volver a hacer tele. La radio sigue siendo lo suyo. Emilio Ruiz.

sábado, 4 de noviembre de 2017

1.600 almerienses, atrapados en la fotovoltaica

Corría el año 2007. Eran momentos de esplendor, de optimismo, de conciencia social. El mismo presidente del Gobierno que teníamos, José Luis Rodríguez Zapatero, era puro optimismo. Había cubierto muchas etapas, en todos los sentidos, pero nos encaminábamos a afrontar la ecológica. “El sol puede ser suyo”, decían los eslóganes. "Sea patriota, invierta en energías renovables", alentaban desde todos los medios. El “Compromiso de Kyoto” achuchaba. Y en estas llegó el BOE. Oficializó lo que se creía que eran utópicas promesas. "La sociedad española actual demanda cada vez más la utilización de las energías renovables y la eficiencia en la generación de electricidad como principios básicos para conseguir un desarrollo sostenible desde un punto de vista económico, social y ambiental". No decía estas palabras cualquier subsecretario de cualquier ministerio, no, eran letras de molde publicadas en el más oficial de nuestros diarios con la rúbrica del mismísimo don Juan Carlos. Era cualquier cosa menos papel mojado. Era palabra de Ley y de Rey. Ahí es nada.

Planta solar en Almería instalada por Contreras

De inmediato, los aviesos comerciales se pusieron en marcha. No era un negocio que se practicaba de profesional a profesional. El beneficio era para todos, era como una acción social. Bastaba con tener un terreno baldío o una nave industrial con techo aprovechable. Se ocupaban con placas solares y punto. Ni siquiera hacía falta dinero. El banco lo fiaba todo. El plan, una lotería: “Nosotros –nos decían- te hacemos el proyecto, conseguimos los permisos, te lo montamos todo, tú solo tienes que ir al banco a que te den el préstamo, empiezas a producir energía, Endesa te la compra a buen precio, con lo que te dan pagas tu cuota del préstamo; en diez años, préstamo pagado, y, a partir de ahí, todo para ti, un chollo”. No era un cuento de la lechera cualquiera. Era más o menos así lo decía el BOE.
En solo dos años se instalaron en España 4.200 megavatios de energía solar fotovoltaica cuando las previsiones eran de solo 400
62.000 familias españolas entraron al trapo. De ellas, 16.000 son andaluzas y 1.600 son almerienses. Lo hicieron de buena fe, confiadas en el rigor de la publicación oficial, en la seguridad que da un Estado de derecho. La realidad es que todos nos volvimos locos: en solo dos años se instalaron en España 4.200 megavatios de energía solar fotovoltaica. Un disparate. Las previsiones eran de solo 400. En 2008 empezaron los primeros recortes y en 2010 un real decreto establecía “medidas urgentes para la corrección del déficit tarifario del sector eléctrico”. Era un pisoteo a las condiciones del BOE. Se recortaban las ayudas a los huertos solares en un 45%. Y lo peor, con efectos retroactivos. Las cuentas ya no cuadraban. Lo que se vendía como un equilibrio financiero ahora hay que ponerle mucho dinero encima. Y el banco no perdona: o pagamos o nos embargan.

La mayoría de las inversiones la hicieron particulares. Pero también entraron en el negocio, en instalaciones grandes, muchos fondos de inversión internacionales. Éstos no asumen la estafa así como así. Las demandas siguen su curso. Si los tribunales internacionales les dan la razón, los tribunales españoles tendrán también que atender las demandas de los inversores domésticos. Es la esperanza que queda. Mientras tanto, mucha gente de buena fe tendrá que convivir con la ruina. Todo muy lamentable. E injusto. Emilio Ruiz.

sábado, 28 de octubre de 2017

Un recuerdo para los almerienses de Cataluña

➤➤Suele repetirse con demasiada frivolidad que los catalanes más independentistas son los nacidos fuera de Cataluña y sus descendientes directos. No conozco ningún estudio sociológico que haya llegado a esa conclusión, y si lo hay o se hiciera, en modo alguno creo que esa fuera la realidad. Se calcula que en Cataluña viven algo más de un millón de andaluces, si entendemos como tales a quienes han nacido en nuestra tierra y a sus descendientes en primer grado. En torno a cien mil son almerienses. La colonia almeriense en Cataluña siempre ha sido muy importante. Fueron precisamente los emigrantes almerienses los primeros de Andalucía que arribaron en tierras catalanas. Estos más de un millón de andaluces y más de cien mil almerienses tienen una doble suerte: son andaluces y son catalanes. Así se sienten ellos, así los sentimos nosotros y así lo ha sentido siempre el pueblo de Cataluña. Por eso tienen razón cuando exclaman que no hay derecho a que nadie les prive de esa doble patria, la andaluza y la catalana, además de las que les correspondan como ciudadanos españoles, europeos y hasta universales.

El abderitano Emilio Suárez aprovecha cualquier acto independentista para dejarse ver

Quienes residimos habitualmente en lugares que han sido origen de oleadas de emigración hacia tierras catalanas –la mayoría de nuestros pueblos cumplen este perfil- tenemos la suerte de poder reencontrarnos con frecuencia con paisanos nuestros que viven en Cataluña. Especialmente en Navidad y en verano la mayoría de los pueblos de Almería, y de toda Andalucía, acoge con agrado a estas personas que vienen al reencuentro con su familia y con la tierra donde nacieron ellos o sus antepasados. No hace falta basarse en estudios demoscópicos para comprobar cómo estos amigos y conocidos han venido con la preocupación derivada del proceso soberanista.
A los almerienses y a los andaluces se nos puede calificar de muchas formas, pero no de insolidarios. No es esa nuestra filosofía de vida
El mundo independentista catalán es tan amplio que incluye a personas de todas las procedencias. También de Andalucía, y de Almería, no hay por qué negarlo. Pero son una minoría. Cuando los medios de comunicación encuentran personas de estas características normalmente suelen resaltarlo. Los resaltan por eso, porque son una excepción. La independencia, el soberanismo, tiene mucho que ver con la insolidaridad, y particularmente con la insolidaridad económica. A los almerienses y a los andaluces se nos puede calificar de muchas formas, pero no de insolidarios. No es esa nuestra filosofía de vida.

Mientras busco documentación para escribir este artículo me encuentro en las páginas de ‘El Mundo’ precisamente con una de esas personas que han perdido la perspectiva de la solidaridad con sus orígenes. Se llama Antonio Ferri Martínez. Sus padres emigraron en los 60 desde Almería. Apoya la independencia y su deseo es que Cataluña rompa los lazos con España. “No se reconoce que aportamos más dinero que los demás. Yo digo que primero nosotros, después el resto”, señala. De verdad, que es una pena. Añade el periódico: “Casado con una catalana de origen gallego con la que tiene dos hijas, la familia al completo formó parte de la multitudinaria V humana que recorrió las dos principales arterias de Barcelona la pasada Diada”. Creo que es injusto afirmar que este tipo de personas padecen el mal llamado “síndrome del charnego”. Las razones de su ideología pueden ser muchas. Pero sí nos alegramos de que casos como éste sean una excepción.
Cataluña siempre ha sido una comunidad abierta, plural y progresista. Que nunca más nadie intente reducir su universalidad estableciendo fronteras o deshaciendo solidaridades
Quiero tener hoy un momento de recuerdo para estos paisanos nuestros que lo han pasado tan mal. Unos fanáticos egoístas han querido robarles una parte de su vida. Todos deseamos que lo pasado no sea más que una pesadilla. Cataluña siempre ha sido una comunidad abierta, plural y progresista. Que nunca más nadie intente reducir su universalidad estableciendo fronteras o deshaciendo solidaridades. Emilio Ruiz.

domingo, 22 de octubre de 2017

Puigdemont sigue siendo el presidente


➤➤A pesar del drástico acuerdo adoptado ayer por el Consejo de Ministros, Carles Puigdemont sigue siendo hoy, domingo, el único y legítimo presidente de la Generalitat de Cataluña, con todas las atribuciones inherentes al cargo. Esta situación se mantendrá inalterable solo hasta el viernes si, como se presume, el Senado da luz verde a las propuestas del Gobierno.
Existe la posibilidad de que Puigdemont entre en razón y ponga fin a este suplicio al que está sometiendo a Cataluña volviendo a la comunidad autónoma a la legalidad constitucional 
En estos cinco días que tiene por delante, al president se le abren varias posibilidades de actuación, de las que sobresalen tres: una, esperar a que las medidas gubernamentales se hagan efectivas, que será el mismo viernes o el sábado, tras la publicación en el Boletín Oficial del Estado. Otra opción es abreviar los trámites de la DUI (Declaración Unilateral de Independencia) para que la independencia sea aprobada por el parlamento autonómico antes de la entrada en vigor de las medidas adoptadas por la cámara alta. Más madera. Y existe (entre otras, ya digo, como por ejemplo la dimisión en bloque del Govern o del propio presidente) la posibilidad de que Puigdemont entre en razón y ponga fin a este suplicio al que está sometiendo a Cataluña volviendo a la comunidad autónoma a la legalidad constitucional.
Si el retorno del Govern a la Constitución y al Estatuto fuera sincero, nadie duda de que esa paralización del 155 sería posible. Es lo que están deseando el PSC y el PSOE, y también Rajoy
De las tres alternativas la menos lesiva para los intereses de Cataluña y de toda España, que es como decir para los intereses de los catalanes y de todos los españoles, es la tercera, obviamente. Para materializarla sería suficiente con que Carles Puigdemont convocara inmediatamente elecciones autonómicas e intentara convencer al Gobierno y a los tres partidos mayoritarios de su intención sincera de regresar a la normalidad democrática y a la convivencia pacífica. En la rueda de prensa de ayer se preguntó a Mariano Rajoy si una respuesta de este tipo de Puigdemont podría suponer la paralización de los trámites del artículo 155. “Será el Senado quien lo decida”, respondió el presidente. Si el retorno del Govern a la Constitución y al Estatuto fuera sincero, nadie duda de que esa paralización del 155 sería posible. Es lo que están deseando el PSC y el PSOE, y también Rajoy. Más escéptico sería Ciudadanos, que hace tiempo desconfía de las intenciones del presidente Puigdemont.
Alguien definió a Puigdemont como un hombre que milita en el PDeCAT por oportunismo político, que simpatiza con Esquerra y que ideológicamente se siente de la CUP
¿Tiene Carles Puigdemont capacidad de maniobra suficiente para adoptar una decisión de este tipo, que supondría enterrar todo el trabajo realizado por los independentistas en los últimos años en pro de una república catalana? No la tiene por una razón: porque él es el primer convencido de que es preferible morir con las botas puestas antes que admitir lo que consideraría una derrota (“una humillación”, en palabras de Artur Mas) ante el Gobierno central. Alguien definió a Puigdemont como un hombre que milita en el PDeCAT por oportunismo político, que simpatiza con Esquerra y que ideológicamente se siente de la CUP. Cuentan que en las reuniones internas de los grupos independentistas sus propuestas son mucho más arriesgadas que las de la misma Anna Gabriel. La portavoz de la CUP en el Parlament ha manifestado en reiteradas ocasiones que su confianza en los miembros de Junts pel Sí no es plena, pero sí lo es en Carles Puigdemont, un independentista casi obsesivo.
Pedro Sánchez, tras las dudas iniciales (materializadas en la posteriormente retirada propuesta de reprobación de la vicepresidenta del Gobierno), ha adoptado una actitud de auténtico hombre de Estado
A Mariano Rajoy le ha costado tomar la decisión de ayer. Se ha resistido hasta el último momento. Una buena parte de la sociedad española considera que se habría evitado una decisión tan traumática si antes se hubieran adoptado otras medidas menos radicales. No es éste el momento de analizar la inacción del presidente en el asunto catalán. Rajoy siempre ha querido que las decisiones que se tomaran llevaran el aval de Ciudadanos –que se lo prestó desde el primer momento- y, sobre todo, del Partido Socialista. El secretario general de los socialistas, Pedro Sánchez, tras las dudas iniciales (materializadas en la posteriormente retirada propuesta de reprobación de la vicepresidenta del Gobierno), ha adoptado una actitud de auténtico hombre de Estado. Minutos antes de la comparecencia de ayer de Rajoy, Sánchez tomó una postura inteligente: comparecer ante los medios, aprovechando su presencia en el congreso de los socialistas murcianos, para anunciar que “no hay síntomas de fisuras cuando se cruza el peligroso río del 155”. A las acusaciones de Podemos de que el PSOE ha hecho causa común con el PP y con Ciudadanos (“el bloque monárquico”, nuevo denominación de Pablo Iglesias), Pedro Sánchez se manifestó sin complejos: “PSOE y PP tienen profundas discrepancias sobre lo que representa España. Pero discrepancias sobre la integridad territorial de España, ninguna".
José Luis Ábalos es una de las más agradables sorpresas que nos ha proporcionado esta crisis 
En estas últimas semanas el Partido Socialista ha adoptado la que, en mi opinión, es una decisión cabal: proporcionarle unas vacaciones al portavoz oficial del partido, Óscar Puente (una bomba de relojería dialéctica), y volcar la comunicación en la persona de José Luis Ábalos, una de las más agradables sorpresas que nos ha proporcionado esta crisis. Emilio Ruiz.